SALIR DE COMPRAS

Subido al tren de las confidencias les cuento que salí de compras ayer.
No sabía muy bien lo que buscaba hasta que la vi en el escaparate y me decidí:
me compre una quimera.
No una muy grande ni ostentosa. Ni siquiera una de oro como Chaplin, mas bien una chiquita, casi de bolsillo.
No crean que me salio muy cara, todo lo contrario .A decir verdad estaban tan en oferta que el vendedor me insistió en llevarme dos: una para ahora y otra por si se me cumplía la primera
Esto me hizo desconfiar un poco de la compra ya que si el tipo me decía que se podía cumplir iba a romper con la norma fundamental de toda quimera que es su incumplimiento. Pero la compre igual desechando la oferta de la segunda: una quimera vaya y pase pero dos es como mucho.
Ahora la llevo todo el tiempo conmigo; cada tanto la saco del bolsillo y la miro acariciándole un poco los bordes y dándole algunas vueltas sobre la palma de mi mano.
Se la mostré a mi familia pero no dio gran resultado: Silvi me dijo que necesitaba mas un par de medias y los chicos me preguntaron si no les había comprado nada a ellos.
No importa, no la compre para compartirla , todo el mundo sabe que es jodido compartir las quimeras, es como compartir los sueños o los calzoncillos: se corre el riesgo de encontrarse con desagradables sorpresas.
Si ustedes quieren les puedo decir donde la compre, eso si no corran mucho la pelota, porque puede pasar que aumente por la demanda y no hay nada peor que una quimera que, anhelada por muchísimos , vaya subiendo su valor.

Porque pasaría a ser mas que una quimera una terrible ambición.


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, , Reportar este Comentario linda dijo

Yo preferiria que me cuentes donde comprás las ideas!! jajajaja…la de comprar quimeras nunca se me habría ocurrido!! Cariños