FEEDBACK
Un grupo de investigadores fijó un nuevo récord en transmisión de datos mediante un rayo láser, alcanzando 26 terabits por segundo. A esa velocidad sería posible transferir toda la colección de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos -la más grande del mundo- a través de un cable de fibra óptica en sólo diez segundos.
El truco consiste en utilizar lo que se conoce como “óptica transformada de Fourier”, una modalidad que permite distinguir más de 300 colores diferentes en un rayo láser, cada uno codificado con su propia cadena de información.
El deseo de incrementar la capacidad de transferencia de datos en la tecnología de telecomunicaciones basadas en la luz, ha conseguido un buen número de avances en los últimos años. Las primeras tecnologías de cables de fibra óptica que se usaron codificaban las cadenas de datos como “curvas” en cada color de luz enviando una a la vez. Pero ahora nuevas técnicas usan varios láser para codificar diferentes cadenas de datos en diferentes colores de luz enviándolos todos al mismo tiempo a través de un cable de fibra óptica. En el punto que recibe los datos también hay osciladores láser que son capaces de distinguir cada señal, revirtiendo así el proceso.
“Es una etapa incipiente”, afirma Wolfang Freude, coautor del estudio y académico del Instituto de Tecnología Karlsruhe , de Alemania.
El profesor Freude y sus colegas se han concentrado en buscar la manera de crear tasas de transmisión de datos similares, usando sólo un rayo con pulsos extremadamente cortos. Dentro de estos pulsos hay un número de colores discreto de luz que se conocen como “peine de frecuencias”. Cuando estos pulsos se envían a través de fibra óptica, los distintos colores pueden agregar o quitar datos y combinarlos creando cerca de 325 diferentes colores en total, cada uno de los cuales puede ser decodificado en forma independiente.
Colores por doquier. La óptica transformada de Fourier es un conocido truco matemático que, en esencia, puede extraer los diferentes colores de un rayo de información basándose únicamente en los momentos en los que llegan las diferentes partes del rayo.
El equipo logró esto en forma óptica y no matemática logrando separar el rayo de llegada en diferentes rutas dependiendo de su hora de llegada, juntándolas de nuevo en un detector. De esta manera, reunir los datos de diferentes colores se resuelve observando el momento en el que llega cada dato en un diferente color.
El profesor Freude dice que esta técnica puede extrapolarse a un chip de silicio -como los que se usan en los procesadores de las computadoras- lo que aumentaría las posibilidades de su uso comercial.
“Piensen en el tremendo progreso en los fotones de silicio”, aseguró. “Nadie podría haber imaginado hace diez años que en la actualidad sería tan común integrar los complejos circuitos a un chip de silicio”.
- Sin Comentarios
- Sin votos
- Reportar este Posteo


Ultimos Comentarios