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Jornada Pastoral y celebraciones de la Virgen de Luján en Capilla del Señor con ocasión de las Fiestas patronales de Zárate-Campana

La ciudad de Capilla del Señor, en el partido de Exaltación de la Cruz, fue la sede de “las fiestas patronales itinerantes” donde se congrega la feligresía de la diócesis desde hace 7 años. Al término de este septenario, como estipulado en el Plan Pastoral diocesano, en el mes de octubre en la misma Capilla del Señor se tendrá la “Misión Joven” de la que participan jóvenes y familias. Mientras tanto, este  4 de Mayo (vigilia del Domingo más cercano al día 8, festividad de la Virgen de Luján) fueron celebradas las Fiestas Patronales, en el contexto del Año de la Fe. La Virgen de Luján es Patrona de la Diócesis de Zárate-Campana. Este año, en Capilla del Señor, la Jornada pastoral y las celebraciones se hicieron bajo el lema “Feliz de Ti por Haber Creído”.

Participaron muchísimos fieles laicos, de los distintos grupos apostólicos, de todas las parroquias de la diócesis, más asociaciones de fieles, institutos religiosos, áreas pastorales diocesanas. Es el primer año en que la entera organización recayó sobre la “Mesa Pastoral” (consejo pastoral) con la invalorable colaboración de la parroquia de la Exaltación de la Cruz, tanto en sus laicos comprometidos (en especial, aunque no sólo, el movimiento de insercion  “Christifideles laici”, el P. Walberto, y la notable cooperación del municipio, de las fuerzas vivas de la ciudad (entre ellas los bomberos voluntarios, y otros) y toda una comunidad que se preparó para recibir esta festividad en preparación a la Misión Joven, coordinada por la Delegación para la Pastoral de Juventud y Vocacional.

Durante esta fecha se tuvo la Jornada pastoral, la cual consistió en una serie de encuentros pastorales por áreas, tales como Caritas, Catequesis, Pastoral de la Salud, Pastoral  carcelaria, Pastoral de la salud, equipo de Secretarias y Secretarios Parroquiales, encuentro de Jóvenes., tanto de jóvenes universitarios y trabajadores como de jóvenes en edad de colegio secundario. El Obispo Mons. Oscar Sarlinga estuvo presente desde las 9.00 junto con el vicario general, Mons. Ariel Pérez, y recorrieron uno por uno los encuentros de las áreas pastorales, hasta el momento de la procesión y Misa. Fue notable la participación de los catequistas, con la Junta catequética y el Delegado, Pbro. Fernando Crevatín, así como la participación muy abuntante de los jóvenes, junto con el P. Hugo Lovatto, Delegado, el secretariado, los movimientos de inserción joven, la delegación de misiones y los grupos jóvenes misioneros, los seminaristas, y numerosas familias que acompañaron. Muy interesantes y programáticos resultaron los encuentros de Pastoral carcelaria (con su Delegado, el Pbro. Lic. Pablo Iriarte, y el grupo diocesano) y de la Pastoral de la Salud (con su Delegado, el diácono permanente Pedro Bruno, y el equipo diocesano), todo lo cual culminó con la reunión “programática y paradigmática” de la Mesa pastoral diocesana con los delegados de los distintos decanatos que componen la diócesis.

Al término de la jornada pastoral, se tuvo la multitudinaria procesión por las calles de la ciudad, con la imagen de la Virgen de Luján, con la presencia del Sr Obispo, del Sr. Intendente y autoridades municipales, muchísimos vecinos y muchísimos hermanos y hermanas llegados de distintos lugares de la diócesis, entre los cuales, descolló la juventud presente. La Santa Misa, concelebrada por 50 sacerdotes, fue presidida por nuestro Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, con la asistencia de 10 diáconos y la invalorable presencia del Seminario Diocesano “San Pedro y San Pablo”, tan querido por la comunidad católica de la diócesis de Zárate-Campana.

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La parroquia de Manuel Alberti festejó la Jornada del Buen Pastor

En el Domingo del Buen Pastor nuestro Obispo Mons Oscar D. Sarlinga concurrió a la parroquia de Manuel Alberti, en el partido de Pilar, donde tuvo un encuentro previo con las familias de los 350 confirmandos (quienes recibirán el sacramento de la confirmación el próximo 18 de mayo) alumnos todos del colegio “María Madre Nuestra”. Lo acompañaron el cura párroco, P. Antonio, el P. Mauricio Aracena y seminaristas del Seminario “San Pedro y San Pablo”.

Luego el Obispo presidió la celebración eucarística en una muy repleta iglesia parroquial de Sannta Rosa de Lima, en el mismo M. Alberti. El vasto templo, en forma de “tienda de campaña” tiene capacidad para 1.200 personas, y se encontraba colmado de las familias de las barriadas cercanas, muy contentas de haber sido invitadas a la celebración. Los dos representantes legales del colegio (entre los cuales el Prof. Héctor Mila, también moderador de la JuREC -junta regional de educación católica-) y los directores de primaria, secundaria y terciaria, participaron de la celebración, y además los integrantes de la asociación scout católica, y mucha juventud, entre ellos numerosos ex-alumnos del colegio, en un grupo que está en formación (asociación de exalumnos del colegio María Madre Nuestra).

El P. José María Jaime Burgmeister, interno en el Hogar Sacerdotal de los Misioneros de la Sagrada Familia, también concelebró en la misa dominical. Al término de la Eucaristía, y luego de saludar a tantos concurrentes a la misa, el Obispo, los sacerdotes, y los directivos del colegio se dirigieron a las instalaciones de éste, donde los esperaban reunidos muchos integrantes de las famlias de los confirmandos, y donde todos juntos compartieron un ágape fraterno, en un clima familiar, cordial, eclesial.

En esta jornada nos unimos en oración muy especialmente por el Santo Padre Francisco, nuestro Obispo, sacerdotes y seminaristas del Seminario San Pedro y San Pablo.


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Saludo Pascual de Mons. Oscar Sarlinga

Cristo resucitado de la iglesia concatedral de Belén de Escobar (Zárate-Campana)

Cristo resucitado de la iglesia concatedral de Belén de Escobar (Zárate-Campana)

Hermanos, hermanas

El Señor Jesús es nuestra Luz. En la misa crismal he tenido la oportunidad de expresar cuánto me conmovió escuchar (de la homilía del Papa Francisco del martes 26 de marzo) una gran verdad que, pese a conocerla, no siempre tenemos presente: qué bello es ser perdonados, pese a nuestra “noche provisional”o bien cuando puede “ser de noche”, ya sea “fuera y dentro”. Se trata de llegar a lo que él mismo ha dado en llamar nuestra “periferia existencial”, con esa Luz.

También les expreso de corazón a todos, en este tiempo santo, como cuando inauguráramos el Año de la Fe en nuestra diócesis (el 12 de octubre de 2012), al término de la homilía: “Gracias, hermanos. Perdón, hermanos”. Quisiera que ello se enraizara en nosotros como una actitud profunda y a la vez proactiva, iluminada de lo Alto. Es una actitud sin la cual será difícil que cambiemos por dentro, en esos paradigmas de endurecimiento pudieron infligirnos daño u obscurecernos (ponernos “de noche”), en las profundidades de nuestra historia, personal y comunitaria. Dejemos entrar cada vez más la gracia en nuestros corazones; abramos el corazón al Amor de Cristo, en la “periferia existencial” y en el “centro cordial”.

Les auguro paz, y el gozar de los dones del Espíritu Santo, renovadamente en esta Pascua.
Feliz Pascua de Resurrección

+Oscar Sarlinga

Obispo de Zárate-Campana

Víspera de Jueves Santo 2013

Acto de confianza y de entrega a San José, el domingo 17 de marzo, a las 19, en la iglesia catedral de Santa Florentina.

Rostro de San José con los frutos en iglesia catedral de Campana

Es un acto de confianza y de entrega a nuestro compatrono, San José, contando con la sagrada imagen en la que le da frutos al Niño Jesús, rogando su protección y patrocinio sobre todos nosotros, sobre toda la pastoral de la diócesis, y en especial la juventud, y el eje pastoral de la comunión (koinonía) y misionariedad (particularmente por la “Misión Joven” anual, la cual este año se realiza en Exaltación de la Cruz).

Junto a la histórica imagen de Nuestra Señora de Luján, que acompañó a los jóvenes en la primera misión que se realizó en la diócesis, en 1979, los jóvenes quieren ver este gesto en sintonía con el Año de la Fe, del cual han tratado en:

Allí destacan que el Año de la Fe fue inaugurado a los 50 años de la apertura del Concilio Ecuménico Vaticano II, en el marco del Sínodo sobre la Nueva Evangelización. Es un año para centrar de manera especial nuestra vida en Jesús, quien “inicia y completa nuestra fe” (Hb 12, 2), al dar cumplimiento a las Escrituras y ser su intérprete definitivo.

Jesucristo, consagrado por el Padre en el Espíritu Santo, es el verdadero y perenne protagonista de la evangelización: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres” (Lc 4, 18). Esta misión de Cristo, este dinamismo suyo continúa en el espacio y en el tiempo, atraviesa los siglos y los continentes. Es un movimiento que parte del Padre y, con la fuerza del Espíritu, lleva la buena noticia a los pobres en sentido material y espiritual.

La Iglesia es el instrumento principal y necesario de esta obra de Cristo, porque está unida a Él como el cuerpo a la cabeza. “Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo” (Jn 20, 21). Así dice el Resucitado a los discípulos, y soplando sobre ellos, añade: “Recibid el Espíritu Santo” (v. 22). Dios por medio de Jesucristo es el principal artífice de la evangelización del mundo; pero Cristo mismo ha querido transmitir a la Iglesia su misión, y lo ha hecho y lo sigue haciendo hasta el final de los tiempos infundiendo el Espíritu Santo en los discípulos, aquel mismo Espíritu que se posó sobre él y permaneció en él durante toda su vida terrena, dándole la fuerza de “proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista”; de “poner en libertad a los oprimidos” y de “proclamar el año de gracia del Señor” (Lc 4, 18-19).

Que María, nuestra Madre, nos ayude a poner en práctica la exhortación del apóstol Pablo: “La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente… Todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él” (Col 3, 16-17). Amén.

Acto de confianza y entrega a San José

Encomendamos al glorioso Patriarca San José nuestras familias, toda la pastoral de nuestra diócesis, en especial la juventud, y nuestro propósito de comunión y missionariedad

ORACIÓN A SAN JOSÉ

San José, Patriarca justo y bueno, Esposo de María Santísima, te invocamos con renovado amor y fe en tu vocación e intercesión.

Tú, hijo de David, que con tu “nombre nuevo”, eres por excelencia aquél “al que Dios engrandece”, Yôsef (יוסף), porque el Altísimo Todopoderoso te eligió, en su Verbo, para “aumentar y engrandecer su familia” (Cf Génesis 30,22-24), el Israel de Dios, la Iglesia, y para eso te hizo custodio de Jesús, Verbo hecho hombre, el Salvador, concebido en María por obra del Espíritu Santo.

Tú eres el modelo de los humildes (anawin), de “aquellos que el cristianismo eleva a grandes destinos”. Tú,el protector de Cristo cuando entra en este mundo, el protector de la Virgen María, de la Sagrada Familia, el protector de la Iglesia esparcida hacia todos los confines del orbe, el protector de quienes trabajan, en síntesis, el protector de todo lo recto y bueno que hay en el género humano.

Por eso te pedimos, bondadoso padre, que nos des los bíblicos frutos de tu amor purísimo, como los que diste a Jesús, cuando era Niño y adolescente, a Él, a quien cuidaste mientras “crecía” en su ser y misión de “Siervo doliente de Yahweh” y Sumo y Eterno Sacerdote de la Nueva Alianza.

Danos a nosotros el tesoro de confiar, el don de la confianza en Dios, de la confianza sin reservas en el poder salvador del Señor del universo, para ser felices, en su voluntad (Cf Salmo 84, 13), para aceptarlo todo, incluso la passión, con el espíritu filial como el que Tú mantuviste en el misterio de la huida a Egipto.

Protégenos siempre del maligno, del mal en todas sus formas, y de todas las consecuencias del pecado personal, que penetra en las humanas estructuras, y que nuestra inteligencia ni llega a mensurar.

Cuídanos, San José, Heredero de la Nueva Alianza, Varón Justo, Dócil a la voz de Dios, Peregrino esperanzado, protector de las familias, del Romano Pontífice, de todos nosotros, la familia de Dios, que es la Iglesia.

Amén

+Oscar Sarlinga, Obispo de Zárate-Campana

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Ordenación diaconal de Francisco Liaudat

Alegres en la esperanza por la próxima ordenación diaconal de nuestro hermano Francisco Liaudat, el próximo sábado 16 de marzo, en la iglesia catedral de Santa Florentina, a las 10.30, es la ocasión para recordar la importancia de la pastoral de las vocaciones específicas, y, dentro de estas las vocaciones al sacerdocio ministerial (vistas no exclusivamente pero sí de modo al que se le preste una especial atención, como lo pidió el beato Juan Pablo II en “Pastores dabo vobis”).

Iglesia parroquial de Nuestra Sra de las Gracias Pilar

Iglesia parroquial de Nuestra Sra de las Gracias Pilar

Nuestro Plan Pastoral, todavía vigente, que fue asumido desde consensos profundos con el clero, parroquias, organismos laicales, asociaciones y movimientos, y que se encuentra vigente mientras se produce el proceso de revisión y renovación, trata en el apartado III, como sigue:

III. CLERO Y VIDA CONSAGRADA

(…) 7. La Pastoral vocacional sacerdotal En un primer sentido, la Pastoral vocacional se refiere a todas las vocaciones de la Iglesia, dentro de la gran vocación universal a la santidad, que es la vida cristiana. Ello no obstante, se dará en la diócesis una prioridad a la Pastoral vocacional sacerdotal, como lo ha pedido el Papa Juan Pablo II en Pastores dabo vobis, y asimismo lo ha ratificado numerosas veces el Papa Benedicto XVI, notablemente en los discursos al episcopado argentino en la reciente visita ad Limina, de este año 2009. Por ello, queda a cargo de la Vicaría de Pastoral junto con el Rector del Seminario «San Pedro y San Pablo» la organización de LA JORNADA DE DISCERNIMIENTO VOCACIONAL SACERDOTAL ANUAL. Conforme ha sido la experiencia tenida, convendría desdoblar esta última en una «Primera Jornada» en la que el objetivo sea invitar a jóvenes que por lo menos alguna vez se hayan planteado la posibilidad de ser sacerdotes, y una «Segunda Jornada» de profundización, a la que se inviten a aquéllos que ya hayan considerado más seriamente el ingreso al Seminario. En ambas Jornadas deben también participar las Delegaciones diocesanas de Pastoral de Juventud y de Misiones, puesto que la vocación sacerdotal y religiosa se halla muy relacionada con la pastoral juvenil y con la dimensión misionera de esta última. La planificación de las Jornadas de discernimiento y otros encuentros de esta índole, en nada quitan a la importancia del seguimiento personal de los jóvenes en vistas a la profundización del discernimiento de la vocación sacerdotal, por parte de los sacerdotes, y en especial de los curas párrocos. Ello dice referencia sobre todo a la DIRECCIÓN ESPIRITUAL (de los jóvenes, de parte de los sacerdotes), que ha dado tantos frutos. Los sacerdotes del clero secular deberán también discernir si se trata de una vocación para su propio clero, o bien para el clero religioso, y entonces, si se da esto último, con honestidad son invitados a orientar al joven a algún instituto por el que muestre inclinación o aptitudes. Asimismo, los sacerdotes pertenecientes a institutos religiosos o equiparados, si hacen Jornadas de discernimiento o de promoción vocacional (masivas o no) en la que participen jóvenes de la diócesis, han de tener la honestidad moral y espiritual de presentar la vocación al clero secular como una posibilidad concreta, explicando también las similitudes y diferencias respecto de la vocación religiosa. Por último al respecto, este Proyecto recomienda trabajar con las comunidades en la conciencia de que es la acción de la comunidad eclesial bajo la Jerarquía aquella orientada a llevar a los hombres a hacer su opción en la Iglesia. Por lo mismo, toda la comunidad cristiana, (unificada y guiada por el Obispo) ha de sentirse solidariamente corresponsable del desarrollo vocacional, sea en la vocación específica sacerdotal y religiosa a la que acabamos de aludir, sea en su aspecto fundamental cristiano, la vocación en general”.

Próximo nuevo Pastor, Pbro. Lic. Hugo Acuña, en Nuestra Señora de las Gracias (Pilar) y misión en el Seminario “San Pedro y San Pablo” del Pbro. Lic. Fernando Crevatin, así como su destinación a estudios de doctorado en teología.

Tal como se ha informado hace tiempo a través de la red digital diocesana, el Pbro. Lic. Fernando Crevatin, quien es titular de una licenciatura en formación sacerdotal (CELAM, Bogotá), ha sido destinado para proseguir estudios de doctorado en teología en la UCA (Pontificia Universidad Católica Argentina) residiendo en el Seminario Diocesano “San Pedro y San Pablo” y desempeñándose como confesor, en la tan importante tarea de formación de aquellos que se sienten llamados al sacerdocio ministerial y prosiguen su formación en dicha Casa, reinaugurada en 2009, primero con sede en Buenos Aires, y luego en Campana, en 2012.

El Pbro. Lic. Hugo Acuña asumirá como administrador parroquial (con derechos y deberes de cura párroco) el día 17 de marzo a las 11 en Nuestra Señora de las Gracias.

Nos alegramos y pedimos al Señor puedan desempeñar su misión siempre en comunión y con alegría sacerdotal, prodigando el don que han recibido, en la Iglesia, como buenos pastores de la heredad de Dios.

Cátedra de San Pedro y Eucaristía en acción de gracias porel ministerio petrino de Benedicto XVI en iglesia de Santa Florentina (Campana)

(Dióc. Zárate-Campana)
Sábado 23 de febrero de 2013
Iglesia catedral de Santa Florentina
(ciudad de Campana)

Hermanos y hermanas tan queridos:

Luego de haber celebrado la festividad de la Cátedra de San Pedro, en esta víspera del domingo II de Cuaresma en el que el Evangelio de Lucas nos presenta la Transfiguración del Señor, los invito a contemplar la mirada de Jesús transfigurado, a dejar que Él pose su mano en nuestro corazón, y a reencontrar en nuestras vidas el perdón y la consolante renovación de nuestra vocación y misión.

Porque es la mirada de Jesús, que dulcemente penetra en nuestro ser, la que nos renueva. Como renovó, en cada momento fundamental de su vida, al hoy Obispo de Roma y Sucesor de Pedro, el Papa Benedicto XVI, que lo será hasta el próximo 28 de este mes.

Retrotrayendo nuestra mirada, a la vez, hacia atrás en la historia, vemos que fue el beato Papa Juan Pablo II quien providencialmente llamó a Roma, a la Congregación de la Fe, al entonces arzobispo de Munich, el cardenal Joseph Ratzinger. Él ya era cardenal, habiendo sido creado por S.S. Paulo VI, luego de haber sido nombrado por el mismo Papa como arzobispo de la ciudad bávara. Una conjunción, podemos decir, en quienes sirvieron en el ministerio petrino en las últimas décadas.

La Providencia Divina quiso que, con el decurso de los años, luego del venturoso pontificado de Juan Pablo II, Joseph Ratzinger fuera elegido Obispo de Roma y Sucesor del Apóstol Pedro, para lo cual tomó el nombre de Benedicto XVI, el “nombre nuevo” que el Señor da a quienes confía la misión de “apacentar a los corderos” (cf. Jn 21, 15-17).

Todas las personas de buena voluntad pueden testimoniar como, a lo largo de estos años de generosa entrega el Papa habló y obró, presidiendo en la caridad, en la comunión (koinonía) de la Iglesia, con “la voz de Cristo (que) reúne todas las aguas del mundo, lleva en sí todas las aguas vivas que dan vida al mundo”, tal una imagen bíblica (cf. Ap 1, 15) que muy recientemente empleó, refiriéndose a la voz de Cristo de la que hizo eco San Pedro.

En estos momentos, ante la decisión de Benedicto XVI, ponderada, libre, y tomada con rectitud por su amor inquebrantable a Cristo y a la Iglesia, hemos querido celebrar esta eucaristía, teniendo en el corazón a todo el presbiterio, vida consagrada y laicado, unidos espiritualmente como diócesis, en la festividad de la Cátedra de San Pedro (ayer, en esta misma iglesia catedral) y hoy, víspera del Domingo II de Cuaresma, 23 de febrero, en acción de gracias por todo lo que el mismo Señor Jesús, Rey de los Pastores, nos ha brindado a través del ministerio de Benedicto, Benedictus, bendecido, misteriosamente, bendito en su vocación y misión.

En absoluto pretendo siquiera esbozar su inmenso legado y mucho menos hacerme intérprete de signos, para lo que no tengo la capacidad. Sería sencillamente imposible resumir su legado viviente, y por otra parte no es el caso de hacerlo en una homilía, y ante esta asamblea.

En cambio, procuraré espigar tan sólo algunos recientes “dones” de fe, esperanza y caridad que nos ha dejado, cuales signos humildes, amorosos e iluminados por el Espíritu.

En primer lugar, los insto a atender (y dirigir la mirada de ustedes) a la reciente lectio divina del Santo Padre, del 8 de febrero de 2013 (tres días antes del anuncio de su renuncia), durante una visita al Pontificio Seminario Romano Mayor. Un Obispo siempre se dirige  con corazón especialmente paterno a los seminaristas. Estas palabras forman parte de un excelente comentario espontáneo del Papa a un texto de la Primera Carta de San Pedro (1,3-5), ante “sus seminaristas” de la Diócesis de Roma, y se refieren a una esperanza, al continuo “renacer”, “renovarse” de la Iglesia:

“Herencia es algo del futuro, y así esta palabra dice sobre todo que los cristianos tenemos el futuro: el futuro es nuestro, el futuro es de Dios. Y así, siendo cristianos, sabemos que el futuro es nuestro y que el árbol de la Iglesia no es un árbol moribundo, sino un árbol que crece siempre de nuevo. (…)  La Iglesia se renueva siempre, renace siempre (…)”La Iglesia se renueva siempre, renace siempre”

También con ocasión de esta visita al Pontificio Seminario Mayor, en la festividad de la Madonna della Fiducia (Virgen de la Confianza), el Papa Benedicto se refirió, como “entrando en el ser” de San Pedro, a su vocación de “testigo”, y, por ello, vocación “martirial”, a partir de la carta del Apóstol (Cf I Pe. 1,3-5). Podríamos decir que extrajo allí, como “condensado” el sentido del ministerio petrino, cuando describe a Pedro, “que habla” en su carta:

“Habla entonces aquél que encontró en Cristo Jesús al Mesías de Dios, que habló el primero en nombre de la Iglesia futura: «Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo» (cf. Mt 16, 16). Habla aquél que nos ha introducido en esta fe. Habla aquél a quien dijo el Señor: «Te entrego las llaves del reino de los cielos» (cf. Jn 16, 19), a quien confió su rebaño después de la Resurrección, diciéndole tres veces: «Apacienta mi rebaño, mis ovejas» (cf. Jn 21, 15-17). Habla también el hombre que cayó, que negó a Jesús y que tuvo la gracia de contemplar la mirada de Jesús, de ser tocado en su corazón y de haber encontrado el perdón y una renovación de su misión”.

Sigue en su explicación el sentido martirial de la vida cristiana, en su “aspecto martiriológico”, como él lo llama, que otra cosa no es sino el supremo testimonio, cada uno según su vocación y misión, hasta dar la vida (la sangre significa, en sentido propio y figurado, la vida, en el sentido bíblico profundo). Para el apóstol Pedro y sus sucesores, el testimonio es dar la vida, en el Primado, “la presidencia del servir” como “Siervos de los siervos de Dios”:

“Por lo tanto, el primado tiene este contenido de la universalidad, pero también un contenido martiriológico (…). Pedro, al venir a Roma, acepta de nuevo esta palabra del Señor: va hacia la Cruz; y nos invita a que también nosotros aceptemos el aspecto martiriológico del cristianismo, que puede tener formas muy distintas (…) Nadie ser cristiano sin seguir al Crucificado, sin aceptar incluso el momento martiriológico”.

Otro significativo y reciente “don”, me parece, que nos ha dejado el Papa Benedicto, podría resumirse en las palabras finales de su discurso del 14 de febrero de 2013 (tres días después del anuncio de su renuncia), durante un encuentro con los párrocos y el clero de Roma. Con estas palabras concluyó una magnífica plática improvisada sobre el Concilio Vaticano II, ese gran acontecimiento del Espíritu, ante los sacerdotes de la Diócesis de Roma, y con ello pienso que nos indicó la fuerza impulsora para este Año de la Fe, y en adelante:

“Me parece que, 50 años después del Concilio, vemos cómo (…) aparece el verdadero Concilio con toda su fuerza espiritual. Y es nuestra misión, precisamente en este Año de la fe, comenzando en este Año de la fe, trabajar para que el verdadero Concilio, con su fuerza del Espíritu Santo, se realice, y sea realmente renovada la Iglesia. Esperamos que el Señor nos ayude”.

Con ello, pareciera el Papa habernos lanzado “mar adentro” a penetrar “verdaderamente”, con verdad, en el Concilio Vaticano II, para que, con la fuerza del Espíritu Santo, sea renovada la Iglesia en la verdad y la caridad.

Lo será en el Corazón de Jesús, con la intercesión de la Virgen María, a quien hoy, en esta iglesia, le rogamos, como sintiéndonos los discípulos a Ella confiados, como ingresando espiritualmente en el Evangelio de Juan, el único que nos ha dejado las palabras de Jesús en el momento en que confió el discípulo a la Virgen Madre (Cf Jn 9, 26-27).

En esta eucaristía, a Jesús Presente, con nuestra oración y unión a Él, el Cristo, Hijo de Dios vivo, confiamos al Papa Benedicto a la protección materna de la Virgen, y también oramos por aquél a quien Jesús nos dará como Sucesor de Pedro.

Esta última intención el mismo Benedicto XVI la auguró en distintas oportunidades en estos días, y lo hizo señaladamente al dar las gracias a los miembros de la Curia tras sus últimos ejercicios espirituales: “El nuevo Papa tenga la gracia de contemplar la mirada de Jesús, de ser tocado en su corazón y de haber encontrado el perdón y una renovación de su misión”.

Nosotros también, renovados en la esperanza, confiamos en el Señor, el cual, a través de la mediación de quienes compete, nos dará el nuevo Papa, tal como la Iglesia, su Cuerpo y su Pueblo, en estos tiempos lo necesita. Si se quiere, desde la confianza en Dios, en su promesa, hoy nos conforta más aún la certeza de saber que él, el próximo Papa, está en el Corazón de Jesús, quien lo prepara para apacentar a los corderos de la Iglesia. La Virgen, ella sí, lo tiene en su corazón, sencillamente porque en su ternura materna, desde el inicio de la vida de Jesús, conservaba “todo” en su corazón (Cf Lc 2,51).

Un último aporte, desde este templo, en la ciudad de Campana junto a los brazos del gran río Paraná, en nuestra diócesis de Zárate-Campana que tiene como catedral a Santa Florentina y como concatedral a la Natividad de Señor. En esta iglesia de Santa Florentina, templo de acotadas dimensiones, con sus formas rectilíneas o triangulares propias de la década de los años sesenta, destaca, bello y austero, un gran mural del renombrado artista Raúl Soldi, con sus característicos “azules”, donde despunta la blancura de una simbólica flor.

En dicho mural el artífice representó bellamente a Santa Florentina, virgen, portando un lirio blanco. Ella fue una piadosa y docta virgen y fundadora del siglo VI, hermana de los obispos San Leandro, San Isidoro de Sevilla y San Fulgencio, los Padres de la Iglesia hispana, tan buenos pastores, doctos, significativos, proactivos, tan unidos en comunión afectiva y efectiva a la cátedra de Pedro, en los difíciles tiempos del arrianismo o semiarrianismo que asolaba por entonces parte no menor de Europa.

El mural de Santa Florentina y la imagen de la Virgen de Luján que encabezó la primera Misión diocesana en 1979.

Debajo, en el mural, casi como escondido, está escrito bajo el albo lirio o lys que ella porta: “floreces como un lirio”. Muchas veces, en estos siete años de mi servicio aquí, desde que vine desde Mercedes-Luján, he mirado y meditado en la inscripción, y he pensado que para “florecer”, hay que dejarse purificar por Dios. Es un pensamiento mío, pero se lo dejo a ustedes para que hagamos también nosotros una purificación de nuestros corazones. Tomémoslo como una imagen que nos mueva a orar y a confiar, sin reservas.

Así, ofrezcamos también nosotros hoy, desde nuestra humildad, desde nuestro no incidir para nada en los humanos acontecimientos que mueven a este mundo, nuestra oración, que se eleve como el incienso.

En este templo de Santa Florentina, ponemos, impulsados por el Espíritu de Amor y conscientes de la primacía de la Gracia, esta intención. Que reflorezca también la Iglesia con renovada juventud, con renovadas fuerzas, dispuesta al “testimonio” de Cristo. Que, con humildad y fortaleza, florezca el Pastor como un blanco lirio, para alegría y belleza del jardín de Dios, para servir a la Iglesia”.

Gracias, Santo Padre, bueno y fiel. En el Señor confiamos, y en “Nuestra Señora de la Confianza”.

+Oscar Sarlinga

Obispo de Zárate-Campana

Sábado 23 febrero

Como diócesis de Zárate-Campana, hacemos nuestro el agradecimiento a S.S. Benedicto XVI expresado por la CEA

Benedicto XVI

Texto completo del comunicado

“Habiendo tomado conocimiento de la renuncia de Benedicto XVI como Obispo de Roma y pastor supremo de la Iglesia, invitamos a todo el pueblo de Dios que peregrina en la Argentina a dar gracias a Dios por el don tan grande del ministerio del Santo Padre en estos ocho años.  “Debemos dar gracias por su magisterio, sus escritos, sus catequesis, su profunda sabiduría, su testimonio de oración y contemplación, y su coraje y valentía para conducir a la Iglesia ‘en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe’, tal como él mismo lo describe.

“Estamos seguros que el ministerio papal de Benedicto XVI ha sido fecundo en acciones y palabras, y también por sus sacrificios y oración ferviente.

“Finalmente, deseamos unirnos al pedido del Santo Padre, que nos dice: ‘Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice’”.+


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Nuevos portales de la diócesis de Zárate-Campana y algunas recomendaciones para la comunicación informativa

La delegación de medios de comunicación informa que la diócesis cuenta con dos portales nuevos y alternativos para las informaciones, fotografías, y el material que deseen enviar, y que se hallan ya on line desde una semana atrás, como un intento renovado de llevar “la Buena Noticia”, a tiempo y a destiempo, como San Pablo. Es un esfuerzo del vice-delegado, Elías Duff, a pedido del Obispo, quien junto con el delegado episcopal, Rev. Diác. Sergio Pandiani y el director de medios informático-periodísticos, Prof. José Cuello, dan de su tiempo, voluntariado y entrega generosa para que se haga efectiva la comunicación “como un acto de amor”, con la revisión, cuando es necesario, de la vicaría episcopal de Curia y la vicaría general. Recibimos sugerencias, tanto en el este casillero mail, como también en todos los otros que se han comunicado como pertenecientes a los distintos ámbitos de la comunicación, así como las noticias (preferentemente acompañadas de fotografías) que puedan enviar desde parroquias, asociaciones de fieles, movimientos de inserción, comunidades religiosas ó equiparadas, u otras, y por supuesto las iniciativas y realizaciones en matria de promoción humana integral, que son siempre bienvenidas.

Pensamos que debiéramos recibir en copia todas las noticias de la preparación a las próximas fiestas patronales diocesanas en Capilla del Señor (de Nuestra Señora de Luján) y la “´Misión Joven” en dicha ciudad (el único partido que hasta ahora no había recibido la Misión Joven, con lo cual se completa un ciclo de 7 años, una de las prioridades de nuestro “Plan Pastoral”), a los fines de poner a disposición de medios religiosos y también seculares (es decir, diarios, portales, medios digitales, que con tanta dedicación y desinterés, publican las cosas de la Iglesia en sentido más amplio de “Pueblo de Dios”.

En cambio, notamos una pobre presencia en medios especiales tales como facebook y tweeter, así como un “deseo de transmisión” todavía muy inicial e incipiente, esto es, interesa “recibir” la noticia, pero no “retransmitirla” o comunicarla.

Recordamos también que se publica cuanto se recibe, lógicamente con los tiempos de las personas voluntarias, que toman del tiempo de sus obligaciones, de su vida familiar o de sus deberes de estado, y aún de su descanso, para esta tarea, tan multiplicativa y pastoral.

Valoramos mucho la acción comunicativa que se hace en las parroquias donde hay página web, blogspot u otras afines. Suplicamos reenvíen en copia a los distintos correos comunicativos, siendo éste, el del secretariado.curia.zaratecampana@gmail.com el cual es de base.

En otro orden, por supuesto sigue en plena vigencia la página oficial:

Y asimismo el envío quincenal del infodiócesis, a cargo del Sr. José Cuello.

En síntesis, los nuevos portales son:

y


Secretaría de Comunicación Institucional del Obispado
Atención: lunes a viernes, de 9 a 13,
Tel 03489 422817- 426606 líneas rotativas, interno 37
www.obispadozaratecampana.org