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Navegando por el mismo río

Hoy me preguntaba si volveré a tener un sueño que me llene tanto como cuando la esperaba a Isabella. Porque desde que ella no está, se fueron también mis sonrisas, mis alegrías, mis anhelos… A veces los consuelos provienen de cosas tan sencillas que para otros resultan insignificantes. Sin embargo, ahí están, intentando ir contra la corriente intensa de dolor que invade de vez en cuando.
 Me siento como en un río, dentro de una barcaza enclenque, intentando remar y remar contra la corriente… capaz son intentos para lograr no hundirme o quizás donde termina el río encuentre un arco iris con monedas de oro?.
 No se, la cuestión es que me planteaba si en este panorama triste y sombrío en que nos encontramos, se puede dar vuelta la página y no volver a mirar atrás como algunos aconsejan. Y por más que lo deseemos, es imposible.
Probablemente logremos que la barcaza se convierta en velero con los años, y que aprendamos a navegar ese río a pesar de las mareas o las correntadas, izar velas y algunas veces anclar. Y en ese anclar, recordar aquellos momentos compartidos, aquellos recuerdos que atesoramos en el corazón sin sentir que nos hundimos…..
Y aprender a ir y venir por ese río que nunca jamás será el mismo, citando a Heráclito:”nadie se baña dos veces en el mismo río”, uso su frase para simbolizar lo mismo… podemos recorrer cuantas veces querramos ese rio, que nunca,sentiremos lo mismo.
Algunas veces dolor, otra pena, odio, bronca, tristeza, necesidad del otro, deseo de abrazar y  volver el tiempo atrás, aceptación. Y me quedo en esta última porque creo que cuando aprendamos a reparar esta barcaza en la que navegamos, la remendemos un poco, le demos una mano de pintura y aprendamos a manejarla.. habrá llegado el momento de la aceptación en donde el camino a transitar será mas sencillo y nos abrirá la puerta a nuevos ríos. Cuanto habremos navegado, no?

Encontrar el sentido

Hoy me escribió mi amiga Paulita desde París. Me dijo que llego bien, la note feliz. Me pone contenta que pueda disfrutar de estos placeres que da la vida, viajar, amar, compartir.  Y leía su mail en donde me contaba que desde el departamento podía ver la torre Eiffel. Yo también la vi. A través de ella y de todas aquellas personas que nos quieren y nos acompañan podemos ver el mundo con otros ojos. No importa cuan pesimistas seamos o cuan cacheteados por la vida estemos.  Dejemos teñir nuestro mundo por corazones nobles, carentes de maldad, amistades incondicionales y gente que nos mime.  Aprendamos a decir “te quiero” sin sentir vergüenza. 

Mi experiencia es que sin todos los que hoy me rodean y me acompañan no podría haber salido adelante. Cada uno desde su lugar, con un mail, con su presencia, con una torta, con un silencio hacen que el “solo por hoy” se transforme en ayer. Tengo la dicha de rescatar lo bueno de todas estas experiencias terribles que me están sucediendo, reaccionar y salir fortalecida. 

Me alegra también poder mirar para atrás y darme cuenta  que todos estos años en donde sembré amor, hoy cosecho amistad. En otros casos, nuevas personas brindando su apoyo ,están sembrando amor conmigo que mañana sin duda se transformará en amistad .Hoy me dejo llevar por la vida, creo que en el fondo y después de tanto sufrimiento, tiene que haber algo lindo esperándonos después. No hay mal que dure cien años y siempre que llovió paró…  la lección que me enseño la vida es que Dios nos da una cruz solo a aquellos que podemos cargarla… para algunos sera mas pesada que para otros…  y al final del camino, cuando ya no tengamos que cargarla mas.. habremos pensado, perdonado, llorado, sufrido y anhelado tanto que las cosas simples de la vida nos llenaran el corazón, justo en el lugar donde estaba vació.

Yo te tengo a vos

Si pudieras leer mi mente entenderías que no existe posibilidad de olvido, ni deseo de dejar atrás lo que pasó. Lo vivido me persigue, me acecha. Nuestra propia sombra se transforma en enemiga.
Y aunque quisiera no puedo olvidarte, menos superar tu pérdida. Tu recuerdo me traiciona cuando duermo, me despierto con tu imagen alejándose, despidiéndote.
Que hoy no estés aquí no es consecuencia del destino, no hay un Dios que te haya quitado de mi lado por alguna razón. Es la no explicación de una injusticia que me dio la vida, un cachetazo a la ilusión de ser feliz finalmente y poder morirme en paz por haber hecho realidad todo lo que alguna vez soñé.
Capaz si estuvieras, mi vida sería tan perfecta que ni yo creería que fuera cierto. Algunas personas tienen dinero, otras bellezas, otro éxito…Yo con todo el amor del mundo te di vida.

Duele

Duele saber que pasó y no haber podido cambiarlo. Muchas veces el sentimiento de culpa se apodera de nosotras justamente cuando somos inocentes.A pesar de que ya se cumplen 6 meses siento que la gente te olvidó. No es que me interese lo que piensen. Me parece injusto.  El tiempo pasa y yo cada vez  me alejo más de aquellos momentos en que fui feliz.No quiero mirar para atrás y recordar.Tampoco quiero mirar adelante y soñar.Ya estuve ahí y creí que todo iba a estar bien.
Y acá me encuentro.. mes a mes.. cada dia 15, atrapada.
Queriendo que mi realidad fuera diferente de lo que es,
Deseando que la vida me de revancha,
buscando una salida a este dolor que no cesa.

Llegó el momento?

Hace mucho que no escribo. No es que quiera dejar atrás lo que pasó, pero tengo necesidad de continuar con mi vida, con mis rutinas, repensar mis sueños.
La vida siguió para todos y tengo que subirme al barco en el que todos parecieran navegar. Ya no puedo continuar viendo pasar los días sin siquiera intentarlo. Pasaron varios meses, y aunque no hay un tiempo “normal” para estar en duelo, y no se cuanto durará el mío, siento que llego el momento, no se si tendré ganas de andar el mismo camino. Solo se que tengo que volver a sentir la brisa en mi rostro y no solo la sudestada. Estoy en proceso de reflexión, necesito saber donde irá mi vida y sentarme en el timón para poder dirigir. No quiero andar a la deriva, no quiero dudar si retomo o vuelvo a empezar. Quiero planear mi ruta con mapas, brújula y todo. Y si es como dicen algunos, quizá vea en el cielo aquella estrella que es solo mía y me guíe durante este viaje.

Se puede también ganar

En tiempos como los de hoy, es bueno saber que uno cultiva la espiritualidad. Puedo decir que hay momentos en que es mas difícil seguir que otros. Al menos en mi caso, he descubierto una parte de la vida que estaba escondida en mi interior. No se si todos tienen la dicha de amar incondicionalmente a la distancia, haber encontrado aprendizajes incluso en la pérdida mas difícil que es la de un ser querido.
Dejé de mirar el jardín del vecino para empezar a enfocarme en lo que puedo plantar en el mío. No se si ese verde intenso que yo veo desde lejos es así en realidad. Uno tiene que estar allí y aún así jamás lo sabríamos con exactitud. Eso no quita que muchas veces me sienta triste o enojada con la vida. Se que para volver a ser feliz tengo que al menos, intentarlo. Si, implica esfuerzo y depende de nosotras.. Quien dijo que viene sola?
Es un ejercicio que llega después de mirar en nuestro interior y encontrar tesoros en ese espacio que quedó vacío… Cual náufragos.. en vez de esperar que nos lleve la marea o ahogarnos, presentemos batalla. Sumergirse en el océano del dolor, la tristeza y la soledad puede transformarse en una experiencia enriquecedora.

Que decir frente al dolor?

Como consolar a un amigo en duelo
1-Escuchar primero: Hazle saber que usted está presente y disponible. Cuando la persona se abra al diálogo, quédese atento y guarde silencio.

2-Esté preparado para ayudar a la persona a enfrentar el dolor y la tristeza, no los evite: El objetivo es ayudar a la persona, entenderla, trabajar a través de sus sentimientos, no pasarlos por alto.

3-Evite decir cosas que lo hagan sentir mejor a usted: Ej.”se exactamente lo que sientes” Rara vez es cierto y trivializa el dolor de la persona que lo padece. Aún si has experimentado algo similar, ninguna experiencia es exactamente igual. Si no hay nada que decir, simplemente esté presente con la persona

4-Muestre respeto con Honestidad: No trate de responder sobre los misterios del universo o fuerce sus creencias sobre la persona. Sea claro sobre las limitaciones sobre su capacidad. Esté preparado a dejar preguntas sin contestar. El consuelo no implica tener todas las respuestas, sino soportar la carga ajena.

5-No ponga palabras suyas en boca de Dios: Evite decir,”esta es la voluntad de Dios”, o “este es parte del plan divino”. A menos que lo haya escuchado directamente de El, no lo diga.
<strong>Como hacer frente a la pérdida y el dolor</strong>

Toda pérdida puede causar dolor, sentimientos de confusión e incertidumbre.. Estas respuestas son normales.

1-Familiarícese con las etapas del duelo: Los expertos identifican: negación, rabia, negociación, depresión y aceptación. Algunos agregan esperanza como sexta etapa.

2-Exprese su duelo: Modos saludables incluyen llanto, mirada fija hacia ningún lugar  por tiempo extendido, meditar, gritar, dormir. Explosiones de risa también son apropiadas y no se las debe juzgar duramente.

3-Identifique alguien en quien confíe para hablarle: Personas disponibles podrían ser su esposa, amigos, parientes, pastor, consejero, doctor. 

4-Elija un modo personal de conmemorar la pérdida: haga un collage de fotografías, done a una iglesia, confeccione un libro de recortes en memoria para honrar a la persona. Esto ayuda a comenzar a sanar sin quedarse estancado en el dolor.
Texto extraido: “Episcopalian  Handbook” 2008 Church publishing www.churchpublishing.org

Hasta cuando?

Cuando es el momento en que decimos basta? Cuanto uno puede tolerar extrañar, llorar, sufrir, amar, sobrevivir?
Creo que a pesar de que uno tiene que convivir con la triste e injusta realidad de habernos quedados solos, sin esa personita que llenaba nuestro mundo, inevitablemente se presenta el día en que tocamos fondo.
Nos vemos envueltos en confusión, tristeza, desengaño y oscuridad. No importa cuanto duren estos sentimientos…. Lo importante es que los mismos no duren para siempre.
En parte porque cada uno es responsable de su propio camino, la elección de sobrevivir siempre depende de nosotros y la no reacción implica aceptar ese pozo en que nos encontramos y refugiarnos en el. Claro está que esta segunda opción no nos beneficia, también se aleja de la posibilidad de superar este hecho.
Esto no quiere decir, que de tanto en tanto, el dolor nos supere y nos desborde. No está mal. Probablemente nos lleve todo lo que nos queda de vida, aceptar este hecho con humildad. Pero hay que intentarlo.

Exito en la adversidad

Voy a dejar de mirar para afuera y me concentraré en mi interior, en la posibilidad que tengo de afrontar lo que me pasa y sobreponerme. En psicología lo llamamos resilencia. Es la capacidad que tenemos para hacer frente a la adversidad y salir fortalecidos. Para ello, no solo tengo que luchar día a día con el recuerdo de mi hija que no está, sino también intentar hallar algún indicador positivo para que esta experiencia me permita enriquecerme.
Se que sería mas fácil resignarme a que el dolor me supere y la corriente me lleve. Pero no estoy dispuesta a dejar el rumbo de mi vida a la deriva. Si algo aprendí es que las cosas, en mi caso, siempre me costaron el doble. Y no lo digo con despecho, lo digo con convicción. Cuando miro alrededor, las realidades son diferentes y aunque muchas veces piense que las cartas están barajadas con premeditación, a todos en algún momento nos toca perder. Si estamos esperando que las cosas buenas pasen y no tenemos un rol activo para lograrlas, difícilmente sucedan. Nadie es totalmente culpable de lo que nos lastima, hasta cierto punto, puede que lo sea. Sin embargo, siempre habrá un porcentaje de nosotros que será protagonista en el desenlace de nuestra vida.
Y por más que sienta en este momento, que todo me está pasando a mi, mañana esta situación de dolor sin dudas me dejará un aprendizaje. Hoy soy mas fuerte que lo que fui ayer. Tengo más certeza de quienes estuvieron a mi lado. Elegí nuevamente con quien quiero continuar mi vida. Mi horizonte está cada día mas claro. Tengo una segunda oportunidad y me siento afortunada

Elaborar no es repetir

Ya dijimos en alguna oportunidad que el duelo es único y singular dependiendo el que lo vivencie. Ya lo escuché demasiadas veces y lo leí en muchas páginas que se dedican a repetir las mismas palabras. A pesar de creer que no hay mucho contenido profesional en muchos de estos textos, la realidad es que en psicología, la repetición sirve en la elaboración del duelo. Siempre y cuando a esa repetición le agreguemos elaboración. Que significa entonces “elaborar el duelo”?
Poder poner en palabras un hecho y otorgarle un nuevo significado a la situación.
Cuando los sucesos a los que nos tenemos que enfrentar resultan muy dolorosos, muchas veces se necesita volver una y otra vez a esa “realidad” que es inconcebible. Salir del shock inicial en el que nos encontramos y “entender” lo que está sucediendo en términos reales.
Cada vez hay mas teorías acerca de las diferentes maneras en que una persona puede “elaborar” su propio duelo. Y nos alejamos entonces de los conceptos analíticos con los que Freud intentó definir el duelo para referirnos a las acciones cotidianas por medio de las cuales podemos elaborar los hechos traumáticos.
Mucho se ha hablado del poder de la escritura expresiva y la palabra en los grupos.
La escritura expresiva moviliza al sujeto, a través de las palabras que se vuelcan en papel, logrando muchas veces la reconstrucción del hecho en nuestra psiquis facilitando la elaboración del mismo. Que quiero decir con esto? Enfrentar este hecho concreto que me duele, vehiculizarlo a través de lo que sienta en el interior permitiendo reconstruir aquello que quedó en pedazos para darle un nuevo significado. Será diferente según la persona que lo realice. Claro está que expresarlo solamente no contribuirá al procesamiento positivo del mismo si no está acompañado de elaboración. Entonces la escritura permite volcar esas emociones habiéndolas procesado previamente.
Similar caso sucede en los grupos de autoayuda. Hablar de lo que nos pasó con personas que han pasado situaciones similares contribuye en la “aceptación” de esto que nos sucedió. Sentirnos comprendidos y parte en un grupo humano que ha vivenciado experiencias similares puede ser muy útil en etapas iniciales del duelo. Eso no quita que por mas que repitamos lo que nos sucedió 1000 veces “elaboremos” el hecho traumático. Repetir como dijimos no es sinónimo de elaborar.
Ya sea que adoptemos la escritura expresiva o los grupos terapéuticos para sobrellevar el dolor, lo importante es poder darle un significado distinto encontrando en nuestro interior el aprendizaje mismo que nos permita crecer como personas.