EL ADN DIJO SI

Dos de los hermanos, ahora sobrinos nietos del Señor de Traslasierra.

Dos de los hermanos, ahora sobrinos nietos del Señor de Traslasierra.


El Coproser cordobés, el mismo que encontró rastros genéticos de un africano y un europeo occidental en el caso de la asesinada Nora Dalmasso, se expidió por las muestras remitidas por el estudio patrocinante de los sexagenarios hermanos Guzmán y contestó afirmativamente: son descendientes del tronco Manubens Calvet, fallecido en marzo de 1981, y por cuyo herencia se abalanzó hasta el mismísimo estado paraguayo en la persona del Colorado Stroessner y el pai Coronel, un curita metido en el enjambre de las cooperativas agrarias y tío del comisario Coronel, jefe de policía de Asunción, el único detenido la noche del golpe que acabó con décadas de dictadura, acusado de no menos de 300 homicidios.
Haciendo caso omiso del Tratado de Montevideo, mejor dicho pisoteándolo para darle visos de legalidad, exportaron una presunta hija natural del multimillonario cordobés de Traslasierra, hijo de un catalán constructor de iglesias, y con una libreta de enrolamiento absolutamente trucha porque ni impresión dígito pulgar tenía, menos troquel o firma del funcionario que la había expedido, aparte de ser un documento que sólo sirve para votar, jamás para acreditar identidad, fueron hasta Villa Dolores y se presentaron. La patrocinaba el doctor Guillermo Antonio Borda, una de las vacas sagradas del Derecho argentino, mentado tratadista en Derecho Civil, uno de los fundadores de FORJA y siempre al servicio de cuanto golpe de Estado hubiese en el camino.
Su padrino espiritual fue el obispo Mario Picci, un salesiano delincuente común que murió cumpliendo arresto domiciliario dada su edad. A la cabeza de la banda se encontraba José Luis Cora, un nacionalista, hombre de la curia, que supiera ser dueño de La Forestal, la Confitería El Molino y el Plaza Hotel sin que los respectivos dueños llegaran a enterarse y por tal motivo hacerle el traspaso correspondiente.
Si la violación del Tratado de Montevideo ya es algo serio y han pasado casi treinta años y varias Cortes Suprema sin que el estado argentino se haya tomado el trabajo de denunciarlo, el fiscal Luis Rueda, interviniente en una parte del ya longevo proceso, sentó de un plumazo la figura de continuidad delictiva, esto es, al momento de incluir esta posta se sigue cometiendo porque varios de los culpables andan los más chotos y el caso está lejos de haberse cerrado.
Los alrededor de 500 millones de dólares a que ascendería actualmente el acervo hereditario de Manubens sigue en manos de administradores nombrados por el juez correspondiente y nada indica que pueda haber novedades no ya antes de las próximas elecciones sino que el humor cordobés se apresta a festejar otros treinta años con fuegos artificiales. La han calificado de La herencia maldita para darle un toque entre literario y truculento, pero nada más.
El trío de hermanos Guzmán ahora en condiciones de agregarse al largo listado de sobrinos y sobrinos nietos tienen todos más de sesenta años, uno permanece internado con una salud bastante precaria mientras los otros dilapidan alegremente la jubilación mínima con que los ha privilegiado el sensible Estado argentino. Gente provinciana, la noticia científica que les corroboró lo que ellos siempre supieron no les alteró la pachorra provinciana: no creen en los peces de colores. Sobrevivir todos los días casi milagrosamente, desde siempre, los ha tornado un poco escéticos y epicúreos.
Además, todavía queda danzando, como está en la posta anterior, la existencia de Blanca Rosa Guzmán, la verdadera hija natural de Juan Feliciano, que fue echada a correr con la novedad que el senador radical José Manubens Calvet también había tenido prole natural, como fue Angel Humberto Guzmán, el padre de este trío ahora aparentemente beneficiado por lo menos por la formalidad de los papeles. Lo bueno del caso es que si Blanca Rosa o sus descendientes hicieran su aparición le tendrían que decir adiós a las pretensiones no estos flamantes engrosadores del listado sino la treintena larga que se anotó desde hace treinta años. Y como sonaba raro tanto silencio, ya fallecida, sus herederos decidieron desde el 2008 entrar en carrera con patrocinio legal, se sacaron el ADN y ahora se ha sabido que en realidad Blanca Rosa es también sobrina, hija de José, y sus descendientes, todavía no acreditados, se van a tener que poner en la cola que en Internet, en la página de promocionar el turismo en Villa Dolores, tiene al caso como atracción turística bajo el rótulo de La herencia maldita. Aunque bastante bendita para los que bajo el rubro administración la vienen ordeñando hace tres décadas. Ver informe.

MANUBENS CALVET SE NIEGA A MORIR

Blanca Rosa Guzmán en su casa de Río IVº, circa marzo 1983

Blanca Rosa Guzmán en su casa de Río IVº, circa marzo 1983


La exposición pública de unos sobrinos nietos de Juan Feliciano Manubens Calvet, de cuyo fallecimiento se van a cumplir pronto 30 años y la declaratoria de herederos que sigue lo más chota en los Tribunales de La Docta, parece haber acarreado algunas inquietudes. Por lo menos mediáticas. Hace unos meses la ausencia del abogado patrocinante de estos aspirantes a la herencia desató la entrada en acción de otro sector, quienes con engaños los habrían llevado de Río IVº a Córdoba, donde les extrajeron sangre, en una escribanía le retiraron el poder al Estudio Zabala de esa ciudad del sur cordobés y le remitieron una carta documento anunciándole la dada de baja. Todo en las respectivas escribanías, reeditando lo mejor de los primeros años de los ‘80 y poniéndoles nuevos abogados.
Con el retorno del patrocinante hubo que poner otra vez las cosas en su lugar. El mencionado estudio ha vuelto a tener el patrocinio legal y las muestras enviadas a un perito genetista de parte asegura que tienen el mismo patrón genético que El Señor de Traslasierra, esto es, que serían hijos de Angel Humberto Guzmán, a su vez hijo natural del ex senador radical José Manubens Calvet con Brígida Guzmán. Es decir, tiene derechos a la herencia, pero como sobrino de Juan Feliciano, no como hijo natural, que es la pretensión de la operación mediática que se ha desatado.
Angel Humberto habría fallecido en 1973 como consecuencia de una leucemia y con derechos a la herencia de unos 300 millones de dólares, rupia más, rupia menos, han quedado sus tres hijos, que son los clientes del Estudio Zabala de Río Cuarto que logró notoriedad pública como patrocinante del llamado Peregil en el caso del hasta no aclarado homicidio de Nora Damasso. Por el otro lado, hermana de Brígida, estaba Rosalinda Guzmán, madre de Blanca Rosa Guzmán, que ya fue periodísticamente hallada en marzo de 1983 como muestra la foto del comienzo de esta entrada y después, según versiones off the record, habría llegado a un arreglo extrajudicial con los sobrinos y sobrinos nietos de Villa Dolores, por 70 mil dólares para que firmara un acuerdo extrajudicial y entonces quedó fuera de carrera.
Tanto Rosalinda como Brígida, más sus hijos naturales, Blanca Rosa y Angel Humberto, eran de Los Cerrillos, su padre trabajaba para los Manubens y las chicas tenían relaciones con los hermanos José y Juan Feliciano Manubens, mozos por entonces. El embarazo de ambas con semanas de diferencia hizo que los padres de los dos bandos pactaran las salida de los Guzmán hacia Río Cuarto.
Según informaciones de parte, ahora el exagen genético extraoficial habría dado que estos Guzmán que son sobrinos nietos y que la aparición de Blanca Rosa o cualquiera de sus descendientes dejaría totalmente fuera de carrera, tienen elementos comunes al ADN realizado sobre el cadáver de Juan Feliciano a raíz de una aventura montada en Misiones. Lo que no deja de llamar la atención es la alevosa y disparatada información que se ha desatado en esta parte y a cargo de medios de comunicación puntanos y cordobeses, no sólo falsos e incorrectos, sino también de dudoso buen gusto. Por ejemplo, Juan Feliciano ha pasado a ser estéril gracias a una sífilis cuando en la causa dice gonorrea y también es inexacta. Lo que padeció a los 18 y que efectivamente lo esterilizó, pero ya había fecundado a la Rosalinda Guzmán, fue una parotiditis, vulgarmente conocida como paperas. También muy sueltos de cuerpo se han dedicado a difundir que Juan Feliciano no tenía hermanos, una burrada que cae de maduro porque si no habría aspirantes a la herencia de apellido Manubens afincados en Villa Dolores. También, quizá la más vergonzante, es que murió en la estancia de Pinas, que había sido de Lisandro de la Torre, amarrado al catre por la peonada como venganza de haberlos reducido a la servidumbre. Eso sí, antes, además de intendente de Villa Dolores, cargo que ocupó en dos oportunidades, lo convierten en senador, lo que da la pauta del traspapelamiento que tienen.
Toda esta urdimbre tiende a no lucir solamente como ignorancia o aventurerismo. Ojalá se trate de errores a garrafa, como decía un amigo, por lo garrafales… Salvo que de pronto, desde un matutino riocuartense y un multimedio cordobés, salga a relucir que los herederos de Blanca Rosa la venían jugando de callado, con el corespondiente patrocinio, y el correspondiente ADN ha dado que de hija natural ha sido pasada a la categoría de sobrina, mediante lo cual la lista de aspirantes ya parece un barco filipino.

PIÑERA: EL 33 A LA CABEZA Y TODO LO QUE DA A LOS PREMIOS

El Súper Mario le regala una roca testigo con oro al Berlusconi chileno

El Súper Mario le regala una roca testigo con oro al Berlusconi chileno


Pasada la impactante jornada del 13 de octubre, donde durante 22 horas, desde las 00:10 en que emergió Rodrigo Avalos, de 31 años, capataz, hipertenso, hasta la sobrecargada aparición de Luis Urzúa, de 54, el jefe de turno nombrado por los dueños de la mina San José, que completaron los 33, las luces empezaron a apagarse, las emociones se decantaron y la tirana realidad es de nuevo soberana.
Primero que nada, con el obispo de Valparaíso a la cabeza, quisieron hacer una misa ecuménica, fueron nada más que 17 y al resto de los 250 empleados, con sus familias, que no dejaron ingresar a la carpa, desplegaron pancartas y gritaron consignas hostiles: quieren cobrar algo, han quedado desocupados, en los supermercados de Copiapó no corre la moneda legal de “yo soy de la San José.” Además, como lo prometió el propio gobierno, que desembolsó 30 millones de dólares por un derrumbe y una odisea que duró 70 días y que estuvo avisando que se venía varios días antes del 5 de agosto último, los dichosos 33 que pasaron 70 días como un veraneo en el invierno sueco pero con 40º de temperatura, casi 100% de humedad, perforado por los hongos y las dentaduras a la miseria, mal alimentados, sin contar con la angustia de la situación, bastante controlada desde arriba con fibra óptica y comunicaciones vía cartas manuscritas, no han visto un peso y recién en diciembre les pagarán la primera cuota de las doce en que le dividido el finiquito (indemnización, en chileno) porque la patronal quebró y todo queda en manos de la dichosa Justicia, que del otro lado de los Andes también tiene la última palabra, sólo que no se sabe cuándo.
Pero el tema de fondo, salvadas las vidas, entre versiones encontradas de pactos de silencio, sumas astronómicas por reportajes exclusivos, filmes, libros y toda la carnestolenda consumista, es si la San José, con su siglo de antigüedad rindiendo un promedio de 20 millones de dólares anuales en cobre, tiene o no reservas de oro para el próximo medio siglo.
Ayer, el presidente Pinera, el Berlusconi chileno, como lo chicanean por ser dueño del Colo Colo y de una canal de tevé, entre otras cosas, Nº 477 en el ranking de la Forbes, se encontró con Isabel II en el Palacio de Buckingham, y le llevó de regalo, en un precioso estuche, aparentemente un pedazo de roca, un cascote del fondo de la San José, a 700 metros, donde quedaron sepultados sus 33 valerosos compatriotas.
Otro tanto hizo cuando se encontró con el premier británico. Es casi una grosería. Hubiera quedado mejor llevándoles una botella de los buenos vinos de la bodega Concha & Toro. Sin embargo, los cascotitos son los que en la jerga llaman rocas testigo, es decir trozos pétreos con vetas de oro, tal como se puede apreciar en la foto de esta entrada.
El control y directa censura sobre la información que ejerció el gobierno chileno durante todo el operativo San Lorenzo de rescate jamás puede parar cualquier tipo de filtraciones. Las agencias DPA, EFE y France Press dieron cuenta en su momento cuando una de las tres perforadoras se llevó por delante y se atascó con el filón. Eso fue el 6 de setiembre y los medios masivos de comunicación que quisieron darse por enterados lo hicieron ahí están: México, España, Uruguay, Perú, Ecuador, alguno de Chile que no lo alcanzaron a atajar a tiempo. Ahora esos mismos periodistas destacados recuerdan que en un documental para una cadena europea de tevé el ahora exultante y hasta el ahora súbitamente presidenciable Laurence Osborne, hablando sobre el asunto, señaló con tono bromista que si fuera por el oro que había ahí abajo hasta él se quedaba con la mina…
Los críticos del supermillonario Pinera, que no precisamente escasean, lo dejaron vivir su hora de gloria, pero fue entrar a apagarse las luces y hacer memoria. Su hermano mayor José fue ministro de Trabajo de Pinochet, entre sus múltiples negocios él también tuvo una mina, pero a la hora de revisar fríos números ocurre que en 2009, sin ir muy lejos, se registraron en el país más de 190 mil accidentes laborales, algo que dejó un saldo de 443 muertos. En Chile existen unas cuatro mil 500 pequeñas y medianas empresas mineras y la institución estatal fiscalizadora sólo cuenta con 16 supervisores a nivel nacional, dos de ellos en la norteña provincia de Copiapó, donde están la mayoría. La minería aporta el 47% de las exportaciones totales y representa el siete por ciento del Producto Interno Bruto.
El país y el mundo estaba con los ojos puestos en las subidas y bajadas de la Fénix II cuando en el yacimiento Botón de Oro, a mitad de camino entre Copiapó y Valparaíso, una roca de una tonelada despachuraba a un minero de 36 años para el que hubo fotos fijas en ByN cuando lo cargaban en la morguera, nada de tevé satelital. Y el 4 octubre hubo otro hecho trágico. Y en La Ligua lo mismo otro desprendimiento sepultó a otro minero. En otros términos, para los cabuleros que están develando el sueño de los levantadores clandestino de juego de Chile con el asunto, los 33 originales que demandaron 33 días de rescate y fueron sacados el 13/10/10, que también suma 33, la misma suma de muertos arrojó las pésimas condiciones laborales del modelo neoliberal que quiere ser exhibido como ejemplo. Hasta el propio Pineda, un orador del montón, bastante liso, pero insuflado por el éxito que estaba logrando, se montó al carro de los triunfadores y en una improvisada arenga en el Campamento Esperanza, que se difundió por todo el orbe, vaticinó que Chile va a ser el país de vanguardia del continente. No lo volvió a repetir. Los asesores le soplaron al oído la guarangada triunfalista.
Ahora el asunto del oro le pone su veta brillante y nos remonta a las épocas coloniales. Varias publicaciones chilenas comentaron que cuando fue el desastre, el pasado 5 de agosto, a las 14:00 pero anunciado públicamente a las 21:00 y los familiares fueron avisados una hora antes, las autoridades en la materia ya sabían lo de las reservas auríferas. Es más: cuando Osborne se quebró frente a la tevé porque los dieorn por muertos y estaban levantando campamento para dejarlos, Pinera hasta anunciaba que iba a hacer un santuario, ahora hasta con cierta insidia los comentaristas dicen que no se llega a multimillonario de casualidad y que si siguieron con la faena fue por el pingüe negocio que de todas maneras los esperaba. El actual gobierno quiere llevar a Chile del 11º puesto que ocupa como productor de oro al 7º. Para la proeza va a contar con la inestimable ayuda de la Barrick Gold.
Entre otros dimes y diretes sobre liderezgos a 700 metros de profundidad, el Súper Mario que salió segundo, un electricista de 39 años, más loco que un plumero, no sólo se despachó con un show de aquellos, como muestra la foto le regaló piedritas testigo con oro a las autoridades, sino que el padre le comentó a todo periodista que quiso escuchar que su histriónico vástago había subido con “un saco de oro para el presidente”. Porque el Súper Mario podrá estar un poco chapita, pero no masca vidrio. Repartió sólo unas piedritas; el resto de la alforja de lona, bien rellenita, se la llevó abrazada abajo de la cobija, cuando lo cargaron en la camilla para el chequeo médico de práctica. Además, Manuel González, el rescatista que bajó primero en la Fénix II y subió último, un cuadro de élite de la mina estatal Mina El Teniente de Rancagua, se quedó allá abajo media hora completamente solo y fue el encargado de juntar el resto de las rocas testigo para subir a la superficie. Es un disciplinado empleado estatal con 20 años de antigüedad y 46 de edad; no hay ningún problema en que se vaya a pisar y decir lo que no tiene que decir.
Los funcionarios de todo nivel, bien encuadrados en esta nueva sociedad neoliberal ultrajerárquica y bajo la obediencia debida, se hacen los sotas o niegan por todos los santos del cielo que allá abajo haya oro. Sin embargo, desde la Pontificia Universidad Católica de Santiago, una autoridad en la materia como el ingeniero Lagos dice sin tapujos todo lo contrario y que el filón es riquísimo.
Como final dejamos un links para ir a otras publicaciones online que se dieron abiertamente enteradas del asunto y que no lamen del chupetín del Berlusconi chileno regalándole cascotitos como souvenir a Her Majesty para que los ponga como una curiosidad sudaca en algunos de esos suntuosos salones. Ni siquiera lo hizo con el poncho chalchalero que llevó telúricamente El Chango de Anillaco cuando la visitó, menos va a hacer con piedritas en un imperio que está acolchado por los huesos de los mineros del carbón que quedaron sepultados para cocina y calefaccionar la Revolución Industrial y el colonialismo.
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COMENZO LA CUENTA REGRESIVA



El cabezal con los dientes amoladores de la T-130, llamado el Plan B para los rescatistas chilenos, entró muy lentamente de lleno en el Taller Mecánico, a 620 metros más o menos bajo tierra, a las 10:30 hora argentina. El último tramo fue casi centímetro a centímetro, como si estuviera por desfallecer y dejar de andar para siempre: el peligro del derrumbe, de irrumpir y pasarse de largo, con lo cual los brazos mecánicos de abrían automáticamente y todo el esfuerzo, semejante esfuerzo, iba a quedar como la estupidez de los monitos tití a los que se atrapa con una calabaza agujereada por donde apenas les pasa la mano y adentro le ponen el caramelo. Una vez agarrado el caramelo, el monito no lo suelta por nada del mundo y lo atrapan como si fuera el último animal de la escala zoológica.
Sólo que acá no había monitos ni caramelos. 33 hombres. 32 chilenos y un boliviano. Hace 65 días y cuando se llevaban 33 de perforación sistemática por tres vías, porque el llamado Plan A, que arrancó primero también fue el primero en romper uno de los martillos del cabezal y quedarse pasando los 400 metros y un Plan C, con la tecnología más deficiente y lenta, que debe andar por los 250 metros.
Allá abajo, los 33, que se habían tenido que mudar más abajo todavía de donde habían hecho el primer contacto con la superficie el 22 de agosto, a 18 días de llevar enterrados y casi desahuacidos, porque las condiciones de humedad, oxigenación y depósito de víveres podían tener mejores condiciones. Total, 600 metros más o menos caminando por el socavón no les hacía ya nada. Tantos años de entrenamiento y oficio, conectados las 24 audiovisualmente con la superficie, por el oído sabían si había problemas, si alguna máquina se había parado, cuál venía más rápido a encontrarlos.
Arriba se ha levantado prácticamente una ciudad. Mayoritariamente con periodistas de todo el mundo que quieren llevar el testimonio de cuanto aparezca la primera cápsula, bautizada Fénix y pintada tricolor con los colores nacionales, y su primer tripulante, aún no decidido. De ahí hasta que salga el último habrá que aguardar un mínimo de 32 y un máximo de 48 horas, si es que no hay inconvenientes de último momento, hasta que aparezca el último.
Les han preparado containers como habitáculos privados para el primer encuentro a solas con el familiar elegido, durante dos horas, después otros dos familiares, otras dos horas, y después el helicóptero para llevarlos al hospital de Copiapó, especialmente reacondicionado. Surgió el primer chispotazo serio: la respuesta fue una e inamovible, si acá nos quedamos los 33, de la mina nos vamos los 33 juntos, nada de viajes separaditos.
Un hecho histórico, inédito. Con toda la gama humana a la vista. Como al desgraciado que tras tener que bancarse todo lo que se viene bancando, arriba le apareció la querida, la muleto, la otra y no hubo mechoneos porque no las dejaron trenzarse, pero la gran duda gran está en quién lo va a recibir primero, todo un plus para la risa o el drama añadido al drama. No están los graciosos que afirman que van a volver 32 solamente. Ese se queda a vivir allá abajo, con tal de no aguantarlas de nuevo a las dos juntas…
Pero a la cantidad de celebraciones, brindis, ofertas de dinero y otras regalías se le agrega que aparte del imborrable drama personal dejaron otra vez al aire uno que no por menos sabido ha recobrado una lacerante actualidad. Al multimillonario Sebastián Piñeda se le va a ensombrecer el gesto después de tantos esfuerzos y alegrías. Ver informe.

Inamovibles, pétreos, heroicos, sufridos, aguardando la etapa decisiva.

Inamovibles, pétreos, heroicos, sufridos, aguardando la etapa decisiva.

ACONTECIMIENTO NO DEBIDAMENTE PERCIBIDO

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El 2 de agosto del 2006, en la persona del recién consagrado árbitro Angel Elizondo, hizo por primera vez ingreso la realidad a la Casa de Gobierno bajo el formato, sobre todo, de sus manifestaciones del espacio sagrado de la cancha y el tiempo hechicero de la competencia, como hace tiempo han consagrado clásicos de las ciencias sociales y la literatura.
Los propósitos a alcanzar eran más anodinos y se limitaban a la consabida ceremonia huera de fotografiarse con el famoso de turno, espetar las consabidas frases de la liturgia, a lo sumo una copita de algo y un canapé. Nada más. Elizondo procedió formalmente a regalarle al primer magistrado su uniforme y las consabidas tarjetas. A la hora de posar, el natural de Río Gallegos, hincha furibundo de Racing, no encontró nada mejor, con cierto gesto mefistofélico, que sacarle la tarjeta roja a la prensa en un gesto que quiso ser gracioso, pero pasando por alto que la irrupción de un referí equivale a la realidad y a terminar con la magia de la ilusión del juego.
No iba a tardar en comprobarlo. A las pocas horas, tanto él como su esposa, después, al reemplazarlo en ese lugar, vieron abrirse un agujero negro bajo los pies y tuvieron que decirle adiós al casi 80% logrado en la aceptación positiva de la gente y atajarse como podían, para citar sólo los casos más notables, la crisis de la 125 que por un pelo (o de los pelos, según otros) casi termina en la renuncia y en un repliegue hacia el frío y el viento, derrotas electorales en cuanto comicio hubo, el escándalo de la valijita, tres jóvenes acribillados en General Rodríguez ligado a la mafia de los medicamentos y a los aportes para la campaña y unos cuantos etc. más cuyos coletazos perduran, sin contar los que brotan a diario.
El trabajo que se acaba de poner online justamente colecta la seguidilla lo más fielmente posible. Se puede acceder para su lectura en pantalla mediante un clic en el subrayado.
En la volteada cae la dudosa jugada de Fútbol para Todos y la ramplona consideración de seguir considerando al milenario deporte, el nivel de desarrollo y organización alcanzado como la simple habilidad para gambetear o la potencia en patear la pelota, desplazando, ocultando o invisibilizando el tremendo caudal cultural que posee, primero que nada, como formador de la identidad social, los sentimientos primarios que saca a relucir hasta tal punto que han llegado a profesionalizarse los grupos violentistas o, como lo intentaron extraoficialmente las propias autoridades en el último Mundial de Sudáfrica, tratar de aglutinar lo aparentemente irreconciliable para la formación de líderes sociales (sic) en una sociedad que tiende a la dispersión y a la exclusión.
Para los que disfrutan de un móvil con capacidad de lectura de TXTs pueden bajar la versión completa de este trabajo en www.wattpad.com.

LOS MEXICANOS NOS ROBAN VIDEOS


Como YouTube da para todo, basándose discepoleanamente que golpearse el pecho habilita para cometer lo mismo que se censura, nuestros hermanos cuates, tan lejos de Dios y tan cerca del Río Bravo, se despachan con el video de más arriba, a todas luces hecho on the pampas, como gustaba decir Miguel Brascó, y con una voz en off mexicanizarlo.
Che, eso no se hace.

BICENTENARIO CHILENO EMPAÑADO

banderabicentenario

Los dos siglos de independencia sorprendió a los chilenos con las heridas del terremoto y maremoto del último 28 de febrero a medio restañar, sin tomar en cuenta lo irrecuperable de las casi medio millar de víctimas fatales, el derrumbe de la mina San José en el Norte Chico, con todavía 33 mineros enterrados a casi 700 metros hace 45 días y con comuneros mapuches que llevan 69 días de huelga de hambre. Ver informe. El cardenal Francisco Javier Errázuris, durante el Solemne Tedeum en la catedral santiaguina, hizo dos veces expresa mención al tema, señaló la inminencia del peligro de daños irreparables en la salud de los que mantienen la protesta y rogó la intervención de las autoridades para arribar a una solución equitativa.
A todo esto, el arribo de la presidenta argentina Cristina Fernández no era aguardada con bombos y platillos. La Corte Suprema dictaminó que
Galvarino Sergio Apablaza Guerra, militante del ex Frente Patriótico Manuel Rodríguez, uno de los responsables intelectuales del asesinato del senador pinochetista, materia gris del golpe y la constitución de 1980, Jaime Guzmán Errázuris, hecho sucedido en 1991, con el democristiano Patricio Alwyn ya instalado medio enclenque en la primer magistratura, debe ser extraditado. Desde el 2004, en que buscó refugio en Argentina y se fue a vivir a una quinta de Moreno, tuvo aquí cinco hijos y su mujer trabaja en la Secretaría de Prensa de la Casa Rosada. Los organismos de derechos humanos, con Madres y Abuelas a la cabeza, pusieron el grito en el cielo. Desde la Casa Rosada hay muchas señales que una vez más no van a acatar al Supremo Tribunal y en Chile están que estrilan por el no cumplimiento de los acuerdos vigentes.

mapuches

Tendrían que tener memoria, en todo caso.
En agosto de 1972, encima de todos los problemas que acarreaba el gobierno de la Unidad Popular que encabezaba Salvador Allende y que casualmente Jaime Guzmán petardeaba sin piedad, sobre todo desde el Canal 13 de la Universidad Católica, como peludo de regalo le aterrizó en Puerto Montt un avión de Austral desviado por los sobrevivientes del intento de fuga masiva del penal de Trelew, varios de los cuales ya habían sido ejecutados en una recordada masacre del gobierno de Lanusse. Los tratados vigentes eran claros: Chile tenía que devolverlos junto con el Boeing. La reunión en La Moneda fue más que tensa. Ni un solo ministro aportó un grano de arena a la posibilidad de cobijarlos políticamente. Cuando terminaron todos, Allende giró, se dirigió a uno de sus asistentes y le ordenó que llamara a la embajada cubana, que dispusieran un avión de línea para llevar a los fugados a La Habana y que él se hacía responsable de todo. Ponía al país al borde del precipicio de las ya de por sí bastante endebles relación con el país vecino de mayor frontera por un problema ético porque jamás había sido partidario de la lucha armada y entre los beneficiados estaban Santucho, Gorriarán Merlo, Vaca Narvaja y otros de similar talante. Fue una jugada osada, intrépida, de principios y nunca reconocida debidamente.
Ahora la taba se ha dado vuelta. Se dirá que las circunstancias son otras, que la historia ha cambiado, que los alzamientos terroristas, si jamás tuvieron mucho sentido, en 1991 y hoy carecen de sentido. Los Kirchner tienen un enfrentamiento de poderes no sólo por el ex combatiente chileno, pero si acatan, en el conteo de porotos electorales para el 2011 que obsesivamente llevan a cabo día por día, se les puede ir la clientela de los derechos humanos, una bandera que no está indemne justamente porque tienen la desaparición del anciano Julio López por ser testigo de cargo contra uno de los más feroces asesinos y al chico Luciano Arruga, chupado en el GBA por roces circunstanciales con uniformados, sin contar los varios asesinatos oficiales a cargo de fuerzas de seguridad.
Los 33 mineros de San José, hasta donde justo llegó la segunda sonda en su viaje de ida, la que ampliará el conducto a 66 cm. para que los puedan sacarlos en jaulas especiales, realizaron un simulacro de izamiento del pabellón nacional, cantaron el himno y como una excepción en la dieta contaron con una empanada cada uno. Vino, nada, después, ya se verá, a bailar cuecas en seco, entre ellos, como los compadritos de antaño bajo el farol.
Normalmente son dos días de fiesta abajo de las famosas enramadas, unos cobertizos de palos y hojas secas donde se baila cueca y se toma chicha de Curacaví hasta que las velas no ardan y los cólicos digan lo contrario. Una semana de asueto escolar y a esperar a ver si antes de mediados de noviembre los que están allá, en el fondo del pozo, vuelven a ver el sol. Antes, una cuarentena de mapuches esperan respuestas a sus planteos, que tienen mucho más de dos siglos.


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BUENOS AIRES SE DERRUMBA



Cerca de las 04:00 del jueves, un entrepiso del boliche Beara Lounge Club, en Scalabrini Ortiz 1638, estaba habilitado como restaurante y bar, pero en los hechos era utilizado para organizar recitales, en franca contravención, un deporte nacional que en todos los órdenes va cobrando más auge, más víctimas fatales y más controversias inútiles. Los muertos en este caso fueron identificados como Leticia Provedo (20) y Ariana Lizarraga (21), las que fueron aplastadas cuando quedaron debajo de un entrepiso que en el medio de la confusión, las versiones encontradas y tendenciosas estaba mirame y no me toqués, cuando terminado el recital de un conjunto bailantero se amontonó allí arriba un centenar de personas y se pusieron a saltar.
También hubo otros 25 heridos de diferente consideración. Todo esto sucede a un mes de un derrumbe de un gimnasio, en Villa Urquiza, cuando en el predio lindero donde iban a construir una excavadora la emprendió por cuenta propia, parece que sin mayores directivas ni precauciones, y le quitó sostén a la construcción, la que se vino abajo. Las víctimas mortales fueron tres. Un total de 8 derrumbes se llevan registrados en los límites de la Santa María de los Buenos Ayres en lo que va del Bicentenario.
Lo que es otra vez culturalmente suculento es que todo estaba en orden, nadie en infracción y una conjura de imponderables se puso en acción. Primero que nada, el lugar estaba habilitado para restorán y bar, también para fiestas privadas, y como en la noche del jueves cobraban entradas para que los jóvenes bailaran. Además, ya había sido clausurado dos veces por infracciones varias y multado, pero los jueces decidieron que no había lugar a las sanciones y les dejaron abrir las puertas otra vez, sin oblar un peso. A la tesorería de la municipalidad, se entiende.
El hecho tiene a bien ocurrir cuando el jefe de gobierno, el ingeniero Mauricio Macri, se encuentra en Europa, donde anunció que se casa por tercera vez en noviembre, tiene una causa federal pendiente por integrar una asociación ilícita con la flamante policía metropolitana y en la legislatura le han formado una comisión investigadora que no es arriesgado presumir que llegará a la conclusión que les daba Perón a este tipo de cuerpos colegiados: “Cuando no se quiera averiguar nada, usted forma una comisión investigadora.”
El jefe de gabinete Horacio Rodríguez Larreta informó en conferencia de prensa que los controles oficiales no ofrecen ninguna falla y que, a su criterio, la venida abajo se debió a un mal uso de sus dueños a las instalaciones autorizadas, sic.
Testimonios de vecinos que tenían entreojos al lugar desde que hace dos años lo abrieron dijeron ante las cámaras de tevé que en la última clausura fueron y le pusieron arriba, pegado, un papel blanco y a la noche abrieron, cobraron entradas y todo funcionó como si nada. Lógicamente, terminada la diversión retiraron el papel blanco y el boliche siguió clausurado.
El recuerdo de Cromañón salió inmediatamente a relucir. Por suerte, totalmente de casualidad, terminado el recital de los bailanteros casi la mitad de las 400 personas aproximadamente que había en el lugar se retiraron y lo que se vino abajo fue apenas la mitad del dichoso entrepiso, aparentemente, en los papeles que exhibieron los funcionarios, con una estructura capaz de resistir 400 kgs. por metro cuadrado. Lo que no resisten todos estos indicadores es al sentido común.
Bueno, en realidad, al resto del país, en este rubro, las cosas no andan para nada mucho mejor.

LITERATURA, MINERIA Y ETICA


33, número de muerte y resurrección
HERNÁN RIVERA LETELIER
EL PAIS, Madrid, 01/09/2010

Ahora escribo para explicar por qué me he negado. Me he negado justamente por eso, porque también fui minero, y escribir ahora sobre estos compañeros sepultados, hacer literatura con su tragedia, sería como sentarme a escribir un cuento o un poema ante el lecho de muerte de mi padre, de mi hijo, o de mi hermano. No sirvo para eso. Mi ética no me lo permite. Puedo ser un hijo de puta en muchos aspectos, pero nunca en algo como esto. Mi ética es mi estética y viceversa. Estoy sufriendo la tragedia como la estamos sufriendo todos, he llorado como hemos llorado todos, grité de felicidad como todos cuando supe que estaban vivos -no salí a tocar la bocina de mi auto porque no tengo auto, pero en casa izamos una bandera rayada con un mensaje de fuerza y esperanza-, y aunque nunca fui ni seré un patriotero -me carga por ejemplo que toquen el himno nacional en los partidos de fútbol- el corazón se me puso como un puño cuando oí sus estrofas saliendo desde las fauces de la tierra, épicamente desentonadas por la voz ronca de estos 33 chilenos humildes.
El autor es un escritor chileno, premio Alfaguara de Novela 2010 con El arte de la resurrección. Durante 30 años trabajó en las minas de Atacama, en la Pampa chilena, como se conoce al desierto que comienza en Copiapó y termina en Iquique, con epicentro en Antofagasta y capital económica en Chuquicamata, la mina de tajo abierto más grande del mundo.

AHORA SI PUEDE NECESITARSE UN MILAGRO

El domingo 22, a la tarde, el presidente muestra la prueba escrita.

El domingo 22, a la tarde, el presidente muestra la prueba escrita.


El domingo 22, a la siesta, cuando se tuvo la certeza, varias horas después que a la madrugada establecieron el contacto, el presidente trasandino Sebastián Piñera exhibió exultante el papelito y todo Chile estalló en un abrazo, risas, llantos, palmoteos y gritos con el famoso Ce hache i a la cabeza.
No era para menos.
Tras 18 días de angustia y para los mineros enterrados de sobrehumana y heroica resistencia a 688 metros de profundidad terminaba el segundo acto de la odisea, tomando como primero el que comenzó el jueves 5, poco antes de las 14:00, cuando un temblor grado 5 Richter, desmoronó la centenaria mina San José, oro y cobre, un poco al norte de Copiapó, una condensación misma de la angurria y el egoísmo humano porque no era un socavón, era un ratonera encima mal mantenida como ratonera y sin embargo la habían autorizado, a medias las administraciones burocráticas de Bachelet y después la del mismo Piñera.
Ahora el segundo acto es el más dramático. Convertidos en topos humanos, con necesidades y espacios que por decoro y buen gusto no se detallan, con mucho optimismo se puede decir que van a tener que resistir un mínimo de 90 días, ya están diciendo oficialmente 120 y ojalá que al 2011 puedan verlo con sus propios ojos.
Los imponderables y riesgos va poner a prueba conocimientos, temple, creatividad, coraje y muchas cosas más. El obispo de Copiapó, con tantos años de sotana como de minas, desde el primer momento se negó a considerar ortodoxamente, desde el punto de vista católico, que se esté frente a un milagro y en cambio no ahorró conceptos para lo deleznablemente humano que exhiben a diario, desde hace siglos, los mineras, particularmente la San Esteban, dueña de la San José y otras.
Tampoco se trata de desearles buenamente suerte, algo que instintivamente se da por descontado, sino que la Pachamama anda mandando avisos cada vez más tenebrosos en todo el planeta y en lo que hace a esa zona, llamada el Norte Chico, donde empieza el desierto de Atacama, suficiente que los 33 mineros dieran señales de vida para que entrara en acción una minicrisis sísmica con temblorcitos grado 4 y hasta 5 Richter, normales y tolerables en superficie, pero que allá abajo pueden sellar el desastre. Se debe tener en cuenta que el cretinismo y el desprecio por la vida humana había llevado a los responsables que por año facturaban 20 millones de dólares a horadar, a socavar el pilón central del cerro, o sea, donde está la veta principal de los minerales. Algo así como serruchar las patas de la silla, pero con uno sentado arriba…
Ha comenzado al segundo acto y no debe haber ser humano bien nacido que no quiera un Happy End que no va a tener mucho de tal, si lo concebimos en el sentido hoollywodiano del término. Dando por obviamente descontado que pueda suceder un desenlace fatal, ya que hay alguno con cardiopatías de las comunes, semejante encierro y condiciones de vida inevitablemente van a producir secuelas. Y todavía no se sabe cuáles, cuántas y de qué magnitud. Casi como un grotesco que no es tal están por empezar a abrir un tubo de 62 cm. en la roca para, una vez puesto el arnés correspondientes, sacarlos uno por uno, en posición de firme y de noche porque el impacto solar, de pronto, podría producirles hasta la ceguera.
Todo estos cálculos están hechos sobre una media, sobre un standard. Pero ocurre que entre los 33 hay de todas las edades, de todos los pelajes y de todas las contexturas. Hay uno que fue jugador de fútbol, llegó a la selección tricolor, pero hace unos cuantos años y las últimas fotos lo muestran modelo barrilito, algo muy típico en lo ex futbolistas y ex atletas una vez que dejan el rigor de la alta competividad. Ya se dice que han perdido un promedio de 10 kilos cada uno y con los más flacos y jóvenes, no hay problemas. Pero los salvavidas adiposos de los maduritos arriba de 50, cuando hay más de uno, no se desinflan por la falta de comida o con dieta rigurosa. ¿Qué pasa si lo vienen izando y se les tranca?
La sapiencia, solidaridad y generosidad del ser humano va a ser puesta a prueba. La explotación del hombre por el hombre, aunque no era necesario, también y no arrojó ninguna novedad. Encima, los que saben miran para el lado de Argentina porque dicen que no hay que olvidarse lo que pasó en el 2004 en Río Turbio (ver)y que la minería de Santa Cruz tiene tantas o más falencias que las ahora denunciadas en Chile, donde la San José es sólo una de tantas. Ver informe sobre situación en la Patagonia.