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Derrames de hidrocarburos en las costas argentinas
El mayor derrame de petróleo en aguas dulces del mundo, se produjo en Argentina. El 15 de Enero de 1999 frente a las costas bonaerenses de Magdalena, en la provincia de Buenos Aires. La colisión del buque Sea Paraná y el buque tanque Estrella Pampeana produjo un enorme derrame estimado en unos 5.300.000 litros de petróleo, afectando una extensión de unos 30 kilómetros de costa y generando un gran impacto ambiental.
No ha sido el único. En junio de 1996 otra colisión, esta vez en el canal de acceso al puerto de Buenos Aires ocasionó el derrame de buena parte de la carga de 2.400.000 litros de fuel oil del buque Litoral, que colisionara con el buque Asian Sun. En Abril de 2000, otro accidente, esta vez por fallas operativas en las maniobras de carga y descarga. El buque petrolero Princess Pía, derramó frente a las costas de Berisso, provincia de Buenos Aires, unos 3.000 litros de petróleo.
Misterios que no deberían serlo
En Septiembre de 1991, ocurrió un enorme y misterioso derrame que afectó cientos de kilómetros de la costa central patagónica. De acuerdo a la estimación del biólogo Pablo Borboroglu, el desastre implicó la muerte de unos 17.000 pingüinos de Magallanes.
El doctor José Luis Esteves, Coordinador del área contaminación de la Fundación Patagonia Natural e Investigador del Centro Nacional patagónico (CENPAT- CONICET), expresó a Refugios Naturales; “… Es misterioso ahora como la infinidad de derrames sin responsables que pueblan los mares; Argentina no es una excepción”.
No todo es historia, más recientemente en Mayo de 2006, cientos de pingüinos comenzaron a aparecer empetrolados en la Reserva Natural Cabo Vírgenes, en la confluencia del Océano Atlántico y el Estrecho de Magallanes. El origen del petróleo era también entonces desconocido. Luego, algunos testimonios señalaron a las plataformas situadas mar adentro como el origen del derrame. De acuerdo a la Fundación Patagonia Natural que intervino en la recuperación de fauna, fueron afectados unos 400 pingüinos y centenares de otros animales.
Los accidentes por fallas operativas
El 26 de diciembre de 2007 una densa mancha de petróleo cubrió las costas de Caleta Córdova, al norte de Comodoro Rivadavia en el Golfo San Jorge, Chubut, afectando unos 4 kilómetros de costa. Se estimó que fueron unos 800 pingüinos los afectados. Luego, se pudo confirmar que el origen era una falla operativa entre la boya petrolera y un petrolero que descargaba.
El 5 de Diciembre de 2008, a casi un año del anterior accidente un nuevo accidente en el mismo lugar. Las causas también fueron fallas operativas. Un dato curioso, las fuentes oficiales estimaron en solo 4 metros cúbicos de petróleo el derrame, pero la marinería lo hizo en más de 12 metros cúbicos y distintos sectores de Caleta Paula, lo estimaron en mucho más de 20 metros cúbicos. Todos miraban el mismo derrame.
Contaminación costera
En el “Atlas de Sensibilidad Ambiental de la Costa y el Mar Argentino”, se señala que las áreas con mayores índices químicos de contaminación, son aquellas donde es mayor la actividad portuaria e industrial, tanto petrolera como de otras actividades.
La Fundación Patagonia Natural, señala en uno de sus documentos, “… podemos concluir que la zona patagónica presenta focos de contaminación por hidrocarburos y metales. En el caso del petróleo, están asociados casi siempre con zonas de actividad petrolera; algunas veces, sin embargo, se observa contaminación en áreas aisladas”.
Contaminación crónica
Agrega el informe antes citado, “Si bien menos espectacular que los accidentes, la contaminación crónica es nefasta porque su incidencia sobre organismos marinos se produce por exposición permanente a pequeñas cantidades”.
Son decenas, quizás cientos los pequeños derrames, declarados y no declarados, que acumulan substancias nocivas en amplios sectores costeros. En ese sentido el investigador del CONICET José Luis Estévez, en su trabajo denominado “Contaminación costera y desarrollo urbano” señala que, “existen pocos derrames declarados y numerosos derrames no declarados, que afectan la biodiversidad, la explotación de algas, el empetrolamiento de aves marinas, contaminación de playas, etc.”.
Es concluyente, en este sentido, el estudio ambiental denominado “Patagonia-Medio Ambiente Socioeconómico y Cultural”, realizado por la Secretaría de Minería de la Nación. “… la mencionada biodiversidad costera se ve seriamente amenazada por los derrames accidentales de petróleo extraído de los pozos costeros, como por los intencionales de hidrocarburos contenidos en las descargas de efluentes generados por el lavado ilegal de tanques de lastre, el inadecuado manejo en los procedimientos de carga y transporte por mar de hidrocarburos, entre otras acciones. Además, la contaminación aumenta debido a la descarga al mar de efluentes urbanos (humanos e industriales) sin tratar”.
La muerte sigue paseándose por las costas
Si se cumpliera efectivamente y por todas las partes involucradas la legislación vigente, y se realizaran además, todos los controles estipulados, sería altamente improbable que hubiera derrames, accidentales o no, en las costas argentinas. Sin embargo igual ocurren.
Ninguna explicación que se quiera expresar o justificar ante este problema, por más convincente que sea, protegerá a la costas de la contaminación, solo los hechos concretos y verificables podrán hacerlo.
La investigación completa en Refugios Naturales
Walter Raymond – Refugios Naturales




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