Semana 24: Día 162: A cuatro semanas de la Ultra Buenos Aires

Faltan cuatro semanas para correr la Ultra Buenos Aires. Escribo estas líneas cerca de la medianoche, y podría decirse que en exactamente 28 días voy a estar de regreso en mi casa, con la duda resuelta de si pude correr los 100 kilómetros en 10 horas y media o no.

Hace unas semanas no me tenía fe. Cuando corrí los 50 km, recuperé toda la confianza y me sentí muy bien encaminado. Ahora, que entre el trabajo y la priorización de la Adventure Race Tandil dejé de lado los fondos largos, me volví a preocupar. No sé con qué me encontraré el 7 de abril a partir de las 6 de la mañana, pero lo tendré que ir a averiguar a Marcos Paz.

Estos días que pasaron me encontré con mucha gente que la va a correr. Me da esperanzas de que esto se convierta en una tradición anual, independientemente de mi desafío personal. Ayer hablaba con mi papá, que me confirmó que va a venir a verme, y en el caso de terminar la ultra, vamos a empezar a planificar el viaje a Grecia en septiembre. Sin Vicky, y con la incógnita de si mi mamá se sumaría o no, me emociona mucho pensar en que él me acompañe del otro lado del océano a participar de la carrera más difícil de mi vida. Por ahora hay muchas incógnitas.

Lo que sí sé es que hay un montón de gente que me va a acompañar. Y mucha que viene a la Ultra Buenos Aires porque le resulta un desafío interesante. Me siento hermanado con todos, los que corren y los que vienen a dar aliento. Quisiera que ya sea 7 de abril, pero también quisiera que faltase mucho más y tuviese más tiempo de entrenar. Todo no se puede, es una cosa o la otra… y me conformo con sacarme de encima este examen autoimpuesto.

Miro el calendario, constantemente. Sé a lo que me enfrento, lo que hay en juego, y lo que más me intriga es qué hacer con el blog en caso de no llegar. ¿Tendrá sentido seguir escribiendo otro año hasta averiguar si puedo llegar a los 100 kilómetros en ese tiempo? Es una duda que me carcome, ralmente estoy pensándolo constantemente.

Por ahora, todo sigue encaminado. Va a ser una carrera modesta y austera, pero divertida, hecha por gente que le apasiona correr y que no busca “salvarse” con esto. O sí. Quizá sí queremos salvarnos, pero no económicamente. Hay una necesidad que no es material, sino espiritual, que nos lleva a embarcarnos en este emprendimiento. Y sospecho que los proyectos que surgen así son los que más perduran.

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, , melina dijo

Independientemente de lo que pase en el ultra, espero que continues escribiendo en el blog, sigo tus consejos y espero correr este año los 90km en Yaboty. Necesito tus consejos!!! es la primera vez que entreno para una distancia tan larga y estoy un poco perdida!!! Exitos el proximo finde en Tandil y a disfrutar mucho!

, , Martín Casanova dijo

¡Buenísimo! Te voy a tapar de consejos, este año también la corro y seguramente le dedique varios posts (termine la Ultra Buenos Aires o no…)