DISCRIMINACION Y XENOFOBIA EN LA ARGENTINA

Diario LA NACION

Entrevista a Víctor Ramos

Los bolivianos nos invaden, los coreanos no pagan impuestos y comen perros, los peruanos son delincuentes, los punkies son peligrosos, los más jóvenes son todos drogadictos y violentos, los que viven en las villas son ladrones, los gordos son buenísimos, los ciegos son taimados, los homosexuales son pervertidos y los judíos son amarretes.

El párrafo es una recopilación de lo más granado del folklore callejero y barrial, del pensamiento de muchos de los habitantes de este suelo cuya Consitución, en el artículo 16, reza: “La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre ni de nacimiento: no hay en ella fueros personales ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad, la igualdad en la base del impuesto y de las cargas públicas”.

A pesar del artículo, la discriminación arrecia, aquí y en el mundo. Los cibercaballos de la globalización clavaron los dientes hasta el hueso en el cascote que habitamos y si el uniforme de lo igual y parecido tranquiliza, la cara distinta, las costumbres diferentes, los raros peinados nuevos, matan de miedo.

-La discriminación es peor ahora que hace diez, quince años -dice Víctor Ramos-, porque los conflictos en el mundo son étnicos, raciales, religiosos, migratorios, frente a la nacionalización surgen el nacionalismo, la tribalización.

Víctor Ramos es secretario de Estado, director del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), dependiente del Ministerio del Interior y que desde su creación, hace siete meses, ya recibió más de 2000 denuncias vinculadas con la discriminación.

-Ante la denuncia, mediamos o patrocinamos gratuitamente en caso de que no se llegue a un acuerdo -explica Ramos-. La denuncia la pueden hacer personalmente, en Callao 970, segundo piso, o a través de la línea de denuncias. Acá funciona también una oficina de detección y análisis de criminales de guerra y grupos neonazis. En el caso de Alejandro Biondini, iniciamos acciones jurídicas contra él por las páginas que tiene en Internet, por apología del delito. También pedimos el procesamiento de los padres de los skin heads porque cuando condenaron a los que habían agarrado a patadas en Belgrano al chico Salgueiro, los padres salieron gritando a pedir otra bomba contra la AMIA.

Ramos se refiere a los skin heads que el 24 de abril de 1998 fueron condenados a tres años de prisión por golpear el 1º de julio de 1995 a un joven que caminaba por Belgrano, creyendo que era judío.

El Inadi realizó dos sondeos en la Capital Federal (300 casos) y el Gran Buenos Aires (500 casos) centrados en la detección de actitudes y opiniones discriminatorias hacia grupos de inmigrantes, mujeres y comunidades religiosas. Cuando se les preguntó a los encuestados si consideraban riesgoso o no el crecimiento de alguna comunidad religiosa, el 43,3 por ciento dijo que considera un riesgo el crecimiento de la comunidad judía, y el 40 %, el crecimiento de la comunidad musulmana. De los 300 estudiantes de entre 14 y 20 años de nivel socioenocómico medio de la Capital Federal, el 16,3 por ciento cree que el crecimiento de la comunidad judía es riesgoso y el 24,6 cree que lo sería el de la comunidad musulmana. Así estamos.

Roberto D. vive en un edificio de Cabildo al 400. En su más tierna infancia, sus compañeritos lo amarraron con cadenas en el patio del colegio y le pusieron una pistola en la cabeza por portar religión judía. Dice que salvo casos esporádicos no tuvo más problemas, hasta que en su edificio empezaron a tratarlo de judío de mierda.

Elvira Bella es una viuda de 54 años, apicultora, a la que la Federación Argentina de Tiro le niega un premio que ella ganó en buena ley. La negación se basa en algo imperdonable: Elvira es la uniquísima mujer de todo el país que tira con arma larga. El primer premio no puede ser para una mujer.

-Durante cuatro años participé en los nacionales de fusil sin ninguna objeción. En 1996, en la Base Naval Puerto Belgrano, en Bahía Blanca, salgo primera con buen puntaje. Y cuando llega el momento del premio la Federación Argentina de Tiro me dice que no me puede dar el premio de campeona nacional de Fusil por ser mujer. Fui a la Comisión de Derechos Humanos del Congreso y ellos llamaron a la Federación Argentina de Tiro, que reconoce que es un hecho injusto y se compromete a cambiar el reglamento para el año siguiente.

Pero al año siguiente, Elvira fue sorprendida por un reglamento todavía más injusto: la categoría de mujeres -de por sí desierta porque ella es la única del país que participa- estaba dividida en damas junior, damas senior y damas veteranas. Elvira apeló y la Cámara de Apelaciones falló que tenía que participar en la categoría general, como siempre.

-Muchas veces antes había salido cuarta, tercera, sexta. El problema surgió cuandos salí primera.

Digamos que este hombre se llama Carlos. Es un ex combatiente de Malvinas que reside en una ciudad costera, e intenta que lo reincorporen a su trabajo, del que fue despedido, dice, sin causa. Trabajaba en un instituto pesquero. En 1994 estaba al frente de un buque de investigación que tenía por destino las islas Georgias. Carlos padece de un síntoma de ansiedad llamado neurosis postraumática, producto de haber participado en la guerra. Ante la misión a las islas, los síntomas reaparecieron. Cuando pidió que se lo relevara, lo despidieron por falta de aptitud de comando. La decisión no mereció un sumario administrativo, ni un examen médico pericial.

La discriminación parece ser el veneno que le toca a este fin de siglo. La varita que mide lo que está bien y lo que está mal, con un metro arbitrario y peligroso y torcido.

-Hablando en criollo -dice Juan Manuel Vecino, director de Relaciones Institucionales y de Políticas contra la Discriminación del Inadi-, nadie te va a decir yo discrimino. Pero se lo hace, por acción o por omisión.

En el último recital de Thalía en el Luna Park, los custodios de las puertas no dejaron entrar a una mujer con su hijo en silla de ruedas, a pesar de que ella había comprado dos entradas. Después de una hora de discusión la dejaron entrar, pero tuvo que tener a upa al chico, de sesenta kilos, todo el espectáculo.

En la Iglesia también se cuecen habas: el 13 de noviembre de 1997, el padre Angel Espinardi, sacerdote de la parroquia de Nuestra Señora de Luján en Berisso, se negó a darle la comunión junto a un grupo de chicos a Florencia, la hija de once años de Claudia Acosta, que padece un síndrome que produce cierto retardo intelectual, porque “los chicos mogólicos no pueden participar de esa ceremonia con otros niños, deben hacerlo solos porque pueden ocasionar escándalos”. Finalmente, el sacerdote revió su decisión. Luis Bulit Goñi es presidente de la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (Asdra, 773-7333). Su hijo Pancho, de 11, tiene síndrome de Down y está yendo a un colegio común.

-Me costó mucho trabajo mandar al gordo a una escuela común. Me tengo que cruzar toda la ciudad porque en el Distrito 9º no lo aceptaron. Yo vivo en Palermo, y lo llevo a Plaza Lavalle. Si bien ninguna escuela te va a decir que discrimina, porque la ley federal manda que los chicos con discapacidad tienen que estar en los mismos colegios que los que no la tienen, la política no escrita es que si no van, mejor.

La actriz Ana María Giunta trabaja desde hace tiempo con los talleres de arte Todos en Yunta, para personas especiales, en Callao 86, cuarto piso derecha (308-1207). Tiene alumnos de 5 a 100 años con problemas motores, neurológicos, discapacidades psiquiátricas, personas en estado de pánico, adictos, gordos, epilépticos, tímidos.

-Hace poco fui al Chaco a dar una conferencia con mi secretaria a un hotel magnífico. Teníamos dos habitaciones contiguas. De pronto, ella escucha que me río a carcajadas. Me quería bañar en una bañera con mampara, y me di cuenta de que no pasaba. Nada está preparado para los gordos ni para los distintos. No todos los aviones llevan alargador del cinturón de seguridad, y a mí no me alcanza el cinturón. Todo se me hace fácil porque soy conocida, pero conozco muchas personas gordas a las que les quieren hacer pagar dos pasajes.

Héctor Angel Amado es un gordo sin tanta suerte. Pidió un crédito, cumplió con todos los requisitos que el banco le pidió, pero fue rechazado por la aseguradora. Motivo: es de alto riesgo asegurar a un señor gordo. Mariano Godachevich ve sombras. Es abogado, director de la Biblioteca Argentina para Ciegos (981-7710), tiene 31 años y le da risa cuando le gritan: ¡Buenas tardes!, como si además de ciego fuera sordo.

-Lo peor es la discriminación laboral. Gladys Correa es una estudiante de psicología que en Mar del Plata no puede dar una materia porque dicen que como no puede evaluar lo gestual, no sirve. Norberto Parra no pudo entrar en el ISER a estudiar operador de radio. Le dijeron que él no podría manejar los equipamientos. No conozco muchos estudios de abogacía que tomen a un abogado ciego -dice Godachevich.

Marta Gorga, ex Madre de Plaza de Mayo de la Línea Fundadora, atiende el teléfono de denuncias en el Inadi, el número 0800-69408, una línea nacional que la lastima a diario con historias que no puede creer que vengan del horno de los argentinos.

-En esta zona hay muchos edificios y muchas porterías -dice, señalando a Callao y Santa Fe-. A los colegios estatales van muchos hijos de los encargados del barrio y llamaron porque en una escuela habían puesto a los hijos de los encargados de edificios y los de padres divorciados todos en el mismo curso. A los perfectos los habían puesto en otro. Las madres llamaban llorando, porque los chicos eran amigos fuera de la escuela, pero adentro no los dejaban ni acercarse.

El mundo para los perfectos. Para los que encajan mejor. Taida Lebon -el hijo de David- lleva un hermoso dragón verde tatuado en la cara.

-El único lugar donde no me dejaron pasar fue una vez en New York City, hace muchos años, y me dijeron que tenía que esperar porque era una fiesta privada. Esperé, pero después caí en que era que no me iban a dejar pasar, que no había ninguna fiesta privada, y me fui y no volví nunca más.

La noche de Buenos Aires es un monstruo que destripa corazones. Cada viernes, cada sábado, cientos de chicos vuelven a casa mascullando la humillación de haberse quedado afuera.

-Los lunes hay avalanchas de llamados -dice Marta Gorga- de chicos y padres que llaman para asesorarse porque no los dejaron entrar en algún boliche. Pero después no llaman más, porque es muy difícil probar esa discriminación.

La ciudad se enciende de sitios glamorosos sólo para pocos. Sitios con nombres mexicanos, con aromas indígenas, con música latina, pero a los que no puede entrar, claro, nada de lo más típico de la morochez nacional. Tobías tiene 25 años y el 20 de junio se dejó caer por La Diosa. El patovica de la puerta sentenció: No entrás. Tobías preguntó por qué. Pelo largo, condenó el hombre con el traje encarnado en las axilas.

-Le digo: Loco, estamos cerca del 2000, qué me decís del pelo largo. Y el tipo me dice: Sí, querido, hablamos todo lo que quieras, pero atrás de la cadena, por favor. Al final, nos colamos, y adentro me hicieron atar el pelo con una goma. Reelegante, ¿no? Nils Picca es presidente de la Unión de Jóvenes contra la Discriminación y asegura que a los gordos ya no los discriminan en los boliches. “Porque los gordos ya no van. Ya saben que no los dejan pasar.”

Cristián Peyón es dueño de El Dorado, un lugar de la calle Hipólito Yrigoyen al 900 que cumplió siete años. La única condición para entrar es pagar la entrada.

-Acá entran gordos, flacos, judíos, travestis, coreanos, japoneses, paralíticos. Al principio venía mucha gente del jet set, pero cuando vieron que acá entraba cualquiera, se empezaron a ir. Y hay que bancarse el éxodo, ¿eh?

Sergio Aisenstein es dueño de Nave Jungla, monumento que cumple ya una década en Nicaragua y Scalabrini Ortiz. En La Nave, agitados por el hip hop y el rap, se puede ver la más variada fauna conviviendo en armoniosa indiferencia y diversión.

-La Nave está fuera de todo ese universo fashion -dice Sergio- que se maneja muchísimo en la noche. El patovica que discrimina es la lógica que la gente reclama. La gente pide eso. En las megadisco está esa ostentación de: Yo tengo más guita que vos, soy más fashion que vos, y el patovica encarna eso.

Ella se hace llamar Morgana. El nombre, está claro, es inventado para la ocasión. Morgana es HIV positiva.

-Ya soy viejita -dice Morgana-. Ya tengo 35 años. La vida me atravesó como un rayo y ahora me doy cuenta de que no la tengo más.

Su ex pareja era un adicto, que a veces le pegaba. Ella nunca consumió drogas. Confiaba en él. Lo quería, dice. Un día el hombre gritó que tenía SIDA. El portero escuchó. Desde entonces no le pasa la correspondencia, la insulta cuando pasa por el palier, y cada vez que alguna persona se acerca a su departamento para encargarle un trabajo (ella trabaja en su casa), el portero advierte: Mire que ahí hay SIDA. Y la gente se va.

-Yo puedo asumir mi enfermedad en lo individual, pero por qué tengo que asumirlo en sociedad. Si yo hubiera sido una chica con una pareja normal, si hubiera ido a hacer las compras con mi marido al mercado y todo eso, el portero se hubiera quedado tan tranquilo. Pero yo tenía un adicto que a veces me pegaba, y a veces venía la policía, y la violencia produce asco, produce rechazo. No se dan cuenta de lo que te hacen. Te matan.

Dicen quienes saben que los principales discriminadores de los infectados por HIV son los familiares, antes que el trabajo, antes que la sociedad. Pero no hay demasiados tribunales ante los que quejarse cuando papá y mamá te abren una cuenta en el banco, te alquilan un departamento y no quieren verte más. Literalmente. -Otra cosa que está pasando -dice Víctor Ramos- son los análisis de HIV en los preocupacionales. Eso es ilegal. Totalmente ilegal. Pero ninguna empresa reconoce que lo hace y te lo hacen, lo firmes o no lo firmes. Nosotros tenemos acá un caso de un chico que trabajó mucho y muy bien bajo contrato en una empresa y creemos que le hicieron HIV, aunque no le pidieron autorización. El chico es portador, pero es un excelente empleado. No lo tomaron, pero no hay pruebas de que es por eso.

Leonardo Pini tiene 46 años y padece de insuficiencia renal crónica terminal. Convive con su pareja, Oscar Arcas, desde hace 17 años. Trabajó 15 años en la Fuerza Aérea, muchos de ellos como médico en el Hospital Aeronaútico. El 31 de agosto de 1993 fue pasado a disponibilidad por un recorte presupuestario, pero él dice que fue por ser homosexual. Se quedó sin cobertura médica y después de su reclamo, el 31 de diciembre, el juez Wathelet ordenó a la Fuerza Aérea, al Ministerio de Defensa y al Estado Nacional asegurar a Pini una atención médica completa. Todavía están esperando que la sentencia se haga efectiva. Rafael Freda, presidente de la Sociedad de Integración Gay Lésbica Argentina (Sigla, 382-4540) logró que Osplad, la obra social docente, reconociera a su concubino desde hace 11 años -Eduardo Vásquez- como su pareja.

-Yo enseño lengua y literatura en el Normal 3 y jamás he tenido problemas. La única agresión que recuerdo es la de una secretaria. Yo estaba llevando la bandera y esta mujer sale a los gritos de no tiene derecho a tocar la bandera. Se la llevaron y el acto siguió como si nada -dice Freda.

Nicolasa Rojas y Nora Albarracín viven en Ciudad Oculta. -Mire, ponga por caso -dice Nicolasa- que nos tenemos que ir a una clínica y decir el lugar donde vivimos. Le dicen: Ah, sí, ya veo, como así, despreciando, vio, y me parece que nos atienden distinto.

-No es que nos sentimos discriminados -se ríe Nora-. ¡Es que somos! Porque somos pobres. Cuando vino el Canal 2 la misma policía le decía que no llegue hasta acá porque era un peligro. Si vas a un hospital no te dan mucha importancia, te atienden con asco. Y si por una de esas conseguís trabajo, y decís la dirección de acá, perdiste. Acá la gente que trabaja da otra dirección, otro número.

Rogelio Guanuco es indio diaguita calchaquí de la Finca Jasimaná, de Salta. Es el presidente de la Asociación Indígena de la República Argentina (AIRA), que intenta sacar de la marginación a las 680 comunidades de los 19 pueblos indígenas argentinos.

-La mayoría de los hermanos son analfabetos -dice Rogelio-, mano de obra barata. La educación de los hermanos indígenas es muy importante, pero los maestros que van a instruir a un niño wichi, mapuche, como si le hablaran a un chico de la Capital, y si los escuchan hablar en su idioma se lo prohíben. Hemos logrado que en la nueva Constitución se sacara un artículo que era de 1853 y que era lapidario para nosotros, era el artículo 67 inciso 15, que decía: “Trato pacífico con los indios y su conversión al catolicismo”. Yo tuve que trabajar de peón de albañil, de ayudante de plomero, y mi juventud la dejé en las minas de Río Turbio, nunca pude tener ni un empleo como portero de un hotelito más o menos bueno. Estudié abogacía, y después tuve que dejar. Ahora tengo 67 años. Me alcanzan los dedos de una de mis manos para contar los profesionales que tenemos entre los hermanos. Y quiero decir algo: todos los pueblos indígenas de los países limítrofes están gozando de la ayuda externa de organismos internacionales y por eso tienen un desarrollo más avanzado. La Argentina se enteró de que había indígenas porque se declaró el cólera en el Norte.

En todo el país hay un millón y medio de indígenas. Fueron muchos más.

Ser boliviano, ser chileno, ser paraguayo, ser peruano, puede ser una experiencia de alto riesgo. Los inmigrantes de los países limítrofes son un blanco débil delicioso para los dardos de los prejuicios más crueles. Víctor Ramos se agarra la cabeza. Recuerda que el primer presidente argentino (en realidad, el presidente de la Primera Junta de Gobierno) fue boliviano: Cornelio Saavedra.

-El argumento común es que vienen acá a quitarnos el trabajo a los argentinos, cuando en realidad estos inmigrantes sólo ocupan un uno por ciento de puestos de trabajo que, además, son rechazados por argentinos.

Juan Manuel Vecino cuenta que una encuesta realizada en tres colegios de la Capital Federal de nivel socio- económico medio, entre chicos de 12 a 14 años, dio como resultado un 80% de xenofobia contra paraguayos y bolivianos justifica en el temor de que se quedaran con puestos de trabajo de los argentinos. Hace poco, dos alumnas coreanas del Colegio Nacional de Buenos Aires no pudieron ser abanderada y escolta, respectivamente, porque según una norma de la UBA (la número 169 de 1978) sólo podían ser abanderados de la UBA y sus colegios los argentinos nativos o por opción. Así, Eung Young Hwang y Min Sok Lee no llevaron la bandera a pesar de tener los promedios más altos.

El viernes 12 de junio, el viceministro de Economía, Carlos Rodríguez, en una entrevista otorgada al diario Clarín, decía: “El argentino que está en la franja más pobre sube un escalón más cuando crece la economía. Y el inmigrante ocupa ese lugar. Por eso no quiero que se eche la culpa al modelo económico de que los sectores más pobres no mejoran sus ingresos si se demuestra que el factor determinante es la inmigración”. El discurso oficial avala la creencia popular. Enrique Oteiza es profesor de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.

-Nunca hubo una proporción tan baja de nacionalizados extranjeros de la población. La proporción de extranjeros en 1810 era altísima, la mitad de la población era nacida en el exterior. A partir de 1950 ya no hay migración transcontinental. El nuevo patrón incluye migraciones dentro de la región y asiáticas. La sociedad argentina se formó como resultado de una corriente inmigratoria europea, y de eso derivó una personalidad europeizante. En Europa tienen una actitud de aceptar la inmigración entre sus países y no los inmigrantes de otros continentes. Acá es al revés. Si vinieran europeos, no habría problemas. Nadie va a meter presos a suizos indocumentados, aunque eso no esté escrito en ningún lado. En cambio, la inmigración limítrofe es ilegal.

La bancada justicialista de la Cámara de Diputados promovió en 1997 un proyecto de ley migratoria que lleva la firma de los diputados nacionales Sergio Acevedo, Pascual Rampi, Carlos Dellepiane, Miguel Robles, Alberto Herrera y Lidia Mondelo. En el informe anual sobre los derechos humanos en la Argentina en 1997, el CELS publica el proyecto de ley. El artículo 48 del mismo propone una multa de 500 a 50.000 pesos por cada extranjero al cual se le proponga trabajo u ocupación remunerada o sea alojado, si se trata de un ilegal. El 15% de esta multa se otorgaría a los funcionarios que intervinieran en las inspecciones, y en el caso de que la constatación de la infracción se hiciera en función de una denuncia, el 15% de la multa se destinaría a la persona física o ideal que efectuara la misma. Denuncie a su peruano ilegal favorito y llévese un 15% de comisión. El director de la Dirección Nacional de Migraciones, Hugo Franco, defendió el proyecto, que finalmente no prosperó.

-Muchas veces los extranjeros no denuncian lo que les pasa porque son indocumentados, y eso los expone a un castigo peor -dice Juana Kweitel, del CELS-. Acá vino una chica peruana que fue violada y no quiso hacer la denuncia porque no tenía documentos.

El Inadi realizó una encuesta sobre 800 casos en total, de la Capital y el Gran Buenos Aires. La encuesta fue realizada por la Unión de Jóvenes contra la Discriminación. Ante la pregunta sobre cuál es el grupo de inmigrantes que peor se integra a nuestro cultura, los habitantes del Gran Buenos Aires señalaron en un 32,4% a los bolivianos, el 13,4% a los peruanos, el 13% a los coreanos, el 8,5% a los chilenos y el 7,5% a los paraguayos. El 85% contestó que creía que los inmigrantes causaban desempleo. Ante la pregunta de con qué persona integrante de una comunidad inmigrante no se casaría, el 40,4 por ciento de las mujeres y el 34,2 por ciento de los hombres no se casarían con una persona de la comunidad boliviana.

José Sandoval es peruano y secretario de la Asociación Manco Capac. Cano hasta la blancura y morocho. Juan Manuel Prado Guevara es locutor del programa Nosotros los peruanos, que sale por Radio Cultura. Y el Indio Comanche, personaje mítico de Titanes en el Ring, peruano por nacimiento, es este hombre imponente de 73 años que parecen apenas 50, pañuelo de seda, gran anillo de oro en el meñique, que dice llamarse Elías Revoredo Aguilar y es el presidente de Manco Capac.

-Yo he visto a policías llevarse a muchachitos tucumanos o santiagueños sin ningún motivo más que el ser morochito -dice Elías-. Los policías, pero ciertos policías, no los oficiales, son los primeros en discriminar. Hace 35 años uno venía a la Argentina y le decían: Peruanito, dame la mano. Y lo tocaban como un talismán de la buena suerte. Lo mismo en Francia. Pero cuando hubo demasiada gente con la piel oscura ya no querían saber nada. Y eso está pasando acá. Es mucho peor con los peruanos que con los bolivianos. Bolivianos habrá un millón y peruanos somos 20.000.

Gabriel Jurisich es abogado y presidente de la Subcomisión Jurídica de la Federación Argentina de Colectividades (951-6408).

-Si vos ves la tasa de incidencia del delito de estas nacionalidades, es ínfima, y sin embargo los detienen todo el tiempo por portación de cara. Muchos jueces dicen: Ah, es boliviano, viene a quitar trabajo. Esto es prejuzgamiento y yo debo tener diez o quince causas de prejuzgamiento. No hay pruebas, pero por ser bolivianos siguen presos, porque si fueran argentinos ya estarían libres.

Simón Carlos Coria habla bajito y se mira las manos, como si hablara a través de esos dedos inflados, poderosos. Es boliviano de La Paz, pero hace 15 años que vive en la Argentina, es contador y sueña con que sus hijos argentinos puedan tener una profesión.

-Tuve problemas más que todo con la policía. Cuando te ven morochito, bajito, te dicen: A ver, documentos. Algunos te dejan ir y otros aunque tengas todo en regla te detienen por averiguación de antecedentes.

Simón Carlos Coria, boliviano, volvía a su casa a la medianoche en taxi, con bastante plata en el bolsillo de un trabajo que había cobrado. Quiso pagar con un billete grande -el viaje había salido diez pesos, pagaba con cincuenta- y el taxista no tenía cambio. Entonces Simón le pidió que esperara, que iba a ver si la mujer tenía más chico. El taxista le gritó ladrón. Llegó la policía y la emprendió a patadas con Simón, que terminó preso.

-Estuve detenido, incomunicado, tres días. Otra vez tenía una reunión a la 1 de la tarde en Scalabrini Ortiz y Corrientes. Crucé corriendo la avenida porque llegaba tarde y me para un policía: ¿Usted, por qué corre? Le digo que tengo una reunión, me pregunta en qué trabajo y si estuve detenido. Le digo que a veces me llevaron por averiguación de antecedentes, pero que nunca hice nada. Entonces llamó a una patrulla y me llevaron a una comisaría. Me quitaron el documento, los cordones, el cinturón. Esperá acá, me dijeron. Espero y no vienen. A las cinco menos cuarto me soltaron. Pero el problemita ése es con la policía, no con los vecinos.

-¿No le da bronca que le pase esto?

-Ya me acostumbré. Sabe qué pasa, que si al lado mío hubiera un argentino y le pidieran a ése y al otro y al otro, pero es nada más que al boliviano. Eso es malo. Yo creo que es por el detallito de la piel.

El detallito de la piel. Detalle que lastima.

Texto: Leila Guerriero

Ilustración: Carlos Nine

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, , camilitahhhhh dijo

me parece muy mal la discriminacion y no mo gustaria que me discriminen a mi por ser argentina…

, , maggie dijo

Estoy por crear un test sobre xenofobia, si tienen información que me puedan pasar, excelente este es mi correo: maggie89@hotmail.com gracias!

, , JOAKIN dijo

MATAN EN ARGENTINA A CIENTOS DE BOLIVIANOS POR SER DE OTRO COLOR DE PIEL?
Tras el último caso de xenofobia y racismo conocido en Argentina, el Gobierno de Bolivia ha develado un dato por demás alarmante: más de 100 asesinatos de compatriotas en el país vecino no han sido resueltos.

Si son tantos los bolivianos y descendientes de bolivianos, supuestamente vejados por su condición de tales o por el color de su piel, ¿qué es lo que ha hecho el Estado hasta ahora para protegerlos?

Es cierto que la resolución de estos casos no depende de autoridades nacionales, sino de las instituciones argentinas llamadas por ley, a velar por la convivencia pacífica y los derechos humanos. Pero los hechos distan mucho de las normas, por lo que el Gobierno boliviano debía velar por los derechos de los compatriotas que han migrado a otras latitudes, debido a distintos motivos, sobre todo económicos.

Para nadie es desconocido que la actual administración gubernamental ha potenciado las legaciones diplomáticas en países como Argentina, que han sido tomados en cuenta para las elecciones presidenciales del 6 de diciembre. Así como la participación de los bolivianos migrantes ha despertado interés en el Gobierno, es lógico que suceda lo mismo con los casos de xenofobia y racismo que han rebrotado.

Ojalá que los funcionarios dentro y fuera del país, ya no esperen agresiones como la sufrida por una adolescente de 16 años, argentina hija de bolivianos, atacada por su ascendencia y el color de su piel.

El racismo, que ha salpicado estos hechos de violencia, merece una condena tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, y debía motivar acciones sostenidas de nuestras autoridades, que tanto han enarbolado esa bandera a la hora de atacar a la oposición.

http://www.lostiempos.com/diario/opinion…

, , ana dijo

Castells le gritó “nazi” a Bonafini por sus insultos contra bolivianos
11:33 | El País | “Yo estaba a un metro de Hebe de Bonafini, yo escuché cuando le decía ‘fuera de acá, la Plaza es nuestra, bolivianos de ******’, relató el dirigente piquetero.
16 de diciembre de 2009

El dirigente piquetero Raúl Castells aseguró hoy haberle gritado “nazi” a la presidenta de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, luego de que ésta insultara a un grupo de ciudadanos bolivianos que reclamaba “justicia” por la muerte de un joven, presuntamente en un hecho de gatillo fácil policial.

Según Castells, Bonafini fue a Plaza de Mayo a encabezar un acto de repudio a las supuestas amenazas contra la presidenta Cristina Fernández, como “una forma de provocarnos” a él y a varios de sus seguidores por una huelga de hambre realizada en reclamo de planes de asistencia social para desocupados.

“Empezó a agraviar” a los bolivianos que habían llevado a la Plaza de Mayo el ataúd con los restos del muchacho asesinado en su interior, para velarlo y reclamar “justicia”.

“Eso generó un clima de tensión. Yo estaba a un metro de Hebe de Bonafini, yo escuché cuando le decía ‘fuera de acá, la Plaza es nuestra, bolivianos de ******’. Yo le respondí ‘nazi’ por lo que le decía a la gente de Bolivia”, relató el dirigente piquetero a radio Diez.

http://www.unosantafe.com.ar/contenidos/2009/12/16/Castells-le-grit%C3%B3-%22nazi%22-a-Bonafini-por-sus-insultos-contra-bolivianos-0028.html

, , yennifer arauco dijo

hola soy yeni la verdad que yo tambien vivi una discriminacion por una compañera del colegio ella decia que era una peruana penso q con subir fotos,videos y muchas cosas me iba hacer daño la verdad ese año q yo pase en ese cole fueron lindos y en partes feos porq yo se que personas que vienen de otros paises es porq por ahi en su pais no hay trabajo o no encuentran trabajo entonces nosotros tratamos de buscar un pais que nos pueda ayudar. yo que soy peruana se que en mi pais viene muccha gente extranjera y siempre los tratamos con la mejor onda por ahi yo no soy nadie pero esta discriminacion cada vez se vuelve mas grande y nosotros q somos seres humanos no debemos permitir que la gente se llene la boca hablando mal de nuestro pais por ahi hay gente q no es asi pero con todo loq yo vivi siempre defendi mi pais y lo seguire haciendo hasta la muertee ahora q me cambie de cole es todo diferente saben q soy peruana y eso es mi orgullo serlo porq se q mi pais va a recibir bien a toda la gente q venga de otros paises
nosotros tenemos que decir basta al discrriminacion nosotros no somos nadies para discriminar el unico que puede discriminar es dios…y nadie mas asi que toda esa gente q se llene la boca hablando de q los peruanos venimos aca a ser delincuentes por ahi son otras personas pero no todosm son los mismos…

, , Gabriela dijo

La Argentina tiene un gran problema de racismo y nadie quiere abrir los ojos para ver esta realidad. La Argentina es uno de los paises mas racistas del mundo. Lo unico que faltaba es que argentinos echen la culpa a los inmigrantes de su propia miseria. La miseria argentina la debemos a todos los corruptos, mentirosos y estafadores que son 100% argentinos, que ademàs se dan el lujo de buscar chivos expiatorios. Estoy descepcionada de la falta de humanidad de tanta gente que no se da cuenta de lo que dice.
Era extrajero y tu me recibiste.

, , Paula dijo

Yo creo que habría que cambiar la mentalidad de nosostros como adultos primero para poder enseñar con nuestro ejemplo a nuestros jóvenes.Ellos son el reflejo de lo que han escuchado en nuestra casa, en la escuela, etc…También tendríamos que recordar las personas argentinas de dónde han venido nuestros abuelos o bisabuelos, su procedencia, sus raíces y nos daríamos cuenta que es necia la postura de pelear por la tierra.Nos olvidamos que en este suelo somos libres e iguales, somos personas… es triste que nos consideremos superiores a nuestro rpójimo.

, , ANI dijo

Lo que pasa que ARGENTINA se cree la europa por eso discrimina pero cuando van a España sienten la discriminacion y ahi es cuando hablan de xenofobia


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