Lo de la justicia española suspendiendo al juez Baltasar Garzón es vergonzoso. Desde que este juez cobró notoriedad por enjuiciar a Augusto Pinochet, a algunos miembros de la dictadura militar argentina y dar validez a la lucha por los derechos humanos en el mundo, la justicia española no tuvo empacho para ofrecerle honores y elogios.
Pero solo bastó que el juez mirara hacia adentro, hacia una realidad española tan dramática y oscura como la era del franquismo, para que el Poder Judicial desestimara cualquier ilusión de buscar la verdad para miles de familias víctimas de la época. La condena contra Garzón se dio porque ignoró la Ley de Amnistía de 1977 que echó un manto del olvido y ofreció un ramo de olivo para la reconciliación de los españoles.
Más allá de que la Amnistía sirvió para el contexto de esa época, como ocurrió con leyes de Punto Final en países latinoamericanos en su momento, el tiempo ha pasado y seguramente sería ahora el apropiado para buscar la verdad de los episodios que se detuvieron en las leyes pero que jamás se olvidaron. Para que pueda haber verdadero perdón debe primero saberse la verdad.
A pesar de que Hugo Chávez considere que la acusación de un juez español sobre la relación ETA – FARC bajo el amparo de su gobierno sea una estrategia del “imperio” para desacreditarlo, es importante la reacción del gobierno español y, especialmente, de la oposición española, el Partido Popular.
La importancia radica en que el gobierno de Luis Rodríguez Zapatero siempre ha sido muy considerado con las relaciones que se fueron tejiendo entre varios gobiernos latinoamericanos, principalmente del venezolano con las FARC, incluso después de que fueron puestas en evidencia tras la revelación del contenido de la computadora del narcoterrorista Reyes, matado en territorio ecuatoriano.
Ahora, que según el juez, se habría hecho evidente la relación FARC – ETA, el gobierno español pide una explicación y se pone firme, algo que hubiera podido ocurrir mucho antes, al menos en solidaridad de un país como Colombia, que igual que España, es víctima del terrorismo.
El Partido Popular establece ahora que deberían romperse las relaciones diplomáticas entre España y Venezuela, pero da la sensación que lo hace por una oportunidad política, ya que esta relación entre ETA y las FARC que se oficializa con la opinión judicial, se conocía desde tiempo atrás.
Por otro lado, Chávez, si realmente cree que esa relación no existe ni que su gobierno tiene algo que ver, debería ordenar una investigación exhaustiva para deslindar responsabilidades, en lugar de acusar a medio mundo y declarase la víctima de este ajetreo.
El régimen castrista cubano siempre negó que existieran presos políticos en la Isla y menos que lo fueran los 75 disidentes que fueron apresados durante la “primavera negra” de marzo de 2003, a quienes se les impuso condenas de hasta más de 30 años tras juicios sumarísimos. El mayor pecado que había cometido esta gente fue hablar y expresar su disenso con las políticas monolíticas del régimen.
La visita del canciller español, Miguel Angel Moratinos, a Cuba en los últimos dos días, desenmascaró al gobierno cubano en su impostura, al liberar a Nelson Aguiar y Lázaro Angulo, además de permitir la salida del país de la esposa del prisionero Oscar Elías Biscet, Elsa Morejón.
La liberación de estos presos mediante orden directa de Raúl Castro – como una forma de congraciarse con los españoles para que logren derogar algunas sanciones de la Comunidad Europea – demuestra cabalmente que se trata de presos de conciencia sobre los que el Poder Ejecutivo en La Habana dispone sin intervención alguna del Poder Judicial.
Y pensar que todavía hay organizaciones como la OEA que hacen la vista gorda a esta calamidad, desconociendo – como lo han hecho más de diez presidentes latinoamericanos que visitaron a los Castro desde principios de año para celebrar los 50 años de la revolución – a quienes se están pudriendo en las cárceles por el solo hecho de disentir.
Según una cuenta del periodista Wilfredo Cancio de El Nuevo Herald de Miami, ya están en libertad por motivos humanitarios 22 de los disidentes arrestados durante la “primavera negra”; 10 de ellos en Cuba y 11 están en el exilio en EE.UU., España y Suecia. Miguel Valdés Tamayo falleció en La Habana en enero del 2007.
Ante el reclamo de la SIP en sus conclusiones de que España debe adoptar una ley de acceso a la información pública para adecuarse a 22 miembros de 27 de la Comunidad Europea, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostró muy obediente.
Dos horas después, cuando le tocó clausurar la asamblea de la SIP aquí en Madrid, y como Zapatero a tus zapatos, el presidente anunció que el Gobierno promoverá “una nueva ley que garantice el mayor acceso posible a la información pública en España”, lo que hará durante el proceso legislativo actual.
Además, Zapatero ahondó sobre los medios públicos, regocijándose con su presentador, el presidente de la agencia oficialista EFE, Alex Grijelmo, quien dijo que en los cinco años que lleva frente al Gobierno, Zapatero respetó la independencia de la agencia, jamás se entrometió, ni siquiera para dictar una coma. Apostó por “profundizar en la naturaleza de servicio público de los medios públicos más que en su naturaleza comercial”.
Ante sus declaraciones de independencia y servicio, no pude dejar de pensar en las agencias y medios nacionales latinoamericanos que son utilizados como meros órganos de propaganda de los gobiernos de turno.
Zapatero pidió a los medios que, ante la crisis económica y financiera, actúen favoreciendo la transparencia pero siendo conscientes de que trabajan “con un material altamente sensible”, advirtiendo de que la crisis financiera “nos compromete a todos”.
Defendió la libertad de expresión y de información como baluartes de la democracia y aseguró que para él es un “código personal” el respeto a la libertad de prensa y a la tarea de los medios de comunicación, incluido el aceptar “las críticas, que no son pocas”. De hecho, pidió a los medios que sigan ejerciendo su capacidad de crítica, aunque a veces el poder los vea “con preocupación”. Según dijo, en sus cinco años al frente del Gobierno ha constatado que “el poder necesita una crítica constante”. “Es una buena manera de limitar el poder, incluso para los que procuramos practicarlo con ciertas limitaciones”, afirmó.
El jefe del Ejecutivo quiso destacar que durante los años de Gobierno socialista se ha “robustecido” el pluralismo de los medios de comunicación en España, con la aparición de nuevos medios de comunicación tradicionales y digitales y “más independencia de los medios públicos”. De hecho, puso como ejemplo de su independencia que siempre hay algún ministro que se queja de la cobertura que tiene.
No obstante, admitió que “se puede mejorar y hay tareas pendientes”, como adaptar el marco regulatorio a la evolución tecnológico de los medios y “profundizar en la naturaleza de servicio público de los medios públicos más que en su naturaleza comercial”.
Impresiones sobre cómo los mensajes afectan a la sociedad; periodismo, comunicación e información; derechos, responsabilidades y conducta profesional de periodistas y medios de comunicación; libertad de prensa, de expresión y el derecho del público a la información.
¿Quién soy?
Periodista argentino, director de Libertad de Prensa y del Instituto de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa, con sede en Miami, donde trabaja desde 1993. Fue asistente del director de El Nuevo Herald, Miami, jefe de Redacción de El Liberal, Santiago del Estero, y reportero y fotógrafo de El Pregonero y The Catholic Standard en Washington, D.C. Es columnista sobre medios y prensa en periódicos latinoamericanos. Es autor de libros sobre periodismo, entre ellos “La Dolorosa Libertad de Prensa: en busca de la ética perdida”, Atlántida, Buenos Aires, 1993.. Fue galardonado con el Gran Premio a la Libertad de Prensa de la SIP, y Libertad de Prensa de ADEPA/Clarín que obtuvo por tres años consecutivos. Es instructor de seminarios en la SIP y fue de ADEPA. Estudió Periodismo en Estados Unidos y en el Colegio Universitario de Periodismo en Córdoba, de donde es profesor Auditor Internacional. Es artista plástico, siendo la libertad de prensa y el periodismo un tema recurrente en su obra, la que expuso en varias exposiciones individuales en el Sur de la Florida. Nació en 1958 en San Francisco, Córdoba, Argentina.
IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
Ultimos Comentarios