Semana 42: Día 281: Es hora de cambiar de calzado

Pies doloridos, rodillas doloridas, espalda dolorida. Señales de que las zapatillas necesitan jubilarse.

Jamás cambié tanto de calzado como en estos últimos dos años. Era capaz de hacerlas durar infinitamente. Pero ahora es en una de las cosas en que más invierto: no escatimo plata y las castigo hasta destruirlas.

Actualmente intercalo dos pares, de marca Puma: Las Faas, para calle, y las Nightfox, de aventura. Marcelo Giroldi, quien me hizo mis plantillas, le dio el visto bueno a ambas, y me recomendó guardar las que son más rápidas y entrenar con las pesadas, para hacer una diferencia en las carreras. Pero después de ir a las sierras, a la montaña, de participar en maratones y ultras, ya no son lo que eran.

Tengo registro de cuándo compré mis pares anteriores gracias a este blog, pero no tomé la precaución de anotar qué distancia llevaba recorrido hasta ese momento, para calcular cuántos kilómetros me han acompañado. Algunos recomiendan cambiarlas cada 500 u 800 km, que en mi caso podría equivaler a 4 o 5 meses. He sabido cancherear con mis Asics agujereadas, pero ante la duda de cuánta distancia se ha corrido, un agujero es un indicador de que hay que ir urgente a cambiar de zapatillas. Además, para cuidar el elemento que nos protege mientras entrenamos, conviene usarlas solo durante la actividad física, y alternar con un par cómodo para estar en casa o en el trabajo (a menos que, como yo, hayas planeado volver al hogar corriendo desde la oficina).

Tuve buena experiencia con estas Puma. Tienen la calidad de unas Asics por casi la mitad de su precio. Con Pinamar acercándose me pareció un momento oportuno para hacer el cambiazo. Pero (acá viene la parte complicada) tengo que esperar a juntar unas monedas (mi cumpleaños sigue todavía lejos), así que calculo que para la semana que viene me haré la excursión hasta la tienda. No me animo a probar otro modelo, pero tengo que elegir entre calle o aventura. Probablemente opte por la segunda, ya que Pinamar tiene partes con pinocha, ramas, raíces… aunque en los próximos meses voy a hacer una media y una maratón completa en asfalto. Para La Misión, si es que finalmente nos inscribimos, me van a venir bien unas resistentes… Quizá pueda aguantar la Adventure Race con el calzado de siempre, comprarme unas buenas Faas para la calle, y aprovechar el viaje a Europa de Septiembre para traerme de allá algo copado para la Misión.

Decisiones… que se toman con la cabeza, pero también con el bolsillo…


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