Ese banderín junto al menú del día

El escenario, el comedor dentro del box de Citroën. El hincha: Sebastien Loeb, quien incluso durante su estadía en Buenos Aires previa al comienzo del rally se hizo un rato para ir a ver el Superclásico en La Bombonera. Hasta pasó por el vestuario, donde charló con el “Pato” Roberto Abbondanzieri y Martín Palermo.

Cinco, el número del francés

En uno de los mejores momentos de su carrera, esa es la cifra de veces seguidas que ganó en la Argentina. También, las victorias consecutivas en 2009 (todo lo que se corrió) y los títulos mundiales (2004-2008).

Desde hace varios años, sus autos de competición llevan bien grande el número 1. Pero hoy el número que podría, simbólicamente, identificar al francés Sebastien Loeb es el cinco. Esa es la cifra de veces seguidas que ganó en el Rally de la Argentina. También las carreras que se llevó en el año -todas, como si fuera un trámite- y los títulos de campeón del mundo, desde el 2004 al 2008.

SOCIEDAD. Los pilotos y navegantes junto al director deportivo de Citroën, Olivier Quesnel.

La última vez que Loeb no se subió a lo más alto del podio de la Argentina fue en 2004, cuando termió segundo (en 2003 había abandonado). Desde esa fecha, el francés se llevó todos los rallies en las sierras cordobesas. Con su navegante, Daniel Elena, fue consolidándose en todo el mundo hasta transformarse en el más ganador de la historia del campeonato mundial: 52 victorias, muy por delante del finlandés Marcus Grönholm y del español Carlos Sainz.

Su momento con el equipo Citroën parece inmejorable. Ganó todos los puntos posibles en lo que va de 2009, terminando primero en Irlanda, Noruega, Chipre, Portugal y, hoy, Argentina, y encaminándose hacia su sexto título mundial consecutivo (tiene tres a bordo de un Xsara y, de lograr coronarse este año, serían tres con un C4).

A los 35 años, el futuro del piloto -que arrancó su participación en el mundial en 1999 y fue campeón del mundial junior de la WRC en 2001, con un Citroën Saxo- aparece ligado a la marca, aunque deberá renovar contrato durante el segundo semestre del año. La casa francesa ya ratificó una y otra vez que no quiere cambiar a este Caballero de la Legión de Honor francesa como su piloto número 1. Motivos para no hacerlo, al igual que éxitos y victorias, le sobran.

Por Ariel González Mouls, de la Redacción de Clarín.com. Enviado especial a Córdoba.

Villagra, en la elite

Con su cuarto puesto, Federico Villagra fue el mejor piloto agentino en el Rally de la Argentina 2009, por el Campeonato Mundial. Lo acompaña el millonario Jorge Perez Companc.

SONRISA. El “Coyote” saluda al público tras llegar al parque de asistencia.

Federico Villagra escribió su mejor página en el Rally de Argentina. La consistencia del cordobés, su habilidad para superar inconvenientes y, fundamentalmente su inteligencia para administrar la potencia del Ford WRC que maneja, lo llevaron a una cuarta posición que ya entró en la historia de esta carrera. Un solo argentino ganó en el rally de su país: Fue Jorge Raúl Recalde en 1988, con Lancia Delta. El de Mina Clavero estuvo otras veces en el podio. Pero en este ranking histórico el otro argentino que marcó su paso por el rally autóctono fue el futuro candidato presidencial Carlos Alberto Reutemann, que logró dos terceros lugares en 1980 (Fiat 131) y 1985 (Peugeot 205).

Villagra (nacido en Córdoba el 2 de mayo de 1969) es, hace varios años, el mejor referente local. Conquistó cinco campeonatos nacionales y hace tres años llegó al Campeonato Mundial. Entonces fue convocado por la familia Perez Companc para reemplazar a Juan Pablo Raies, quien manejaba uno de los autos con los que el equipo debutó en el Mundial. El otro era de Luis Perez Companc, ya retirado del rally.


RAMPA. La dupla Villagra-Perez Companc al recibir los premios por el cuarto puesto.

No fue fácil para Villagra entrar en la elite del rally. Al tener de navegante a Jorge Perez Companc, de comprobada experiencia, algunos conocedores del tema crearon una polémica. Jorge del Buono, por ejemplo, navegante histórico de varios pilotos, dijo el año pasado: “Es imposible acelerar a fondo si uno lleva en la butaca derecha a un empresario que tiene un capital de 3,5 mil millones de dólares”. Obviamente, ni Perez Companc ni Villagra coinciden con esa apreciación. Y si uno analiza algunos tiempos parciales, como los logrados el sábado en el tramo El Cóndor-Copina, comprobará que Villagra no deja de acelerar a fondo por tener a un millonario como copiloto.

La cuestión es que Villagra construyó su carrera paso a paso y, a punto de cumplir 40 años, consiguió en la Argentina un resultado superior al que esperaba. “Espero estar entre los cinco primeros”, le dijo a este observador antes de largar el jueves. Terminó cuarto, por los retrasos de Peter Solberg y Latvala en la última etapa. Fue conmovedor verlo al cordobés bajarse del Focus, que llevaba una bandera argentina en el techo, al terminar el último especial en el estadio Córdoba. Su sonrisa iluminó el mediodía,. mientras miles de aficionados lo ovacionaban.

En el Parque de Asistencia hubo otras sonrisas. La mayor fue la director deportivo del equipo Munchis, Martín Christie, otro navegante legendario que, a partir de la inversión de los Perez Companc, armó y conduce al team con enorme profesionalismo. “Se trabajó mucho para este resultado. Para nosotros es fundamental sumar puntos en el Mundial de Marcas. Y para Federico y Jorge el cuarto lugar es el premio que merecían”, confió Christie. Reveló que el Ford es alquilado al equipo oficial y, pese a eso, reciben de la marca la misma atención que los autos oficiales de Latvala e Hirvonen.

Villagra le dio ora cuota de alegría a los cordobeses que tapizaron las sierras con su entusiasmo. La proóxima cita para el cordobés, a nivel mundial, será en Cerdeña. Pero antes, como siempre, se volverá a subir a su Mitsubishi N4 para retomar el campeonato nacional en Cutral-Có.

Por Néstor Straimel, especial para Clarín desde Córdoba.

Fotos: Ariel González Mouls

Loeb ratificó su reinado en el Rally de la Argentina

El piloto francés arrasó a sus rivales y se quedó con su quinta victoria consecutiva en Córdoba. Sordo, con el otro Citroën oficial, fue segundo. Gran actuación del argentino Federico Villagra: terminó cuarto.


EN LO MAS ALTO. Loeb (derecha) y Elena en el podio en Carlos Paz.

El reloj digital del WRC, a metros de la entrada al parque cerrado, marcaba las 7 de la mañana con 19 minutos y 40 segundos. Veloz, a bordo de un pequeño scooter, el francés Sebastien Loeb llegó con su navegante Daniel Elena a retirar la tarjeta de control de tiempos a la hora exacta: las 7.20, sin regalar segundos, al igual que lo hace en los caminos más duros del mundo. Tranquilo, caminó hasta su C4 y lo encendió. El sonido inundó la fresca mañana en Carlos Paz. Fue el principio de una rutina que terminó como en los últimos cinco años en Córdoba: ganando, cómodo, el Rally de la Argentina. Llevándose, implacable, todas las carreras en lo que va del año.

Se puede decir que, aunque había que ratificarlo durante el domingo en los cinco especiales restantes, la victoria del francés había quedado prácticamente sellada ayer. Tras un comienzo difícil el viernes (tenía un problema en el motor, que se apagaba al bajar el régimen de revoluciones en las zonas de baja velocidad, según explicó a Clarín.com el jefe deportivo del equipo Citroën), en el que quedaba a más de 16 segundos de la punta, Loeb salió el sábado a dar lo máximo posible. Exigiéndose a fondo y arrastrando a sus rivales a hacer lo imposible por seguirlo.


CON TODOS. Loeb junto a los integrantes del equipo Citroën.

Entonces, el múltiple campeón del mundo voló en la zona de Traslasierra. No sólo descontó esos 16 segundos, sino que terminó la segunda etapa en primer lugar, con una diferencia de 58s6 sobre su compañero de equipo, Dani Sordo. “Es una computadora, hace lo que quiere”, se escuchó decir a una de las autoridades deportivas del rally esta mañana, antes de que el francés pasara a retirar su tarjeta de control.

Lo que hizo este domingo fue, quizás, más de lo que se esperaba. En lugar de andar “tranquilo”, regulando la diferencia en el día más corto de los tres que tiene el rally en las rutas (48 kilómetros de especiales, contra más de 140 el viernes y el sábado), Loeb amplió la distancia: terminó a 1m13s1 de Sordo. Henning Solberg (Ford Focus del equipo Stobart VK M-Sport) fue tercero, tras los problemas de Jari-Matti Latvala y su Ford Focus oficial (anoche había abandonado el restante, el de Mikko Hirvonen, por problemas en la bomba de agua).


BRINDIS. Loeb celebra dentro del box en el parque de asistencia.

Para destacar, la actuación del argentino e ídolo local Federico Villagra, que con su Ford Focus del Munchis Team navegado por Jorge Pérez Companc llegó en el cuarto lugar, a casi seis minutos de la punta, aprovechando la caída al sexto lugar de Latvala y el retiro de Petter Solberg.

Precisamente, la gran frustración del día fue para el noruego. El carismático piloto -que corre con un Citroën Xsara 2006 privado- había partido cuarto y, cuando venía saboreando treparse al podio, la mala suerte le llegó. Fue en el especial número 20, cuando sufrió un desperfecto mecánico.

En el Grupo de Producción, el príncipe qatarí Nasser Al-Attiya pudo llevarse de Córdoba lo que había venido a buscar: el triunfo. El piloto, con su Subaru Impreza, no desaprovechó la oportunidad de descontarle puntos a los líderes del campeonato, que no se presentaron en el Rally de la Argentina. El segundo puesto fue para el argentino Juan Marchetto (Villagra Racing, a poco más de 17 segundos minutos del líder) y el tercero para el cordobés Marcos Ligato (Tango Rally Team), a casi dos minutos del ganador.

Este domingo, al igual que en las jornadas anteriores, las sierras fueron tomadas por miles de personas en todos los especiales, confirmando la vigencia y espectacularidad del Rally de la Argentina. Ahora, resta saber si finalmente el país perderá su fecha en 2010 -tal como está estipulado por el sistema de rotación en el nuevo calendario de la Federación Internacional del Automovilismo- o si prevalece la posición de los equipos más importantes (Citroën, Ford) de mantener como no rotativos a los rallies más tradicionales. Miles de cordobeses desean no tener que esperar 24 meses para la próxima fiesta.

Texto y fotos: Ariel González Mouls, de la Redacción de Clarín.com. Enviado especial a Córdoba.


SALUDO. La dupla ganadora instantes después de arribar al parque de asistencia.


RELOJ. La mañana en el parque cerrado, cuatro minutos antes de la llegada de Loeb para poner en marcha su auto.


NUMERO 1. La planilla de control de tiempos que la dupla Loeb-Elena retiró del parque cerrado.


DESTINO. Elena y Loeb caminan tranquilos, a las 7.20 de la mañana, rumbo al C4.


PARTIDA. Con Loeb sentado detrás del volante, el navegante Elena espera el momento exacto para la partida. El cierre sería con la quinta victoria seguida en Argentina.

Cuatro autos del equipo Tango fueron excluidos de la carrera

Los comisarios deportivos tomaron la decisión sobre los autos de Cantón, Elvira, Campos y Madero, tras hallar paragolpes y guardabarros de fibra de vidrio en lugar de los reglamentarios de aluminio.

Cuatro de los ocho autos del Tango Rally Team -el equipo que regentea el cordobés Marcos Ligato y que nació con el aporte de David Nalbandian, ahora alejado- fueron excluidos anoche del Rally de la Argentina. La decisión de los comisarios deportivos fue tomada tras detectar el uso de piezas (guardabarros delanteros en tres casos y paragolpes en el restante) de fibra de vidrio en lugar de aluminio, como establece el reglamento del campeonato mundial.

Las sanciones, que se fueron confirmando con el correr de las horas, cayeron sobre los autos (Mitsubishi Lancer Evolution IX) de José Ignacio Cantón (número 69), Agustín Elvira (70), Ezequiel Campos (67) y Nicolás Madero (154). Las sanciones ya tienen la firma de los pilotos confirmando que no habrá una apelación a la decisión.

Las exclusiones fueron por un motivo similar: el uso de piezas de fibra de vidrio en lugar del aluminio que exige el reglamento del campeonato mundial de rally. En el caso de Madero, la falta fue hallada en el paragolpes trasero. En tanto, el resto fue en los guardabarros delanteros (izquierdo y derecho). Sólo a Cantón se le suma el capot.

Los cuatro autos restantes del Tango (Frederic Sauvan, Daniel Sacur, Alejandro Cancio y Marcos Ligato) cumplen con las piezas homologadas exigidas para los autos de competición del grupo de producción, según afirmaron directivos del equipo a través de un comunicado.

“El equipo admite un error involuntario al emplear el mismo material que utiliza habitualmente en las piezas objetadas en el Campeonato de Rally Argentino. Las piezas objetadas y el material con el que fueron construidas tienen el mismo peso, dimensión y forma de las originales, que de hecho se utilizan actualmente en el Campeonato de Rally Argentino por el alto costo y la falta de repuestos originales en el país. Es muy importante destacar que no generan ventaja deportiva alguna. Las mismas partes que fueron objetadas pasaron por la verificación técnica previa a la largada de la carrera”, expresó el Tango Rally Team.

Las autoridades de la carrera también sancionaron al auto del argentino Alberto Nicolás (número 76) por la falta de los guardabarros. En este caso, la tripulación rechazó firmar la sanción.

Por Ariel González Mouls, de la Redacción de Clarín.com. Enviado especial a Córdoba.

Rally: Loeb fue implacable y vuelve a ser el gran candidato

El francés de Citroën, ganador de las últimas cuatro ediciones en Córdoba, se recuperó de la mala jornada de ayer y le sacó casi un minuto de ventaja al segundo, Dani Sordo. Otra vez, las sierras fueron una fiesta. Mañana, la gran definición.

DE COSTADO. Loeb dobla durante el primer especial del día.

Implacable. Ese es uno de los adjetivos que mejor le quedan a Sebastien Loeb, quien con su Citroën C4 del Total WRT se recuperó de la mala jornada de ayer -había tenido problemas mecánicos- y ya está en el primer lugar. Así, el francés vuelve a ser el gran candidato, ya que le sacó una diferencia de 58.6 segundos a su compañero de equipo, el español Dani Sordo. Todo sucedió en medio de una gran fiesta armada a lo largo de la región de Traslasierra, por donde se realizaron una gran parte de los especiales.

Desde la madrugada, miles de personas se acomodaron en lo alto de la ruta provincial 34, que lleva el nombre de la gloria del rally nacional Jorge Raúl Recalde. En la salida del especial de El Condor, a unos 2.220 metros de altura, hubo unos dos kilómetros de autos estacionados a cada lado del camino, al igual que en el final de ese prime, en Copina, a 1.400 metros sobre el nivel del mar. Sin dudas, se mantiene como uno de los especiales que más disfrutan los cordobeses.

A FONDO. El Ford Focus de Henning Solberg en el tramo El Mirador-San Lorenzo.

Clarín.com siguió la carrera desde el primer tramo del día, en la pequeña localidad de Panaholma, a 18 kilómetros de Mina Clavero. Allí, todo el pueblo -donde viven unas 50 familias- más los habitantes de las localidades vecinas pudieron disfrutar, pocos minutos después de las 9.40, de la velocidad y la potencia de los World Rally Cars durante el primer especial del día, entre El Mirador y San Lorenzo. Muchos estaban allí desde la madrugada, bajo el rocío y el frío, reservando el mejor lugar para ver la competencia.

En los resultados, al cierre de la mitad de etapa, ya estaba clara la tendencia: Loeb venía volando y ganaba todos los especiales de la mañana. Eso le permitía colocarse primero, desplazando a su compañero de equipo Sordo al tercer lugar. Hirvonen había logrado resistir un poco mejor, colocándose en el segundo puesto. Por su parte, el argentino Federico Villagra (Ford Focus Team Munchis) se metía séptimo en la clasificación del Grupo A8.

En tanto, en el Grupo N (Grupo de Producción) llegaban malas noticias para las aspiraciones argentinas: Nicolás Madero -en primer lugar hasta ayer-, Gabriel Pozzo -segundo- tenían problemas técnicos y se quedaban sin chances de seguir peleando. También Claudio Menzi (Subaru, equipo Baratec) seguía el mismo camino, tras chocar contra un árbol.

POTENCIA. Mikko Hirvonen al pasar por la localidad de Panaholma.

Durante la tarde, Loeb volvió a demostrar que haber ganado los últimos cinco campeonatos del mundo no es casualidad. Cuando la situación se pone difícil, el francés aparece. Así, terminó el día -Super Especial en el Estadio Córdoba mediante- como claro líder del Rally de la Argentina, sacándole una ventaja de 58s6 a Dani Sordo y más de un minuto treinta al tercero, Jari-Matti Latvala. Por su parte, Villagra siguió escalando en las posiciones con un tremendo tiempo en El Condor-Copina II, colocándose sexto, pero a casi 3m30s de la punta. En tanto, Mikko Hirvonen (Ford Focus oficial) tuvo problemas mecánicos y descendió hasta el octavo lugar.

FRENADA. Latvala baja cambios antes de encarar una curva cerrada a la izquierda.

En el Grupo N, el final de la tarde mostró al qatarí Nasser Al-Attiyah en lo más alto, por delante del argentino Juan Marchetto (Villagra Racing) a 52 segundos y del cordobés Marcos Ligato (Tango Rally Team) a 2m26s.

Mañana será el momento de la gran definición. Será desde las 8.48 (los autos saldrán desde el parque de servicio en Carlos Paz a las 7) con el especial Villa Giardino-La Falda. La fiesta del rally terminará después del mediodía, con el último de los tres Super Especiales dentro del Estadio Córdoba. A ese lugar Loeb buscará llegar, nuevamente, con las cosas resueltas.

Texto y fotos: Ariel González Mouls, de la Redacción de Clarín.com. Enviado especial a Córdoba.

DERRAPANDO. El noruego Petter Solberg volvió a dar espectáculo en las sierras.

VELOCIDAD PURA. Uno de los Ford Focus del equipo Stobart.

CANDIDATO. Loeb se recuperó con una gran jornada.

CHICO. La potencia del Suzuki Swift de Burkart.

BAJADA. Uno de los autos del parejo grupo N4.

DE LOCAL. Federico Villagra y su Ford en el primer especial de la jornada.

Citroën confirmó su apoyo para que el rally siga en Argentina en 2010

El jefe de los equipos de competición de Citroën y Peugeot, Olivier Quesnel, confirmó esta tarde -desde el parque de asistencia, en una charla con la prensa argentina- que las marcas que representa apoyarán la continuidad del Rally de la Argentina en 2010, año en el cual debería ceder su lugar según el nuevo sistema de rotación implementado por la Federación Internacional del Automovilismo (FIA).

“Mi posición, la de los equipos y marcas que represento, es que la Argentina mantenga su fecha. Creemos que la mejor opción es armar un calendario de 14 fechas, de las cuales ocho sean fijas, colocando en esa categoría a los rallies con más historia y convocatoria (Montecarlo, Córcega, Argentina, entre otros), cuatro rotativas y dos nuevas, como por ejemplo Brasil o China”, expresó Quesnel. La misma posición, según confío, mantienen los directivos de los equipos de rally de Ford, el otro peso pesado que queda en pie en la categoría tras los retiros de Subaru y Suzuki.

Por otra parte, consultado sobre la continuidad del francés Sebastien Loeb como piloto número uno de la marca, el máximo responsable deportivo de Citroën afirmó que, aunque todavía no se cerró el contrato, están “esperanzados en que todo siga igual. Nosotros estamos felices con él, y él con nosotros, que lo vimos crecer como piloto y como persona”.

Sordo fue el más veloz y se quedó con la primera etapa

Ante un marco de público espectacular, el piloto español puso a su Citroën C4 en lo más alto de la general, por delante de Hirvonen (Ford) y el francés Loeb.


SALTO. El C4 del Total WRT “vuela” en el especial Capilla del Monte-San Marcos.

El Rally de la Argentina arrancó con todo. Desde la madrugada de este viernes, miles de cordobeses se acomodaron en las sierras del Valle de Punilla para ver los especiales de la primera etapa de la edición 2009, en un día frío al que no le faltó el fervor y el fanatismo de siempre. En los resultados, el español Daniel Sordo (Citroën C4 Total WRT) tuvo un gran cierre de jornada y se colocó al frente de la general.

MULTITUD. Cerca de La Cumbre, disfrutando el paso de los primeros World Rally Cars.

Con carpas de todos los colores y formas, en entre el humo de los asados de la noche anterior, y aguantando una temperatura que rozaba los 10 grados -pero con una sensación mucho más baja, producto de un fuerte viento-, el público predominantemente cordobés esperó con paciencia el paso de los primeros autos, que partieron desde La Cumbre rumbo a Agua de Oro a las 7.45.

Clarín.com presenció la pasión de la gente a lo largo del tercer especial de la jornada, el tramo Capilla del Monte-San Marcos Sierras, el más extenso de todo el rally. Fueron 22.45 kilómetros, en un trazado muy técnico, trabado, con un alto porcentaje de la ruta en ascenso. Este fue también, durante la tarde, el séptimo prime.

Allí, al igual que en el resto de los especiales, el público gritó y aplaudió ante el paso de los potentes World Rally Cars, con el francés Sebastien Loeb y su C4 a la cabeza. Precisamente, el múltiple campeón del mundo terminó el mediodía -al cumplirse el especial número 5- a sólo 6 décimas del puntero, el finlandés Mikko Hirvonen (Ford Focus oficial). Tercero quedaba Sordo, a 5 segundos. Federico Villagra, el único argentino entre el grupo A8, cerraba la “media etapa” noveno. Por su parte, el cordobés Gabriel Pozzo lideraba el grupo N4, con una buena ventaja sobre Toshi Arai.


DE COSTADO. Sordo en plena bajada.

Sin embargo, las cosas cambiaron bastante en la segunda parte de la etapa, con los especiales 6 al 9. Bajo una fina lluvia en algunas zonas, fue Sordo quien tuvo el mejor desempeño, sobre todo en el último especial (La Cumbre-Agua de Oro II): marcó un gran tiempo de 12m34s0 que le permitió colocarse primero (1h45m11s3), por delante de Hirvonen (ahora a 5.1 segundos) y de su compañero de equipo Loeb, quien tuvo problemas con el motor de su máquina y quedó a 16s3. Pero todavía queda mucho, y más que a nadie, al quíntuple campeón del mundo y ganador de los últimos cuatro rallies en Córdoba no se lo puede dar por vencido jamás. “Tuvimos problemas con el motor, y perdimos mucho tiempo. Además, el camino estaba muy roto”, expresó al terminar el día de competencia.

FRAZADA. Una mañana fría en las montañas cordobesas.

Entre los argentinos, Villagra colocó finalmente su Ford en el octavo lugar, a 2m38s9 de la punta. Durante la tarde no sólo cambió la situación para los de la clase mayor, sino también para los del Grupo de Producción: Pozzo, con problemas de dirección, perdió toda la ventaja que llevaba y le dejó el primer lugar a Nicolás Madero (Mitsubishi Evo IX Tango Rally Team), con 12s3 de diferencia sobre el cordobés del equipo Barattero.

La fiesta para la gente y la velocidad seguirá mañana, con velocidad desde las 9.38, con el especial número 10: El Mirador-San Lorenzo. Poco después, a las 11, llegará el que para muchos es el más espectacular del rally, que va desde El Cóndor a Copina, en una tremenda bajada desde los 2.220 metros a cerca de los 1.400.

Texto y fotos: Ariel González Mouls, de la Redacción de Clarín.com. Enviado especial a Córdoba.

VUELO. El polaco Michal Kosciuzko salta con su Suzuki Swift.

ESPECTACULAR. El andar del noruego Petter Solberg, a bordo de un Citroën Xsara.

POTENCIA. Henning Solberg, hermano de Peter, durante el cuarto especial del día.

ACELERANDO. La máquina 155, del grupo N4 (autos de Producción)

TRACCION. El bestial empuje de uno de los WRC del equipo Stobart, con más de 310HP de potencia.

DESCENSO. Uno de los autos el equipo “satélite” de Citroën rumbo a San Marcos.

El Estadio Córdoba vibró con el arranque del Rally

Ante unas 20 mil personas, se corrió el primer Super Especial de la competencia. El más rápido fue el francés Loeb, ganador de las últimas cuatro ediciones en Argentina.

ACROBACIA. Petter Solberg saluda tras ganarle a su hermano Henning.

Pasión, mucha pasión. Eso fue lo que se vivió esta noche en el célebre Estadio Córdoba, en la capital provincial. Ante unas 20 mil personas, el Rally de la Argentina comenzó con el primero de los tres Super Especiales que se correrán allí. El más rápido fue el multicampeón francés Sebastien Loeb (Citroën C4 Total WRT), ganador de las últimas cuatro ediciones de la prueba en suelo cordobés.

DE COSTADO. El Citroën de Loeb toma una de las curvas dentro del estadio.

Aunque el estadio estuvo lejos de estar colmado, quedó ratificado el fervor que los locales sienten por el rally. Lo hicieron aplaudiendo cada una de las pasadas de los pilotos, gritando ante las maniobras más arriesgadas, al pasar de los autos de costado, casi tocando las barreras internas armadas con sacos de arena, maravillados ante la destreza del noruego Petter Solberg peleando en pista con su hermano Henning (Focus Stobart).

RAYO. Uno de los autos del grupo N4 pasa por la rampa del circuito.

La fiesta -con entradas que iban desde los 20 a los 80 pesos- había comenzado con un show de fuegos artificiales. Luego, arrancó la velocidad con un grupo de autos del N4, los de producción. Minutos después, el plato central: los World Rally Cars. El que tuvo el honor de arrancar la clase A8 fue el cordobés Federico Villagra (Ford Focus Munchis Team), aunque no fue una buena noche: quedó en el onceavo lugar, con quejas sobre el estado “patinoso” de la pista.

El segundo lugar entre los WRC fue para Mikko Hirvonen (Ford Focus oficial), a un segundo de Loeb, mientras que tercero quedó el español Dani Sordo (C4 Total WRT). Para destacar, la actuación del argentino Raúl Martínez (Subaru), quien con un auto del Grupo de Producción se colocó en el décimo puesto, por encima de autos más potentes como el de Villagra o el de Conrad Rautenbach.

El Rally de la Argentina seguirá mañana con los especiales que van del 2 (La Cumbre-Agua de Oro) al 9, todos de la etapa 1, hacia el norte de Carlos Paz.

Texto y fotos: Ariel González Mouls, de la Redacción de Clarín.com. Enviado especial a Córdoba.

DUELO. Los Solberg, acomodados para arrancar el duelo.

FIESTA. Los fuegos artificiales antes de la partida de los primeros dos autos.

TODO LISTO. Daniel Elena, navegante de Loeb, mira su reloj antes de la salida.

MULTITUD. Vista de una de las cabeceras y una de las plateas del Estadio Córdoba.


POTENTE. El Suzuki del polaco Michal Kosciuzko, uno de los más alentados por la gente.

Rally: los cordobeses coparon las sierras para ver el shakedown

Miles de personas fueron hasta la zona de Cabalango, cerca de Carlos Paz, para ver el testeo de los autos. Esta noche arranca la primera etapa, con el Super Especial en el Estadio Córdoba.

POLVAREDA. El Citroën de Dani Sordo arranca el “shakedown” en Carlos Paz.

Entre la niebla, y bajo una temperatura por debajo de los diez grados, miles de cordobeses coparon esta mañana las sierras de Carlos Paz. La cita -ineludible según el manual local de la pasión por el rally- era para ver de cerca el shakedown, las pruebas oficiales cronometradas que los equipos usan para testear y realizar ajustes de última hora en los autos.

Para llegar a ver, desde el principio, a los peso pesado de la categoría había que llegar bien temprano. Por eso, en pequeños grupos, miles de personas recorrieron los casi tres kilómetros -por un camino de tierra- que había entre la ruta hacia Carlos Paz y el punto de salida en velocidad de los autos. Eran las 7.30 de la mañana y ya muchos llevaban horas en la zona, incluso algunos se animaron a acampar.

CELULARES. Al costado del camino, ante el paso de uno de los Focus del equipo Stobart.

El shakedown comenzó en forma oficial a las 8 de la mañana para los pilotos prioritarios y sus World Rally Cars. Desde las afueras del barrio Colinas hasta Cabalango recorrieron poco más de 6 kilómetros con características “representativas” de toda la competencia. De eso se trata: usar esos pocos minutos de velocidad para ver cómo está el auto, qué está bien, qué hay que mejorar.

Y el que anduvo muy bien fue el francés Sebastien Loeb -ganador de los últimos cuatro Rally de la Argentina, y a quien se lo vio de muy buen humor sacándose fotos con el público antes de comenzar con la prueba-, con un mejor tiempo de 4m57s8 para su Citroën C4 del Total WRT. Lo siguieron Mikko Hirvonen (Ford Focus oficial), con 4m58s4 y el español Daniel Sordo (Citroën C4), con 5m00s1. En tanto, el “Coyote” Federico Villagra (único argentino en el grupo A8) anotó 5m10s1.

CAMINATA. Bien temprano, entre la niebla, rumbo a la zona del comienzo de las pruebas.


Por su parte, Petter Solberg, con su “viejo” (WRC 2006) Citroën Xsara y bajo la navegación del inglés Phil Mils, logró marcar un gran tiempo de 5m 02s2. Vale recordar que el noruego fue afectado directamente meses atrás por la decisión de Subaru de abandonar -por la crisis económica- el campeonato mundial, lo que lo obligó a buscar de apuro auspiciantes y auto para poder seguir corriendo.

CONTRASTE. Parte del público ubicado sobre las piedras, con una de las mejores vistas del camino.

Tras el shakedown, el rally se mudará al Estadio Córdoba para el comienzo de la primera etapa, el Súper Especial de 2,40 kilómetros en una pista de curvas rápidas levantada sobre el campo de juego. Será desde las 19.05 y los participantes deberán completar tres giros al circuito.

Texto y fotos: Ariel González Mouls, de la Redacción de Clarín.com. Enviado especial a Córdoba.

¿QUIEN ES ESTE SEÑOR, PA? La foto con Sebastien Loeb antes de largar el shakedown.

ACELERANDO. Petter Solberg sobre la tierra cordobesa.


SALUDO. El fervor de los cordobeses ante el paso de Loeb.

VELOZ. Uno de los Focus oficiales del equipo BP Ford Abu Dhabi.

COYOTE. Federico Villagra rumbo al shakedown.


FELICES. Un grupo de cordobeses listo para disfrutar de la competencia.