Semana 35: Día 243: Y ahora… ¿cómo sigue?

Hay coincidencias felices. Como cuando te debatís entre tomarte el subte o caminar, y al elegir la segunda opción te cruzás por la calle con un amigo que hace tiempo que no ves. Después hay coincidencias infelices (por llamarlas de alguna manera), como la que vivo en este momento.

En medio de toda esta experiencia de la Ultra Buenos Aires, y lo que me acercó a mi familia, amigos, compañeros de entrenamiento y desconocidos, se le suma un fenómeno laboral llamado “embudo”, en el que montones de compromisos se agolpan en tu puerta. Revistas, páginas web y diseños de logos esperan con impaciencia algunas horas de mi atención. Eso hace que no esté entrenando, así que los 77 km del sábado pasado sigue siendo la última vez que corrí. Extraño mucho hacerlo, como también extraño a los chicos del grupo y a Germán, mi entrenador. Ya me siento para correr, no tengo dolores, ya me reventé la súper ampolla de sangre que se me había hecho en un dedo del pie… solo me falta un poquito de tiempo. Por eso pido paciencia, leo todos y cada uno de los mensajes que me dejan, pero guardo mis contestaciones para un segundo de relax.

Y es en esta vorágine en la que estoy inmerso que me he puesto a pensar en cómo va a seguir el blog. O sea, Semana 52 continúa, aunque su título le quede ahora anacrónico. El final va a coincidir con mi viaje a Europa, que no pienso cancelar, pero El subtítulo de “Espartatlón” tiene que volar, o empezar a llamar a este proyecto “Semana 104″. La verdad es que no se me ocurrió todavía de qué manera vamos a seguir, por eso aprovecho para pedir sugerencias. Quizá pueda hacer algo desde Europa. Repetir la experiencia de correr en maratón es tentador, aunque no es para nada nuevo. Quizá podría incentivar a Vicky a que lo haga conmigo. También se me ocurrió volver al entrenamiento intensivo de gimnasio, que lo había dejado de lado por los fondos largos. En fin, posibilidades hay muchas. Hace falta alguna “actualización” en el blog, pero mi vida sigue, independiente de si la mido en semanas, días, meses. Sigo soñando con carreras como La Misión, Yaboty, y cualquier desafío que me permita crecer como atleta.


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, , Reportar este Comentario Patricia dijo

No abandones el blog, te he seguido y sufrido las carreras junto a vos (y en verdad lo hice en la Ex Merrell de Tandil – vivo allí – corriendo a tu espalda) he estado a tu lado en la épica UltraBuenos Aires, hay miles de dasafíos más que te esperan (Ej.Los Cruces de los Andes, etc) Para mi sos… ¡El Campeón!