Recomendada entrevista a Robin Wood

Si no sabes quién es o qué maravillas escribió para grandes dibujantes argentinos y del mundo, entonces te  recomiendo que leas esta excelente nota que Página 12 le hizo a un grande de la literatura del cómic.

Inclusive muestra su página oficial, donde puedes inclusive leer cómics suyos: http://www.robinwoodcomics.org/

HISTORIETA › ROBIN WOOD, EL PADRE DE NIPPUR, DAGO Y TANTOS MAS

Las aventuras de Robin Wood

A pesar de ser amado por varias generaciones, la obra de Robin Wood, un guionista fundamental del comic, circula poco y nada. Por eso vale la pena aprovechar la llegada a las librerías de 1811, la versión comic de la revolución del Paraguay, y repasar su fascinante vida: de su época de cuchillo y pistola en el Paraná a las corridas de toros en Pamplona, pasando por su encuentro con Oesterheld, sus discusiones en los ’70, la asombrosa vida propia de sus personajes y hasta el pedido de algunas ciudades para aparecer en sus historias.

Por Javier Alcacer

Este mes empieza por canal Encuentro Continuará…, un programa conducido por Juan Sasturain dedicado a la historieta nacional. Va todos los jueves a las 21.30 hs. y la entrega del jueves 29 estará dedicada a Robin Wood, el dibujante Lucho Olivera y Nippur de Lagash.

Hace algunos años, una empresa decidió editar comics de superhéroes en el país y la punta de lanza de la campaña era un slogan que decía: “Los héroes nunca nos abandonan”. Pero, si se lo piensa un segundo, en realidad esto no tan es así: somos nosotros quienes nunca abandonamos a los héroes. Una buena demostración es el destino de la obra de Robin Wood, quien es, junto a H. G. Oesterheld, uno de los guionistas más importantes que surgieron de la historieta nacional. Al día de hoy, personajes suyos como Nippur de Lagash, Savarese, Dago, Or-grund, Wolf, Jackaroe, Martín Hell y Dennis Martín permanecen en la memoria colectiva de las generaciones que se criaron en las décadas del ‘60, del ‘70 y del ‘80, y en los hijos, primos, hermanos y amigos de esas generaciones. Aquellos tomos que editó la alguna vez gigantesca editorial Columba (en su apogeo llegó a tener tiradas que superaban el millón de ejemplares), tuvieron segundas, terceras vidas en las librerías polvorientas de la avenida Corrientes, en el Parque Rivadavia, en las ferias de usados, de donde eran rescatados para pasar a honrar bibliotecas. Se los protegía con cariño, un cariño puro de quien recupera algo de la infancia y descubre que con aquella historieta lo une mucho más que un vínculo nostálgico (y ni hablemos de la web, donde se puede encontrar de todo). Porque en la relectura uno entiende que fueron los dos los que crecieron con el tiempo, y en el reencuentro lo que se pone de manifiesto es aquel orgullo del que hablaba Andrés Calamaro en “Revistas”: “Tengo base y entiéndase bien por base cimientos intelectuales / De chico en el colectivo leía historietas nacionales”.

“Una vez yo tenía el primer libro de Nippur y un tipo me preguntó si era mío. Le dije que sí, pero no quería decirle que yo lo había escrito”, cuenta Robin, que vino a la Argentina por unos días. “Se notaba que el hombre se moría por hablar. Me dijo que él también lo tenía y que lo había comprado en una reventa de revistas y que le había salido tanto. Mierda, pensé yo, ¡cómo se cotizó!”

Porque a pesar de que en las últimas décadas casi toda su producción se publicó en Suiza, Italia, Francia y España, Robin Wood aún es recordado y extrañado por quienes pelean para no dejar de ser sus lectores (el frente es muy fuerte en la web, por supuesto). Y, de vez en cuando, llegan a las librerías joyitas como 1811, la narración en viñetas de la independencia paraguaya (ilustrada por Roberto Goiriz y dentro del marco de los festejos por el Bicentenario), un pedazo de felicidad, sí, pero agridulce, ya que también sirve para recordarnos lo que nos estamos perdiendo. Robin opina igual: “A mí lo que me da pena es que no puedan leer lo nuevo que escribí”.

LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ROBIN

Cruzar el Neguev a pie, acompañar a los chechenos en Mongolia, vivir en un junco en la bahía de Hong Kong, participar de torneos de karate en Europa, correr de los toros en San Fermín (y ser corneado en la pierna y levantado por los aires) y saltar con el equipo del campeonato sudamericano de paracaidismo en Córdoba, son apenas algunas de las muchas aventuras que vivió Robin una vez que se convirtió en escritor de comics. La historia de su vida es tan fascinante como la de cualquiera de sus personajes. Nació en 1944, en Colonia Cosme, en Cáazapa, Paraguay. La colonia era la concreción del sueño utópico de un grupo de 500 personas compuesto por irlandeses, escoceses y galeses que venían de Australia, liderados por Alexander Wood (bisabuelo de Robin). Cansados de la violencia que les dispensaba el Imperio Británico, decidieron comprar un barco (“El ‘Black Tar’, como si el alquitrán pudiese ser de otro color”, ríe Robin) y establecer una colonia socialista en la selva del Paraguay. “El grupo era muy mojigato, tenían reglas morales puritanas. Se prohibieron dos cosas: el alcohol, vos imaginate a 500 irlandeses y escoceses, tipos duros, en la tierra de la caña de azúcar… ¡no se habían sacado los zapatos y ya estaban destilando! Y también se había prohibido tener relaciones con las nativas, porque se las consideraba una raza inferior. Era un socialismo puercoespín.” (Al día de hoy la Colonia sigue existiendo, sin luz ni agua corriente.) Robin nunca conoció a su padre y fue abandonado por su madre. Su bisabuela lo cuidaba y así aprendió el único idioma que ella hablaba: el gaélico; más tarde aprendió a hablar inglés y español. Apenas hizo cinco años de escuela, y eso le bastó para convertirse en un lector voraz: “Te puedo citar libros que leí a los 8 años, de Simone de Beauvoir, de Hemingway, Harry Black de David Walker”.

Después tuvo que empezar a trabajar, en el Chaco, en las afueras de Asunción y en el Alto Paraná. “Laburar en el Alto Paraná no era joda. Siempre andaba con un revólver y mi cuchillo. Era una zona violenta: mujer que llegaba, mujer que tenía que ser puta. Si un hombre ganaba demasiado o hacía quilombo, se lo veía pasar por el río… La muerte era una realidad.” Robin tiene cicatrices de machetazos y balazos de aquellos años. Aun así se las arreglaba para leer y escribir: llegó a ganar dos premios literarios, uno de cuentos y otro sobre la cultura francesa, organizado por la Embajada de Francia. “Todavía me acuerdo de cuando fui a buscar el premio; fui después de trabajar, mugriento, tenía puestas chapitas en las suelas para que me resistieran más los zapatos, me acuerdo del ruido cuando subía a buscar el premio.”

De ahí viajó a Buenos Aires, donde vivió en la miseria, pasando semanas sin tener nada para comer y a veces teniendo que dormir en la calle. “Quise alistarme en el ejército estadounidense para ir a Vietnam. Y me dijeron: ‘Perfecto, vaya a EE.UU. y alístese’. ¡Pero si yo hubiese tenido la plata para ir para allá no me hubiese querido alistar! Era tal la desesperación por el estado de miseria y el aislamiento en el que yo vivía.” Consiguió trabajo en una fábrica de cinta scotch. “Un día tuve una pelea con el capataz, un ex SS que me quiso matar con un suncho. Y yo que había pasado por el Paraná. Eramos dos bombas de tiempo. Me echaron y conseguí que me contrataran en otra fábrica, en Martínez, en la cual pensaban que yo sabía cómo hacía la competencia la cinta. Yo no tenía ni puta idea.” Mientras tanto se metió en la Escuela Panamericana de Arte: “Yo quería ser dibujante, hasta que un profesor me dijo: ‘Hágale un favor al arte, no dibuje más’”.

Un día lluvioso, sin una moneda en los bolsillos, Robin llegó quince minutos tarde a la fábrica y el capataz no lo dejó entrar. Mientras caminaba hacia donde vivía, en Villa Crespo, paró en un quiosco de revistas y vio su nombre en una historieta ilustrada por su amigo Lucho Olivera, a quien había conocido en la escuela de artes y unos meses atrás le había enseñado a presentar un guión. Robin le había dado tres y se había olvidado del asunto. Sin importarle la lluvia, ni tener que atravesar el conurbano y la Capital, Robin corrió hasta la editorial Columba, donde le dieron un cheque y se ofrecieron a comprarle todo lo que escribiese. De repente Robin era escritor.

En su página oficial www.robinwoodcomics.org figuran más de 50 comics en su primer año como guionista; para el segundo, la cantidad se duplicaría y trabajaría con los mejores dibujantes del comic nacional: Jorge Zaffino, Mandrafina, Carlos Vogt, Jorge Zanotto, Alberto Salinas y Ricardo Villagrán, entre muchos otros.

Escribir, asegura, siempre le resultó fácil, y lo hizo en todos los géneros, desde la comedia (Mi novia y yo, Pepe Sánchez) a la ciencia ficción (Starlight, Warrior M). Agarra un cuaderno y dice: “Esto es mi oficina. Acá escribo el texto; cuando termino, lo paso en la computadora y agrego la guía de dibujo. Me siento, miro la página, escribo las primeras palabras y listo. Y cuando termino, tengo que sacudir la mano, porque se me queda dormida. Nunca corrijo; así como entra, sale”.

Un tiempo después se compró una Olivetti, un pasaje para un barco carguero con destino a Europa y se dedicó a viajar por el mundo, mandando los guiones por correo. Milagrosamente, cuenta, el correo nunca falló, y cualquiera fuera el rincón del mundo donde estuviera, los guiones siempre llegaban a su destino y en fecha.

EL LADO OSCURO

En una de sus visitas a la Argentina conoció a Oesterheld, uno de sus ídolos: “Yo lo admiraba muchísimo, es el gran escritor, pero creo que él no me quería tanto a mí como yo a él. Cuando me lo presentaron en Columba me preguntó: ‘Ah, usted es Robin Wood. ¿Y a qué se dedica?’. Yo era el extranjero, vivía en Europa. Y nunca tuve una filiación política, porque no creo en eso, pero como escribía historias de mercenarios, de piratas, sobre soldados en Vietnam y no me afiliaba al partido peronista, me trataron de cipayo y de nazi, más o menos. Bueh, yo los dejé, pero fui muy atacado por ellos. Una vez me dijeron: ‘Porque vos, vos no apoyás al obrero’. Y les contesté: ‘¿Sabés qué? ¡Andate a la puta que te parió! ¡Vos sos de familia bien! ¡Fuiste a la universidad, tal vez seas una buena persona, pero tenés un ego que te domina, y desde aquí, desde la confitería La Paz, estás luchando por la clase obrera! Pero el único que ha sido obrero fui yo, ustedes viven todavía en casa de mamá y papá, estudiando, yendo a marchas. Pero yo estuve en la selva y en las fábricas trabajando’. Con la dictadura eso se terminó, porque ahí cambiaron muchas actitudes, ahí apareció el miedo real. No era en Vietnam, era aquí. Ni siquiera tenías que tomar partido, decías ‘mu’ y desaparecías. De repente no era joda, ya no era invitar a las compañeras a casa para hacer un análisis psicoanalítico de la situación en Argelia. Aquel terror estaba aquí también y fue una ducha helada para toda una generación”.

Hay una famosa historia de Nippur, El día de los fuegos muertos, de diciembre del ‘76, en la que el Faraón traiciona y masacra a los hombres de fuego, un escuadrón de guerreros que lo habían ayudado a defender a Egipto del ataque de los hititas y así conservar su lugar en el trono. Leerla hoy, treinta y cuatro años después, es estremecedor y es imposible no interpretarla a la sombra de la expulsión de la izquierda de la Plaza de Mayo y el accionar de la Triple A.

“Es que la historia siempre se repite”, explica Robin. “Los hombres cambian en el presente, en el pasado y en el futuro. Es muy complicada la vida, es muy complicado el hombre. Quién sabe si el bueno seguirá siendo, si no se corrompe. Para unos alguien es un héroe, para otros un asesino. No hay absolutos. Eso es un sueño de los cuentos de hadas. Y en los cuentos de hadas había brujas, pero nadie se preguntó cómo llegó a ser bruja, era una necesidad nada más, hacía falta una mujer mala. ¿Cómo llegó a ser bruja? ¿Por qué esa maldad encarnada?”

NIPPUR SE MUOVE

A pesar de que escribe sus guiones en español y luego son traducidos por las editoriales, aquí nunca se han publicado las nuevas aventuras de Dago, ni tampoco las andanzas de Hiras, el hijo de Nippur, el sumerio errante que ha generado tal fanatismo en la Argentina que a Robin lo sorprende: “Es impresionante. Nippur tiene clubes de fans, tiene su página web… ¡el desgraciado ni existió y tiene su página web!”. Las historias de Nippur se publicaron de manera ininterrumpida de 1967 a 1998, cuando Wood se despidió de él (pero parece que volverá para asistir a Hiras). Mucho antes de que el comic estadounidense se atreviese a cuestionar el estatuto de sus héroes y ensuciarlos, Wood había escrito una historia que todavía impacta, en la que Nippur veía a su novia asesinada por salvajes y luego perdía un ojo. Después de eso, el guerrero sumerio cambiaría, se volvería más reflexivo, menos dado a la batalla. “Nippur ya es una leyenda, me superó a mí; él sobrevive y la gente le sigue teniendo un cariño muy particular, muy especial. Muchas veces pregunto exactamente qué historieta suya les gustó y no se acuerdan, porque han leído tanto… Es el personaje, la idea del personaje lo que queda y lo que sigue.”

En cambio, el favorito en Europa es Dago, aquel noble veneciano del siglo XVI caído en desgracia. Tan admirado resulta que tiene una convención anual itinerante por Europa (cuyas ciudades le piden a Robin aparecer en sus historias) y tiene vendidos los derechos cinematográficos a una productora italiana. Y además Robin se da el lujo de tener algunos lectores VIP. “Fellini le dijo a un dibujante amigo que me leía. Dijo que yo era un espíritu confuso, magnífico y creativo. Cuando hablan así de mí me pongo contento, ¡imaginate si lo decía Fellini!” Otro gran fanático suyo es Umberto Eco, cuyo amor por las historietas es conocido; mucho menos imaginable es que en el Vaticano también siguen su obra: “La Escuela de Teología me dio una mención de honor por una historieta que hice para Gilgamesh, que se llamaba El nazareno; la calificaron como la historieta religiosa más hermosa jamás contada. ¡Totalmente involuntario de mi parte! ¡Yo escribo y la gente me cuenta qué quise decir cuando escribí!”.

Ahora se prepara para pasar unos meses en Ilhabela, frente a San Pablo. Mientras tanto aprovecha su estadía en Buenos Aires para buscar libros de historia, verse con viejos amigos y leer, leer y leer, actividad que no abandona ni cuando come. “Soy una especie de recluso de mi trabajo por propia voluntad”, dice, feliz.

¿Y no pensaste alguna vez en escribir una autobiografía?

–¡Nooo! ¡Nunca lo haría! Puedo escribir, pero, ¿escribir sobre mí?

¡Pero con todo lo que tenés para

contar!

–Es que yo no me conozco, honestamente. Seré testigo de mi vida, pero soy una especie de vehículo que va solo. Me pongo incómodo con la idea de escribir algo sobre mí. Además, la cosa sería muy compleja, habría que sacudir las alfombras. Pero la cosa es que nunca sé por qué hago las cosas, nunca sé por qué fui a Pamplona. Nunca sé por qué, ahí, cuando vi el busto de Hemingway, me compré un pañuelo rojo, una faja y disfrazado de navarro me metí en las corridas de toros. Y corrí bien el primer día, y el segundo; el tercero no corrí tan bien y ahí me agarró el toro.

A continuación, Robin cuenta cómo viajó manejando de Pamplona a Inglaterra con la pierna perforada, parando regularmente en hospitales para que le limpiasen la herida. Imita a los médicos españoles, franceses, alemanes. Y ama contarlo. Ama contar cada una de sus vivencias, con cada uno de sus relatos, ya sean orales o escritos; contagia su afán vital.

“He pasado miserias que desafían la imaginación, he vivido violencia que desafía la imaginación, pero nunca estuve enojado con la vida; veo un cielo azul, una chica bonita y listo. No le tengo miedo a la muerte, he estado cerca de ella muchas veces. Pero me gusta vivir…”

Fuente

El Orden del Chaos

Haciendo referencia a esta película.

Tomado de aquí donde se puede ver más grande.

Stan Lee de nuevo en carrera

Estoy leyendo una noticia que alegrará a muchos fanáticos de Spider Man, the Incredible Hulk, X-Men y personajes creados por el genial Stan Lee.

Porque a sus 87 años está escribiendo de nuevo. La serie se llamará “Super Seven” (Super Siete) y tiene la particularidad que él mismo (Stan Lee) formará parte como personaje.

Stan dice: “Nada es más exitante como escritor que crear un nuevo tipo de historia o introducir un tema nuevo. Siempre estuve apareciendo como invitado en las historietas de mis personajes pero es la primera vez que formaré parte como un personaje”

El proyecto estará disponible en papel y en Internet en el 2010.

Fuente: www.time.com

Robert Pattinson al cómic

Si te gustó esta peli:

http://www.crepusculolapelicula.com/

Bueno, entonces ahora vas a poder disfrutar de los comics de su protagonista.

Hace unos meses se anunció el paso al cómic de Crepúsculo. Incluyendo sus cuatro entregas, como Luna Nueva, Eclipse o Amanecer.

Ahora además su protagonista Robert Pattinson ya cuenta con su propia versión.

El nuevo cómic de Robert Pattinson está publicado por BlueWater Comics y pertencerá a la serie Fame, en la cual también se recogerán otras tantas celebridades del mundo del cine, la música, la televisión y la moda.

La versión en cómic de Robert Pattinson llegará hasta los quioscos estadounidenses desde el próximo mes de mayo.

Fuente y más info: http://www.objetivofamosos.com/2010/01/31/robert-pattinson-ya-tiene-su-propio-comic/

Nuevo comic: Poder Supremo

Nacido a mediados de los ‘90 en las páginas de El Tony, Python era un científico que –por distintas traiciones– fue víctima de un atentado en su laboratorio al que sobrevive, pero con mutaciones que lo hacen parecer un reptil. A diferencia de otros protagonistas de historietas (como Flash y el Hombre Araña, por ejemplo), este antihéroe cobra un aspecto sombrío y pesimista, y su “poder” es ningún temor a la muerte.

Año nuevo, comic nuevo, entonces: ya está en los quioscos La Santa Blanca, el primer número de este renacido Python, que traslada sus aventuras desde su San Francisco natal a un pueblito en la Argentina y además está realizado íntegramente en estas tierras.

“Nosotros miramos y consumimos comic americano, pero a mí me cuesta mucho dibujar tipos que vuelen…”, explica Sergio Ibáñez, dibujante de la historieta, al NO. “Creo que tenés que nacer en Estados Unidos o consumir mucho esa cultura para sentirte cómodo ahí. Python es un héroe en un sentido más amplio porque apunta al bien, pone todos los recursos, son episodios hasta épicos en algunos casos”, asegura.

Ex integrante de Columba (la mítica editorial de comics, que llegó a vender un millón de ejemplares por mes), junto a Marcelo Ciccone ya habían trabajado con Python en aquellos años. Ahora volvieron a reunirse con un personaje que ya conocen, pero sin la presión de la editorial para hacer las historias. “No tenemos ningún límite, salvo el que nos pongamos nosotros”, se entusiasma Ibáñez, y asegura que este nuevo proyecto “es un laburo totalmente fuera de la industria. Lo pensamos así, y después… ¡que sea lo que Dios quiera!”, apuesta sobre el material, dibujado a mano y con color digital.

Fuente y más lectura:

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/no/12-4521-2010-01-28.html

Nueva película de Asterix

El irreductible galo de bigotes rubios volverá al cine, con la adaptación del álbum ‘Astérix chez les brétons’, bajo la dirección de Laurent Tirard, quien además firma el guión de la película.

El largometraje, del que no se han desvelado ni las fechas ni el reparto, estará producido por Fidélité, según fuentes de la editorial.

La productora firmó hoy el acuerdo con Editions Albert-René (Hachette), quien detenta los derechos.

Esta nueva adaptación de las aventuras de Astérix será la cuarta realizada con tomas reales (no con animación), después de ‘Astérix et Obélix contra César’ (1993), de Claude Zidi; ‘Astérix et Obélix: misión Cleopatra’ (2002), de Alain Chabat; y la más reciente ‘Astérix en los Juegos Olímpicos’ (2008), de Frédéric Forestier y Thomas Langmann.

En esta ocasión, los conocidos galos viajarán hasta la región francesa de Bretaña para ayudar a una aldea que, como la suya, resiste en solitario a la invasión romana.

Hasta el momento, dos actores han encarnado al pequeño protagonista de las historias imaginadas por Réné Goscinny y Albert Uderzo: Christian Clavier en los dos primeros filmes y Clovis Cornillac en la última súper producción.

Tirard, quien adaptó con éxito recientemente otra obra de Goscinny, ‘Le petit Nicolas’, es coautor del guión, junto con Grégoire Vigneron, y será quien lo lleve a escena.

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/02/01/cultura/1265045380.html

Nuevo look de El Principito para ir al cómic

  • Es la primera vez que se modifica el diseño de Saint-Exupery
  • La edición en español será publicada el 8 de abril por Salamandra.

También es la primera vez que los herederos del popular escritor y aviador autorizan una versión gráfica que no sean sus archifamosos dibujos. Piensan que “es una obra que puede adaptarse a nuevas formas de comunicación como la novela gráfica y acercarse así a nuevas generaciones de lectores sin perder su integridad”

Para ello han elegido a uno de los mejores ilustradores franceses, Joann Sfar, que ha respetado el texto original en un 90 por ciento. Y el experimento se ha saldado con un enorme éxito de ventas. En España será editado por Salamandra el 8 de abril.

Hace menos de un mes, la misma editorial publicó una lujosa edición pop-up del libro con los dibujos desplegables en tres dimensiones realizados por el ingeniero de papel Gérad lo Monaco. Una joya de la papiroflexia.
Este trabajo ha aumentado enormemente su popularidad y en este video podemos verlo dibujando durante una lectura pública del libro.

Joann Sfar perdió a su madre con sólo 3 años y cuando su abuelo le regaló El Principito, a los cinco, comprendió lo que era perder a un ser querido. En su opinión “El Principito no es un libro para niños sino un libro sobre la infancia, sobre la gravedad propia de la infancia”

Un clásico indiscutible de la literatura mundial que estrena la década con un nuevo rostro.

El libro más traducido del mundo

El Principito, publicado en 1943, es el libro traducido a más lenguas del mundo (185) y uno de los más vendidos (80 millones de ejemplares) Cada año se venden, sólo en España, 120.000 ejemplares.

Stanley Donen realizó una adaptación cinematográfica en 1974 y el cuento se ha adaptado al teatro en numerosas ocasiones.

Saint-Exupery quiso escribir una segunda parte, pero su prematura muerte se lo impidió. De hecho  ni siquiera vió cómo el libro se publicaba en Francia ya que falleció cuando tan sólo se había editado en Estados Unidos.

El 31 de julio de 1944 despegó de un campo de aviación de Córcega para una misión de reconocimiento de la que no regresaría jamás.

Fuente.


Se viene el tomo 4 de Blacksad?

Al menos eso es lo que me enteré recién, mirando un artículo en Blacksadmanía.

No sabes de Blacksad? No importa. Toda la info aquí.

Pagina 2 de España entrevista a Albert Uderzo

Impresionante entrevista realizada con motivo del último álbum de Asterix: El Libro de Oro

Fuente

Enlace a una reseña

«Distribuyo yo mis libros, evito intermediarios y así pago más a los autores»

María Parra muestra una de sus primeras ediciones.

MARÍA PARRA Ilustradora y directora de ediciones Parra, empresa editorial.

La ilustradora María Parra (Avilés, 1979) se ha pasado al otro lado y se ha hecho editora. El pasado septiembre abrió ediciones Parra, una pequeña empresa dedicada a la promoción de dibujantes y guionistas españoles de literatura fantástica. Esta tarde presenta su nueva empresa en la librería Noveno Arte, en la calle de las Artes.

-¿Se veía como editora?

-Ha sido casualidad. Había trabajado a destajo como ilustradora durante dos años y, lo mismo que llega el trabajo, se va. Y me quedé sin nada. Estaba en casa y empecé a dibujar como para pasar el tiempo. Me gustaban los personajes de la «Guerra de las galaxias» y se los mostré a algunos amigos, que me animaron a enviarlos a distintas editoriales de cómic. No recibí ninguna respuesta u ofertas terribles… Pensaba que se pagaba mejor… Así que me di cuenta de que el cómic tenía el mismo percal que el mercado de la ilustración. No me quedaba otra: o no publicaba o me lo publicaba yo misma.

-Y optó por esta segunda vía.

-Siempre me había gustado esto de la edición. Había pensado, incluso, que me iba a inclinar por la literatura infantil, pero al final me decanté por la fantasía.

-¿Y cuál es el plan?

-Apoyar a autores españoles noveles. Es sencillo.

-¿Cómo se crea una nueva empresa?

-No es tan complicado. Tenía el local -una copistería-, me faltaba darme de alta y empezar a tratar con los autores.

-¿Solicitó ayudas a los nuevos emprendedores?

-No cumplía los requisitos. Soy autónoma desde hace tiempo, es decir, trabajo y me pedían al menos seis meses de paro, así que…

-Ya ha sacado sus primeros títulos.

-El primero ha sido el tebeo «Little wars», una parodia sobre la «Guerra de las galaxias». El guión y los dibujos son míos. No tenía ninguna experiencia en esto. También he empezado una colección de portafolios, pequeños libros para ilustradores, obras pequeñas; no todos los ilustradores saben contar por escrito una historia. El primer portafolio es «Steampunk», de una chica madrileña de 18 años que se hace llamar Ym.

-¿Madrileña?

-Creía que eso, encontrar autores, iba a ser lo más difícil, pero ha resultado facilísimo. Facebook es una gran herramienta para la promoción, sobre todo para una editorial como la mía, tan pequeña. A través de Facebook he entrado en contacto con ilustradores y escritores de todas las esquinas del país.

-Pero no todo va a ser dibujar.

-No, no. Acabo de publicar una recopilación de relatos fantásticos de Cristina Puig Argente. Estos cuentos tienen una edición muy limitada, apenas cincuenta ejemplares, pero está gustando mucho.

-Le iba a preguntar, precisamente, por la distribución,

-Distribuyo yo misma; de hecho, me di de alta también como distribuidora: quería evitar a los intermediarios, prefiero pagar un poco más a mis autores que dar el dinero a los distribuidores. Además, al ser pequeña, apenas me hacen caso. Casi todo lo que publico lo vendo a través de internet.

-¿Y qué proyectos tiene?

-Por lo menos, para los próximos dos años.

Fuente

Actualización: Su sitio web


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