EL SIGLO XIX EN ALEMANIA – RICHARD WAGNER

EL COMPROMISO DEL CREADOR CON LA SITUACION POLITICA

En el año 1848, cae el rey francés Luis Felipe, en consecuencia se recrudecieron en algunas ciudades europeas los levantamientos populares en Viena, Berlín y Dresde. Richard Wagner (1813-1883) adhiere a las convulsiones políticas porque se prometía beneficios para su arte. En consecuencia se une a los representantes del 48, se crea una sociedad democrática llamada “Vaterlandsverein” radical, que reclamaba a gritos el sufragio universal y la abolición de la monarquía.

Entre sus miembros estaban: Mijail Bakunin y August Rockel, viejo revolucionario, testigo de la émeute de París de 1830, y antiguo partidario de la causa del pueblo. Wagner apoya vehementemente las corrientes revolucionarias, cree que “La revolución sería la diosa del nuevo mundo. Con una imperceptible fuerza irrumpirá sobre el antiguo poder y proporcionará derechos humanos a los oprimidos”. Wagner escribe aquí un himno a la rejuvenecedora diosa de la revolución y afirma que el máximo bien del hombre es su fuerza creadora.

Existen muchas intrigas contra el músico en la corte, pues sus opiniones democráticas son mal interpretadas. Al estallar la revolución se pone de parte del pueblo. Fracasa la revuelta y huye a la casa de Liszt en Weimar, Wagner sabe por Minna Planner, su esposa y actriz, que se ha impartido contra él una orden de detención en Dresde. Minna tenía experiencia en sufrir por amor, de origen humilde, había sido seducida por un hombre a los diecisiete años, tuvo una hija, que por pudor, la hacía pasar por su hermana menor, había elegido la profesión de actríz para ganarse la vida y no por amor al arte. Ahora sufría nuevamente junto a Wagner, que lejos de ofrecerle seguridad, vivían endeudados y escapando de ciudad en ciudad, no siempre por problemas económicos sino por las rebeldías del compositor, que no podía sostener un empleo como director de orquesta, por más esfuerzos que hiciesen sus hermanos y amistades en escribirle cartas de recomendación a los dueños de los teatros de ópera.

Finalmente, los revolucionarios, Rockel y Bakunin fueron desterrados. Wagner huye a Suiza y elude la captura. Inevitablemente, Wagner es el eje fundamental de cualquier historia de la ópera alemana, o mejor dicho, de la ópera en general. Ha sido el creador de un programa reformista.

SUS PRIMERAS CREACIONES

Die Feen (1833-1834) (Las Hadas), Das Liebesverbot (La prohibición del amor) y Rienzi.

En Die Feen, estrenada en 1888, Wagner volvió a la tradición de la ópera romántica alemana. Weber y Marschner fueron sus principales influencias, las huellas de su estilo de coloratura tonal y la temática sobrenatural del libreto, lo demuestran. Existen dos aspectos que se repetirán más adelante en las óperas de Wagner, “la redención” y “lo prohibido”. El compositor hace un despliegue de todas las formas convencionales de aria, recitativo, romanza y cavatina, así como también varios ensembles (trío, cuarteto y septeto).

En Das Liebesverbot (1836), Wagner se alejó de la ópera romántica alemana y se acercó hacia los modelos italiano y francés, especialmente Bellini y Auber. Las características italianas más evidentes son la levedad del toque y el fluido melódico, la estructura compuesta de los dos largos finales y el uso de la banda, una formación orquestal de tipo militar que tocaba en el escenario o entre bastidores. Wagner utiliza en esta obra lo que se conocería como el leitmotif o motivo reminiscente, una técnica que se remonta al último cuarto del siglo XVIII y en la que un motivo, incluso un simple acorde o un timbre, una melodía completa o todo un número se repite con fines relacionales. Esta técnica fue empleada por Méhul y Cherubini, entre otros compositores, y desarrollada en Alemania por Weber, Spohr y Marschner.

En Rienzi (1842) adopta el estilo francés, anhelaba un éxito popular en el Teatro de la Opéra, desplegando cuadros escénicos espectaculares con brillantes números vocales. Rienzi, el liberador de los romanos de su patriciado corrompido, al tribuno noble, solitario, condenado a muerte, es decir para deificarse a sí mismo en la figura de Rienzi, a sí mismo luchando gloriosamente por la causa de su arte en medio de un mundo hostil y corrompido. Rienzi consistió en superar todos los ejemplos anteriores.

Bibliografía:

Wagner, su vida y su obra. R. L. Jacobs. Editorial Shapire (1945).

Ricardo Wagner. W.H. Hadow. Breviarios eFe. Buenos Aires (1951).

Historia Ilustrada de la Opera. Barry Millington. Roger Parker (comp.) Paidós (1998).


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, , Josefina Pontoriero de Baglivo dijo

Querida María Mónica, buenísimo tu trabajop sobre Wagner (Tristán e Isolda)
Aquí demuestras tu talento y sabiduría en lo que respecta a la ópera que es TU AMOR.
Te felicito!!!!!
Josefina

, , Claudio H. dijo

María Mónica: ¡Qué placer cuando sociabilizas ésta pasión por Wagner a través de tu blog compatiendo con todo nosotros la historia de un grande!. Aquí en E. Ríos ya son varios los que estamos “aprendiendo” accediendo a tus artículos. Felicitaciones y Gracias

, , Anónimo dijo

quien es esta mujer????

, , maria dijo

que esta muy bueno y sirvio para mi trabajo