Archivo para la categoría ‘Ley de Serv. de Comunicación Audiovisual’

¡Feliz día del periodista!

El trabajo de informar de manera veraz y sin condicionamientos al conjunto de la población, bregando por una sociedad justa y solidaria, es siempre una tarea digna y llena de orgullo.

Con la aplicación efectiva de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, esa posibilidad se materializará y dará un marco de contención a todos los trabajadores del medio.

Tanto docentes como periodistas estamos al servicio de la VERDAD. Nuestra sociedad debe revalorizar la palabra como instrumento para la construcción de mejores formas de convivencia.

El Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) los/as saluda en su día.

Mario Almirón
Secretario General SADOP – CDN

Gerardo Alzamora
Secretario de Comunicación y Prensa SADOP – CDN

Ecuador: Las empresas privadas explican su posición sobre la Ley de Comunicación

Se ha iniciado en estas fechas en Ecuador el debate en torno a un proyecto de Ley de Comunicación. Las empresas privadas de comunicación, a través de la Asociación Ecuatoriana de Radiodifusión y la Asociación de Canales de Televisión del Ecuador, además de, por supuesto, la gran patronal continental, la Sociedad Interamericana de Prensa, han expresado su rechazo a las propuestas gubernamentales. Es de agradecer su sinceridad. Según las declaraciones publicadas en el diario La Hora el 19 de octubre, su “lista de quejas se inicia por el hecho de que la comunicación quiera ser vista como un bien público y no como un derecho humano”. Como si esto fuera incompatible, lo que es incompatible es precisamente lo contrario, que un derecho humano pudiera tener la forma y figura jurídica de propiedad privada. Es evidente que lo que es propiedad privada de Juan no puede ser nunca un derecho humano de Pepe.

Pero aún dijeron más. Concretamente la Asociación Internacional de Radiodifusión “advirtió el riesgo (sic) de la proliferación de los medios comunitarios”. Los que hasta ayer se presentaban como ardientes defensores de la libertad de expresión ahora consideran peligroso que las comunidades dispongan de medios de comunicación. Es decir, no son los gobiernos progresistas quienes quieren cerrar los medios privados, sino los medios privados quienes quieren prohibir a los medios comunitarios. Continúa la información señalando que “las asociaciones ecuatorianas también dicen que la publicidad del Estado debe ser nula y que dichos medios (los comunitarios) deben subsistir de donaciones internacionales”. De forma que la publicidad estatal sólo debe destinarse a las empresas privadas de comunicación, no a las cooperativas o instituciones sin ánimo de lucro. Éstas sí pueden recibir dinero pero de gobiernos extranjeros, no del gobierno de ese país que es el que verdaderamente representa a esa sociedad. Según su criterio, el gobierno estadounidense o español podría financiar la radio de una asociación ecuatoriana, pero nunca el gobierno de Ecuador, que debe destinar su dinero para contratar publicidad en las empresas privadas.

Verdaderamente, hablando se entiende la gente, no hay como escucharles con detalle para comprender sus intenciones.

Pascual Serrano

Por qué y para qué pensar los medios: la diferencia entre hablar en los medios y hablar de ellos

Extracto del manual elaborado por SADOP sobre la propuesta de proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en donde se analiza la objetividad y subjetividad de los medios, la diferencia entre opinión e información y la actitud de los receptores.

Por Mariana Moyano
Periodista y docente de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA.

Un carpintero puede preguntarse por qué debe reflexionar sobre los medios de comunicación si la materia prima con la que se gana su sustento es la madera; el dueño de un vivero podrá decir lo mismo y afirmarse en la idea de que son las begonias y los potus el centro de su vida; en la misma línea se podrá colocar el chofer de un colectivo y el dueño del volante de un camión. Así construido el escenario, el debate sobre los medios de comunicación y la problemática que gira en torno y sobre ellos quedan encerrados al conjunto de personas relacionadas directamente: periodistas, analistas de medios, docentes y estudiantes de carreras de Comunicación y Periodismo, investigadores y empresarios de medios.
Esta es la escena que durante décadas han construido no sólo quienes tienen la interesada necesidad de que la menor cantidad de organizaciones y sujetos discutan sobre los medios, que buscan mantener en la oscuridad su dimensión política. Es decir, aferrarse a su lugar de “relator” de la vida pública y no reconocer que el periodismo es un actor más de la vida social. La lógica debe indicar –para estos intereses- que unos protagonizan los hechos de la historia y otros la narran sin inmiscuirse en ese relato. Esta es la piedra angular de la operatoria teórica. ¿Por qué? Cuantos menos participen de la discusión, más sencillo será para quienes defienden intereses políticos, simbólicos y económicos lograr sus cometidos políticos, simbólicos y económicos. Para que esta casi obvia ecuación no lo sea tanto es que los medios han montado un andamiaje teórico. Pero no se trata de conspiraciones individuales, ni de operaciones de algunas personas. Es una lógica que atraviesa a toda la sociedad.
Por eso es que de lo que se habla cuando se piensa en los medios de comunicación es de batalla cultural: no se trata de una guerra de trincheras y a cara descubierta, sino de un enfrentamiento político-ideológico de baja intensidad permanente, de los mundos simbólicos, de las representaciones de las cosas, por las agendas, por las interpretaciones que, a veces como en estos momentos, se hace un poco más evidente.
Las personas tenemos rituales: íntimos, privados, colectivos, a solas o acompañados. Nuestro primer acto de fe del día lo realizamos frente a la radio o la televisión cuando encendemos alguno de estos aparatos para conocer la temperatura y el pronóstico. Tenemos tan incorporado este gesto cotidiano que lo hemos vuelto automático: creemos en esa información y actuamos en consecuencia. Cargaremos con un paraguas durante toda la jornada si nos dicen que va a llover. Lo que esta acción pone en evidencia es la estrecha ligazón que tenemos, como sujetos sociales, con los medios de comunicación y el modo en que ellos se nos “cuelan” en muchas de las acciones que desarrollamos cotidianamente, ya sea en el simple gesto de buscar un sweater o en situaciones mucho más complejas como emitir un juicio sobre algún hecho.
Instalar la noción de que el debate sobre el actual proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual debe ser abordado y debe tener como protagonistas sólo a quienes desempeñan sus tareas en los medios es una de las barreras que debemos derribar como sociedad. De mantenerla, también seguirá vigente la ecuación que propone que los ciudadanos son espectadores o a lo sumo usuarios y el pueblo seguirá siendo “la gente”.

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“El aula es estéril porque lo que se enseña ahí se desdice con el bombardeo mediático”

A horas del debate en la Cámara Alta por el proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, Horacio Ghilini, Secretario General de SADOP y miembro del Consejo Directivo de CGT, remarca la importancia de la ley de medios para el rol docente.

Desde hace un año y medio, SADOP ha colaborado en la elaboración, presentación y discusión de los 21 puntos de la Coalición por una Radiodifusión Democrática, junto con distintas instituciones, cooperativas y otras entidades.

Por estos motivos, para nosotros el proyecto de Ley de Servicio de Comunicación Audiovisual tiene un antecedente, una antigüedad, un debate y una construcción importante en los últimos años; no fue un hecho profético. Tampoco pensábamos que se iba a tratar el tema, pero estábamos convencidos de un punto central: cualquier Ley de la democracia va a mejorar un decreto Ley de una dictadura.

Como representantes de una organización sindical docente nos pareció importante no sólo divulgar los 21 puntos, y la discusión del proyecto de Ley, sino también ejercer una acción didáctica de traducción, no sólo para el maestro, sino también para el alumno. Es decir, poder contribuir en la formación.

Durante los primeros meses del año en las escuelas privadas del país hemos podido, a través de los delegados y los docentes, dictar clases alusivas respecto de la importancia de abordar la discusión de un proyecto de Ley de medios. También, tenemos material de La Tiza, nuestra publicación institucional, en el que hemos tratado específicamente estos temas.

A nuestros maestros afiliados tratamos de transmitirles que el proyecto no sólo se trata de saber manejar y utilizar los medios, lo que parecería ser una cuestión elemental, sino también comprenderlos. De hecho, no es lo mismo usar un software que concebirlo.

Entonces, nuestra estrategia no es tanto la utilización de Internet y la televisión en el aula, modernizando el uso mediático tecnológico, y sobre lo que realmente estamos de acuerdo, sino apropiarnos de ese uso. Eso requiere que los maestros adquieran una tecnología de conocimientos propios de las ciencias de la comunicación social.

¿Qué significa manipular? ¿Qué expresa un formato, una construcción y una matriz de información pública? Imaginemos que soy un profesor de matemáticas de cuarto grado y se me ocurre distorsionar la ciencia. ¿Qué dirían los padres de mis alumnos si enseño mentiras y les dijera que la verdad es algo se construye? (Aplausos).

Voy a dar un ejemplo: Hace muchos años estábamos en el paro docente por la Marcha Blanca. Como la medida de fuerza se extendía, y el problema era complejo, se nos ocurrió hacer clases alusivas y decir en las cátedras por qué estábamos de paro. De esta manera, inmiscuíamos al alumno en la problemática social que estábamos viviendo.

En ese momento, los periodistas Mariano Grondona y Bernardo Neustadt consideraron la actitud docente como algo subversivo. Nosotros no podíamos usar el sacrosanto hecho educativo para poder hablar de una cuestión social. El llamado no lo hacían desde la ética profesional… En realidad, lo que estaban discutiendo era poder y no ética. Por eso nos acusaban de subversivos.

Para defenderse de la manipulación mediática hay varias medidas. La Ley no sólo contempla la ruptura del monopolio y la concentración mediática, que es algo muy claro, y –como se ha dicho en estos últimos días– no se trata de pasar de un monopolio a otro.

Los señores Diputados tendrán mucha habilidad y claridad para impedir que la concentración monopólica mediática de un lado no vaya a otro.

Me acuerdo de un gran proverbio que aprendimos en el campo social, y esto va para algunos diputados que tienen dudas. En realidad, lo óptimo es enemigo de lo bueno. Yo quiero una ley buena, no óptima (aplausos). No sea cosa que en nombre de lo óptimo terminen votando lo malo.

Por eso que el ataque al proyecto no es racional, sino emocional. No hay razones contra este proyecto de Ley. Entonces, hay emociones: si es histérica o apurada. Todas cuestiones, casi diría de telenovela psicológica más que de una racionalidad argumental.

Un elemento central existente en este proyecto es que el niño es tratado como sujeto de la comunicación y no como objeto del consumo y de la manipulación mediática.

En el ejercicio de la docencia hay una honestidad intelectual que está basada en la verdad, lo cual debe estar compatibilizada con lo que hoy podríamos decir que es un parasistema educativo complementario, que son los medios masivos de comunicación.

De lo contrario, los padres nos quejamos por la esterilidad de las reformas educativas. En otras palabras,

el aula es estéril porque lo que se enseña ahí se desdice con el bombardeo mediático.

Debemos tener la posibilidad de converger en una estrategia de valores nacionales, culturales y federales, que es otro de los elementos centrales del proyecto de Ley en materia de contenidos.

Para un hombre curtido en la militancia social no resulta extraño que cuando la CGT apoyó este proyecto de Ley aparecieron las denuncias por corrupción. Seguramente las debemos tener, por lo que no voy a hacer acá una apología de la santidad. Pero lo que quiero decir es cuál es la intencionalidad. No es que quieren que haya un sindicalismo sano, sino que no apoyemos esto. Esta es la verdad política de la cuestión.

Estamos ante un acontecimiento histórico y no tengo ninguna duda, como dirigente social y docente, de tener una posición clara respecto de este proyecto de Ley, que tendrá sus correcciones y mejoras, pero es vital para la sociedad Argentina (aplausos).

Horacio Ghilini
Secretario General de SADOP

tp://www.sadop.net/notas.php?mon=877&id=4947

La Iglesia y los medios

En pleno debate sobre la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, SADOP recuerda la posición de la Iglesia Católica Latinoamericana referida a la comunicación.

“1. Los MCS ( Medios de Comunicación social ), maravillosos inventos de la técnica que la Iglesia recibe como dones de Dios y que tienen como finalidad principal la comunión y el progreso en la convivencia humana (IM-CP), son, de hecho, en nuestros países medios masificadores, alienantes, y mantenedores del statu quo, y han covertido al receptor en un ser pasivo y sin conciencia crítica.”
“2. Esto ocurre, sobre todo, porque estos medios están al servicio de fuertes intereses económicos o del sistema. A los grupos económicos les interesa ante todo, el lucro. Consecuentemente, los MCS difunden un material de pobre calidad, que provoca la evasión e impide pensar. Gran parte de este material viene del extranjero y está reemplazando nuestras ricas culturas nacionales y glorificando una civilización del consumo por el consumo, convirtiéndonos en víctimas de una auténtica colonización cultural.
Cuando estos medios están al servicio del sistema, su finalidad se centra en mantener las estructuras de poder. En ambos casos, por tanto, sirven como instrumentos, no de participación activa, sino de alienación y dominio.
3. Ante este panorama tan alarmante, creemos que la Iglesia, cuya misión es ponerse al servicio de una auténtica liberación del hombre, no debe tener pretensiones de poder, ni buscar privilegios, está ante una de sus más graves responsabilidades: la formación del receptor, para que adquiera una actitud crítica y activa.”( ENCUENTRO REGIONAL DE PASTORAL DE LA COMUNICACION SOCIAL, Antigua, Guatemala, 9-14 de enero de 1972, Documento Conclusivo).

“1068. “No obstante los aspectos positivos señalados, debemos denunciar el control de estos MCS y la manipulación ideológica que ejrecen los poderes políticos y económicos que se empeñana en mantener el satu quo y aún en crear un nuevo orden de dependencia-dominación..”
“1071. El monopolio de la información, tanto de parte de gobiernos, como de parte de intereses privados, permite el uso arbitrario de los medios de información y da lugar a la manipulación de mensajes de acuerdo con intereses sectoriales. Es particularmente grave el manejo de la información que sobre nuestor países o con destino a los mismos hacen empresas e intereses trasnacionales”. (COMUNICACION SOCIAL Y EVANGELIZACION EN EL PRESENTE Y FUTURO DE LATINOAMERICA, Puebla 1979, III CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO).

“12. La estrategia de dominación trasnacional procura imponer a nuestros pueblos los hábitos, los valores y las costumbres que neutralicen su voluntad de cambio. La dominación cultural es reforzada por las élites dominantes como una forma de justificar las injusticias sociales y el statu quo.”
“13. En definitiva, buscan impedir que se expresen, fortalezcan y desarrollen las capacidades creativas del pueblo. Este reconoce en su historia y en sus tradiciones formas locales, regionales y nacionales de cultura popular, las que, aún con contradicciones, se desarrollan cada vez más en sentido liberador.”
“14. La información y la comunicación tienen un rol preponderante en esa estrategia de dominación. Los medios masivos no son utilizados como un bien social sino como negocios mercantiles de una minoría, y sus mensajes pretenden en lo esencial, afianzar los valores establecidos y neutralizar en el pueblo la voluntad de cambio. Los flujos internacionales de información son controlados directamente por unos pocos centros de poder mundial, impidiendo que todos tengan la oportunidad de hacer oír su voz.” (IGLESIA Y NUEVO ORDEN MUNDIAL DE LA INFORMACION Y DE LA COMUNICACION, Embú, Brasil, 1982).

Carta de lectores censurada

El médico Marcos Jaureguizar envió la siguiente carta de lectores al Diario Democracia de Junín en el que expresaba su opinión sobre el Proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. La respuesta del matutino fue la siguiente: “No creo que esta nota pueda salir, acordate que nosotros estamos ligados a Multicanal, a través del Canal 6”.

A continuación podrán leer la carta completa:

Oportunidad

A los señores legisladores que tienen una nueva oportunidad de representar a la gente.

Desde 1980 estamos regidos por una ley, la 22285, de radiodifusión, que permitió y permite la concentración en pocas manos de la producción y divulgación de la información.

Entre el 60 y el 70 % de lo que se ve en televisión en todo el país es producido en Capital Federal.

Durante la década del ’90 hubo más de 200 normas agregadas a esta ley que favorecieron aún más los monopolios informativos.

En 2006 el Grupo Clarín, mayor accionista de Multicanal, tomó el control accionario de Cablevisión y maneja junto con sus socios de Findtech Advisory, fondo de inversión estadounidense, el 100 % del operador de cable del interior, Teledigital y de las proveedoras de Internet Fibertel y Prima. Por lo tanto, esta sociedad Multicanal-Cablevisión maneja directamente el 55 % de lo que vemos en televisión los argentinos e indirectamente un porcentaje muy importante a través de la venta de programas a otros canales. Esto es monopolio.

La nueva ley de Medios de Comunicación Audiovisuales desarticula los monopolios informativos a favor de nuevos medios de comunicación, permitiendo que cooperativas, ONG y otras instituciones puedan acceder a tener sus propios medios de comunicación audiovisual. Favorece las producciones nacionales versus las producciones enlatadas que nos abruman desde otros países, permite que el congreso, con la participación de la segunda y tercera minoría, formen un órgano colegiado y autárquico que garanticen la aplicación y desarrollo de esta nueva ley.

Me pregunto si la libertad de prensa tiene que ver solamente con lo que se puede decir o tiene también que ver con los que manejan la información y deciden en forma monopólica que decir, cuando y como.

No existe verdadera libertad de prensa cuando un grupo muy reducido de empresas maneja casi el 100 % de la producción de la información creando determinados climas sociales, imponiendo candidatos cuyo único mérito es ser dueños de medios de comunicación, etc.

Hoy en la Argentina se puede decir lo que se quiera decir y sin censura y lo demuestra el echo de la impresionante presión mediática que ejerció y ejerce la mesa de enlace sobre el gobierno nacional junto con sus socios como el grupo Clarín, La Nación, y el grupo Prisa, español, dueño de Radio Continental.

Sin importar el partido a que cada legislador pertenece esta ley debería ser aprobada sin dilación porque es uno de los avances más concretos para sanear nuestra democracia.

Veremos en la votación quienes legislan para la gente que los voto y quienes lo hacen para sus patrones.

Marcos Jaureguizar

SADOP se movilizó en apoyo al pronto tratamiento de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual

SADOP se movilizó en apoyo a la presentación del proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que se debatirá en el Congreso de la Nación.

El Sindicato Argentino de Docentes Privados marchó junto con otros gremios de la CGT, desde la Plaza de Mayo hasta la Plaza de los Dos Congresos, exigiendo un pronto tratamiento del proyecto enviado por el Poder Ejecutivo Nacional.

Los docentes no somos ajenos a la implementación de una nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual ya que -cada vez más- es estrecha la relación entre Educación-Comunicación y Escuela-Medios Masivos.

Los trabajadores de la educación tenemos la necesidad de aprender tanto acerca de las reglas de juego que plantean los medios como sobre las tecnologías comunicativas que manejan cotidianamente nuestros alumnos. Esto se hace imposible si las regulaciones no son claras ni abarcan la totalidad de los canales de difusión actual.

Hoy, la escuela tiene una competencia fuerte con la televisión, Internet y demás Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Es por eso que el Proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual debe contemplar la manera en que la comunidad adquiere conocimiento: el rol de los medios debe estar enfocado a ayudar al sistema productivo antes que responder a intereses económicos concentrados.

Es evidente que los argentinos nos encontramos ante una batalla central: definir cuáles serán las reglas de juego en el espacio de la comunicación. Ante este panorama, desde SADOP aportamos un trabajo que expresa en cinco ejes temáticos las razones por las cuales los trabajadores de la Educación y la Cultura debemos militar el tema. (Manual disponible en SADOP ).

Entre los temas que pondrá en discusión el tratamiento del Proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, consideramos que son primordiales para los docentes:

– Que se reconozca al niño, al adolescente y al joven como sujeto de derecho comunicacional, y no como objeto de consumo.
– Que se actualicen los medios regulados, incorporando las nuevas tecnologías.
– Que se garantice el Derecho Universal a la Información y la Libertad de Expresión.
– Que se promueva la redistribución del conocimiento.

AFA, TSC y el fin del contrato

Texto de la Comisión Nicolás Casullo de Medios Audiovisuales en el Espacio Carta Abierta.

La Comisión Nicolás Casullo de Medios Audiovisuales en Carta Abierta comparte con todos el beneplácito por la rescisión del contrato entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la empresa Televisión Satelital Codificada (TSC); que desde hacía 18 años impedía a millones de compatriotas ver por TV, libremente y en directo los encuentros de fútbol protagonizados por sus equipos.

Asistimos al fin, a la recuperación de algo que se imponía con su exigencia injusta de interés empresarial y monopólico sobre un clamor reprimido, de una pieza clave que hace a nuestra cultura popular, el fútbol; y con ello, la devolución de un derecho que pertenece al pueblo en su conjunto. En una palabra, hoy festejamos la liberación nuevamente del fútbol nacional que había sido secuestrado para privilegiados veedores.

No es suficiente aún, hay mucho más por hacer en la dialéctica comunicación y masa poblacional; seguiremos bregando con todos los esfuerzos posibles, hasta que el proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, próximo a ingresar al Congreso de la Nación, sea sancionado como Ley y reglamentada adecuadamente a los efectos.

Coordinación.

Fuente
Texto: http://mediosencartaabierta.blogspot.com
Ilustración:
Daniel Paz para Página 12.
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