Abril 30, 2008 | Por Ricardo Trotti | # Enlace permanente
El acceso a la información pública y el “empoderamiento” son los temas centrales – y muy adecuados – con los que la UNESCO centrará la celebración del Día Mundial de la Libertad de Prensa que se celebra todos los años el 3 de mayo.
El programa para este año que se realizará en Maputo, Mozambique, sirve para insertar el tema en la agenda pública de libertad de prensa mundial, y permitirá presionar a los gobiernos para que adopten legislaciones capaces de hacer más transparente y abierta la gestión pública. El año pasado tuve oportunidad de participar en la reunión de Medellín, Colombia, la que estuvo enfocada sobre los asesinatos contra periodistas y en cómo combatir la impunidad.
Esta nueva fecha será un nuevo empuje para cambiar la cultura de aquellos gobiernos que todavía viven en la cultura del secreto, en una cultura que esté acorde a una democracia participativa en la que el ciudadano tenga derecho a acceder a información que generan aquellos a los que eligió como sus representantes. Lo importante es que se está tratando de privilegiar a todos los ciudadanos por igual, dictando leyes de acceso a la información pública que le permita a cada persona fiscalizar la acción de sus gobernantes u obtener información clasificada, oculta u omitida, para su propio beneficio y satisfacer así su libertad y derecho individual.
En el continente americano, por suerte, existe una saludable tendencia a ese cambio de cultura. En años recientes varios países adoptaron leyes de acceso a la información, tal los casos de Perú, Panamá, República Dominicana, Chile, México, Ecuador, Canadá, Jamaica, Honduras y Nicaragua, o las perfeccionaron como en el caso de Estados Unidos.
Aunque esta tendencia finalmente abarcará a todos los países que se dignen a ser llamados democráticos, existen focos de resistencia. Muchos políticos se resisten a abrir las “arcas informativas” o suelen tomar iniciativas legales en las que predomina un número increíble de excepciones intuyendo que permitir un acceso amplio e irrestricto otorga al ciudadano demasiado poder. Esta discusión fue notable hace un par de años atrás en los congresos de Argentina, Paraguay y Brasil donde se bloquearon iniciativas de ley en ese sentido.
(Detalles sobre iniciativas en países americanos en el próximo post).
Abril 29, 2008 | Por Ricardo Trotti | # Enlace permanente
Las agendas informativas mundiales se van modificando debido a varios factores. A veces, debido a hechos sorpresivos, como Setiembre 11 que la cargó hacia el lado del terrorismo. En otras ocasiones, cambian por la acción de algún lider influyente, como el caso de Al Gore con su documental sobre el calentamiento global. Y en otras, la importancia de los temas los impone la gente común, como ahora, con los altos precios de los alimentos o la falta de los mismos.
La alimentación, para sociedades pobres y ricas, se ha transformado en la actual agenda informativa mundial fortificada por un mundo que se mueve entre la recesión económica y los peligros de la inflación, con el agravante de los precios record del petróleo. Las reyertas públicas en países africanos y asiáticos, sin dejar de mencionar a Haití, donde la gente come galletas de barro mezcladas con margarina, desnudó un problema que es global y que los medios retratan en forma permanente desde hace un par de meses, en un año al que la Organización de Naciones Unidas se apresuró a denominar como “El año de la papa” para poner énfasis en los alimentos, tema crucial para mantener la paz y el desarrollo social.
Los medios reactivan su creatividad para estar sintonizados con esa agenda y cambian su perspectiva sobre sus hábitos de cobertura noticiosa. The Miami Herald, por ejemplo, sorprendió hoy con una noticia que uno jamás se imaginaría ver en Estados Unidos. A partir de ahora hará un relevamiento periódico sobre una comparación de precios en varias cadenas de supermercados tratando de orientar al público donde comprar el galón de leche más barata, el kilo de carne molida, o encontrar el mejor precio para el queso o la docena de huevos.
Este cuadro comparativo, inusual en uno de los países más ricos del mundo, me retrotrae a finales de la década de los 80 cuando como jefe de Redacción de El Liberal, en Santiago del Estero, una de las provincias más pobres de Argentina, hacíamos un cuadro similar, con el que logramos el enojo de los “supermercadistas” y los elogios del público. The Miami Herald justificó su iniciativa basándose en una gran cantidad de ancianos – un 14 % de la población en el Sur de la Florida – que la está pasando mal porque su paupérrima jubilación se esfuma cada vez más ante los altos costos de la canasta familiar.
Los medios estadounidenses están reflejando los altos costos de la gasolina y su consecuencia en los precios de los alimentos y todo tipo de enseres. Los hábitos de consumo están empezando a cambiar. La gente ya está dejando de comprar los productos de marca y prefiere los genéricos, un tema que antes estaba solo vedado para los medicamentos. Los supermercados presentan cientos de marcas de productos pero ofrecen los propios con descuentos de hasta un 30% ó 40%. Esos son los elegidos.
Esta tendencia se irá profundizando cada vez más a medida que la gasolina aumenta de valor. El galón (3.8 litros) de regular está a U$S 3.70 promedio y la de mayor octanaje a casi 4 U$S, mientras que el diesel – que no está subsidiado – ya pasó hace semanas la barrera de los 4 U$S. Los precios seguirán subiendo y los alimentos también.
La recesión se siente y la gente se dio cuenta que en otros países también hay problemas. Lo descubrieron cuando fueron a los supermercados como Cotsco o Sam’s y encontraron carteles advirtiéndoles que no podían comprar más de una bolsa de arroz debido a problemas de abastecimiento en países asiáticos productores.
La falta de alimentos o sus precios están transformando la agenda informativa mundial, porque no hay cosa más difícil que digerir para el ser humano que cuando el estómago está vacío o el bolsillo menos lleno.
Abril 28, 2008 | Por Ricardo Trotti | # Enlace permanente
Los militares y los periodistas no se llevan bien, ni en épocas de guerra ni de paz. La información castrense en cualquier época es una “baja”, es omitida, suele estar tergiversada o manipulada y, en todo caso, es pura propaganda.
Como periodista jamás cubrí una guerra pero leí y me tocó entrevistar a miembros de ambos grupos. En mi trabajo actual organizo cursos de entrenamiento para corresponsales de guerra o periodistas bajo riesgo y he aprendido cosas útiles de los militares que no se me habían pegado ni les prestaba atención cuando hice la colimba en el Batallón de Infantería de Marina, el BIM 3, de La Plata. Era el año del Mundial del 78 y era mejor estar pensando en gorritos de lana blanca y celeste que en los birretes.
Por el tema de Irak, todavía no tengo claro el beneficio del “embeding” de los periodistas que contradice los números de bajas del periodismo en esa guerra, la más cruenta de todas. Entre el heroísmo, la aventura y la cobertura voluntaria y obligada hay una gran brecha que no puedo resolver.
El patriotismo o peor aún el “patrioterismo” muchas veces me confunde. La incursión de Colombia en tierra de Ecuador para matar a Raúl Reyes de las Farc, trajo aparejado una lista grande de medios y de periodistas en sus respectivos países que se alinearon detrás de las ideologías de sus propios gobiernos. Correa criticó el arrebato de soberanía y los ecuatorianos, con el gran apoyo de sus medios, le levantaron su popularidad. Uribe no fue visto como el agresor por sus conciudadanos ni por los medios ni los periodistas de su país y levantó también su popularidad a picos máximos. Septiembre 11 desencadenó en Estados Unidos un mismo sentimiento de patriotismo tanto en la gente como en los medios y esa línea fina entre el amor a la patria y comunicar y opinar con objetividad y ecuanimidad quedó muy difusa y trastocada por la propaganda de Estado y la necesidad de la mentira gubernamental, con la consabida excusa de las armas de destrucción masiva que todavía no aparecieron, para llegar a la guerra. La invasión o la toma de lo que es argentino de Las Malvinas también tuvo un fuerte efecto en materia de patriotismo, y en este caso fue más un efecto influido por la propaganda del Estado irradiada por los medios públicos que en nuestro país nunca han sido utilizados como públicos sino agentes informativos gubernamentales.
Hace unos días el New York Times denunció que el Pentágono hace propaganda sobre la guerra en Irak poniendo a disposición de las cadenas televisivas una serie de analistas militares a quienes la TV presenta como observadores objetivos, aunque su fin es presentar una imagen positiva del gobierno frente a la guerra. Pura propaganda. Además, denuncia el diario, esos analistas tienen relación con contratistas con intereses en las políticas de Estado. El propio New York Times así como el Washington Post utilizan artículos de opinión de esta gente y el Canal de televisión del Pentágono llega por cable y Direct TV a muchos hogares como si se tratara de un Discovery o History o Disney Channel, aunque en realidad no es un medio muy creíble.
Más allá de todo esto, lo cierto es en la relación entre militares y periodistas la información sigue siendo “una baja”. Los militares suelen pensar que por abrir oficinas de prensa ya han solucionado el problema de ofrecer información, mientras que a los periodistas lo que realmente nos interesa es lo que los militares suelen mantener en secreto o clasificado.
Participé este 25 de abril en Santo Domingo de una reunión que la SIP organizó con militares del Caribe y Centroamérica con el objetivo de que se encuentren líneas en común y comience un diálogo para ver cómo mejorar la relación y el acceso a las fuentes de información castrense, especialmente en épocas que los militares son utilizados más allá de la seguridad nacional o mantener la paz, ya que son usados para tareas sociales como en República Dominicana, para combatir el narcotráfico en México o para proteger la tala indiscriminada en la selva amazónica, y por tales motivos, por su nuevo papel tienen una interrelación mayor con la sociedad y son fuentes de información más permanentes.
Hubo algunas discusiones, conclusiones y líneas de acción importantes que me parecen buenas para comentar:
Tensión natural: es notable que los militares no se han llevado bien con los periodistas o viceversa, especialmente en nuestros países latinoamericanos en los que han ocupado posiciones políticas que no les correspondía.
Información clasificada: es natural que los militares tienen predisposición a considerar que toda información debe ser clasificada o solo les interesa ofrecer aquella que creen que no afectará sus intereses, más allá de que utilicen a la seguridad nacional y a la soberanía como estrategia de silencio. En los países con legislación de acceso a la información pública debiera ponerse énfasis en la información castrense.
Oficinas de relaciones públicas no de información: muchos militares se vanagloriaron de que han abierto oficinas de prensa. Comenté que no son suficientes ya que operan simplemente como agencias de relaciones públicas y ofreciendo lo que quieren informar, pero a que los periodistas les interesa lo que no quieren informar.
Profesionalización de ambos: ambos grupos se reclamaron debilidades y falta de preparación para entender unos a otros. Es verdad que en muchos medios no hay periodistas que se especialicen en temas castrenses.
Mayor compenetración y entendimiento: acordaron que para mejorar las relaciones entre ambos grupos deben hacerse seminarios, foros de discusión, en los que sería posible derribar prejuicios y paradigmas sobre la imagen que cada grupo tiene del otro.
Abril 24, 2008 | Por Ricardo Trotti | # Enlace permanente
Me refiero al García Márquez periodista. El García Márquez escritor podrá ser un genio y su prolífica obra y su “realismo mágico” lo atestiguan. ¿Qué es lo que no me gusta? No me gusta nada el García Márquez periodista. ¿Por qué? Porque todos los periodistas tenemos, entre otras, la responsabilidad de proteger la libertad de prensa, y eso incluye proteger a nuestros colegas, en especial cuando sus derechos son violentados, cuando son perseguidos o encarcelados por “crímenes” de conciencia.
Sí. Me refiero a los 25 periodistas independientes cubanos que el régimen castrista tiene apresados desde marzo de 2003, con condenas de hasta 26 años de prisión.
¿Y qué pito le toca al escritor colombiano en todo esto? Como admirador del régimen, como residente temporal de ese país, como quien brega por la calidad y la ética periodística, como periodista de hecho y quien ha enarbolado lo que ya es un adagio “El mejor oficio del mundo”, García Márquez no puede seguir eludiendo su responsabilidad como periodista y debería públicamente expresarse a favor de la liberación de los cubanos, o al menos condenar que algún régimen mantenga en prisión a periodistas.
No hablar sobre este asunto es su opción. Pero considerando su condición, es una opción irresponsable. Tal vez en la intimidad habló con Casto y éste le dijo que ni se meta en el tema. Pero lo cierto es que García Márquez nunca se pronunció sobre los periodistas presos en Cuba. Puedo dar fe que se le pidió varias veces que intercediera ante su amigo Fidel Castro para que los periodistas independientes – a los que el régimen denomina mercenarios – sean liberados. García Márquez está usando su “magia” para eludir su responsabilidad.
El es más responsable que cualquiera otra persona para solicitar la excarcelación. Es periodista, ama a la profesión, profesa la calidad a través de la Fundación Nuevo Periodismo en Cartagena que hace un trabajo de entrenamiento excepcional, sus pupilos a través de este organismo están involucrados en temas de defensa de la libertad de prensa en Colombia y en foros mundiales. Entonces cabe la pregunta: ¿Por qué no atiende su responsabilidad periodística-profesional de pedir por los periodistas independientes cubanos? Nadie le solicita – y el mundo le respeta su inclinación ideológica – que hable mal del régimen cubano, pero sí que se libere a los periodistas o se respete la libertad de expresión en ese país.
En su discurso pronunciado ante la SIP hace años en Pasadena, California, y donde popularizó sus creencias al recitar “El mejor oficio del mundo”, aseveró algo muy cierto en la profesión: “la conciencia de que la ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón”.
En ese contexto de la deontología profesional, es importante recordar que la conducta ética profesional de los periodistas también nos exige que seamos solidarios con nuestros colegas, leales a nuestra profesión y que defendamos los valores tradicionales del periodismo y la defensa de la libertad de prensa.
García Márquez con solo hablar del tema podría hacer una gran diferencia sobre este tema, sobre la liberación de los periodistas independientes cubanos. Ojalá pronto se pronuncie. Es su responsabilidad ante una profesión a la que ama y por la que ya tanto dio.
Abril 23, 2008 | Por Ricardo Trotti | # Enlace permanente
Es bueno leer esta entrevista al director de Granma, Lázaro Barredo, y en la que aborda el tema de la libertad de expresión en Cuba. Increíble que a los 25 periodistas independientes presos a condenas de más de 20 años, en jucios sumarísimos, por escribir poemas y sobre la situación económica y los diferentes mitos en Cuba, los trate de mercenarios.
Aquí está el link a la entrevista:
http://www.granma.cubaweb.cu/2008/04/22/nacional/artic14.html
Abril 22, 2008 | Por Ricardo Trotti | # Enlace permanente
El gobierno cubano borra con el codo lo que firma con la mano. Semanas atrás firmó acuerdos internacionales de derechos humanos y ayer reprimió a las Damas de Blanco, un grupo de mujeres que reclamaba por la liberación de los presos políticos. De esta forma, dos derechos humanos fundamentales como los de la libertad de expresión y la libertad de asociación fueron mancillados.
Los cambios que incluirá Raúl Castro en un futuro próximo y que se suman a que los cubanos pueden acceder a hoteles antes reservados solo para turistas, comprar celulares y electrodomésticos, será el derecho de los ciudadanos en el interior a viajar libremente hacia La Habana, por ejemplo, lo que evitaría que sigan siendo apresados los periodistas independientes que quieren trasladarse de un lado a otro de la isla. Estos cambios se deben a que el gobierno firmó en febrero el Convenio Internacional para los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y el de Derechos Civiles y Políticos ante las Naciones Unidas.
La esperanza de que se respeten los derechos quedó destruida ayer cuando mujeres policías desarticularon una manifestación de las Damas de Blanco, la mayoría esposas de los disidentes presos, quienes pacíficamente protestaban en la Plaza de la Revolución. La semana pasada se cumplieron cinco años de las condenas al Grupo de los 75 emitidas en juicios sumarísimos acusados de conspirar con Estados Unidos, atentar contra la independencia del Estado y socavar la revolución.
De los 75 condenados quedan en prisión 55, y de ellos 25 son periodistas independientes que cometieron el delito de enviar e-mails, usar computadoras y escribir desde opiniones en contra del gobierno, entrevistar a personas sobre las penurias económicas o escribir sobre el precio de las entradas para ir al cine.
Uno se pregunta por qué en el mundo, habiendo tantos gobiernos democráticos pidiendo a sus pares por respeto a los derechos humanos, hacen en el caso de Cuba, la vista gorda.
Abril 20, 2008 | Por Ricardo Trotti | # Enlace permanente
Parece que los congresistas argentinos se pusieron las pilas. Para algo sirvió la ridícula propuesta oficial de crear o reforzar un Observatorio de Medios. Despertó el debate e incentivó al Congreso en varias asignaturas pendientes sobre libertad de expresión, como por ejemplo una ley de acceso a la información pública, que mantiene al país rezagado en el contexto latinoamericano.
Esta próxima semana comienza un debate en un Foro Parlamentario “Democracia y Medios en la Sociedad de la Información” liderado por miembros de las comisiones de Libertad de Expresión de ambas cámaras. El objetivo será, tras un plazo de 120 días y en el que convocarán a diversos sectores de la sociedad, presentar un paquete de proyectos sobre regulación de medios, comunicación y libertad de prensa y de expresión.
Esperemos que el debate y los proyectos finales contengan dos palabras que me parecen fundamentales para estos menesteres: Diversidad y Pluralidad.
Los temas a tratarse:
Acceso a la información pública: este debate es viejo y algunos proyectos de ley han sido bloqueados en el Congreso en los últimos años, debido a que varios legisladores estaban más empecinados en las excepciones que debiera haber para acceder a la información que en lo que realmente se desclasificaría. Argentina, que siempre se mostró como un país diestro en el manejo de la libertad de expresión respecto a otros países latinoamericanos, está muy rezagada en esta materia. Honduras, Nicaragua, República Dominicana, México, Perú, Panamá, Jamaica y Ecuador, además de Estados Unidos y Canadá tienen leyes de acceso. Pronto Chile y Guatemala se unirán a este grupo.
Reforma a la Ley de Radiodifusión: tal vez será este el tema más espinoso dado los intereses que hay en juego en el otorgamiento de las licencias, concesiones, duración de las mismas, y las consecuencias de la concentración de medios. En esta u otras cláusulas se tendrá que legislar también sobre las normas para la televisión y la radio digital y sobre radios comunitarias.
Medios públicos: ojalá se transforme a los medios en manos del Estado en verdaderos medios públicos, autónomos del poder político de turno y que cumplan su verdadero rol social y democrático. Hasta ahora y siempre, los medios públicos en el país fueron y son utilizados como agentes propagandísticos y la cultura creada detrás de ellos ha hecho que no se entienda la diferencia entre públicos y gubernamentales, la diferencia entre servir a los intereses de un partido o de un gobierno a servir a los intereses de la nación, o simplemente de la información independiente. La BBC de Inglaterra o PBS de Estados Unidos son algunos modelos que deberían tenerse en cuenta.
Publicidad oficial: lo más trascendente que ha pasado en el hemisferio occidental ha sido la decisión de la Corte Suprema de Argentina del año pasado de fallar en contra del gobierno de Neuquén en una disputa con el Diario Río Negro, prohibiendo al gobierno utilizar la publicidad oficial como arma de castigo o premio sobre la política editorial de un medio. Posteriormente, el gobierno de Tierra del Fuego, mediante decreto, dispuso criterios técnicos para la distribución, convirtiéndose en el primero de América Latina en dictar una norma en ese sentido. Ambas decisiones, fuera de lo común, deberán ser tenidas como ejemplos importantes.
Para mí, la prioridad de este debate tendrá que ver con la ley de acceso a la información pública. Ahí, los legisladores tienen el deber de demostrar que estamos en un país diverso, plural y que los manejos del gobierno deben ser transparentes, porque son “nuestros” asuntos.
Abril 17, 2008 | Por Ricardo Trotti | # Enlace permanente
¡Preocupante! Los latinoamericanos estamos rezagados en comparación a otras zonas del mundo en materia de conectividad a internet. Así lo reveló el Índice Global de Tecnología de la Información en el Foro Económico Mundial que terminó ayer en Cancún, reporte que se publica desde el 2001, y analiza la relación estrecha entre el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación con la prosperidad económica de un país.
El informe destaca que una de las limitantes del rezago latinoamericano es el acceso a la banda ancha que solo alcanza a un 2 por ciento de la población.
En un listado de 127 países, el mejor ubicado fue Chile en el puesto 34 y de ahí en más, los países se alistan de la siguiente manera: Puerto Rico 39; Brasil 59; Costa Rica 60; Panamá 64; Uruguay 65; El Salvador 66; Colombia 69; República Dominicana 75; Argentina 77; Guatemala 80; Perú 84; Venezuela 86; Honduras 90; Ecuador 107; Bolivia 111; Nicaragua 116; Paraguay 120.
Casi en su mayoría, los países latinoamericanos ocupaban mejores puestos en el informe del año pasado, aunque su caída no implica que haya menos conectividad sino que otras zonas del mundo han mejorado por arriba del promedio. Los países nórdicos son los que siempre han demostrado mayor actualización con las tecnologías de la comunicación en información. Entre los 10 mejor ranqueados, está Dinamarca en el puesto 1, Suecia, Islandia y Noruega en el 10.
El éxito de estos países se le atribuye a la educación y a la cultura innovadora.
Justamente el tema de la educación y la innovación, además de eliminar barreras burocráticas, es lo que el informe establece como categorías que deben aplicarse en América Latina para obtener mayores beneficios de las tecnologías de la información y comunicación.
El Foro Económico Mundial, organización no gubernamental con sede en Ginebra desde que fue creado en 1971, establece que el índice de las tecnologías de la comunicación es uno de nueve pilares con el que se puede medir el crecimiento económico de un país. El índice Grado de Aptitud en Red o grado de preparación para la conectividad, mide el nivel de un país en materia de tecnologías sobre la base de la infraestructura, software y servicios. La investigación la basa en el uso que los individuos, el gobierno y las empresas hacen de las tecnologías de la comunicación, el marco regulatorio y cómo los países se benefician de ello.
Abril 16, 2008 | Por Ricardo Trotti | # Enlace permanente
La noticia sobre la liberación de la venta de computadoras en Cuba, “globalizó” una noticia sobre la que nunca se habló mucho. El internet es una estrategia de Estado y, por lo tanto, una forma adicional de coartar la libertad de expresión. Solo 190.000 habitantes de entre 11 millones tiene acceso – y limitado – a la red global. Quienes violan el cerco oficial y obtienen conexiones clandestinas, pueden sufrir condenas de hasta 10 años.
Sin embargo, la creatividad para evadir al Estado es característica de quienes tienen que vivir en un régimen cerrado. Los más jóvenes y especialmente algunos bloggeros están desafiando al régimen como pocos lo han desafiado hasta ahora. Muchos bloggeros se conectan a servidores extranjeros como Blogspot desde los cibercafés y con claves de acceso compradas en el mercado negro. Como el caso de Yoani Sánchez, con su blog Generación Y, quien hace un par de semanas fue honrada con el premio Ortega y Gasset del diario El País, después de que fuera bloqueada por el gobierno cubano para actualizar su blog. Lo mismo le sucedió a Potro Salvaje.
Cuba, de la misma forma que países como China – que posee más de 30.000 cyberpolicías y decenas de internautas en la cárcel – Irán, Corea del Norte, Túnez, Zimbawe, Libia, Vietnam, Arabia Saudita, entre muchos otros, prohíbe, bloquea y utiliza filtros. El gobierno cubano el año pasado el gobierno prohibió los portales Yahoo, Msn de Hotmail para ser utilizados como servicios informativos y de correos electrónicos en centros laborales y estudiantiles. La conexión es a través del sitio oficial ENET.CU, lo que permite un mayor control. El internet está restringido a los organismos estatales, universidades, y a extranjeros.
El costo por una hora de internet – muy lenta – cuesta entre 6 y 10 dólares en los cibercafés y hoteles de la capital, ahora accesibles para los cubanos. Varias embajadas en la Habana, como el caso de la Sección de Intereses de Estados Unidos, tienen salas de computación con conexión que ofrecen a periodistas independientes, estudiantes y público en general. En lo particular, algunos cursos de Periodismo que me tocó dar a los periodistas independientes los hice a través de la Universidad Internacional de la Florida que mantiene un servicio permanente de entrenamiento hacia Cuba.
En las reuniones de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, un proceso promovido por las Naciones Unidas para cerrar la brecha digital entre países ricos y pobres, Cuba siempre adujo que el embargo del gobierno de Estados Unidos no le permite la utilización del cable submarino y que debe utilizar satélites a costos altísimos.
Más allá del bloqueo informativo y de conexión, el Estado cubano tiene el gran desafío de los bloggeros que representan un bastión de lucha inexpugnable apoyados por las nuevas tecnologías de la información, una revolución que el régimen no avizoró.
| Por Ricardo Trotti | # Enlace permanente
Estimados todos,
Este es mi primer post aquí y quiero ver si aguno de ustedes tienen la misma reacción que yo y pueden comentar y pensar un poco.
Quiero enfocarme en el tema de Cuba solo por un ratito porque me interesó que a Fidel Castro lo nominaran para un premio de periodismo en su país. No lo puedo creer. A quien se le ocurrirá que un viejo decrépito como éste que tiene a 25 periodistas encarcelados debe ganar un premios sobre periodismo.
Es como si a Bush le dieran un premio por “descubrir” armas masivas; a Massera (el almirante que en Argentina desapareció a muchísima gente) le dieran un premio por los Derechos Huamnos; a Pinochet por el lavado de dinero, etc…
Qué otros premios darían y a quiénes más?
Kaiaio
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