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EL ODREN NO IMORPTA

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EL ODREN NO IMORPTA(jorgeluis)

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“Se recuperaba de los efectos secundarios de la lectura del misterioso mail que había recibido días atrás.

Desde entonces tenía problemas para leer y escribir

Tuvo miedo, pero no consultó con ningún especialista, solo le comentó al pasar a su novia, pero no le dio importancia.

Abrió un correo no deseado, omitiendo el peligro y lo marcó como seguro.

Sintió que vivía en otra dimensión, donde no importaba lo que escribía o como lo hacía.

Su mente estaba en  otra parte, un mundo imposible de ver, donde solo había  letras que jugaban a confundir, a los que como él, las percibían.

Pero su cuerpo habitaba en este mundo de humanos.

El orden no importa, se dijo.

Y se alegró de poder decirlo y pensarlo correctamente.

Antes de borrarlo de su correo electrónico, leyó en voz alta, de corrido, por primera vez:

“EL ODREN NO IMORPTA”.

“SGEUN UN ETSDUIO DE UNA UIVENRSDIAD IGNLSEA, NO IPMOTRA EL ODREN EN EL QUE LAS LTEARS ETSAN ERSCIATS, LA UICNA CSOA IPORMTNATE ES QUE LA PMRIREA Y LA UTLIMA LTERA ESETN ECSRITAS EN LA PSIOCION COCRRTEA.

EL RSTEO PEUDEN ETSAR TTAOLMNTEE MAL Y AUN A SI PORDAS LERELO SIN POBRLEAMS.

ETSO ES PQUORE NO LEMEOS CADA LTERA POR SI MSIMA, SNIO LA PAALBRA EN UN TDOO…….”.

Su novia, en el otro cuarto, lo escuchó decir frases que sonaban en una lengua incomprensible.

Quiso saber que estaba diciendo. Le pareció gracioso

Cuando entró al dormitorio no había nadie.

Se acercó a la silla vacía que estaba frente a la pantalla del monitor.

Mentalmente leyó lo que le parecieron unos garabatos sin ton ni son.

Al comprender su significado, río, pensando que su novio estaba escondido, jugándole una broma, y comenzó a leerlo, en un susurro al principio, para luego subir la voz y decirlo como si fuese un trabalenguas.

La policía, alertada por los familiares, porque desde el día anterior  ninguno de los habitantes del lugar  respondía a los llamados telefónicos fijos y móviles, fue al lugar y pese a buscar de manera minuciosa no encontró a nadie.

Lo extraño era que  todos los archivos y programas de la PC habían sido borrados, salvo una cosa.

Los investigadores, desconcertados, observaron lo único que había sobrevivido en la memoria del disco rígido.

Podía visualizarse una frase confusa en la pantalla, que desafiante, titilando, se mostraba con letras rojas sobre un fondo blanco:

“EL ODREN NO IMORPTA”.

Pasaron horas y de pronto,  ante el asombro de los presentes, el teclado comenzó a funcionar solo.

A la frase que estaba centrada como fondo de pantalla en el monitor, se le fueron agregando en el renglón siguiente, una sucesión de palabras mayúsculas, que aun con sus letras mezcladas tenían cierta coherencia.

Todos, al verlas aparecer, comenzaron a leerlas en voz alta, como atrapados por una magia especial:

“EL ODREN NO IMORPTA”.

“SGEUN UN ETSDUIO DE UNA UIVENRSDIAD IGNLSEA, NO IPMOTRA EL ODREN EN EL QUE LAS LTEARS ETSAN ERSCIATS, LA UICNA CSOA IPORMTNATE ES QUE LA PMRIREA Y LA UTLIMA LTERA ESETN ECSRITAS EN LA PSIOCION COCRRTEA…………………………..

ETSO ES PQUORE NO LEMEOS CADA LTERA POR SI MSIMA, SNIO LA PAALBRA EN UN TDOO…….”.

El departamento fue cercado con bandas rojas y blancas, aislándolo, para intentar descubrir las causas por las cuales, todos los policías de la patrulla, la policía científica y quienes habían llegado al lugar en los primeros momentos, se habían esfumado como si se los hubiese tragado la tierra.

Científicos de todo el mundo habían mantenido en secreto esta historia, mientras buscaban descifrar que estaba pasando.

Hacia un tiempo que en el edificio del Centro de Investigación de Fenómenos  Paranormales de Internet (CEINFEPADI), habían desaparecido todos los científicos y personal que allí trabajaban en la madrugada de un viernes, en vísperas del fin de semana festivo que conmemoraba el descubrimiento de la energía y combustible sintéticos obtenidos en los laboratorios y que permitían los viajes interestelares.

Todos los medios de difusión,  habían advertido el riesgo de abrir correos no deseados.

Dislexis es un mundo virtual y paralelo a la Tierra, del cual desconocemos ubicación y origen, afirmaron medios del gobierno de unificación colonial por la red Televisiva de Alta Definición Multitridimensional.

Todas las personas que desaparecieron podrían encontrarse allí, pero no podemos afirmar la veracidad de estos primeros datos, concluyeron en un extenso como confuso discurso en off.

Internet había sido restringida en todo el mundo, hasta tanto pudieran contrarrestar esta temible amenaza.

En diversos puntos del planeta, comenzaron a aparecer frases escritas en el cielo o sobre las nubes.

Miles de curiosos que ignoraban lo que estaba pasando, podían leer en el firmamento:

“EL ODREN NO IMORPTA”.

“SGEUN UN ETSDUIO DE UNA UIVENRSDIAD IGNLSEA, NO IPMOTRA EL ODREN EN EL QUE LAS LTEARS ETSAN ERSCIATS, LA UICNA CSOA IPORMTNATE ES QUE LA PMRIREA Y LA UTLIMA LTERA ESETN ECSRITAS EN LA PSIOCION COCRRTEA…………………………..”

Esta historia fue escrita en Dislexis, lugar donde hoy habita gran parte de la raza humana, para explicar de alguna forma lo que sucedió y continúa sucediendo.

Aquí  “el odren no imorpta”, es el lema que rige de manera uniforme este mundo; ubicado en una dimensión virtual o real (esto lo desconocemos), muy cercano o alejado del planeta Tierra (esto también lo ignoramos), donde vivimos pero no tenemos conciencia de lo que nos pasa y hacemos; porque olvidamos lo que es la conciencia y suponemos que esta asociada a la memoria; incomunicados entre nosotros, afectados por una dislexia en el habla y la escritura.

Algunos pudimos superarla y escribir este pedido de socorro;  Dislexis, aunque es muy parecido a la Tierra, no tiene otro medio de comunicación que Internet de frecuencia universal, pero el acceso a cualquier otra página que no sea la de “Dislexis.com. dislexia”, no es factible. Tenemos la esperanza que este correo electrónico, llegue a algún sitio y en el caso que  sea leído por alguien , nos ayude para ser rescatados, regresando a nuestros lugares de origen en el menor tiempo posible. “

(Mail de auxilio, enviado a toda la red universal,  recibido hoy, 11 de enero de 7711 era espacial, en la sede gubernamental, departamento de relaciones espaciales del planeta Marte, única colonia terráquea que permanece aislada de dicho fenómeno paranormal en todos los territorios que se hallan bajo el control de la raza humana)

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- ¿Te gustó el cuento, hijo?

- Si, papa.

Jroge hizo desaparecer el libro virtual en el cual había leído la historia que le contó a Inmaol.

-Dislexis es un paraíso, ¿no papa?

-No se como o que es un paraíso, Inmaol. Hace miles de años vinimos de algún sitio y este es nuestro hogar ahora. La leyenda dice que somos humanos, pero no sabemos que son los humanos. Nosotros debemos ser muy semejantes a ellos, quizás.

-¿Existió alguna vez un planeta Tierra , una colonia llamada Marte ?

-Tal vez, Inmaol, tal vez.

- Papa.

- ¿Qué?

- ¿Como haces para que el libro virtual desaparezca?

- Es magia. Algún día te voy a enseñar el truco.

- Dale, ahora.

- Ahora a dormir.

Inmaol se tapó con la manta y dijo hasta mañana.

Desde la ventana del cuarto, Jroge intentaba descifrar lo que decía el cartel de la calle en la otra acera.

La vida en Dislexis no era sencilla. Se trabajaba mucho y se ganaba poco dinero. Luego de los primeros tiempos, la dislexia fue cediendo, pero los recuerdos de los miles que fueron transportados a Dislexis, habían sido borrados. Nuestros hijos no pasaron por ese proceso, tal vez porque al no conocer otra vida, esta les parecía suficiente, deducía Jroge. La madre de Inmaol  había desaparecido. Los guardianes del orden le dijeron que estaba de viaje, pero él no les creyó. No se había acostumbrado al estilo de vida sacrificado y los que no lo hacían, eran llevados a centros de recuperación. Muy pocos regresaban y preguntar, equivalía a firmar una sentencia de muerte. Todos trabajaban doce horas diarias sin francos ni días festivos.

En cambio no era verdad que hacia miles de años que vivían en Dislexis. Estaban allí  hacia unos 10 años, aunque con el paso del tiempo, fue mermando la sustracción de humanos, porque al reproducirse, tendrían recambio de gente para las tareas pesadas. Engañaba a los guardianes del orden, actuando como si tuviese problemas en el habla cuando mantenía algún diálogo con ellos.

Todavía soñaba con volver. La dislexia en la memoria aplicada a los recién llegados, eliminando todos los recuerdos, afectando el habla y la escritura, no había surtido efecto en él y unos cuantos que formaban parte de la resistencia del  llamado “operativo regreso”, organización secreta que había preparado un plan de apoyo en caso de una invasión de rescate por parte de los humanos que habitaban Marte, la Tierra y algunos planetas del sistema de Alfa Centauro, todos ellos pertenecientes al gobierno de unificación colonial.

La historia del mail también era cierta. Había recibido la contestación.

En Marte consiguieron ubicar a Dislexis en las coordenadas exactas y  vendrían a rescatarlos. Eso le habían contestado en el correo de respuesta al que había enviado. Pero fue hace tres años. No tuvo más noticias desde entonces. Pese a ello, la esperanza intacta de que vinieran, lo mantenía vivo.

Cada noche, mientras miraba el cielo con sus nueve lunas, imaginaba que los sueños de liberación se cumplirían.

Pero mientras tanto debía acatar las reglas del planeta.

El saludo de rigor, cuando se cruzaba con alguno de los guardianes de Dislexis era “el odren no imorpta”.

-El odren no imorpta, dijo en voz baja, pero la libertad si.

Un ruido, como un trueno de las viejas tormentas que recordaba de cuando era niño, multiplicado por cientos de otros estruendos, conmocionó el aire.

Decenas de naves marcianas y terrícolas surcaban el cielo, alineadas, sobrevolando la ciudad en vuelos rasantes.

Todas las luces de las casas y edificios vecinos se encendieron, mientras las calles se llenaban en segundos con miles de humanos.

Aunque la mayoría de ellos ignoraba que lo eran, parecían haber recuperado la esencia de su origen, al mirar  la flotilla espacial de reconocimiento, como intuyendo lo que pasaría; mientras la oscura noche, se iluminaba como una cadena de  amaneceres intermitentes, ante el paso de las primeras naves de rescate.

Primeros tiempos del éxodo(jorgeluis).

Spaceport[1]

La Quinta República Argentina, la república devaluada como la llamaban sus habitantes, se había puesto a la cabeza de los países de vanguardia, en los tiempos del biocombustible, alternado con las energías solar y eléctrica.
Decenas de años atrás el petróleo se había terminado.
Predominaban los autos extranjeros con batería solar y los nacionales con biocombustible.
Los productores rurales habían invertido sus ganancias en industrias para la generación de este combustible, extraído del maíz y el girasol.
El gobierno argentino, ante el crecimiento desmedido del parque automotor, logró equilibrar las cuentas fiscales, aumentando el impuesto a las patentes de los coches. La Nueva Ciudad Buenos Aires abarcaba además de la vieja ciudad, el antiguo Gran Buenos Aires.

Las pequeñas ciudades country, refugio de millonarios y nuevos ricos, se habían multiplicado por miles a lo largo del país.
Dos leyes dormían en el parlamento el sueño del olvido.
Una era la limpieza del contaminado Río de la Plata.
La otra, la concesión de los corredores viales del país, para la imprescindible construcción de nuevas carreteras y autopistas.
La contaminación de la atmósfera mundial, había cedido ante el descubrimiento de un nuevo elemento gaseoso, que ayudaba a controlar el calentamiento global y evitar las lluvias ácidas.
Los 26 trillones de habitantes del planeta, caminaban por las veredas de las grandes ciudades, a las horas pico, como hormigas en tránsito a sus hormigueros.
Atrapado en un embotellamiento, el abrazador día de verano, lo había sorprendido camino a sus vacaciones.
Eran necesarias interminables horas para hacer unos pocos kilómetros por día.
Nuevos cursos de paciencia moderna y antistress urbano, reemplazaban los métodos tradicionales de relajación.
Detuvo su auto en un parador a la sombra. El tránsito era intenso.
Los vehículos formaban interminables columnas en las bocas de accesos y salidas de la gran ciudad.
Los mayores inconvenientes producidos por el exceso de autos, eran la falta de autopistas y canales alternativos de alivio al desmedido y súper congestionado tránsito.
Muchos chóferes enloquecían en medio del ruido de las bocinas y sus variados ritmos musicales.
En los largos viajes de vacaciones, era mayor el tiempo que se pasaba en las rutas, que en los sitios de veraneo. Y al llegar a los centros turísticos, los recambios eran muy lentos.
- Veranee en las autopistas, decía el slogan de una publicidad muy conocida.
Se bajó del coche. Abrió el baúl, marchándose con su valija, dejando las puertas cerradas y el auto estacionado en el parador. Buscaría un lugar donde comer algo y luego continuaría viaje.
La tarde cedía paso a la noche de verano, cálida y hospitalaria.
El cielo brillaba como una antorcha apagándose.
En lontananza, mientras algunos descansaban en los vehículos, como un espejismo naciente, se veían cientos de personas marchando en busca de refugio para cenar y pasar la noche.
A las ocho de la tarde, el flujo de autos en las rutas se detenía por decreto, hasta las 8 de la mañana del día siguiente.
Las nuevas reglas, habían cambiado las costumbres.
Era muy común, que muchos propietarios, quemarán sus vehículos, hartos de estas situaciones límite en los caminos, reemplazando con bicicletas y motos eléctricas sus medios de locomoción.
Los gobiernos planificaban la eliminación de autos privados y la sola circulación de medios de transporte público, taxis y vehículos de alquiler, para evitar congestionamientos, mejorando de esa forma la calidad de vida, afirmaban los padres del proyecto.
Pero el descontento general ante la propuesta de la confiscación de los privados, había detenido su aprobación como ley en las sesiones parlamentarias, lo que además resentiría la recaudación impositiva.
Miles de solitarios y familias enteras, vivían en los autos o acoplándoles casas rodantes equipadas con toda la tecnología de avanzada, incluidas las nuevas mini antenas parabólicas con decodificador, cientos de canales de televisión y emisoras de radio. Multibanda ancha para las notebook y celulares con cámara tridimensional, para mantenerse en contacto en medio de aquellos atolladeros.
Las personas consideraban que tener un vehículo particular, era una muestra de libertad individual o grupal.
En este nuevo mundo, colapsado a diario por la saturación de autos y tecnología, la pobreza y las guerras habían desaparecido.
Las primeras expediciones a MADRE TIERRA, primer planeta habitable fuera del sistema solar, luego del asentamiento de bases en la Luna y Marte, habían agilizado la colonización de aquel lejano planeta.
Naves macizas y ultraseguras, propulsadas por energía solar y combustible sintético, potenciadas a híper velocidad luz, transportaban miles de personas en apenas un mes de viaje por el espacio.
Los caminos renovados de la espiritualidad, eran exaltados por los nuevos evangelios, redactados por líderes religiosos, que afirmaban que Jesucristo, mirando al firmamento, nos había señalado la ruta de la nueva tierra Prometida, allá lejos, en MADRE TIERRA.
Aun con diferencias religiosas y de costumbres, la igualdad de derechos entre mujeres y hombres habían sido aprobadas como parte de la globalización de las nuevas corrientes humanísticas, pese a la resistencia de los sectores más retrógrados de fundamentalistas y mesiánicos.
La carrera contra el tiempo para salvar a la raza humana había comenzado.
El sol estallaría en miles de millones de años, y aunque parecía absurdo comenzar ahora con el éxodo, el tiempo se agotaba de manera veloz, mientras los bocinazos de la interminable fila a los espacio puertos, sonaban como una sinfonía de esperanzas, en medio del anárquico camino de los astro inmigrantes hacia el universo en expansión.

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Universo nuevo (jorgeluis)

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Las ideologías han sido reemplazadas por el instinto de supervivencia.

Son los tiempos de la neoanarquía, una forma de gobierno en la cual todos son jefes y empleados, porque los vetustos sistemas de economía sucumbieron en medio de la codicia y corrupción.

Pero ni así consiguen ponerse de acuerdo para  la toma de decisiones ; entonces el caos y el desaliento se expanden por el planeta.

Escasea el agua y la comida. Los bancos y las inmobiliarias internacionales reciben salvataje de los gobiernos  como hace cientos de años atrás, pero tarde o temprano, quiebran por su inoperancia.

El smog, como una densa niebla, inunda las ciudades. La contaminación no se detiene. Está prohibido fumar, pero todos llenan sus pulmones con el humo de los transportes y aviones que inundan la atmósfera de gases.

La lluvia ácida que cae del cielo es “bienvenida”. Y las personas que reciben sus raciones de comida y bebida en los centros de abastecimiento, sueñan con vivir unos días más.

Nadie cree en los políticos, ni en los falsos profetas que prometen diluvios y fines del mundo. Trabajar es una desgracia. Vagar de manera irresponsable, vivir al día, son moneda corriente de cada jornada.

Miles de personas duermen en las calles, aturdidas, a causa de las drogas y el alcohol o donde el sueño les vence.

Los campos donde plantaban soja por su alto rendimiento económico y  maíz para el biocombustibles terrestre, aéreo y espacial,  están agotados, diezmados, faltos de agua, padeciendo la sequía más grande de la historia de la humanidad.

Queda, pese a todo, la esperanza intacta de un mundo mejor.

Pero no  en la Tierra, sino en otros planetas, dicen los defensores de las nuevas corrientes de ideas.

El  combustible sintético ha revolucionado los viajes espaciales, acortando las distancias del infinito universo, pero es en beneficio de unos pocos elegidos.

Los elegidos suben a las naves espaciales, rumbo a la aventura de lo desconocido.

Cuando encuentren y lleguen a la tierra que se han prometido, la historia humana comenzará el arduo camino de un renovado intento hacia la verdadera libertad.

En la soledad del espacio, flotarán las fantasías de un universo sin fronteras, dónde las guerras no existan y seres humanos distintos lo habiten en armonía.

Hasta encontrar pensamientos diversos y con sentido común.

Proyectos que los unan.

Semillas para sembrar luces en la oscuridad.

Esperanzas para los que lleguen a los jóvenes planetas; vírgenes de sueños.

Con miles de páginas en blanco, para escribir  historias de vidas mejores, en el universo nuevo.

¿Podremos hacer en otro lado lo que no pudimos en la Tierra?

Es la pregunta que todos se hacen y muy pocos se atreven a contestar.