El sábado 19 de mayo a las 11:30 hs. los Vecinos Unidos de Gerli, se volvieron a reunir en la intersección de las calles Campichuelo y Presidente Sarmiento, para definir las próximas reuniones y escuchar los reclamos sobre seguridad de los vecinos que no habían podido concurrir a las anteriores convocatorias.
La jornada de hoy conto con la participación de nuevos vecinos que se acercaron para saber de qué se tratan las reuniones de vecinos contra la inseguridad y conocer si desde las autoridades policiales y municipales existe alguna señal positiva. Esta vez, los Vecinos Unidos de Gerli, contaron con la adhesión de otros vecinos unidos de los partidos de Lanús, Lomas de Zamora, Quilmes, Berazategui y Esteban Echeverría.
Nuevamente, el titular de la Cria.6ta. de Avellaneda, Comisario Walter Corvalán, su segundo jefe y personal policial, volvieron a estar ausentes, eso sí, se encargaron de manifestarle a uno de los vecinos, su disconformidad con la nota anterior publicada por este medio, realizando de la misma una interpretación errónea y alejada de la realidad. Hay que explicarle al Comisario, que la presencia de los vecinos reclamando, se debe a los delitos que los tienen como víctimas, delitos que han ido creciendo y que actualmente lo tienen como titular de la comisaría que debería prevenir los mismos. Son muchos los testimonios de vecinos molestos por la forma de trabajo de algunos efectivos policiales o bien por el trato que le dispensan a las víctimas de delitos. Esto se soluciona si el Comisario cumpliera con su trabajo y se acercara a escuchar a los vecinos, pero claro, si no está, tiene la muletilla típica “yo no estoy al tanto…” frase que Corvalán tiene en su boca tan fácil como un “hola”.
Miente cuando dice que en la nota anterior se buscó perjudicarlo, en realidad, se perjudica solo, no concurriendo a escuchar a los vecinos y al no saber conducir a su personal para que exista eso que se llama “prevención”, si los vecinos saben los domicilios y los nombres de los que venden drogas y roban, ¿cómo puede ser que su personal no?.
Miente cuando dijo que en la nota anterior se destacó al presidente del foro de seguridad local, se lo menciona por el hecho de que estuvo en el lugar y si el Comisario Corvalán hubiera concurrido se lo habría mencionado y publicado su respuesta a los vecinos. En lugar de eso, parece que el Comisario escoge a quien recibir, otra mala actitud, porque es justamente lo que los vecinos reclaman, ser todos escuchados, ser todos bien atendidos y sentirse todos seguros.
Otra conducta inexplicable es la de la Dra.Lilian Fernández, Secretaria de Seguridad de la Municipalidad de Avellaneda, quien habría adelantado que no concurriría a la reunión que los vecinos organizan, los motivos serían que solo concurre a actos que superan las 100 personas. Desde este medio trataremos de obtener una respuesta de la funcionaria al respecto.
Concluyendo, los vecinos están realmente cansados, son asaltados ellos, sus hijos, sus familiares o amigos que se acercan de visita, existen esquinas donde se vende y consume drogas a cualquier hora, y luego se ve a gente que no es del barrio deambular observando las viviendas.
Pablo, un vecino de Gerli que denunció haber sido intimidado por personal policial al denunciar dos viviendas donde los delincuentes compran drogas y ocultan armas para no ser incriminados en caso de que se les allane sus domicilios. Según sus dichos, los policías le repetían que “no te metas en lo que no te importa”.Una de las denuncias se encuentra radicada en la UFI 1 del Polo Judicial de Avellaneda, a cargo del Fiscal Hernández, José Orlando con la I.P.P 07-02-016-331-11
Al parecer, la inseguridad diaria, ha encontrado nuevas víctimas para atacar con total impunidad. La reconocida institución educativa, ORT Argentina, con sede en Almagro, Capital Federal, tiene a sus alumnos como blancos predilectos de delincuentes que merodean la zona.
Los vecinos ya habían advertido a este medio, de que desde hace más de un año, la inseguridad golpea fuerte a los vecinos de Almagro y Caballito, negocios, transeúntes y vehículos, son elegidos por los delincuentes que han ido copando el barrio, siendo algo inusual, ya que todos comentan que esto no pasaba, ahora o te asaltan cuando haces las compras, paseas el perro o bien entran a los edificios y revientan las puertas de los departamentos vacíos.
Hay una mezcla de miedo e indignación en los vecinos y un reclamo unánime a las autoridades policiales, que al ser un sector de división de jurisdicciones, el tema compromete a las comisarías 11; 10; 27 y 8.
Pero hoy fue un día atípico, si bien han existido hechos “menores” de robos a alumnos de la mencionada institución educativa, el martes 27 de marzo del 2012, será uno de esos días para recordar u olvidar, entre las 16:15 hs. y las 16:45 hs. se produjeron varios hechos delictivos en contra de alumnos de la ORT, ubicada en Yatay 240, con salida a la calle Río de Janeiro, a pesar de que al salir lo hacen en grupos y son controlados por personal propio de seguridad, estos “rateros” se atreven a todo, ya que no los intimida el poder ser descubiertos o aprehendidos.
Así las cosas, un par de alumnos fue abordado por tres precoces delincuentes que los arrinconaron contra una pared exigiéndoles dinero, en momentos que un mayor toma a uno de los menores intimidados del cuello y lo empuja, es entonces que dejando de lado la tarea periodística increpo al sujeto la actitud y le solicito que deje al menor, resultando ser un docente, que luego me explicara que actuó así para disimular y evitar que el alumno fuera asaltado. Pasada la desconfianza lógica del docente al no conocerme y una vez requerida la presencia policial y del personal de seguridad del instituto, pude tomar conocimiento de dos hechos más y de que se identificó a un par de menores que estaban en actitud sospechosa a unos 200 metros del instituto en un puente existente en la calle Río de Janeiro a metros de la Av. Rivadavia.
Ya concluyendo la nota en el lugar, se alertó de dos hombres jóvenes que estaban asaltando a un menor de la escuela en la Av. Díaz Vélez y Río de Janeiro, que pudieron ser detenidos por la intervención de un joven que vendía block anotadores en la mencionada esquina y no dudo en ayudar a la víctima peleando con uno de los dos delincuentes, instantes en que un Cabo de la comisaría 11 que circulaba en prevención vio la escena y se apersonó deteniendo a ambos delincuentes. Con el procedimiento policial de rigor y el apoyo de otros efectivos que arribaron al lugar, grande fue la sorpresa cuando a uno de los delincuentes se le secuestro una navaja automática y un pistolón que llevaba en la mochila. El menor asaltado por el susto se retiró del lugar y pudo recuperar según los testigos parte de su dinero y el celular.
La rápida intervención policial, alertados de que estaban ocurriendo robos a alumnos en las inmediaciones de la ORT, permitió que dos de estos delincuentes sean detenidos.
Para destacar, la actitud de los dos vendedores ambulantes, que no dudaron en asistir al menor y la rapidez del personal policial en llegar al lugar una vez identificados los delincuentes, para que las autoridades tengan en cuenta, el barrio, según los vecinos ha cambiado mucho, hay mucha droga circulando y muchas caras extrañas.
Esta vez con la colaboración de todos, se pudo sacar de circulación a dos delincuentes.
El robo a un cajero autónomo (no se encuentra emplazado en una sucursal) del Banco Ciudad, en el barrio porteño de San Cristóbal, vuelve a poner en tela de juicio las mediocres medidas de seguridad que poseen en general los bancos en la República Argentina, muchas sucursales que deberían ser revisadas y aprobadas por un funcionario del BCRA, no reúnen este requisito y mucho menos cumplen con las normativas, al respecto desde este medio en más de una oportunidad intentamos entrevistar a quien debe ocuparse de la supervisión sin que lo pudiéramos encontrar en horarios laborales.
El robo al cajero ubicado en la intersección de la Av. Entre Ríos y la calle Pavón, tiene muchos puntos oscuros, en primer lugar para este tipo de trabajo se necesitan varias personas, algo que no se explica por qué no llamó la atención de nadie de los que transitan en vehículos o a pie. La zona es patrullada varias veces por su proximidad con una plaza copada por distintos delincuentes y la oferta sexual de prostitutas y travestis.
Si uno analiza las primeras hipótesis de los investigadores, es evidente que ha existido colaboración interna en el robo, sea esta de alguien del banco, de la empresa de seguridad, o un empleado del gobierno de la Ciudad, pero es indudable de que ha existido un “entregador”, hipótesis que se refuerza en el hecho de que alguien manipuló los sensores y tapó las cámaras de seguridad, todo esto realizado por alguien con los conocimientos necesarios para hacerlo. Más allá de esto, surgen muchas dudas que la policía y la justicia deberá ir descartando o profundizando, por ejemplo, hasta el momento en que los delincuentes taparon las cámaras de seguridad, se grabaron imágenes, en las que se podrá determinar por lo menos como vestía quien se encargó de ese trabajo o bien cuántos ingresaron al cajero. Es sumamente curioso, que existiendo alguien que en teoría controla las imágenes que envían las cámaras de seguridad, esta persona o personas, no hayan notado que las cámaras del cajero asaltado habían dejado de transmitir imágenes.
La ausencia de violencia en la cerradura del cajero, que destacaron los jefes policiales en la primera inspección ocular revela que o bien alguien participó como entregador o de alguna forma, los delincuentes tuvieron acceso a las llaves para realizar una copia, ese tipo de llaves en teoría solo la poseen los empleados de la firma Prosegur S.A. o personal responsable de la Coordinación de Seguridad del Banco Ciudad, de las distintas firmas de seguridad que prestan servicios en el banco a cargo del Lic. César Augusto Labombarda.
Los medios, hoy informaban que además del personal de la Cria.18º con jurisdicción en la ubicación del cajero, se sumaría personal de la Div. Fraudes Bancarios de la Policía Federal Argentina, para la investigación.
Desde el diario El Sindical, consultamos a fuentes policiales que confirmaron las sospechas de la participación de alguien que evidentemente conocía el funcionamiento de los diferentes sistemas de seguridad del cajero, ya que a solo 220 metros se ubica la Cria.18º, lo cual de haberse activado la alarma la presencia policial hubiera demorado minutos en llegar al lugar. Se nos informó que en la investigación judicial, la misma es llevada adelante por delegación, la Fiscalía Nacional de Instrucción Nº18 a cargo del Dr. Ruilópez, Marcelo Alberto, Sec. Dra. Pagano Mata, Ángela. Confirmando la participación de efectivos de la Div. Fraudes Bancarios.
CURIOSIDADES DEL BANCO CIUDAD
Conocida la noticia de este extraño robo, surgen muchas curiosidades en la forma de asignar responsabilidades en el Banco Ciudad.
Por ejemplo, el trabajo y la mezcla que hace de este y su vida privada el Lic. César Augusto Labombarda, no hacen más que debilitar la seguridad que debe tener una institución bancaria, al descuidar muchos de los objetivos y no evaluar correctas medidas de seguridad, sin dejar de lado sus preferencias nocturnas. Muchos de los empleados de las firmas de seguridad que se han comunicado con este medio, han confirmado la falta de capacidad y seriedad para cumplir su trabajo correctamente.
Por otro lado, este robo recaerá posiblemente en manos del equipo de trabajo de Carlos Eduardo Sirolli, denominado equipo de seguridad transaccional, compuesto por Alicia Laguía, los reemplazantes del fallecido Juan Malone y los policías federales de la Div. Fraudes Bancarios, Walter Omar Negro y Fabián Héctor Mallea, entre otros, ya mencionados en una nota anterior por este medio.
Respecto a Sirolli, es curioso que alguien que durante el año 2006, según informa el Banco Central de la República Argentina, este poseía tres cuentas bancarias, una en la Banca Nazionale del Lavoro, otra en la Compañía Financiera Argentina y el último el Banco de la Ciudad de Buenos Aires, la misma institución informa, que registraba créditos con los mencionados bancos, pero si bien la situación de morosidad de los meses de febrero, marzo y abril, estaba en condición 1 (situación normal, pago puntual), en los mismos meses la situación frente al BCRA para con el Banco Ciudad era de condición 4 ( Con alto riesgo de insolvencia, atrasos entre 180 días a 1 año). Sea la persona responsable de investigar los fraudes, cuando los grandes bancos suelen buscar para este puesto a empleados con estabilidad económica y solvencia, curiosa decisión la de los administradores de turno del banco. Por suerte para noviembre del 2009, su situación mejoró e incorporó un vehículo a su patrimonio, pero el antecedente negativo es una mancha persistente. Curiosamente el 2009 fue un muy buen año para él y su esposa, quien engrosó de manera considerable su depósito en pesos en la Cta. Cte. Espc. $.
El Banco Ciudad, viene desde hace unos años gastando importantes sumas de dinero en cámaras, grabadoras, software, servidores y soportes técnicos para mejorar la seguridad de las sucursales y los cajeros, de la colocación de las cámaras, alarmas y otras medidas de seguridad, se encargaba el ex Jefe de Equipo Técnico, Claudio Rugilo, quien fuera reemplazado por su verdugo y ex amigo, Claudio Cafferata, por lo que habrá que determinar, quien trabajo en dicho cajero.
Nuestro parecer, es que el fiscal, en este caso debe dejar fuera de la investigación a la Policía Federal Argentina, ya que si existen sospechas fundadas de un “entregador” o cómplice por parte de alguien del banco o relacionado a este, el hecho de que efectivos de la Policía Federal Argentina, trabajen en el banco y más específicamente, algunos revisten en la Div. Fraudes Bancarios, puede afectar la investigación judicial. Pero en definitiva es una decisión judicial, que deberá evaluar el fiscal y el juez de la causa, nosotros cumplimos solamente en informar y colaborar con la justicia.
En definitiva, tanto espionaje y gasto en seguridad de parte del banco no ha sido de mucha utilidad, así como no vieron el robo que duró varias horas, bien podían haber asaltado a un cliente o causarle cualquier daño, sin que nadie del banco se hubieran dado cuenta.
Plaza Miserere, ubicada en el barrio de Once, es una de las plazas más concurridas de la Capital Federal, frente a ella se encuentra la estación de trenes de Once y desde la misma parten varias líneas de colectivos que cubren el conurbano bonaerense. También encontramos la estación de subterráneos con sus miles de pasajeros diarios.
Hubo un tiempo en que la plaza tenía su atractivo, en que la fuente funcionaba, el lugar estaba limpio y había policías recorriendo la misma para seguridad de los ocasionales transeúntes y los vecinos.
Hoy todo ha cambiado, encontrar un policía en la plaza es casi una odisea, se los puede ver cuidando la puerta del supermercado que se encuentra enfrente sobre la Av. Rivadavia, pero no se ve presencia policial en el interior de la plaza. A diario uno puede presenciar como se realizan arrebatos, hurtos bajo la modalidad “punguista”, venta de drogas y ofertas sexuales o prostitución. Así como en otros barrios (Constitución, San Telmo o Retiro) los dominicanos y dominicanas han ganado terreno, adueñándose prácticamente de la plaza.
Desde hace unos cuantos años los vecinos denuncian que la plaza es tierra de nadie y que la policía es cuando menos ineficiente y corrupta, ya que se ve a algunos sujetos y mujeres conocidas por violar la ley, mantener charlas con policías de la brigada o la seccional 7ma. de la Policía Federal Argentina. Estos comentarios han sido reproducidos y confirmados por algunas de las ONG, que han tratado de erradicar la prostitución de menores y la droga, pero siempre encontraron una barrera. Por el año 2007, la periodista Claudia Acuña denunciaba agresiones por parte de los “fiolos” a los que intentaran acercarse a las chicas con intenciones de entrevistarlas, salvo que uno vaya como “cliente”.
Por tal motivo, con una marcha y un acto se denominó a la Plaza Miserere como “Plaza de los Prostituyentes”, “para que quede claro que es una zona liberada por la policía, la justicia y la política para el tráfico y explotación de mujeres”. Pero esto es solo un aspecto de la plaza, ya que la gran afluencia de gente volviendo a sus casas o realizando compras, es siempre una tentación para los delincuentes que roban en la zona con total impunidad.
Con la idea de que se vea cómo es un día en la plaza, este medio concurrió con una cámara oculta a dar una vuelta en un horario que podríamos decir seguro, las 15:30 hs., pero a pesar del horario, había de todo allí, desde un grupo que recorría la plaza entregando algo en la mano de alguno que se acercaba a ellos, evangelistas rezando y pidiendo perdón, hasta exhibicionistas en la fuente.
Todo lo demás que pueda agregar es bien conocido. La Plaza Miserere es violenta, salvo para esa extraña mezcla en la que conviven, arrebatadores, prostitutas, degenerados, dealers, pastores, policías y tantos otros que viven al margen de la ley (de los hombres y de Dios).
En cualquier país del mundo, la seguridad bancaria es una prioridad de los bancos como forma de brindar un servicio completo de satisfacción al cliente.
Distintos hechos delictivos se producen en torno a la seguridad bancaria y su incremento ha llevado a que las entidades bancarias deban adecuar sus medidas mínimas de seguridad según normativas emanadas por el BCRA, en procura de mejorar la seguridad de las entidades, pero también de los clientes.
Enumerar la norma “A”4778, sería extendernos en detalles que poco pueden interesar al lector, pero sí podemos enumerar algunas recomendaciones que todo cliente debería conocer al operar con las entidades bancarias o sus cajeros. En primer lugar, si va a concurrir a un cajero automático, debido a las modalidades delictivas que se realizan en ellos, copia de números de tarjeta, de clave personal o el conocido pescador que retiene la tarjeta colocada, se recomienda utilizar para el ingreso al cajero la utilización de una tarjeta diferente a la que se va a utilizar para operar con el cajero, ya que algunos dispositivos son colocados por los delincuentes para copiar la información de la banda de la tarjeta. De esta forma, si el cliente fuera víctima de esta modalidad delictiva, la información obtenida será irrelevante. Otros de los consejos es no dialogar con nadie dentro de los cajeros y si se presenta un inconveniente con la tarjeta dar rápido aviso al banco.
Al final de la nota algunos videos dan mayores consejos por lo que recomendamos verlos.
Esta nota tiene su origen en una curiosa situación en la que dentro de la sucursal de la calle Bernardo de Irigoyen 986, del barrio de Montserrat, del Banco Provincia, en donde una joven desde que ingreso, se sentó primero en el piso y extrajo un Blackberry para conectarse con otras personas y continuó haciéndolo con la posibilidad de enviar fotografías del interior o videos, sin que nadie le llamara la atención a pesar de que un Sargento de la Policía Federal Argentina se encontraba a solo metros de ella, al igual que otro efectivo en la casamata blindada cercana a la puerta de acceso, esta conducta, motivó que luego un joven masculino, comenzara a enviarse mensajes de texto con otra persona. Si tenemos en cuenta que se encontraban ambas personas en la cola de cajas, esto vulnera la seguridad de los clientes.
Antes de la nota, este medio se comunicó desde el portal del Banco Provincia con un representante del banco para preguntar si esa entidad bancaria permitía el uso de teléfonos dentro de las sucursales y la respuesta fue que existe una prohibición del uso de celulares, respuesta firmada por Micaela Sívori del Centro de Atención Telefónica. Idéntica respuesta brindó el Banco Central de la República Argentina desde su servicio de consultas online.
Esto quiere decir, que en el Banco Provincia, el responsable de la sucursal y el responsable de seguridad del banco, han fallado en cuanto a instruir al personal de seguridad, respecto de las medidas mínimas de seguridad, sea este privado o policial, vulnerando así la seguridad de sus clientes, algo que esperamos tengan en cuenta y puedan brindar una respuesta oficial a la presente nota.
Reproducimos grave denuncia de la ONG ALAMEDA y desde este medio denunciamos el hecho en la Embajada de Bolivia.
“Nos fuimos de capital, porque había demasiados controles” fue lo que dijo ante las cámaras de canal América Joaquin Ticlla , el dueño del taller esclavo ubicado en la Avenida San Martín 938, en el partido del mismo nombre y a pocas cuadras de Nobleza Piccardo y Carrefour. En ese taller, hasta ayer, diez costureros eran sometidos a trabajo esclavo, en agotadoras jornadas de 6 a 22 horas. La mayoría de los costureros había sido traído directamente de Bolivia con promesas engañosas, la minoría había sido reclutada en la esquina de Cobo y Curapaligue. Todos estaban indocumentados.
Al mediodía del martes 13, Alfredo Mamani, un costurero de 23 años, llegó a la Alameda con su esposa y su beba de dos meses. Su cara estaba desfigurada: un ojo destrozado, el labio inferior hinchado, el cuello rasguñado, su remera desgarrada y con manchas de sangre y su tabique fracturado (ver foto). Su sangre también había quedado en el taller textil de San Martín, donde trabajaba de sol a sol junto a sus compañeros por una paga miserable que ni siquiera se efectivizaba. El costurero fue reprendido por el encargado, un tal Marcelo, por no hacer la tarea que se le había encomendado minutos antes y lo agredió con el rodillo de la over en el rostro y luego lo golpeó sin miramientos. La insólita agresión era claramente una excusa para agredir y echar al costurero sin pagarle las deudas salariales que venía reclamando desde hace semanas. A fines de diciembre y principios de enero, las expulsiones violentas de los costureros son un clásico en la industria textil clandestina: termina la temporada y fabricantes y talleristas se desembarazan de sus esclavos con cualquier excusa, lanzándolos a la calle.
Al poco tiempo llegó la policía llamada por la esposa del costurero que, por supuesto, nada hizo. Tan sólo llamar a la ambulancia para dejar a Alfredo y su familia en la guardia del Hospital Thompson, donde lo hicieron esperar más de dos horas sin atenderlo.
Harto del manoseo, Alfredo fue a la Alameda y allí denunció todo lo que estaba ocurriendo en ese taller ubicado en esa tierra de nadie que es el Partido de General San Martín, donde la policía coimea, los hospitales no atienden y los esclavistas se hacen la América.
Más de una hora llamamos al Ministerio Público Fiscal de San Martín que nos dejó esperando eternamente a la “operadora” que nunca atendió.
Alfredo y su esposa querían recuperar desesperadamente sus pertenencias que estaban en el taller y también a su sobrina, H. Q , una adolescente de 17 años que también era sometida a la servidumbre y que había sido directamente traída de Bolivia al taller.
Se convocó al primer canal que se hizo eco de la denuncia para invitarlos a ir al taller urgentemente a rescatar a la menor y a las pertenencias de los costureros.
A las cuatro y media de la tarde llegaron una docena de costureros de la Alameda y los periodistas de América. El tallerista, Joaquin Ticlla, con mujer y tres hijos, nacido en Oruro y ex policía en su tierra no opuso resistencia al requerimiento de pasar al taller a retirar las pertenencias de Alfredo y a su sobrina H Q. Así fue que los miembros de la Alameda y del canal América ingresaron al taller. Mientras se recogían las pertenencias, las costureras de la Alameda dialogaban con las otras costureras aterrorizadas que aprovecharon la oportunidad para irse del taller junto con Alfredo, hartas del encierro y la explotación.
El taller es una casona derruida, con habitaciones en la entrada tras una persiana azul, con un patio interno y en el fondo el taller. Solamente había dos baños y una habitación precaria en la terraza. Allí trabajan diez costureros para las marcas Ramirson (camperas) y Lidas jean. A los costureros les pagan $ 1,50 por la confección de cada jeans. Pero este miserable precio es virtual, porque todos tienen deudas salariales y apenas recibían migajas de adelanto para subsistir. El taller existe en San Martín hace dos años y es uno de los típicos talleres que se escapó de la Capital ante las denuncias de la Alameda y la oleada de inspecciones. Como ya denunciamos en otras oportunidades, San Martín parece ser una de las zonas liberadas predilectas de los esclavistas.
Ante las preguntas del periodista, el tallerista no quiso revelar quienes eran los fabricantes, es decir, los máximos responsables de ese taller esclavo. No podía decirlo porque, según el tallerista, los fabricantes “son mis benefactores. Ellos me ayudan, me dan máquinas. No puedo ir contra quienes me dan de comer” (sic)
En este momento, seis de los diez costureros, incluida la menor, están alojados en la Alameda. Alfredo está siendo atendido en un hospital con diagnóstico de triple fractura del tabique nasal y otras contusiones. Mañana por la mañana, la Organización Internacional para las Migraciones los espera temprano en su sede para darles contención, orientación y alojamiento.
Mientras tanto, aún esperamos los colchones del gobierno de la Ciudad ( que se lava las manos sistemáticamente ante estos casos) para que los costureros duerman al menos dignamente una noche. También esperamos que alguien nos atienda del Ministerio Público Fiscal de San Martín o de la UFASE del Ministerio Público de la Nación.
La Alameda y un canal de televisión fueron a la tierra de nadie a rescatar a los costureros esclavizados. Y ahora esperan en el país de nadie, que alguien se digne a hacer algo por ellos.
Cuando termine estas líneas, el intendente de San Martín, el comisario de la zona, los de guardia en el Ministerio Público Fiscal o el Ministerio Público de la Nación, los jóvenes funcionarios de Desarrollo Social de la Ciudad estarán duermiendo plácidamente en sus casas, mientras los costureros esperan en un rincón de la Alameda que se cumpla alguna ley, alguna convención internacional en este bendito país.
Gustavo Vera, presidente de la cooperativa la Alameda (1561584835)
IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de
ente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
Ultimos Comentarios