“Mirada infantil”
Anochecía en la urbe maldita. Lidia y su hija corrían para alcanzar el tren.
-¡Mamá!, ¡mira que hermosa luna!, le dijo Agustina a su madre. Exactamente en el instante en que pasaban la escalera del anden, a punto de subir al tren.
-Para mi amor, que no encuentro los boletos, contesto Lidia.
- ¡Mami, nunca ví una luna tan hermosa!…mira allá en lo alto. ¡Como brilla ma!
- ¡Ahora subimos y miro mi amor!, se apresura a responder la madre mientras tironeaba a la pequeña del brazo y la impulsaba hacia la escalerita del tren.
Finalmente ambas subieron al tren. Agitadas se sentaron en uno de los primeros asientos del vagón. La niña del lado de la ventanilla y su madre en el otro asiento.
-Ahora si… ¡a ver la luna!, exclamó con un tono complaciente Lidia.
En ese preciso momento, la pequeña girando suavemente su cabeza y estirando su nuca como viendo mas arriba, dijo con una voz triste:
-¡ No mamí… la luna se fue a jugar a las escondidas ahora!


Uffff… a veces el apuro nos hace perder tantas cosas no??? Un cuento con luna y con trenes es como un viaje hacia esos paisajes que a veces nos perdemos por no mirar hacia el cielo…
Me encantó!!!!! besosssssssss