ANÁLISIS MUSICAL DEL ACTO III DE TRISTÁN E ISOLDA

Escena I. El preludio nos transporta en seguida a la mansión de Tristán, por medio de un motivo expresando admirablemente La Soledad, que no será empleado más que al principio de este último acto, pero cuyas notas iniciales no dejan de tener cierta analogía con el ya conocido motivo El Deseo.

Analizándolo por fragmentos, se descubre, en esas primeras notas el sentimiento de la desesperación causada por la fatalidad, al que sucede, en la subida en terceras y cuartas aumentadas, la imagen de la soledad, de lo infinito del Océano; un nuevo dibujo expresa el estado de desamparo y asislamiento en que se encuentra Tristán, luego de un triple calderón, los mismos diseños se reproducen, seguidos, esta vez en las últimas notas de La Muerte,… después subida en tercias vuelve por tercera y forma el eslabón con la escena primera.

El conjunto de ese preludio, de profunda melancolía, predispone maravillosamente el espíritu al desenlace del drama.

Apenas se levanta el telón se oye, detrás de la escena, un aflictivo solo de corno inglés sin ningún acompañamiento, muy curiosamente desarrollado y expresivo.

Al principio del acto primero, un joven marinero cantaba en el mástil del buque, y un fragmento de su canción ha proporcionado el motivo La Mar; ahora es un pastor el que toca en su caramillo un canto triste y lastimero, que en la orquesta servirá para acompañar una buena parte del relato de Tristán delirando, después que el pastor lo había tocado por segunda vez.

Este otro motivo es especial al personaje Kurwenal, cuya alegría describe pintorescamente primero cuando Tristán abre los ojos, y lo mismo más tarde cuando piensa que Isolda puede curarlo definitivamente.

Nuevamente aparecerá cuando Kurwenal se precipita tras el rey Mark para hallar la muerte, al final de la escena III.

El calmoso y apacible motivo Kareol, formando sonriente oposición a la angustia de la acción, sólo aparece dos veces, bastante próximas, en la orquesta, para recordar a Tristán el tiempo feliz de su juventud.

De aquí en adelante todos los principales leit-motiv se estrechan en maraña tal que sería fastidioso enumerarlos; además, ya se les ha encontrado bastante a menudo para reconocerlos fácilmente, sea en la lectura, sea en la ejecución. Entre los más frecuentes podemos, sin embargo, llamar la atención sobre: Gloria a Tristán, La Soledad, y luego, tras una repetición de Kareol, La Invocación a la noche, La Muerte liberadora…

Queda por señalar un motivo nuevo; éste también pinta El Júbilo, pero no es, como el de La Alegría, inherente a un solo personaje; se refiere tanto a la alegría de Tristán como a la de Kurwenal, cuando éste puede, por fin, hiriendo de muerte al traidor Melot, vengar a su señor.

Las escenas II y III no traen nuevos motivos; he aquí el orden en que reaparecerán las anteriores, que en ellas abundan.

Escena II. La Invocación a la noche, El Canto de amor, La Liberación, La Felicidad, El Ardor, La Muerte, El Deseo, La Confesión, La Mirada, La Muerte liberadora, El Canto de muerte, Tristán herido, El Brebaje mortal…

Escena III. El Júbilo, Kareol, El Canto de muerte, La Confesión, El Deseo, El Impulso Apasionado… y el telón cae con una última transformación de El Deseo.

Fuera de esos temas esenciales, hay otros de importancia secundaria, que sin embargo se emplean con bastante frecuencia; cual el motivo La Exaltación, que aparece ya en el acto primero, luego en el segundo, cuando llega Tristán. Varias veces sirve de desarrollo al motivo La Cólera.

Sólo a partir del acto tercero, pero ya desde el Preludio, encontramos éste, muy expresivo:

El Anonadamiento no se presenta sino dos veces, en formas muy distintas, en la escena I, luego de la segunda aparición de Kareol y muy al final, casi en las últimas palabras de Isolda. Este también, igualmente en la escena I, que llega muy poco después del anterior:

Este otro, en la escena II, anticipándose en algunas páginas a una encantadora repetición de La Felicidad:

Y por último éste, inmediatamente después de la muerte de Tristán.

Bibliografía

Viaje Artístico a Bayreuth. A. Lavignac. Editorial Albatros. Bs.As. (1946)

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, , Elena Codogni dijo

Hola Mónica:Me encantó tu blog está buenísimo!!!. Un beso. Elena.

, , Claudio Hermosa dijo

Mónica: Intresantísimo tu blog! Una amena manera de acercarnos a Wagner. Seguiremos de cerca al blog. Felicitaciones!

, , rafafel yohai dijo

Es muy gracioso que un anonimo pregunte quien es a alguien que se da a conocer con todos sus datos precisos. Esto esta referido al comentario anterior. Por otra parte, muy interesante el blog, se nota que es realizado por una persona muy inteligente y sumamente atrapante