En Angoulême, el escritor argentino Carlos Trillo presenta “La Herencia del coronel”, un álbum importante figurando en la selección oficial.

Nacido en Buenos Aires en 1943, el escritor argentino Carlos Trillo estuvo presente en Angoulême este fin de semana para defender “La Herencia del coronel” (Delcourt), que forma parte este año de los álbumes en competición. Una fábula cruel donde cepillan los fantasmas de la dictadura militar (1976-1983) y la locura de la tortura. El héroe del relato, Elvio Guastavino, es un funcionario poco importante de Argentina de hoy, que se ha convertido en curiosamente amnésico sobre las maniobras de su difunto padre, “héroe de la patria” que no dudó en violar y torturar a los enemigos de la dictadura al amparo de moral y religión católica. Lamentable “hijo de cerdo” que desliza poco a poco hacia la locura, Elvio cae enamorado de una muñeca expuesta en un escaparate. Curiosa fascinación, que no está sin recordar su excitación de adolescente frente a los jóvenes prisioneros quienes traía su padre a la casa… Servido por el muy bonito dibujo de Lucas Varela, “la Herencia del coronel” destierra los traumatismos de una memoria colectiva siempre a vivo. Encuentro pasionante con Carlos Trillo, sagaz observador de la sociedad argentina.
¿De dónde viene esta idea del horror del pasado a través del amor de un hijo de de tortura para una muñeca en Argentina de hoy?
Como después de toda una gran traumatismo, hay un gran silencio con respecto a este terrible período. Tenía deseo de decir lo que pasó durante la dictadura y la esquizofrenia que ha implicado en muchos compadeciéndose del régimen, aún hoy. Elvio, el personaje principal, es el hijo de esta gente que sostenía a la junta militar y se creía sinceramente de buenos cristianos. Tras ser él mismo cómplice, guardó este estado de ánimo, esta ingenuidad culpable, y sigue pensando que era necesario salvar bien el país del “mal” y de los “bichos revolucionarios”. Elvio permanece confiar de su familia. Pasar a ser loco lo preserva hasta cierto punto de ver sus convicciones y su mitología familiar sacudidas y tenerlas que ponerse en entredicho. Tiene una visión completamente deformada de la realidad, y es mejor quizá para él… Es un enfermo, como lo fue este régimen innoble.
¿La población argentina tiene siempre dificultades para hablar de este oscuro período?
La democracia reapareció en 1983. Pero es siempre difícil hablar. Habrá sido necesario esperar veinticinco años antes de que algún de tortura, vueltos muy viejos, estén condenados. En la actualidad, se comienza de verdad a hablar. Los niños de las personas desaparecidos durante la dictadura que se había confiado a otras familias son en adelante treintañales, e intentan mucho encontrar el rastro de sus verdaderos padres. Y luego eso hace treinta años que mujeres, que son grandes-madre hoy, enmarañan sobre el Plaza de Mayo, en Buenos Aires, para pedir al Gobierno explicaciones sobre la desaparición de sus niños durante la dictadura. La necesidad de conocer la verdad se hace cada vez más sentir. Ninguna BD sobre este tema aún se había escrito. ¡Es encargado un pasado así, tan pesado! Pero deseé hacerlo, sin por ello tratar la crueldad de manera frontal. Más bien de manera metafórica, a través de esta pequeña muñeca rubia…
¿Ustedes quienes han vivido este tiempo, cuáles son sus propios recuerdos?
Trabajaba en la prensa, a hacer situaciones para strips. Había muchos censura. Para abordar algunos temas, era mejor utilizar metáforas. Pero incluso sin hacer afirmaciones que implicaban el riesgo de pasar para “revolucionario”, muchas cosas se suprimían antes de la publicación o desagradaban profundamente al régimen. En 1980, en un festival de BD en Italia, a Hector Oesterheld, un gran dibujante de historietas argentino matado por los militares en 1977 (escribió, en particular, una biografía del Che que tuvo la desdicha de desagradar, nota), recibió el Corte Unicef con carácter póstumo. Nadie tomó el riesgo de tomarlo y de de traerlo en Argentina. Era demasiado peligroso.
Su padre lo ha conocido lo también años negros como resistente en la guerra civil en España. Pesada herencia familiar…
Sí, después de la llegada de franco al poder, huyó hacia Francia antes de instalarse en Argentina. ¡Eso hace muchas dictaduras, todo eso!
¿Cómo reaccionaron los lectores argentinos ante “la Herencia del coronel”?
La BD salió en forma de libro en Francia a finales de 2008. Será también el caso en Argentina este año. Por el momento no se publicó que en un pequeño estudio extraído a 20.000 ejemplares. Pero según las vueltas que tuve, la historia obviamente mover mucho a los lectores.
Mucho de sus historias transportan una fuerte carga erótica: “Fulu”, una diosa del amor negra, “Clara de la noche”, una prostituta viviendo de divertidos aventuras, o también “Explosión Explosión”, diluvio de mujeres fatales a menudo desnudadas en una atmósfera de polar de los años 40-50… ¿Es importante para ustedes?
¡Sí, está de verdad el erotismo bien! (Risas.) En Francia, él allí ningún problema con eso, por otra parte. Mientras que en mucho otros países, es claramente más difícil a hacer pasar.
¿Cuáles serán sus próximas historias?
Con mi amigo Mandrafina, uno de los dibujantes de los que soy el más cercano y con quienes hice, en particular, el “Espagueti Brothers”, vamos a sacar un álbum que pasa durante la Segunda Guerra Mundial en Alemania. Y otro proyecto me tiene muy a corazón, en torno a la increíble historia del cadáver de Eva Peron, que era un verdadero mito en Argentina. Se expuso su cuerpo se embalsamó y hasta el golpe de Estado militar de 1955 que expulsó a su marido del poder. Pero no se respetó el orden de hacer desaparecer el despojo. Incluso muerta, Eva Peron era “demasiado potente” para que se atreva a tomarse ella. En Argentina, hay una clase de sincretismo que se operó entre la religión católica y el divinidad indios, y creo que eso jugó. En cualquier caso, antes de volverse loco, un militar ocultó el cadáver, llegando hasta ella dormir a de la parte de. Y luego, el cuerpo se enterró en Italia bajo una falsa identidad, exumado y enviado en España dieciséis años más tarde, repatriado en Argentina tres años más tarde. ¡Todo eso me inspira!
¿Qué aconsejaría a Francés que llega por primera vez en Buenos Aires?
¡Ir a bailar el tango! Sé que muchos Franceses son fascinados por eso. Yo mismo yo él en no (Risas.) Es más bien la danza de las generaciones de antes de… y según mi. El tango conoce actualmente un verdadero renacimiento. Y para frustrar el lado muy nueva ciudad de Buenos Aires, e aconsejarían también ir a Uruguay, de verdad no muy lejos en realidad, para visitar la ciudad histórica de Colonia, construida por los Españoles al XVIe siglo. Es magnífico y pasionante. Basta con cruzar en barco Río del Plata, una desembocadura amplia de 60 kilómetros cuyos no se puede percibir ver la otra orilla desde Buenos Aires. A continuación no está ya muy lejos.
Fuente (en francés)