Archivo para la categoría ‘Mis plantas’

Alegría y color en el hogar

La alegría del hogar es una planta de flores simples y coloridas.

Me gusta la sencillez de su belleza que da vida y color al espacio exterior.

Su nombre en botánica es Impatiens balsamina pero familiarmente la conocemos por Alegría.

Es una planta perenne que necesita resguardo para no caer en los primeros fríos, mimándola un poco lucirá con explendor de septiembre a marzo.

Tiene tallos finos, rectos y carnosos; a veces adquiere buena estatura (unos 20 a 30 cm), con una poda de mantenimiento se mantienen en unos 10 cm y logra mayor profusión de flores.

Yo las ubico en maceteros en el balcón que mira al sur, es un buen lugar, diría el ideal ya que requiere sólo el sol de la mañana.

Los fuertes rayos solares durante el resto del día probablemente la matarían o bien la dejarían rala con pocas flores.

Caso contrario, con poca luz, la planta tendría tallos altos con muchas hojas pero pocas flores.

En cuanto al cuidado las planto en un buena tierra negra, con algo de humus o mezclada con resaca. Hay que regarla todos los días o día por medio para que no sufra y caigan sus flores.

Forman un macizo tupido y para lograr armonía en el color me gusta elegirlas en el mismo tono. Hay lisas y matizadas, de flores grandes y pequeñas, simples y dobles.

Las alegrías de flores dobles son más pequeñas que las simples pero muy bonitas, parecen rositas.

Hay alegrías blancas, rosadas, rojas y naranjas. Algunas pálidas y otras de colores brillantes, la escala de color es amplia.

Alguna vez escuché que habiendo siete colores en la casa traen suerte, tuve en algún momento alegrías en varios tonos, siete o más, en escala.

Hoy las jardineras lucen flores dobles de color naranja fuerte.

Alejadas, aparecen flores simples en color rosa pálido y otras matizadas en rosado fuerte y blanco.

Se pueden obtener nuevos ejemplares por esqueje, es decir cortando pequeños gajos a una planta adulta. Por ello son buenas para regalar, compartir o canjear.  También se dice por ahí que las flores robadas dan mejores resultados, pero eso será cosa del saber popular ;-)

Pequeña invasora

Hay una planta, mejor dicho hay un yuyo, que invade mis macetas y no logro erradicar.
Entonces trato de controlar, mantenerla a raya, porque aunque chiquita, se extiende con facilidad y ataca sin piedad.
Si no fuera porque es una pequeña asesina, diría que hasta es bonita.
Hace cuatro o cinco años la descubrí entre mis plantas, seguramente vino colada entre las que compré; desde entonces aunque la arranque una y otra vez, por más que desaparezca con el frío del invierno, en cuanto comienza el calor se deja ver.
Extiende sus hilos dorados (bah, amarillo fuerte) entre las ramas de las plantas y las acogota al anudarse a ellas.
Crece por metros y se va enredando en los tallos tiernos, secando hojas y flores a su paso.
Creo que sus plantas preferidas resultan ser las Ericas y Durantas.
Parece no tener raíz, tal vez por ello se abraza a otros vegetales y se alimenta de su savia.
La flor es pequeñita y blanca, aparece en verano para coquetear pero, ¡ojo! no se dejen engañar, es peligrosa.

Perfume de primavera

La llegada de la primavera es un despertar a los sentidos, un regodeo para los ojos y también para el olfato.
Caminar por esas callecitas, tiene ése que sé yo ¿viste? Los árboles nos regalan unas fragancias exquisitas y en casa alguna planta también nos deleita con su perfume.
El
jazmín del cabo (Gardenia jasminoides), es una de ellas, mi preferida. Mi planta es un arbusto de unos cuarenta centímetros de alto, apostado en una maceta, cerca de un muro que lo cobija.
Sus hojas son de color verde oscuro, algunas amarillean y las voy retirando una a una.
Sus flores blancas, en este caso dobles, las hay simples también.
Este año no me regaló muchas flores, tal vez le faltó algo de hierro o acidez, aunque abrieron en todo su esplendor.
La falta de hierro se manifiesta con la aparición de manchas en sus hojas (clorosis), tengo que recordar alimentarla bien.
Son susceptibles a las enfermedades fungosas y a las plagas (moscas, cochinillas y pulgones). También gustan de ellas las hormigas.
A veces requieren un baño de agua jabonosa (con jabón blanco en pan) y un trapo para frotarlas ligeramente y limpiarlas de los embates.
Cuando las flores se van secando hay que retirarlas para que no roben alimento al resto de la planta.
Voy a probar pellizcarlas, esto es un pequeño corte en los extremos de los brotes para que ramifique más. Y la poda es solo ornamental, para evitar que crezca desprolija.

Necesita buena luz, al resguardo del sol directo del mediodía y un suelo húmedo y bien drenado.
No son tantos los cuidados, vive muchos años en un suelo fértil, ácido y algo profundo.
Mi vecino tiene un arbusto como de dos metros de altura y otro tanto o más de circunsferencia, y este año especialmente, fue prolífico en floración y hasta los aledaños disfrutamos de su fragancia al caer la tarde. ¡Que maravilloso perfume de primavera!

La vedete del año


La vedete del año es la Erica, y si digo “la” es porque Erica es una planta, de follaje pequeño y flores minúsculas y llamativas, con colores que van del blanco al rosa fuerte.
Es una planta rústica, que no requiere grandes cuidados y que se adapta a lugares soleados y sombríos.
Lo que si no tolera es la falta de agua, debemos estar atentos a ello, y prodigarle ese mimo todos los días para no perderla.
De vez en cuando un recorte de puntas, para darle forma y mantenerla lozana.
Eso lo agradece sobremanera, regalando flores durante todas las estaciones.
Hace unos cuantos años compré tres plantines, en color blanco, rosa pálido y magenta
; se reprodujeron con facilidad y hoy se extienden en varias macetas, grandes y pequeñas.
Además hice algunos plantines para regalar.
Por eso a la hora de comprar es para tener en cuenta, es una inversión en vestir y color.
Tiene una belleza sutil y se puede utilizar en macetas y canteros y combinar con otras flores y arbustos.
Por todo cuanto dije al comenzar a hablar de mis plantas la Erica (Cuphea SP) ocupa un lugar de privilegio.

El cuidado de las plantas

Hoy aproveché el día nublado para dedicarle un par de horas a las plantas.
Quitar una ramita seca por acá, una hojita más allá, y arrancar varias malezas.
Un día como éste es especial para esos menesteres, un mimo a las plantas que se traduce en un cambio de energía para uno.
Y después quedar a la espera de la lluvia para que les de un baño apropiado.
Y las plantas lo agradecen, reverdeciendo y dando nuevas y brillantes flores.
Esta poda ornamental y sanitaria les da vigor, al tiempo que me recarga las pilas cuando no hay sol.


IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
AgenciaBlog