LOS PEQUEÑOS “PERCANCES” DE VIVIR SOLA
Ya instalada en mi departamento estoy como nena con su juguete nuevo, y reconozco que estoy bastante rompe con el tema de la limpieza, tanto es así, que el sábado a pesar de algunas nubes amenazando, me propuse entre otras cosas limpiar los vidrios de afuera de mi balcón, es así que baldecito y secador tipo “trapito” mediante, comencé con la tarea, estaba muy copada con esto, los vidrios estaban quedando brillantes, finalicé todo bien, y entonces decidí entrar, pero hete aquí que cuando quise abrir uno de los ventanales no pude, fui a intentar con el otro y lo mismo, resulta que los mismos al cerrarse quedan automáticamente trabados, obviamente intenté e intenté pero en vano.
En resumidas cuentas quedé encerrada en el balcón, obviamente la desesperación empezó a invadirme, encima mi edificio es muy tranquilo, y casi nunca veo gente asomada en sus balcones, pero Dios se apiadó de mi y al mirar para abajo veo que el chico del otro piso estaba sacando unas zapatillas a ventilar se ve, y otro más abajo aún estaba colocando un aire acondicionado, así que dije está es la mía. Yo hacía un rato que me había levantado por lo que todavía estaba en pijama, con el pelo atado y a su vez todo pajoso, sin pintura y obviamente con cara de dormida, pero en ese momento tuve que dejar la coquetería de lado y asomada de la baranda empecé a llamar a estos muchachos con un disculpen! Disculpen! Ellos enseguida levantaron sus miradas y se encontraron con mi imagen patética y no quiero saber que habrán pensando, pero bueno, disimularon bastante bien.
Le pedí a uno de ellos que llamara a mi hermana a su negocio para que me viniera a rescatar, cuando el chico corta con ella me dice: Mirá me dice que tiene casi para una hora porque tiene el local lleno de gente”, imagínense un día sábado lo que es un local de ropa, encima mi cuñado no estaba en capital y a mi sobrino no se lo podía ubicar.
Así que respiré hondo y me senté en un rinconcito a esperar con la mayor calma posible…..
Para ese tiempo el cielo estaba completamente nublado y en el piso 11 el viento se hacía sentir y bastante por lo que comencé a tener frío, y para colmo había un perro en una de las terrazas que no paraba de ladrarme, el panorama era caótico como verán, pero traté de ponerle “onda”
Al fin llegó mi hermana, y como todavía no conocía el departamento se entretuvo mirándolo ni bien entró y yo empecé cual presidiario a gritar desde afuera, dale, primero abrimeee!!! Y así fue como al fin pude salir y confieso que me abracé a ella y me puse a llorar de la impotencia, pero enseguida me repuse y empezamos a reírnos como siempre encontrándole el humor a todas las cosas que me suelen pasar.
Y bueno, vivir sola era uno de mis sueños y lo logré, y éstas situaciones? son cosas solucionables que pasan….


Amiga Sonia : mi nombre es Jorge Ruman y soy el titular del bog dónde dejaste un comentario sobre la comisaría 40 , pido disculpes mi demora, pero estoy con otro trabajo y tengo el blog muy abandonado, aunque espero retomarlo pronto.En cuanto a tu auto-encierro, tengo un amigo que pasó por lo mismo , pero ante la ausencia de personas cercanas fingió querer tirarse por el balcón , alguien llamó por teléfono y vinieron los bomberos , la federal , luego la metropolitana , defensa civil , una cuadrilla de Metrogás, Edesur y el coro Kenedy. Al final se dejó convencer , pero nunca pudo confesar que su ventana no abría desde afuera. Gracias …Jorge