El péndulo

Con el amplio triunfo de Juan Manuel Santos en la primera ronda del domingo en Colombia, sigue la tendencia en Latinoamérica del péndulo político moviéndose hacia la derecha, después de años de estar zarandeándose por la izquierda, capitaneado por Hugo Chávez desde 1999.
Con Chinchilla en Costa Rica, Piñera en Chile, Lobo en Honduras, Martinelli en Panamá, y con un Funes en El Salvador que no se pliega al partido de izquierda que le contribuyó con los votos para llevarlo a la Presidencia un año atrás, Latinaomérica de a poquito se va hacia la derecha. Morales en Bolivia, Correa en Ecuador, Ortega en Nicaragua y Chávez vienen advirtiendo que ya han pasado las mejores horas de la izquierda y totalmente desaprovechadas.
Queda ver si para setiembre Chávez seguirá manteniendo su hegemonía parlamentaria o si la oposición le quitará varias bancas después de la estúpida estampida del 2005; uno de los errores políticos más grandes que un sector de la oposición en Venezuela haya dado jamás: servirle en bandeja el autoritarismo al gobierno sin ningún tipo de peso y contrapeso en el Congreso. Lo que la oposición creyó era un mensaje formidable en contra de Chávez, terminó siendo la mejor ventaja que un gobernante puede tener para mandar a su antojo.
No quiere decir que el neoliberalismo haya hecho mejor las cosas en materia política y económica que la izquierda populista, ni que la corrupción haya sido distinta. Los dos sistemas han sido malos y no han logrado responder a las grandes necesidades de América Latina. Aunque claro está, en el neoliberalismo por lo menos había mayores garantías y respeto por las libertades individuales y sociales.
Ojalá que en este novel cambio los políticos de la derecha tengan la sabiduría para no cometer los errores de la década pasada.

Mockus sería bueno

Más allá de las disquisiciones en este día electoral en Colombia sobre quien sería mejor para el país, si la continuidad de la seguridad pública de Alvaro Uribe que encarna Juan Manuel Santos o la necesidad del cambio con Antanas Mockus, creo que le vendría bien a Latinoamérica y Colombia que suba este último.
Mockus – a pesar de su fama de excéntrico – y su compañero de fórmula han demostrado hacer muy bien las cosas en las dos alcaldías más importantes del país, como Bogotá y Medellín, así que habría que descartar su falta de experiencia. Mockus seguramente no descartaría todos los avances que ha hecho el país con Uribe en materia de guerrilla y narcotráfico, dándole continuidad, pero enfocaría su prioridad en temas tan trascendentales para él y el continente como es la educación.
Si las cosas le empezaran a salir bien y Colombia hace un cambio interesante a partir de esta propuesta, podría transformarse en un laboratorio importante para que políticos de otros países pudieran seguir su ejemplo. Justamente la educación es el problema mayor de América Latina, su talón de Aquiles. La baja escolaridad es lo que tiene al continente atrasado, comparativamente a otras regiones como el sudeste asiático, que gracia a ellos superó en las últimas dos décadas los mejores pronósticos.
Y no solo se trata de mejorar el performance en ciencias para procurar desarrollo, innovación como motores del desarrollo, sino también educación cívica, otro de los grandes abismos que tenemos en las Américas. Si gana Mockus probablemente se seguiría el ejemplo de Chile, que después de 20 años de un partido en el poder subió otro pero con la consigna de dar continuidad y seriedad a los objetivos de país, nacionales, sin distinción de banderías políticas.
Si gana Mockus tendremos esa potencial oportunidad. Y es bueno que ocurra.

Chávez y la “prensa de derecha”

Como no se podía esperar otra cosa, debido a sus vínculos casi carnales con el kirchnerismo – léase aquí escándalos sobornos y coimas entre empresarios argentinos y venezolanos, y la famosa valija de Guido Alejandro Antonini Wilson que engrosó la campaña electoral de Cristina – Hugo Chávez aprovechó su viaje a los festejos del Bicentenario en Buenos Aires para pegarle un par de “viandazos” a la prensa argentina, enojado porque le hicieron preguntas.
Claro está, no acostumbrado a que lo interpelen los periodistas de su país excepto aquellos que lo deben idolatrar públicamente, Chávez se enojó con quienes le preguntaron por el escándalo de la valija con los 800 mil dólares, calificando a todos sus críticos como parte de la “prensa de la derecha”. Haciendo una comparación con el periodismo venezolano, Chávez dijo que la prensa argentina “está peleada con la verdad”; ya que adujo que el dueño de la valija era un “excremento” y un “agente de la CIA”, típicas respuestas que siempre da, achacándole sus pecados al casino y retórico argumento del imperio.
A nadie le caben dudas que Chávez es un insolente y que odia a la prensa, es parte intrínseca de la plataforma de la izquierda popular latinoamericana, que solo se desvive por la propaganda y la idolatría informativa y la opresión de los medios y periodistas críticos.
El historial de Chávez contra la prensa es uno de los más tétricos del continente – solo basta recordar que este 27 de mayo se cumplió el tercer aniversario del ordenado cierre de RCTV – y para ellos siempre insiste que él no quiere confrontar con el periodismo, comparándose así con Cristina, pero que debe salir continuamente a confrontar las mentiras de una prensa de la derecha, golpista, burguesa, y que le hace el juego a los intereses yanquis, etc…
En fin, para Chávez, la “prensa de derecha” no es más que un pretexto para esconder sus miedos y no tener que enfrentar las críticas y el debate. Sin libertad de prensa no hay democracia.

“Blame it on Rio”

El fútbol es tan poderoso que en Río de Janeiro ya se viven intensamente dos mundiales. El que está por comenzar en Sudáfrica y el del 2014, que tendrá a la “Cidade Maravilhosa” como una de sus sedes en Brasil.

El mundial de ahora es pura alegría y esperanza. Los cariocas ya están de fiesta. Bailan por calles abanderadas de “verde amarelo” y dejaron los anaqueles vacíos de televisores, camisetas y matracas. Pero el del 2014, en marcado contraste, es el mundial de la preocupación. No hay completa certeza sobre si las nuevas políticas para contener la violencia y hacer una copa en paz resultarán a tiempo y efectivas.

Si bien es cierto que Río es una ciudad multicolor, de profundo verde y azul, también se tiñe de rojo sangre. Alegre, alucinante y violenta. Todo se vive con la misma intensidad: carnaval, fútbol, riqueza, pobreza extrema, corrupción y crimen organizado. Es como vivir entre el paraíso y el infierno al mismo tiempo.

Por eso las opiniones están divididas sobre la efectividad de las medidas que el gobierno adoptó para lidiar con la violencia y las favelas de cara al Mundial de 2014 y las Olimpíadas del 2016. Muchos son escépticos; creen que se trata de marketing y cosmética. Otros tienen esperanza, porque ya se advierten cambios de conducta y reducción del crimen.
En respuesta a los magnos eventos deportivos conseguidos para la ciudad, en el 2009 se creó la Unidad de Policía Pacificadora (UPP), una fuerza policial que instaló sus comisarías en las favelas más impenetrables, desarmó a los violentos e implementó políticas de prevención y no violencia. Por ahora solo existen en 19 estaciones, pero se espera que para fines de año, con la ejecución de otros programas sociales y ecológicos, la iniciativa beneficiará a 220 mil residentes de barrios marginales.

Los problemas de Río son muy complejos. El narcotráfico y las milicias o grupos parapoliciales controlan las más de mil favelas y, por ende, el transporte público ilegal, la distribución de televisión por cable y la venta de garrafas de gas.

Pero ahora los resultados están a la vista. La violencia ha mermado drásticamente en donde operan las UPP, según coinciden autoridades, activistas de derechos humanos y taxistas. Lo pude comprobar cuando visité esta semana la favela Doña Marta en la ladera del Corcovado, la misma en la que Michael Jackson debió pedir autorización a los narcotraficantes para entrar y filmar su clip musical “They don’t care about us”.

Ahora no hay que pedir permiso. En la entrada, donde antes se apostaban los narcos con sus AK-47, hay vendedores ambulantes y más arriba, en un recoveco, donde siempre había tiroteos y muchos muertos, junto a un colega conversamos con varios residentes, mientras unos niños se arremolinaban alrededor de actores que interpretaban a unos superhéroes en una obra teatral callejera.

Quienes no se dejan arrastrar por el contraste, reconocen la eficiencia pacificadora, pero la sienten insuficiente. Saben que el tráfico de drogas persiste, aunque con mayor discreción y que la violencia no desapareció, sino que se mudó del otro lado de la bahía, a la ciudad de Niteroy. Reclaman que no habrá paz duradera, sin hospitales, escuelas y empleos.

Son también los mismos que protestaron cuando se comenzó la construcción de muros de concreto de tres metros de altura para contener el crecimiento desmesurado de las favelas y evitar que se siga destruyendo la vegetación, argumentando que la meta del gobierno era solo una cuestión de imagen: esconder la pobreza.

Aunque al momento la política de pacificación beneficia solo a un 15% de los pobres, se coincide que es el único experimento efectivo tras décadas de políticas frustradas que terminaron siempre manchadas de corrupción. Hay ahora, con los objetivos deportivos del 2014 y 2016, una mayor determinación y sincronía obligada entre los gobiernos local y estatal, y el apoyo del presidente Luis Inácio Lula da Silva.

Más allá de si se busca crear una mejor imagen o existe un interés genuino por reducir la violencia, lo cierto es que el Mundial de 2014, y no éste de Sudáfrica, es el que le podrá dar a Río las verdaderas razones para festejar.

Independencia o libertad

Los actos por el Bicentenerio en Argentina trajeron más de lo mismo; un puñado de presidentes, incluidos Cristina de Kirchner, Rafael Correa, Hugo Chávez y Evo Morales que hicieron referencia y alarde a la necesidad de continuar con la gesta independentista de América, algo en realidad bastante trillado y de lo que quieren sacar rédito político y demagógico.
Las declaraciones oficiales de Cristina apuntaron a eso, criticó a los próceres conservadores del pasado, que también trabajaron por la independencia y realzó la de los próceres más de izquierda, lo que hicieron poco por la libertad. Hoy justamente, estos presidentes que como Cristina quieren ser los próceres del futuro, son quienes más hacen en sus países para depredar la libertad; el libre albedrío, máximo valor y razón del ser humano, sin el cual jamás se podría alcanzar ningún nivel de verdadera independencia.
Los hechos en cada país en contra de la oposición, como en el caso de Venezuela y Bolivia, demuestran que a estos “próceres” modernos lo que menos les interesa es la libertad.

Se busca un prócer

Este día conmemorativo de los 200 años de emancipación que comenzó el 25 de mayo de 1810, nos encuentra a los argentinos divididos, especialmente por una clase política que sigue encaprichada a hacer de la vida nacional el lugar adecuado para la desunión y la polarización. Los actos por el bicentenario muestran eso, con fuerzas políticas y dirigentes, desde la presidenta Cristina de Kirchner hasta el conservador Mauricio Macri, haciendo sus propios y caprichosos actos patrios por su lado, desde los tedeums hasta las celebraciones.
Si algo hemos visto los argentinos a lo largo de la historia que nos tocó vivir y sobre la que aprendimos es que en muy pocas oportunidades estuvimos unidos por los mismos objetivos. No es por nada que nuestro carácter no llame a la unión o que seamos contradictorios, como lo establece una gran encuesta que encargó Clarín para hacer una radiografía del argentino y poder tener puntos de comparación hacia atrás y para los próximos cien años.
No es por nada que de este carácter e identidad nacional contradictorios, los argentinos destaquemos como a los argentinos más representativos a Diego Armando Maradona y al médico René Favaloro.
Lo importante, de todas maneras de esta encuesta que Clarín viene publicando en estos días, es que los argentinos estamos cada vez más convencidos que la democracia es el modelo más apropiado en donde desarrollar nuestras vidas, aunque detestemos a la clase política.
¿Será que nuestros dirigentes podrán darle a esta encuesta el mismo valor que le dan a los sondeos electorales y tomarla con total seriedad?
Como país, como ciudadanos, sería importante contar con un liderazgo que trace objetivos y que haga de Argentina un país desarrollado, con todo lo que esta palabra indica. ¿Será que alguien pueda gobernar trazando metas para los próximos 50 años y deje de plantear exitismos pasajeros?
Ese sería el mejor regalo para quienes, desde adentro y desde fuera, estamos esperanzados de que aparezca el próximo prócer, y para que no sigamos viviendo en los próceres que pensaron en una patria grande hace hoy 200 años.

Lobo y el ejemplo de Alan García

En los asesinatos de periodistas ocurridos en los últimos meses en Honduras y sobre los que el presidente Porfirio Lobo pidió ayuda al gobierno español para que mande fiscales que pudieran investigar y esclarecer los casos, sería bueno que el presidente hondureño tuviera en cuenta lo que hace unos días nos prometió su colega peruano, Alan García, cuando lo visitamos este viernes en Lima con una misión internacional de la SIP.
García coincidió con lo que nos respondió el presidente de la Corte Suprema de Justicia peruana, Javier Villa Stein, después de que le dijimos que parte de la solución para resolver los crímenes contra periodistas sería crear una jurisdicción especial a nivel nacional para investigar los casos, de la misma forma que se tratan los casos de narcotráfico y terrorismo.
Si bien podría haber problemas de presupuesto dentro del Poder Judicial, el presidente Alan García, en una reunión posterior y justo en el día de su cumpleaños, el 21 de mayo, nos dijo que el Poder Ejecutivo apoyaría con el dinero adecuado el funcionamiento de una sala judicial especial nacional.
La idea de incorporar una sala especial judicial nacional es para atraer del interior del país, ya que donde el Poder Judicial, los jueces y tribunales son más vulnerables a las presiones del crimen organizado, y por ello los casos suelen quedar con más facilidad en la impunidad.
Lobo podría – además de los cinco puntos que relaté en post anterior – incorporar esta decisión política de la misma forma que la asumió Alan García.

Cuba ¿liberará presos políticos?

Ojala sea verdad y el régimen comunista y autoritario de los hermanos Castro terminé liberando a los presos políticos y periodistas que todavía se pudren en las cárceles de la isla.
La versión la dio Guillermo Fariñas quien mantiene una huelga de hambre por 88 días en demanda para que por lo menos liberen a quienes están delicados de salud. Es la Iglesia Católica la que está intercediendo ante el gobierno cubano, y la única que podría darle la excusa al régimen para dejar libres a los presos, ya que no quiere hacer ver que se deja influir por las presiones de Fariñas ni de las Damas de Blanco ni por EEUU o la Comunidad Europea y otras instituciones internacionales como la SIP.
Es que el gobierno no quiere dar siquiera apariencia de debilidad, pero la presión es demasiado fuerte y con ella las sanciones económicas. Así que no tiene mejor salida que haber encontrado en la Iglesia a un intermediario lógico y neutral.
La intermediación del cardenal Ortega es una salida elegante y así, además, el gobierno permite el posicionamiento de una Iglesia que siempre fue perseguida, aunque últimamente y después de la visita de Juan Pablo II fue más tolerada.
Claro que esto no es suficiente, porque la liberación será a cuentagotas; pero por algo se empieza. Existe esperanza para las familias sufridas.

Lobo: lea la carta por favor

Sobre los asesinatos de periodistas hondureños, el presidente Porfirio Lobo lo hizo muy bien en España. Pidió el 19 de mayo durante la VI Cumbre entre la Unión Europea y Centroamérica, que el gobierno español le ayude enviando fiscales especiales para tratar de esclarecer esos crímenes ocurridos en marzo pasado.

Sin embargo, si bien está muy bien esta búsqueda de esta ayuda, debería leer con detenimiento una carta que le entregamos el 27 de abril en el hotel Inter Continental de Miami, el presidente de la SIP y yo, en la que remarcábamos la necesidad de considerar cinco recomendaciones, tal como expliqué en un post anterior.

Las recomendaciones que le dejamos son las siguientes:
Establecer criterios ya probados a nivel de sistema de veeduría internacional con el apoyo de la Organización de Naciones Unidas, similar a lo establecido por el gobierno de Guatemala con la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), organización que tiene como objetivo “prestar asistencia técnica a las instituciones del sector justicia, a fin de dejar al Ministerio Público y la Policía Nacional Civil en mejores condiciones para luchar contra la delincuencia organizada”.
Crear – no obstante este tipo de cooperación internacional la que también debe ser solicitada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos – fiscalías especiales dentro del Ministerio Público para investigar delitos cometidos contra la libertad de expresión en el marco de la procuración de los derechos humanos.
Instar reformas legales y jurídicas que permitan la creación de una jurisdicción especial que atienda aquellos delitos que son cometidos contra toda persona en el ejercicio de su libertad de expresión y la libertad de prensa.
Inducir a la búsqueda de reformas al Código Penal para que se agraven los delitos cometidos contra la libertad de expresión, como método eficiente de disuasión contra los violentos.
Exhortar a través suyo y por los mecanismos correspondientes a que el Poder Judicial de Honduras considere la Declaración de Principios de la Conferencia Hemisférica: Poder Judicial, Prensa e Impunidad, del 20 de julio de 2007, que contó con más de 20 presidentes de poderes judiciales de las Américas, durante la que se estableció “generar espacios para discutir, con especialistas e integrantes de la sociedad, la posibilidad de motivar reformas legales que permitan con mayor eficacia someter a juicio y sentenciar a los responsables de atentar contra la libertad de expresión”, así como “recomendar la implementación del nuevo modelo procesal penal” y “alentar a los poderes del Estado de los diferentes países y en sus distintos niveles, el uso de los instrumentos internacionales e interamericanos que otorgan herramientas conceptuales y normativas para sancionar con eficacia a quienes atentan contra la libertad de expresión y la obstrucción de la justicia, sin perjuicio de la independencia de los jueces”.

NBA: El título no importa

Coincido con el periodista Tim Reynolds de la agencia Associated Press, sobre que la disputa por el título de campeón de básquetbol que podrían disputar los Lakers de Los Angeles y los Celtics de Boston – que ya están dos juegos a cero en la serie de siete contra los Suns de Phoenix y los Magic de Orlando – no tiene tanta relevancia como sí la tiene el mercado libre de pases que se abre el 1 de julio.
Es que la suerte que correrán las super estrellas Lebron James, Dwyane Wade y Chris Bosh que entrarán a la agencia libre y los equipos a los que escojan, tiene mayor impacto de unas finales totalmente predecibles, a no ser por la ausencia de los Cavaliers de Cleveland.
Pasaría lo mismo en fútbol. ¿Qué sería de una final de campeonato en España sabiendo que Messi, Iniesta, Ronaldo o Kaká estuvieran por firmar para otro equipo cualquiera dentro de la liga? Su traspaso generaría mayor expectativa que el propio campeonato. La preocupación de los fanáticos del Barcelona o del Real Madrid ni se compararía a la expectativa que generaría en todos los demás fanáticos del resto de clubes en competición.
Esto prueba que las grandes individualidades, y la calidad, trascienden hasta a los propios equipos. Es como que fueran seres universales.
Volviendo al básquet, ojalá Miami sea la beneficiada y James y Bosh decidan unirse a Wade. Sería un equipo de ensueño y algo muy tangible por la billetera que tiene disponible Pat Riley, el presidente de los Heat.


IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
AgenciaBlog