Febrero 10, 2009 | Por Néstor González Loza | # Enlace permanente
Nosotros poseemos documentación secreta capaz de aniquilar al vaticano.
Contamos con los instrumentos necesarios para que los Estados latinoamericanos dejen de financiar a la iglesia.
Y como los Estados latinoamericanos son los principales accionistas del vaticano, si nosotros usamos esos instrumentos, el vaticano quebraría en menos de tres meses.
Así que les proponemos un pacto.
Si el vaticano deja de bloquear la difusión de este proyecto, nosotros le entregamos esos instrumentos.
No esperaremos mucho tiempo.
La revolución francesa en Argentina, la abolición de la monarquía eclesiástica, está a punto de ocurrir.
Del vaticano depende su supervivencia
Febrero 6, 2009 | Por Néstor González Loza | # Enlace permanente
El Pacto Social que propone el gobierno trata de avanzar en un marco estratégico que permita tener un horizonte en común y ampliar así la base de sustentación para dejar atrás definitivamente las heridas abiertas por el corporativismo.
Los proactivos proponemos el diálogo social en la Argentina, pero sobre la base de la sinergia de clases.
En él tendrán similar protagonismo emprendedores y asalariados. Y el Estado será quien redireccionará el impuesto al beneficio empresario, para garantizar las condiciones y así evitar cualquier cimbronazo.
Las inversiones se multiplicarán cuando los diarios publiquen:
“Se Redireccionará una Parte del impuesto al beneficio empresario
Será depositada prorrateada en las cuentas del personal propio y de terceros de cada empresa”
De esa manera todos los asalariados serán rentables para sí y para su patrón y entonces ninguno quedará sin trabajo.
El Estado entonces se podrá ahorrar todo lo que gasta en asistencialismo.
La recaudación por el impuesto al beneficio empresario es menos del 10% de la recaudación global del Estado. Los demás impuestos podrían quedar como están pero recaudarán más.
No hay que coparticipar a cada provincia, hay que coparticipar a cada asalariado.
Es La Cuarta Postura.
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Febrero 2, 2009 | Por Néstor González Loza | # Enlace permanente
Traten de imaginar el siguiente mecanismo:
Se trata de una calesita apoyada sobre su eje, y además en cuatro ruedas ubicadas en los cuatro puntos cardinales en dirección al movimiento,
Cada rueda está impulsada por un motor eléctrico montado debajo del piso de la calesita.
Estos motores eléctricos se ponen en movimiento por turnos de un minuto cada uno.
Es decir que cuando a cada motor le toca el turno, la calesita ya está en movimiento, por lo cual el efecto que logra es aumentar cada vez más su velocidad.
La inercia va acumulando la energía, por lo que si se colocara un generador de energía en el techo de la calesita, podría producir más energía eléctrica que la que necesitan los cuatro motores para funcionar.
Es un mecanismo de movimiento constante, que además entrega energía para ser usada en otros usos.
De la misma forma está diseñada la sociedad, con cuatro vientos que impulsan la rueda del progreso.
Esos cuatro vientos han sido citados en muchas de las canalizaciones que he podido estudiar y son:
asalariados (600)
emprendedores (60)
líderes (6)
y místicos. (1)
Cuando los vientos (o las ruedas en el caso de la calesita) no están bien orientados, o peor, están orientados para oponerse mutuamente, el progreso se detiene.
Por eso es tan importante diseñar un mecanismo social, un sistema económico social sinérgico, ya que si no lo logramos en los próximos años, la especie humana se extinguirá irremediablemente.
Hay que pagarles a los asalariados por lo que hagan y no sólo por lo que necesiten, y el movimiento será constante.
Se acabará el desempleo y todas sus lacras que hostigan hoy a la sociedad mundial.
Febrero 1, 2009 | Por Néstor González Loza | # Enlace permanente
El problema de nuestra sociedad, el responsable de esta degradación constante no es la derecha.
Ni mucho menos la izquierda, ni la riqueza extrema ni el marxismo, ni el terrorismo como muchos piensan
El problema es la tercera postura, es la doctrina social vaticana, que es la fábrica de pobres instalada por el papa para mantener gobiernos populistas que continúen con la financiación estatal al vaticano (que a su vez les brinda gobernabilidad)
Y esa doctrina ha calado en todos los países del mundo, al imponerse como “Declaración Universal de los Derechos del Hombre”
El vaticano tiene idiotas útiles (como matraquita que me persigue por todo Internet) que creyendo que hacen “el bien” son los que intentan frenar a los que denunciamos esta verdad.
Y todavía tienen más audiencia que nosotros.
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Enero 31, 2009 | Por Néstor González Loza | # Enlace permanente
Nuestro objetivo es acabar con el desempleo y sus efectos, que son los que han puesto en jaque a nuestra sociedad:
Es importante que busquemos una teoría superadora de las tres grandes ideologías en decadencia, como una manera de desterrar esta forma de hacer política.
Más que importante es vital.
No podemos seguir debatiendo desde hace décadas sobre lo mismo y dar vueltas sobre un punto:
Desde un ángulo ‘que el capitalismo salvaje destruye el alma’, desde el otro ‘que el comunismo dictatorial destruye la razón’, o “que el corporativismo es mafioso”.
Se necesita inteligencia para terminar con este debate, se necesitan ideas mundiales. No creo que la solución sea patrimonio de un país o de una región.
Cuanto más internacionales, las ideas son más justas…
La cultura es sólo un mito, cuando se erige en obstáculo a las soluciones.
El ser humano no puede tener fronteras en cuanto a lo esencial, su trabajo y relaciones laborales justas, etc., derechos todos escritos como aspiración pero sin una doctrina económica que los pueda aplicar.
Nosotros ponemos a consideración nuestra “Teoría del Arrastre” o “Driving Forward Theory”, que no es incompatible con otras propuestas en danza.
Quizás muchos supongan que es una teoría superficial porque no pretendemos ‘mejorar’ al ser humano, sino sólo aprovechar todas sus potencialidades naturales. Pero es muy profunda, porque para entender sus incentivos a la acción hay que conocerlo en profundidad.
Ésa y no otra es la clave: hacer el pan con nuestra propia harina.
La principal virtud de nuestro proyecto, (que no lo muestra ninguno hasta ahora) es que no consideramos necesario que los protagonistas de la economía deban ser educados para la solidaridad o para ser ‘desapegados’ de lo material, porque sería como si a una lancha le sacáramos el motor y pretendiéramos marchar con remos.
Aunque cueste aceptarlo, ése es el error de todas las doctrinas económico-sociales hasta el presente.
Lo que tiene de innovador este nuevo sistema es la ‘justicia’ en la asignación de los beneficios generados en la simbiosis de capital y trabajo.
Porque el Estado, cuanto menos tenga que hacer, mejor, y si la asignación es justa, no es clave la redistribuciónde los recursos.
Pero quizás lo más inédito de nuestra teoría es que los trabajadores y empresarios verán que esta propuesta es la mejor para satisfacer sus ambiciones particulares.
Y esa es la principal virtud de nuestro proyecto.
Al pan lo haremos con nuestra harina.
Ante esta crisis global, los economistas premiados proponen confiscar los depósitos de los ahorristas, crear más seudo empleo en el Estado y se fijan como meta que el ciudadano gaste más!
Están equivocados
La meta es que el asalariado trabaje más.
Después sí, que gaste de lo que él mismo produjo.
Y para que trabaje más, hay que analizar cómo es su sueldo:
El empleo informal y el desempleo, que causan muchos otros problemas, se podrían erradicar si lográsemos que los asalariados fueran más rentables, tanto para su patrón como para ellos mismos.
El mercado determina que el sueldo de un asalariado le alcance para sostener su nivel de vida. De esa manera, la suma de los sueldos de los empleados en una empresa refleja el valor de lo que generó la planta de personal durante ese período.
Pero cuando la empresa logra ganancias, el valor de lo que generó el personal es algo mayor que su sueldo.
Es posible determinar el valor de esa diferencia y que los asalariados puedan cobrarla en la medida que generen más que lo esperado, lo cual sería un estímulo.
Se pagaría así a los asalariados por lo que hicieren y no sólo por lo que necesitaren.
Y para no afectar la rentabilidad actual de la empresa, a esos aumentos por productividad los podría pagar el Estado con lo que esa misma empresa tribute como impuesto al beneficio empresario, que generalmente es la tercera parte del mismo.
Resolviendo tal problema social, el Estado salvaría fácilmente ese bache financiero.
Y la rentabilidad de la empresa se multiplicaría al compatibilizarse objetivos de emprendedor y asalariados.
Un abrazo y muchas gracias
Ing. Néstor González Loza
| Por Néstor González Loza | # Enlace permanente
¿Qué extraño fenómeno nos impide creer que existe la fórmula para resolver los errores de la economía que tanto nos aquejan hoy?
Si hubiéramos escuchado a la gente bien intencionada pero conservadora, el sol todavía giraría alrededor de la tierra una vez al día.
En esta cuestión, la solución al enigma, también existe.
El salario paga sólo lo que cuesta disponer de la fuerza de trabajo y no lo que adicionalmente esa fuerza produce en el proceso de trabajo.
El salario es lo que necesita el que trabaja, pero si se complementa en relación con las ganancias del emprendimiento, se vuelve justo. Sólo cuando no hay ganancias, el salario es justo.
En cambio, cuando hay ganancias en el emprendimiento, al asalariado se le debe pagar efectivamente por lo que hizo y no por lo que necesitó
Exactamente eso es lo que resuelve nuestro Proyecto:
El salario seguirá siendo “injusto” porque seguirá siendo lo que cuesta disponer de la fuerza de trabajo. Porque el salario jamás recompensa al que se esfuerza más ni al que aporta su creatividad.
El trabajo no es sólo tiempo insumido. Es muchísimo más que eso, es meritualidad para aumentar la producción y las ventas y para disminuir los costos. Es mentalidad, racionalidad y ejecutividad, cosas que valen mucho más que el trabajo físico insumido.
Tendrá que haber Asignaciones Plus con el dinero que el patrón tributa como impuesto al beneficio empresario.
Para resolver el problema, el impuesto al beneficio empresario no debe ser para el Estado.
Debe adjudicarse a los asalariados propios y de terceros de cada emprendimiento, y entonces la paga se volverá justa. Debe prorratearse entre la nómina salarial.
Tan sólo hagamos un ejercicio de imaginación para vislumbrar cómo aumentarán las rentabilidades de todos los emprendimientos cuando esos dineros que son parte de las ganancias, (y que ya se ha demostrado que son precisamente los excedentes del trabajo de los asalariados) dejen de ser administrados por el Estado y pasen a ser administrados individualmente por los asalariados.
Imaginemos el efecto de esas Asignaciones Plus.
El capital y el trabajo tienen potencialidades relativas fácilmente calculables.
Están en la misma relación en que están sus costos:
Interés, amortización, mantenimiento, seguros e impuestos inherentes, son los costos del capital inmovilizado.
Mientras que la remuneración es el costo del trabajo.
Otro error grave es esa creencia doctrinaria que asevera que el excedente es social.
Eso es muy pernicioso, porque lleva a la peor de las injusticias.
Ese error es el que nos ha dejado en esta ciénaga de pobreza con todas sus secuelas.
El excedente que cada uno genera es de cada uno.
Esa es la verdadera justicia laboral.
Un capítulo aparte merece la ridícula aberración de cobrarle impuesto al beneficio empresario a los asalariados!
¿Cómo se promociona lo humano?
¿Se trata de crear dependencia mediante dádivas o de propiciar condiciones para que la gente recupere su dignidad y su autonomía?
¿Se trata de entregar dinero y bienes o de promover recursos para que la gente pueda proveérselos por sí misma?
¿Se trata de utilizar la pobreza como una herramienta para obtener algo a cambio o se trata de trabajar para incluir en la sociedad a quienes tienen capacidad para trabajar?
El clientelismo sigue existiendo en el país y está más interesado en lo que recibe a cambio que en lo que entrega.
No se trata aquí sólo de la distorsión de esperar algo a cambio de regalar a alguien lo que ha sido comprado con su propio dinero (ya que nuestros representantes no manejan otra cosa que los recursos de todos).
Se trata de la increíble distorsión mediante la cual la pobreza pasa a ser una fuente de recursos para la política, en vez de ser la política una fuente de recursos -no sólo monetarios- destinados a erradicar estructuralmente la pobreza.
Si bien existen también ejemplos de inversión social pública en los que se promueve el desarrollo, en este caso se invierte electoralmente para perpetuar cierta dirigencia política a la cual, en el fondo, le sirve la pobreza.
¿Se puede hacer una política diferente sin una concepción diferente de lo humano?
Así como las aplicaciones genéticas indiscriminadas podrían crear una forma de poshumanidad, las actitudes clientelísticas indiscriminadas promueven de hecho una forma de subhumanidad y una condena a la exclusión permanente.
Porque con ello se considera a la persona en términos de precio y no de valor, y se trata a los hombres como medios y no como fines en sí.
Y simultáneamente se toma también a la pobreza, no sólo como medio para obtener votos, sino también como un fin, dado que se la perpetúa.
¿Qué extraño fenómeno nos impide luchar por estas verdades que benefician tanto a emprendedores como a asalariados?
¿Qué extraño fenómeno nos lleva irreversiblemente hacia la esterilidad económica de la humanidad?
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Enero 30, 2009 | Por Néstor González Loza | # Enlace permanente
Si a los dirigentes no les interesa buscar las soluciones eficaces, a los ciudadanos comunes no nos queda otra alternativa: Morir o encontrar una solución.
Ofrezcamos al país trabajo, esfuerzo y creatividad para generar recursos excedentes.
Pero claro, con garantía antifraude, porque si después algún inescrupuloso nos arrebata lo que logremos, este ofrecimiento sería una nueva decepción.
Debemos incorporarle a nuestra predisposición, consecuentemente, una traba de seguridad.
Exigiremos una sencilla reforma impositiva que actuará espontáneamente consolidando nuestros logros e instándonos a ser cada vez más esforzados y creativos.
Estableceremos un mecanismo para que el trabajo humano tenga el impulso de su motivación más poderosa.
Un ordenamiento diferente e innovador que no afecta la recaudación sino que por el contrario, puede incrementarla de manera constante y creciente y redireccionarla hacia los sectores productores.
Transformaremos el impuesto al beneficio empresario en Asignaciones Plus para todos los asalariados propios y tercerizados de cada emprendimiento, proporcionales a sus remuneraciones.
El Estado aumentará su recaudación, ya que la evasión en impuestos al consumo es cuatro veces superior al total de recaudación de Ganancias que deberá resignar.
Se beneficiará toda la sociedad con mayor rentabilidad de las inversiones productivas, incremento de la recaudación estatal de los impuestos a la facturación y al consumo, incremento de las ganancias efectivas, blanqueo de las ventas por presión de los consumidores, aceleración de la circulación monetaria por aumento del ingreso promedio, voluntad compartida entre empresarios, empleados, inversores y Estado para generar ganancias genuinas, tendencia global hacia una economía competitiva y “blanca”, tendencia hacia el ahorro estimulada por la sensación de progreso, etc.
La prosperidad es el más seguro lazo de la unidad social
Ofrezcamos nuestro corazón.
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Una Opción Fresca
Enero 29, 2009 | Por Néstor González Loza | # Enlace permanente
Solicitamos a los líderes de todos los partidos políticos que incorporen nuestro Proyecto Actitud a sus plataformas hacia las legislativas 2009.

Desorientación generalizada
Pareciera que los economistas conocen los ingredientes para combatir la pobreza, pero no la receta, cuestión que obsesiona a académicos, gobiernos, instituciones internacionales y filántropos de todo el mundo.
Algunos creen que los gobiernos del Tercer Mundo aplicaron buenos principios económicos, pero incorrectamente, o sin prestar suficiente atención a la realidad, y terminaron alimentando la corrupción, malcriando sectores y creando poderosos intereses políticos que impidieron los cambios necesarios.
Otros opinan que los países pobres recibieron malos consejos y pagaron las consecuencias.
Una tercera opinión es que lo que realmente importa es tener sólidas instituciones políticas, legales y económicas: tribunales, bancos centrales, burócratas honestos y derechos de propiedad que permitan florecer a las empresas.
Sin duda que el desarrollo de instituciones fuertes es un requisito necesario. Pero surge otro debate sobre quién vendrá primero: las instituciones o la gente educada que las impulse.
Pero está visto que no conocen la receta.
¿Por qué la Pobreza?
Nosotros, los proactivos creemos que la causa última de la pobreza es que a los asalariados se les está pagando por lo que necesitan y no por lo que hacen.
Y como eso viene ocurriendo desde hace siglos, se ha logrado apagar su natural actitud humana.
Creemos que esa es la clave y ponemos a consideración nuestra fórmula que determina cuánto vale lo que hace el asalariado en cualquier emprendimiento.
Si logramos pagar por lo que cada uno hace, dignificaremos a la persona.
Así, toda persona indefectiblemente producirá más que lo que necesita, lo cual le permitirá salir de la pobreza y lograr una educación que haga que la democracia pueda llamarse tal
Nuestro Proyecto Actitud es un esquema económico que puede resolver el problema de la pobreza apelando a esa energía inédita: la actitud de los asalariados.
Es realmente innovador y no colisiona con la doctrina social de la Iglesia, salvo en que no existirá una “instancia superior” a los emprendimientos productivos que “redistribuya” la riqueza creada por ellos.
¿Qué tiene de Novedoso?
Es la primera vez que se propone que cada asalariado administre los excedentes que genere.
Anteriormente sugerían que a esta administración debía ejercerla el dueño de la empresa (liberalismo), o el Estado (socialismo), o alguna corporación de emprendedores, de profesionales o de asalariados (corporativismo asistencialista).
En eso consiste su relevancia. Podría ser la economía del tercer milenio y ser adoptada en breve por todos los países.
Es una propuesta innovadora que consiste en redireccionar el impuesto al beneficio empresario hacia el personal propio y de terceros de cada medio de producción, autorizando a empresas y autónomos a saldar todo ese impuesto mediante recibos de bonificaciones a todo el personal del emprendimiento, proporcionales a las remuneraciones.
Ello será la clave para volver a generar excedentes en la economía y consecuentemente para poder crecer.
Propone, en concreto, que el impuesto al beneficio empresario no sea para el Estado, sino para el personal de cada emprendimiento.
De esa manera, todas las inversiones en producción serían más rentables; y empresarios y asalariados serían prósperos con su trabajo. El resto de los servidores de la comunidad crecerían en armonía con ella.
Los objetivos de emprendedores y asalariados, serán compatibles.
Al asalariado se le pagará por lo que hace y no sólo por lo que necesita
¿Cuánto vale lo que hace un asalariado? ¿Cuál es la fórmula?
Partamos de la base de lo que cobra actualmente fijada por la legislación y por la autorregulación de la economía.
Sobre esa base podemos determinar lo que le falta (o le sobra) para que se le pague exactamente por lo que hace.
Adviértase que los costos relativos del capital y del trabajo pueden servir para la asignación respectiva de las ganancias de cada emprendimiento.
Si decimos que al emprendedor “le corresponden” como mínimo los intereses, amortización, mantenimiento, seguros e impuestos inherentes a su capital inmovilizado, (pues para eso puso el emprendimiento) y si decimos que al asalariado “le corresponden” análogamente su remuneración y accesorios de ley, (pues para eso se levanta a trabajar cotidianamente), podemos concebir una fórmula justa.
Consideremos a esos costos como el “sueldo del capital” y el “sueldo del personal” respectivamente
Si después de haber pagado esos costos, quedan ganancias en el emprendimiento es porque sus participantes hicieron más que lo que se esperaba de ellos.
Las ganancias deben adjudicarse proporcionalmente a sus costos respectivos, proporcionalmente a los sueldos.
Porque esos costos, debido a la autorregulación de la economía, determinan la potencialidad relativa de ambos (capital y trabajo).
Tanto cuestas, tanto se espera de ti.
En la inmensa mayoría de las empresas la tercera parte de las ganancias debería haber sido para su personal.
Justo la parte que actualmente se lleva el Estado!
Aclarando un poco más: Si dos empresas iguales pagan lo mismo a sus empleados pero una tiene ganancias y la otra no, corresponde pagarle un plus a los asalariados de la primera, proporcional a su sueldo.
Y ese plus debe pagarse con el dinero que su patrón paga al fisco como Impuesto a esas Ganancias.
La fórmula es exacta.
Creemos que los costos relativos del capital y del trabajo pueden servir para la asignación respectiva de las ganancias de cada emprendimiento.
El propio desarrollo del nuevo sistema económico social que proponemos basado en inéditas relaciones laborales, no desactivará los convenios colectivos de trabajo, pero decantará las expresiones políticas retrógradas e impulsará las positivas, y asignará un plus a los asalariados de empresas que logren rentabilidad.
La prosperidad será el fruto del mayor esfuerzo y de la creatividad, es decir de la actitud de todos los asalariados puestos en movimiento.
El 90% de la población generará ganancias en todas las empresas cuando su esfuerzo, valga.
Proponemos entonces reglamentar artículos de la Constitución, de manera que el trabajo en sus diversas formas goce de una protección que asegure al asalariado la participación en las ganancias de “su” empresa.
Esto se lograría redireccionando el impuesto al beneficio empresario hacia el personal del emprendimiento, es decir sin afectar dineros de su patrón.
Nuestros Adversarios
La mayoría sabe que todos los recursos que utiliza el Estado son fruto del trabajo, con la ayuda del capital. Algunos creen al revés, que el presupuesto del Estado es fruto del capital con la ayuda de los asalariados.
El capital jamás paga un impuesto!!
Sólo ayuda a que los asalariados trabajen y a una parte de los recursos que produjo ese trabajo lo “cede” para que funcione el Estado.
Por eso es que un Estado de ciudadanos pobres será siempre un Estado pobre.
El dinero que nosotros queremos redireccionar, es dinero de los asalariados, y generado mayormente por los asalariados que trabajan en empresas rentables. Lo único que queremos es devolvérselo!
Lo primero que hay que hacer es que los ciudadanos sean prósperos. Lo demás viene por añadidura
En cualquier distribución de la riqueza, el asalariado es el último invitado, siendo que es el principal generador de recursos.
¡Imaginen cuando tenga ganas de trabajar!
Basta de repartijas! Que cada uno administre los excedentes que genere!
Este Proyecto Actitud pone en evidencia que es el populismo el principal responsable de la decadencia material y moral que nos aqueja.
Y por eso nos resulta tan difícil su difusión, porque hay que enfrentarse con mil intentos de silenciarnos de cualquier manera. Por eso debimos recurrir a una Solicitada pagada con nuestros propios recursos, en lugar de que el periodismo recogiera la idea y la pusiera a consideración de la ciudadanía.
Sin embargo, consideramos que el mosaico político argentino es como una nutritiva ensalada con variados sabores y aromas que tiene incorporados esa sal y ese vinagre.
Los proactivos ofrecemos entonces nuestro Proyecto como un ingrediente más, que actuará como un rico armonizador de los hechos preexistentes, sin descalificar a nadie.
El partido político que decida poner a consideración del electorado este Proyecto Actitud seguramente contará con el voto de toda la comunidad.
Gracias por su colaboración para difundir este Proyecto!
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| Por Néstor González Loza | # Enlace permanente
No se trata de ‘distribuir la riqueza’, ya que eso presupone una discrecionalidad.
La riqueza, entendida como recurso excedente, es decir para ser invertida en progreso y no en consumo, es generada en la simbiosis copulativa de capital y trabajo. No hay nada que distribuir. Cada dólar tiene dueño.
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“La simbiosis copulativa de capital y trabajo es motor del progreso”
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Las potencialidades relativas de ambos congéneres son las que determinan las cantidades de excedentes que cada uno generó.
Y su cálculo es fácil.
Los liberales no aceptarán jamás que los asalariados administren sus propios excedentes.
Se confunden creyendo que todos los excedentes del emprendimiento son mérito del dueño del medio de producción. Y no es así. Ése es el ‘único’ error del liberalismo, pero lo ha llevado a generar tan profundos resentimientos, que si no se lo destrona, terminará apestando al 80% de la humanidad.
Las nuevas relaciones de producción, el nuevo sistema económico-social, entonces no podrá ser una continuidad del liberalismo. Será traumático, ya que los liberales prefieren malgastar la tercera parte de las ganancias de la sociedad en el Estado, que entregárselas a sus verdaderos dueños: el personal propio y tercerizado de ese medio de producción.
Nunca debió haber sido discrecional la distribución de esa riqueza. Ningún economista ha aconsejado jamás el impuesto al beneficio empresario.
Es una rémora subsistente de la lucha entre asalariados y patrones azuzada por Lenin, más la subsidiariedad del Estado apañada por los papas, lo que determinó ese adefesio.
Hoy las potencias que practican el financismo están apoyadas en el valiosísimo principio liberal de que la producción se logra con incentivos y no por obligación. Pero los emprendedores sólo son el 9% de la población. Imaginen entonces cuando ese principio se aplique al 99% de la población.
El crecimiento será geométrico.
El liberalismo, antes que una revolución tecnológica fue una revolución ideológica, ya que logró restituir ese principio natural. Ese principio natural, que diferencia a los humanos de los animales, tiene tanta potencia que ha logrado el avance tecnológico actual que tanto nos maravilla y en condiciones no óptimas por la falta armonía.
El proactivismo jamás se allanará a ser una continuidad del sistema capitalista liberal mientras éste no se “desnaturalice” aceptando que los asalariados administren sus propios excedentes, cosa que es virtualmente imposible.
Ninguna otra fórmula jurídica puede compatibilizar los objetivos de emprendedores y asalariados, pues la coerción es contraproducente.
Si los proactivos llegamos al gobierno convocaremos a Asamblea Constituyente para reformar el 14 bis, el que quedaría más o menos así:
“Las ganancias de los emprendimientos no estarán sujetas a impuesto. Sin embargo el Estado continuará confiscando la tercera parte de ellas para pagar Asignaciones Plus a todo el personal propio y de terceros de cada medio de producción”
Estas nuevas relaciones de producción compatibilizarán por vez primera los objetivos de emprendedores y asalariados.
Se premiará al que pone el hombro, y así la economía dejará de tener “suma cero” para empezar a crecer aceleradamente
La prosperidad será el más seguro lazo de unidad social.
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