Octubre 7, 2008 | Por JUAN CARLOS O´BRIEN | Claves: bill, crisis, empresas, gates, greespan, negocios, recesion | # Enlace permanente
|
En momentos de recesión, muchas empresas empeoran sus resultados. Pero otras muchas encuentran en estos momentos importantes oportunidades. En este artículo tratamos de dar las claves que nos ayuden a encontrar dichas oportunidades en los tiempos de crisis.
|
Es obvio que en momentos de recesión o crisis, la mayoría de organizaciones empeoran sus resultados. Sin embargo otras muchas encuentran en estos momentos oportunidades importantes. La pregunta es ¿por qué hay empresas que en momentos de recesión empeoran sus resultados mientras que otras los mejoran? ¿Estos tiempos de turbulencia ofrecen amenazas u oportunidades?
De hecho, actualmente se está en un momento en el que se empieza a salir del túnel (lo dice Greespan) al menos en Estados Unidos y en parte de Europa y algunos pueden preguntarse ¿hemos dejado / estamos dejando pasar una oportunidad?
Por citar un ejemplo de casos exitosos en tiempos de recesión, Bill Gates en una entrevista afirmó que en el periodo 1990-1993, Microsoft había crecido un 50%.
Básicamente las oportunidades en momentos turbulentos vienen en cuatro áreas:
-
Los competidores entran en posiciones defensivas haciendo recortes indiscriminados que les pueden hacer perder clientes, activos y talento
-
Los precios de los activos disminuyen aportando importantes oportunidades para adquisiciones. Según un estudio de Mercer, esta reducción está entre un 15% y un 35%.
-
Son momentos ideales para la construcción de marca debido a lareducción de precios de la publicidad. En la recesión de los años 90, Intel aprovechó para hacer inversiones de nueva tecnología y lanzó la marca “Intel Inside”.
-
Aprovechar la menor actividad para construir ventajas competitivas para el futuro. Por ejemplo, en la recesión de los años 90-91, Dell perfeccionó su gestión telefónica y el sistema de producción lo que le ha llevado a una posición de liderazgo.
Obviamente para explotar estas oportunidades, se debe llegar a esta situación con un plan perfectamente diseñado así como el suficiente dinero para poder ejecutarlo.
Puede consultar más sobre estos temas en un anterior artículo de la revista,Preparandonos para la crisis
¿Por qué no hay más organizaciones que aprovechan las oportunidades que la recesión ofrece?
Muchas veces es un problema de actitud y de visión. Muchos directivos y empresarios asocian los momentos de recesión como un castigo y asumen que la organización debe ir en la línea del resto de compañías.
Por ello empiezan a recortar costes indiscriminadamente para “no perder demasiado” llevando a la organización a situaciones problemáticas en el largo plazo. Pensar en el corto plazo, aunque puede ser una actitud “natural” no es la más adecuada. Jack Welch, famoso ex-directivo de General Electric, dice “gestionar una organización pensando en el corto y largo plazo es muy complicado. Pocas compañías son capaces de hacerlo”.
Por ello, un elemento clave es enfocar la recesión como una oportunidad y no como un castigo, preparándose para cuando vuelva el ciclo positivo.
Ya hay muchas organizaciones que entienden esto. Según un estudio de PriceWaterhouseCoopers, en Europa, los consejeros delegados han procurado preservar aquellas actividades importantes para el futuro de las empresas: el 84% asegura no haber recortado su presupuesto de I+D, el 72% no haber rebajado sus gastos de expansión y el 77% afirma no haber cerrado fábricas u oficinas. El 53% afirma haber apostado por ajustar el tamaño de sus empresas reduciendo personal y subcontratando aquellas funciones menos importantes de la compañía.
Algunas “recetas”
Aunque es posiblemente algo tarde para usar estas “recetas”, más vale tarde que nunca:
-
Tener un plan estratégico (y sus respectivos planes de contingencia) para balancear entre la estrategia a corto y largo plazo. Se debe conocer donde se está y hacia donde se dirige la organización haciendo partícipe a todo el equipo.
-
- Focalizar en los mejores clientes. Citando el libro “The Loyalty Effect”, un incremento en la retención del 5% aumenta la rentabilidad entre un 40% y un 95%. Emplear herramientas CRM puede ser muy importante.
-
Reducir costes de manera estratégica. Es importante que esta reducción se haga con una clara visión en el largo plazo y valorando siempre el valor percibido por el cliente. Los costes “recortables” son los que aportan poco valor al cliente.
-
Actuar rápido pero con tranquilidad
-
Focalizar en las actividades del core business de la compañía
-
Fidelizar a las mejores personas
-
Mejorar la comunicación con los empleados, inversores, clientes, proveedores, ?
En esta línea, también es muy interesante leer “Seven rules for leading in a recession” con el estilo peculiar de Tom Peters
| Por JUAN CARLOS O´BRIEN | Claves: analisis, cambio, capital, capitalismo, ciclos, crisis, economica, economicas, factores, ganancia, plusvalia | # Enlace permanente
Crisis cíclicas
Este concepto está basado en las teorías de Karl Marx. Sostiene que aproximadamente cada ocho años y medio el capitalismo registra una crisis. La economía capitalista se desenvuelve necesariamente en oscilaciones cíclicas que alternan la prosperidad, crisis, recesión y reactivación. Esto ocurre en todos los países en donde esta economía se ha desarrollado, pero no necesariamente la crisis y las diferentes fases del ciclo económico ocurren simultáneamente en todos los países ni en todas las ramas de la economía.
Causa
Según la teoría marxiana de la crisis, a medida que el capital se acumula, tiende a invertir más en medios de producción que en mano de obra. O en términos marxianos, el capital constante crece más rápido que el capital variable.
De esta manera, al reducirse la proporción invertida en mano de obra la tasa de ganancia (proporción entre la plusvalía y la suma del capital constante y el capital variable) tiende a caer, y eventualmente esto provoca la caída de la masa de ganancia y la sobreacumulación de capital. Ésta es la causa principal -no única- de las crisis capitalistas. Hay a la vez una crisis de superproducción de capitales y una crisis de superproducción de mercancías. Al bajar la ganancia se reducen las inversiones y por esta vía el empleo y el consumo de maquinarias, materias primas y artículos de subsistencia, multiplicándose el efecto depresivo y expandiéndose a otras ramas de la industria.
La baja de la tasa de ganancia se contrarresta mediante la destrucción de capitales, bien sea física, por la guerra, o meramente económica, por la competencia. Las empresas se arruinan, aumenta el desempleo y la precarización del trabajo, desvalorizándose la fuerza de trabajo. La acumulación de capital resurge pues para los competidores victoriosos (que han absorbido a las empresas quebradas o a su porción del mercado, fortaleciéndose la tendencia a la concentración y centralización del capital) el aumento de la ganancia vuelve a ser más rápido que el incremento de la inversión.
En este proceso básico de la recuperación se imponen simultáneamente el aumento de horas de trabajo de los obreros y la rebaja de salarios reales y prestaciones sociales, aprovechando el desempleo; la apropiación del aumento de la eficiencia del trabajo; el saqueo colonial de otros pueblos o de los campesinos, indígenas y artesanos; la guerra, las maniobras políticas, las conquistas y la inversión en países o zonas “atrasadas”, donde la tasa de ganancia es más alta; el cobro de intereses a las empresas del Estado o a otros Estados, etc.
El único método “limpio” para salir de las crisis ha sido abaratar el capital mediante los descubrimientos, el esfuerzo del gobierno y el avance tecnológico, pero este método a la larga también termina en descenso de la cantidad proporcional de trabajo agregado y de la parte de capital invertida en salarios, restableciendo al cabo del tiempo la causa de la crisis, al utilizar menos trabajo vivo por peso invertido y volver a incorporar menos valor nuevo y obtener menos plusvalía con relación a los valores viejos, al capital constante o trabajo muerto.
Duración de los ciclos
El ciclo aproximadamente de 8 años y medio se conoce como ciclo Juglar, por el médico francés Clement Juglar que lo descubrió. Posteriormente se ha comprobado que estos ciclos “medios” son fracciones de ciclos más largos, de 40 a 50 años, también conocidos como “ondas largas”, que tienen una fase de expansión en que los auges son más fuertes y prolongados y una de descenso con crisis fuertes y depresiones prolongadas. Estos ciclos largos se denominan ciclos de Kondratieff, en memoria del economista ruso que los estudió.
Además pueden detectarse oscilaciones de cuarenta meses o ciclos cortos, a las que se denomian ciclo de Kitchin, por su descubridor. Joseph Schumpeter fue el expositor del modelo tricíclico y vio el motor de las oscilaciones económicas, en la innovación.
Algunas ramas de la economía registran oscilaciones por fuera de este modelo. En el caso de la industria de la construcción con ciclos de 15 a 20 años o el caso de la agricultura con ciclos de 9 a 11 años.
Para Schumpeter, “cada fluctuación económica constituye una unidad histórica que no puede explicarse sino mediante un análisis detallado de los numerosos factores que concurren en cada caso“.
Referencias
- Marx, Karl 1867-1894: El Capital III: 213-263; Fondo de Cultura Económica, 2ª ed. 1959, México.
- Schumpeter Joseph A. 1935: “Análisis del Cambio Económico”; Ensayos sobre el Ciclo Económico: 17-35; Gottfried Haberler compilador. Fondo de Cultura Económica, México, 2ª ed. 1956.
Octubre 6, 2008 | Por JUAN CARLOS O´BRIEN | Claves: causas, crisis, deal, deflacion, economia, efectos, entidades, financieras, gasto, interes, new, precios, publico, rentabilidad | # Enlace permanente
La deflación es una caída de los precios en el conjunto de la economía que se prolonga durante varios períodos (al menos dos trimestres según el Fondo Monetario Internacional). Por lo tanto, se excluyen las caídas de precios en sectores concretos o que se produzcan de forma puntual. La deflación es el fenómeno económico opuesto a la inflación.
Conviene distinguir deflación de desinflación, término que aparece con cierta frecuencia en los medios de comunicación. La desinflación se define como una desaceleración de los precios, es decir, siguen creciendo pero a un ritmo menor, mientras que la deflación implicaría tasas de variación negativas del IPC.
La deflación se produce cuando la oferta de bienes y servicios en una economía es superior a la demanda: el sector empresarial se ve obligado a reducir los precios para poder vender la producción y no verse obligado a acumular stocks. Este desajuste entre oferta y demanda puede venir por dos motivos:
- Insuficiencia de la demanda. Por ejemplo, en la Gran Depresión ocurrida en los Estados Unidos a finales de los aos 20, el derrumbe de los mercados bursátiles y el colapso del sistema financiero redujo drásticamente la capacidad de gasto de las familias induciendo una espiral deflacionista: el IPC se redujo un 24% entre agosto de 1929 y marzo de 1933.
- Exceso de la oferta. El mejor ejemplo es la coyuntura actual. En los últimos aos del fuerte ciclo expansivo de los noventa, las empresas acometieron cuantiosos proyectos de inversión seducidas por la “nueva economía”. La no cristalización de estas expectativas dejó al sector productivo (sobre todo en USA) con un fuerte exceso de capacidad que todavía no ha sido purgado: en Estados Unidos el uso de capacidad estaba (abril-2003) en el 74%, siete puntos por debajo de la medía 1972-2002.
El impacto de este desajuste sobre los precios puede verse acentuado por cambios estructurales en la economía mundial que impliquen un incremento de la productividad o de la competencia entre las empresas, como ocurre en los últimos aos con la progresiva desaparición de las barreras al comercio mundial y la liberalización de sectores básicos (telefonía, transporte, energía) en muchos países.
En realidad, la deflación ha sido un fenómeno muy poco frecuente en el siglo XX, donde sólo se han registrado dos casos relevantes. El primero, ya citado, fue la Gran Depresión nortemericana que se reproduciría en Japón y Suecia (-25% y -20% en precios). El segundo se observa en Japón desde mediados de los 90 hasta la actualidad.
Los efectos de la deflación sobre la actividad económica son muy negativos y difíciles de corregir. Un descenso de los precios deteriora los resultados empresariales, lo que implica recortes de plantilla y de inversión en bienes de equipo, lo que a su vez lleva a una disminución de la demanda que de nuevo recorta el excedente empresarial. En ausencia de políticas correctoras, la salida de este círculo vicioso sólo se produce cuando los precios han disminuido lo suficiente para que los consumidores y empresas puedan restablecer progresivamente su nivel de demanda.
Además, la deflación provoca fuertes distorsiones en la actividad financiera, ya que aumenta la carga real de intereses que sufren los deudores. En efecto, los tipos de interés no pueden disminuir por debajo de cero, pero los precios están cayendo, lo que aumenta el poder adquisitivo del dinero. Si una persona pide 100€ con interés cero a un ao y los precios caen un 10%, en términos reales la deuda se habrá transformado en 110€.
Las políticas que la Administración puede aplicar para actuar contra la deflación estarán orientadas a potenciar la demanda para cubrir el desfase con la oferta. El consenso entre los economistas sobre la mejor opción se limita al énfasis en actuar a anteriori (prevenir la deflación) más que a posteriori (combatir la deflación).
A partir de ahí, las opiniones se agrupan en torno a dos propuestas. La primera (monetaristas) sugiere bajar los tipos de interés y aportar fondos a las entidades financieras para fomentar el crédito a familias y empresas. La segunda (keynesianos) propone incrementar el gasto público para dinamizar la economía. Normalmente, la opción más adecuada dependerá de cada situación y consistirá en una combinación de ambas propuestas.
Por ejemplo, durante la Gran Depresión la Reserva Federal disminuyó los tipos de interés hasta el 0,5% a principios de 1930. Sin embargo, en estas condiciones las familias preferían atesorar su dinero en casa ya que la rentabilidad que ofrecían las entidades financieras era muy reducida (trampa de la liquidez). Al no disponer de recursos de clientes, los bancos no podían conceder préstamos para la actividad productiva. Por ello, fue la política de estímulo a través del gasto público acometida por el presidente Rooselvelt en el marco del “new deal” la herramienta que permitió superar la crisis.
Octubre 3, 2008 | Por JUAN CARLOS O´BRIEN | Claves: cliente, emprendedor, empresa, espiritu, gerenciamiento, motivación, personal, productos, rentabilidad, servicios | # Enlace permanente
|
EL ESPIRITU EMPRENDEDOR Y LA MOTIVACION PERSONAL
|
|
1.1).- EL ESPÍRITU EMPRENDEDOR
1.1.a).- FACTOR CLAVE PARA LA CREACIÓN DE LAS EMPRESAS
1.1.b).- LA ACTITUD EMPRENDEDORA
1.1.c).- CARACTERÍSTICAS DE TODO EMPRENDEDOR/A
|
1.1.a).- EL ESPÍRITU EMPRENDEDOR:
FACTOR CLAVE PARA LA CREACIÓN DE EMPRESAS
El problema del desempleo y su derivación en el paro se ha convertido en tema de debate a nivel mundial y en consecuencia en un reto social que compete a toda la sociedad actual.
De este modo, el espíritu emprendedor se configura como uno de los pilares del modelo social del siglo XXI, y como motor del crecimiento y desarrollo económicos. La solución por la que se apuesta en la actualidad es el fomento de acciones de auto-empleo:
i CREA TU PROPIA EMPRESA!!!
Podemos diferenciar tres FACTORES CLAVE para la creación de toda empresa. Estos tres factores los podemos sintetizar en tres “palabras” que nos ayudarán a recordar las claves para llegar a desarrollar nuestro propio negocio.
|
u
“EMPRENDEDOR”
|
v
“EMPRENDIZAJE”
|
w
“EMPRESARIALIDAD”
|
|
Persona
|
Aprender a Emprender
|
Proceso emprendedor
|
|
Sujeto
|
Método
|
Acción
|
|
Cualidades y Actitudes
|
Práctica y Disciplina
|
Proceso creador de la empresa
|
|
Cualidades
Habilidades
Capacidades
|
Familia
Educación
Trabajo
|
Factores externos
Planificación
Soportes
|
“Un buen proyecto con una persona mediocre,
no tendrá éxito en el tiempo”
“una idea corriente liderada por una persona brillante
la podrá transformar en un proyecto de éxito”
El espíritu emprendedor se apoya en señales de:
þ Oportunidad
þ Innovación
þ Creatividad
þ Diferenciación
þ Positivismo para crear ideas
Una idea básica nos debe quedar presente:
“Todo emprendedor/a
en algún momento se ha sentido aislado y desorientado ante la idea de
empezar un proyecto,
y ante el laberinto de formalidades y requisitos
exigidos para desarrollar su idea”.
Por lo que como futuro emprendedor/a que eres, NO debes desanimarte. En la actualidad existen múltiples programas de apoyo, entidades que te ayudarán a empezar tu negocio, subvenciones, programas de formación….
La CLAVE para conseguir ser un emprendedor/a se basa en tu propia EDUCACIÓN Y FORMACIÓN CONTÍNUA:
|
La formación y la educación son siempre tu punto de apoyo personal para conseguir tener un espíritu emprendedor
|
|
þ Fórmate continuamente: no dejes de aprender nunca
þ No tengas miedo en preguntar
þ Nadie nace “aprendido”: todos han tenido que aprender alguna vez
þ Tu también puedes aprender
þ La información esta ahí: sólo tienes que aprender como buscarla
|
1.1.b)- EL ESPÍRITU EMPRENDEDOR:
LA ACTITUD EMPRENDEDORA
El empresario/a que quiere llevar a la práctica un proyecto de negocio debe estar por lo general convencido y seguro con la actividad que va a desarrollar. No lo guía solamente la necesidad de ganar dinero.
La actitud emprendedora es la capacidad de desarrollar e iniciar un proyecto o una empresa basada en la confianza en nosotros mismos. La determinación de actuar con perseverancia y creatividad. La actitud emprendedora es iniciar, hacer, actuar, no esperar, ser creativo…
“La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito”
R.W. Emerson
Hay estímulos que movilizan a las personas para ser empresarios, como por ejemplo:
þ La independencia y libertad par tomar decisiones
þ Gestión del propio tiempo
þ Independencia económica
þ Asumir riesgos
þ Buscar el reconocimiento y prestigio de su entorno social y familiar
þ Desarrollar una vocación empresarial de forma independiente
þ Llevar a la práctica un determinado sistema de vida individual y/o familiar
(…)
Tener tu propia empresa o negocio es una experiencia que puede proporcionarte desarrollo profesional, dinero, satisfacción personal, reconocimiento…. Pero también existen riesgos que pueden hacer que una empresa fracase.
La manera de evitar o aminorar las posibilidades de fracaso e incrementar las posibilidades de éxito es la planificación y análisis previo.
i Planificar y analizar ANTES de empezar un negocio!!!
Muchas personas piensan que merece la pena asumir el desafío de ser empresario/a porque están disconformes con su situación actual y desean desarrollar un negocio propio.
Lo importante es analizar y ser conscientes en cada caso de cuáles son “mis” motivaciones personales e individuales.
A continuación, se detallan alguna de las razones por las que una persona decide convertirse en empresario/a:
Te proponemos que analices cuales son las razones que te impulsan a convertirte en empresario/a y crear tu propia empresa. Aquí encontrarás algunos ejemplos entre los que elegir… pero puedes añadir aquellas razones personales que en tu caso hacen que quieras empezar tu propio negocio.
¨ Estás sin empleo y quieres intentar una mejora mediante un trabajo por cuenta propia
¨ Has trabajado muchos años para otras personas y no toleras más el trato de los encargados o gerentes.
¨ Este es el momento de tener mi propia empresa, porque se presentó una oportunidad interesante.
¨ Soy una persona con experiencia en otras empresas y quiero desarrollar de forma independiente mi propio negocio.
¨ No se me presentan oportunidades interesantes de trabajo.
¨ Mi pareja está sin trabajo y hace tiempo que quiero realizar una idea propia de negocio.
¨ Esta es la oportunidad para colaborar en la economía familiar con nuevos ingresos y desarrollar mi propio negocio.
¨ Estoy trabajando a tiempo parcial y me queda tiempo para montar mi propio negocio en el tiempo libre.
¨ Quiero probar suerte con un negocio propio para ganar más dinero que siendo empleado/a.
(…)
i
VERIFICA TU POSICIÓN ACTUAL
Y LO QUE ESPERAR LOGRAR
CON LA DECISIÓN DE SER EMPRESARIO/A
Una vez que se tiene claro donde se está hay que perseguir unos objetivos que te ayudarán a convertirte en un empresario/a de éxito.
Objetivos:
§ Estimular una actitud positiva frente al desafío que supone todo cambio
§ Identificar y conocer cuales son las posibles “barreras psicológicas” que puedan suponerte una dificultad para convertirte en empresario/a
Octubre 1, 2008 | Por JUAN CARLOS O´BRIEN | Claves: contraccion, crecimiento, economica, empresas, proceso, recesion | # Enlace permanente
Las empresas, al igual que la economía, tienen ciclos, es decir, hay tiempos muy prósperos llegando hasta un máximo o como lo conocen los economistas, cima, posterior a esto viene una recesión, en donde la economía decrece o simplemente no existe crecimiento, después sigue un valle o el punto más bajo de la recesión para continuar de nuevo con la expansión o crecimiento.
En años pasados se vio un fuerte crecimiento económico a nivel global el cual llegó a su cima a finales del año pasado, y ahora nos encontramos en una recesión, la cual se ha hecho notar en todas partes del mundo principalmente en Estados Unidos, sin embargo, ¿cómo afecta esta recesión a las micro y pequeñas empresas y qué hacer en estos casos?
Para que las personas entiendan realmente que está pasando en el mundo y como les afecta a ellos en sus empresas o negocios, empezaremos por explicar el problema de una manera sencilla y muy general para posteriormente comentar que es lo que se debe de hacer en una recesión.
- Se destapa un problema económico/financiero el cual afecta a cierto sector, las empresas de otros sectores pueden llegar a pensar que ese problema no les va a afectar o que es algo insignificante. (La crisis hipotecaria en Estados Unidos, Agosto-Septiembre 2007)
- Al no darle un tratamiento de fondo el problema comienza a crecer y a afectar a otros sectores productivos, y el público en general empieza a sentir miedo por lo que empiezan a retirar sus inversiones para tenerlo en efectivo, a su vez dejan de comprar otras cosas.(Después de las hipotecas, las ventas de casas nuevas disminuyeron lo que afectó a la construcción de la mismas, también se dejaron de comprar bienes duraderos como los carros, sectores afectados: automotriz, minero, cementero, construcción y bancario, entre otros. Octubre-Noviembre 2007)
- Las empresas empiezan a registrar sus pérdidas para el final del año, a su vez muchas empresas se preparan para un problema económico mayor y empiezan a despedir a empleados.
- Al no existir empleos existe menos dinero y se realizan menos compras, en este punto es cuando las Micro y Pequeñas empresas empiezan a sentir el problema
- Aunado al problema anterior surge otro, empieza a subir el precio del petróleo y materias primas. Los productores y proveedores resienten este incremento por lo que aumentan los precios, ahora las Micro y Pequeñas empresas se ven en apuros, tienen que subir también sus precios pues sus costos aumentaron.
- Al aumentar sus precios, dejan de vender. Al no existir ventas, mueren.
Una vez que explicamos a muy grandes rasgos como se generó el problema de la recesión en USA que estamos viviendo hoy en día y como este afecta realmente a las micro y pequeñas empresas, diremos que es lo que se tiene que hacer.
Para salir triunfante de una recesión es necesario hacer lo contrario a lo que todo mundo está haciendo, en este tiempo las empresas empiezan a recortar gastos, como lo son empleados, publicidad, promoción, capacitaciones, etc., siendo que en estos tiempos es cuando se debe hacer justamente lo contrario.
En tiempo de crecimiento, los empresarios se ciegan por el éxito y es cuando realizan más gastos, contratan más gente, compran nuevas oficinas, empiezan a endeudarse, siendo que es aquí cuando se debe de ahorrar, endeudarse menos, reducir gastos, etc. Cuando llegan los tiempos de vacas flacas, todos esos ahorros se deben de aprovechar y usarlos para invertir en capacitación de ventas, para que sus empleados puedan vender más, publicidad y promoción para que la empresa siga vendiendo, así cuando la recesión acabe la empresa estará más fuerte y grande que antes.
Cuando termina una recesión las empresas que sobreviven generalmente salen de ella débiles y pequeñas, pues recortaron gastos y disminuyeron ventas, en cambio, las empresas que invirtieron en ellas mismas al momento de la recesión cuando esta acaba salen más grandes y fuertes y logran aprovechar de una mejor manera el crecimiento que sigue.
En conclusión, el tema de recesiones económicas puede que suene muy elevado o que no tenga nada que ver con las MiPyMes, sin embargo, es todo lo contrario, son temas que les afectan directamente y al igual que en la vida y negocios en general, la manera de sobrevivir y salir adelante es simplemente hacer lo contrario a lo que la mayoría de la gente hace, cuando todos gasten, usted ahorre, cuando todos ahorren, usted gaste. Al principio podrá parecer desquiciado y difícil, pero con el tiempo verá que todo esto le generará mayores beneficios.
Septiembre 30, 2008 | Por JUAN CARLOS O´BRIEN | Claves: brothers, capitalismo, cleptocrático, delano, eeuu, estado, fannie, federal, franklin, freddie, golpe, lehman, mac, mae, rescate, rescates, reserva, rooselvet, street, tesoro, todos, wall | # Enlace permanente
|
|
|
| “El Tesoro de los EEUU y la Reserva Federal cambiaron radicalmente el carácter del capitalismo norteamericano. Se trata, ni más ni menos, que de un coup d’êtat a favor de la clase que Franklin Delano Roosevelt llamaba los “báncgsters”. Lo que ha pasado en las dos últimas semanas amenaza con alterar el curso del siglo que ahora rompe, y de alterarlo de manera irreversible si se salen con la suya. Pues de lo que se trata es de la mayor y más inequitativa transferencia de riqueza desde que se regalaron tierras a los barones de los ferrocarriles en la era de la Guerra Civil”
Nadie esperaba que el capitalismo industrial terminara de este modo. Es más, nadie se percató siquiera de que evolucionaba en esa dirección. Mucho me temo que esa ceguera no es inusual entre los futurólogos: la tendencia natural es pensar sobre la forma óptima de crecimiento y desarrollo de las economías. Pero siempre parece surgir un camino imprevisto, y entonces la sociedad se va por una tangente.
¡Qué dos semanas! El domingo 7 de septiembre el Tesoro tomó el control de los 5,3 billones de dólares expuestos a riesgo hipotecario de las compañías Fannie Mae y Freddie Mac, cuyos jefes habían sido ya destituidos por fraude contable. El lunes 15 de septiembre Lehman Brothers se declaró en bancarrota cuando posibles compradores de Wall Street no consiguieron hallar rastro alguno de realidad en su contabilidad financiera. El miércoles, la Reserva federal accedió a dar por buenas, a un coste de por lo menos 85 mil millones de dólares, las ganancias “aseguradas” que la AIG debía a los tahúres financieros que, a través del comercio de valores computerizado, apostaron por las hipotecas basura y contrataron seguros de cobertura con este grupo asegurador, el American International Group (cuyo jefe, Maurice Greenberg, ya había sido destituido hace unos pocos años por fraude contable). Pero es el viernes 19 de septiembre el que figurará en la historia de los EEUU como el momento de inflexión. La Casa Blanca comprometió al menos medio billón de dólares más en el empeño de reinflar los precios inmobiliarios a fin de sostener el valor de mercado de las hipotecas basura (que son hipotecas contratadas sin tener en cuenta la capacidad de los deudores para pagar y que, encima, sobrestiman el precio corriente de mercado del colateral que se ofrece como garantía de la deuda).
Esos miles de millones de dólares fueron sacrificados para mantener vivo un sueño: las ficciones contables puestas sobre el papel por compañías que habían ingresado en un mundo irreal fundado en una contabilidad falsaria que prácticamente todo el mundo financiero sabía tramposa. Pero todos jugaban con la compraventa de hipoteca basura empaquetada porque aquí es donde se ganaba dinero. Incluso luego del colapso de los mercados, varios gestores ejecutivos de fondos de inversión que mantenían la lucidez fueron duramente criticados por no embarcarse en el juego mientras funcionara. Yo tengo amigos en Wall Street que fueron despedidos por no lograr igualar los retornos que estaban consiguiendo sus colegas. Y los mayores retornos se conseguían comerciando con los activos financieros más grandes de la economía: la deuda hipotecaria. Sólo las hipotecas empaquetadas poseídas o garantizadas por Fannie y Freddie excedían ya el volumen de toda la deuda nacional de los EEUU, que es el déficit acumulado por el Estado norteamericano ¡desde los días en que la nación ganó la guerra revolucionaria de independencia!
Eso da una idea de las enormes dimensiones del rescate, así como de las prioridades del Estado (o, al menos, de los republicanos en el gobierno). En vez de despertar la economía a la realidad, el gobierno ha empeñado todos sus recursos en la promoción del irreal sueño, según el cual las deudas pueden ser satisfechas: si no por los propios deudores, por el gobierno (o los “contribuyentes”, como se dice eufemísticamente).
Anteanoche, el Tesoro de los EEUU y la Reserva Federal cambiaron radicalmente el carácter del capitalismo norteamericano. Se trata, ni más ni menos, que de un coup d’êtat a favor de la clase que Franklin Delano Roosevelt llamaba los “báncgsters”. Lo que ha pasado en las dos últimas semanas amenaza con alterar el curso del siglo que ahora rompe, y de alterarlo de manera irreversible si se salen con la suya. Pues de lo que se trata es de la mayor y más inequitativa transferencia de riqueza desde que se regalaron tierras a los barones de los ferrocarriles en la era de la Guerra Civil.
Aun así, hay pocos indicios de que eso llegue siquiera a poner fin a los tambores y trompetas de libre mercado de los insiders financieros que han logrado destruir el control público por la vía de colocar en las principales agencias reguladores a reconocidos antirreguladores, generando así el caos que, según dice ahora el secretario del Tesoro Henry Paulson, amenaza los depósitos bancarios y los puestos de trabajo de todos los noteamericanos. A lo que realmente amenaza, claro está, es a los mayores contribuidores financieros a la campaña electoral de los republicanos (y para ser justos, también a los mayores contribuidores a las campañas de los candidatos demócratas a puestos clave en los comités de finanzas del Congreso.)
Una clase cleptocrática ha tomado el control de la economía, a fin de reemplazar el capitalismo industrial. El término acuñado en su día por Roosevelt –“báncgters”— lo dice todo en una palabra. La economía ha sido asaltada y capturada por una potencia foránea. No por los sospechosos habituales: no por el socialismo, no por los trabajadores, no por el “Estado sobredimensionado”, no por los monopolistas industriales; ni siquiera por las grandes familias de banqueros. Desde luego, no por la francmasonería o por los illuminati. (Sería maravilloso que de verdad existiera algún grupo que hubiera estado actuando en la sombra, con siglos de sabiduría acumulada: así, al menos, alguien tendría un plan.) Lo que ha ocurrido es que los báncgsters se han aliado con una potencia foránea: no con los comunistas, no con los rusos, los asiáticos o los árabes; ni siquiera son humanos. El grupo en cuestión es un vástago de las máquinas. Puede sonar a película de Terminator, pero lo cierto es que las máquinas computerizadas han llegado a hacerse con el control del mundo, o al menos, del mundo de la Casa Blanca.
He aquí cómo lo lograron. A.I.G. subscribió pólizas de seguros de todo tipo solicitados por la gente y por el mundo de los negocios: seguros de vivienda y de propiedad, seguros agropecuarios, incluso seguros para cubrir el arrendamiento aeronáutico. Ese rentabilísimo negocio no fue el problema. (Por eso mismo, será con toda probabilidad saldado para poder pagar las apuestas fallidas de la compañía.) La caída de A.I.G. vino de los 450 mil millones de dólares –casi medio billón— que le quedaron colgados al asegurar garantías a fondos hedge de libe inversión. En otras palabras: si dos partes jugaban un juego de suma cero, apostando la una contra la otra por la subida o la bajada del dólar frente a la libra esterlina o el euro, o si aseguraban una cartera hipotecaria o hipotecas basura para tener garantías de que se cobrarían, entonces pagaban una minúscula comisión a A.I.G. por una póliza que prometía pagar si, pongamos por caso, el mercado hipotecario norteamericano de11 billones de dólares llegaba a “tropezar”, o si los perdedores que habían colocado billones de dólares en apuestas a derivados del mercado internacional de divisas o a derivados financieros de acciones u obligaciones terminaban en una situación parecida a la que se hallan muchos patronos de las Vegas, esto es, incapaces de cubrir sus deudas en efectivo.
A.I.G. cosechó miles de millones de dólares con esas pólizas. Y gracias al hecho de que las compañías aseguradoras son un paraíso friedmaniano –no regulado por la Reserva Federal, ni por ninguna ora agencia de alcance nacional, y por lo tanto, capaces de acceder a la proverbial barra libre sin supervisión pública—, la suscripción de esas pólizas se hacía por la vía del listado informático, y la compañía cosechaba enormes cantidades de honorarios y comisiones sin apenas poner capital de su parte. A eso es a lo que se llama “autorregulación”. Y así es como se supone que funciona la mano invisible del mercado.
Ello es que, inevitablemente, algunas instituciones financieras que se habían jugado miles de millones de dólares –normalmente, y para ser precisos, apostando mil millones de dólares en el curso de unos pocos minutos— no estaban en condiciones de pagar. Esos juegos se desarrollaban en microsegundos, como fogonazos en pantalla, prácticamente sin interferencia humana. En este sentido, no es tan distinto de los alienígenas haciéndose con el control. Pero en este caso se trata de máquinas tipo robot: de aquí la analogía que tracé con los Terminators.
Su repentino acceso al poder es tan imprevisible como una invasión procedente de Marte. La analogía que más se acerca es la invasión de los Chicos de Chicago, del Banco Mundial y de U.S.A.I.D. (Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional, por sus siglas en inglés) en Rusia y otras economías postsoviéticas luego de la disolución de la URSS, urgiendo privatizaciones de libre mercado a fin de crear cleptocracias nacionales. Para los estadounidenses debería constituir un signo de alerta el que esos clepócratas se hayan convertido en las fortunas fundadoras de sus respectivos países. Deberíamos tener presente la observación de Aristóteles, según la cual la democracia es el estadio inmediatamente anterior a la oligarquía.
Las máquinas financieras que desarrollaron el comercio que terminó en la quiebra de A.I.G. estaban programadas por ejecutivos financieros para actuar con la velocidad de la luz en operaciones de comercio electrónico que a menudo no duraban sino unos cuantos segundos, y eso, millones de veces al día. Sólo una máquina podría calcular la distribución de probabildades matemáticas a partir de la observación de ínfimas variaciones, arriba y abajo, de tasas de interés, tasas de cambio y precios de acciones y obligaciones… y precios de hipotecas empaquetadas. Y estos últimos paquetes, cada vez más, cobraron la forma de hipotecas basura, pretendidamente deudas pagables pero, en realidad, cáscara huera.
En particular, las máquinas empleadas por los fondos hedge han dado un nuevo significado al capitalismo de casino. Hace mucho que se aplicaba a los especuladores que jugaban en el mercado de valores. Consistía en hacer apuestas cruzadas, perder algo y ganar algo,… y en dejar que el Estado rescatara a los no pagadores. El giro observable en la turbulencia de las dos últimas semanas es que los ganadores no pueden recoger las ganancias de sus apuestas, a menos que el gobierno pague las deudas contraídas por los perdedores, incapaces de satisfacerlas con su propio dinero.
Uno habría pensado que todo eso requiere algún grado de control por parte del Estado, que probablemente este tipo de actividad no debería haberse autorizado jamás. De hecho, nunca fue autorizada, y por lo mismo, tampoco regulada. Pero parecía haber una buena razón para ello: los inversores de los fondos de cobertura, ohedge, habían firmado un papel diciendo que eran lo bastante ricos como para permitirse perder su dinero en este juego financiero. A los papás y mamás comunes y corrientes no les estaba permitido participar. A pesar del alto rendimiento generado por millones de minúsculas operaciones comerciales, se consideraban demasiado arriesgadas para principiantes carentes de fondos fiables para entrar en el juego.
Un fondo hedge, o fondo de cobertura o de inversión libre, no gana dinero produciendo bienes y servicios. No avanza fondos para comprar activos reales, ni siquiera presta dinero. Lo que hace es tomar prestadas enormes sumas para apalancar sus apuestas con crédito prácticamente ilimitado. Sus ejecutivos no son ingenieros industriales, sino matemáticos que programan computadoras para hacer apuestas cruzadas ostraddles sobre cómo se comportarán las tasas de interés, las tasas de cambio de divisas o los precios de las acciones y las obligaciones… o los precios de las hipotecas empaquetadas por los bancos. Los préstamos empaquetados pueden tener contenido o ser basura. No importa. Lo único que importa es ganar dinero en un mercado en el que el grueso de las operaciones comerciales dura apenas unos segundos. Lo que genera ganancias es la fibrilación de los precios, la volatilidad.
Este tipo de transacciones puede hacer fortunas, pero no es la “creación de riqueza” que mucha gente se imagina. Antes de la fórmula matemática de Black-Scholes para calcular el valor de las apuestas de estos fondos de inversión libre, este tipo de juego con opciones de compra y opciones de venta resultaba demasiado costoso como para dar mucho beneficio a nadie, salvo a las empresas de intermediación financiera. Pero la combinación de unas potentes computadoras con la “innovación” representada por un crédito prácticamente ilimitado y el libre acceso a las tablas del juego financiero ha hecho posible un frenético maniobreo de ir y venir.
Pues bien, ¿por qué el Tesoro consideró ineludible entrar en todo esto? ¿Por qué había que salvar a esos tahúres, si tenían dinero bastante para perder sin tener que convertirse en salas hospitalarias necesitadas de asistencia pública? El comercio de los fondos hedge de cobertura e inversión libre estaba limitado a los muy ricos, a los bancos de inversión y a otros inversores institucionales. Pero una de las maneras más fáciles de ganar dinero llegó a ser el prestar fondos con intereses que la gente tenía que devolver con lo que sacaba de sus operaciones comerciales computerizadas. Y casi simultáneamente con la operación, ese dinero se pagaba en forma de comisiones, remuneraciones y bonos anuales que traían a la memoria los EEUU de la Era de la Codicia en los años que precedieron a la I Guerra Mundial, antes de que se introdujera el impuesto sobre la renta en 1913. Lo notable en todo este dinero era que sus destinatarios ni siquiera tenían que pagar por él un impuesto sobre la renta normal. El gobierno lo llamó “ganancias de capital”, lo que significaba que el dinero se gravaba fiscalmente con sólo una fracción de la tasa con la que se gravaban fiscalmente los ingresos.
Con la pretensión, huelga decirlo, de que todo ese frenético comercio crea “capital” real. Desde luego no lo hace en el sentido que tenía el concepto de capital en la economía clásica del siglo XIX. El término ha sido divorciado de las nociones de producción de bienes y servicios, contratación de trabajo asalariado o innovación financiera. Tan “capital” es ahora eso como el derecho a organizar una lotería y recoger las ganancias resultantes de las esperanzas de los perdedores. Pero, entonces, los casinos de Las Vegas y de los garitos ribereños se han convertido en una pujante “industria del crecimiento”, enlodando el lenguaje del capital, del crecimiento y de la propia riqueza.
Para cerrar las mesas de juego y saldar deudas, los perdedores tienen que ser rescatados: Fannie Mae, Freddie Mac, A.I.G., ¿y quién sabe cuál será el siguiente? Es la única manera de resolver el siguiente problema que se les presenta a unas compañías que han pagado ya a sus ejecutivos y a sus accionistas, en vez de haber puesto esas sumas en reserva: cómo recoger sus ganancias ante unos deudores insolventes y unas aseguradoras en quiebra. Éstos, los perdedores, también han pagado a sus ejecutivos financieros y a sus colaboradores internos (junto con las oportunas contribuciones patrióticas a los candidatos políticos en los puestos clave de las comisiones del Congreso encargadas de decidir la estructuración financiera de la nación).
Porque eso ha de orquestarse por adelantado. Es necesario comprar políticos y ofrecerles una coartada plausible (o al menos, un conjunto bien armado de eufemismos a prueba de encuesta de opinión pública) para poder explicar a los votantes por qué era de interés público rescatar a los tahúres. Se precisa de buena retórica para explicar por qué el gobierno tenía que dejarles entrar en un casino, dejar que se quedaran con todas sus ganancias y, finalmente, usar fondos públicos para subvenir a las pérdidas de sus contrapartes.
Lo que ocurrió los pasados 18 y 19 de septiembre llevó años de preparación, tapados por una falsaria ideología excogitada por think tanks de relaciones públicas y emitida ahora, en condiciones de emergencia, a un Congreso –y a un votante— presa del pánico, justo antes de la elección presidencial. Se diría que ésta era la sorpresa electoral que nos deparaba septiembre. En unas bien escenificadas condiciones de crisis, el presidente Bush y el secretario del Tesoro Paulson llaman ahora al país a una guerra contra los propietarios de vivienda en quiebra técnica. Se dice que esa es la única esperanza para “salvar al sistema”. (¿Qué sistema? No el capitalismo industrial, ni siquiera el sistema bancario tal como lo conocemos.) La mayor transformación del sistema financiero norteamericano desde la Gran Depresión ha acontecido, comprimida, en dos semanas: empezando con la duplicación de la deuda nacional norteamericana cuando el pasado 7 de septiembre se procedió a la nacionalización de Fannie Mae y Fredie Mac. (El corrector ortográfico de mi computador no me consiente la utilización del eufemismo “conservadurízación” aplicado por el señor Pualson para referirse al rescate de los “fraudgsters” de Fannie Mae y Freddie Mac.)
La teoría económica solía explicar que los beneficios y el interés eran la remuneración del riesgo calculado. Pero en nuestros días el nombre del juego es ganancias de capital y apuestas computerizadas sobre la dirección de las tasas de interés, de las monedas extranjeras y de los precios de las acciones, y cuando las apuestas salen mal, los rescates son la remuneración económica calculada de quienes han contribuido financieramente a la campaña electoral. Pero ahora, supuestamente, no es el momento de hablar de tales cosas. “Tenemos que actuar ahora para proteger la salud económica de nuestra nación, amenazada por riesgos graves”, entonó el presidente Bush el pasado 19 de septiembre. Lo que quería decir es que la Casa Blanca debe responder con una prima de aseguramiento al mayor grupo de contribuidores a la campaña electoral del Partido Republicano –es decir, Wall Street—, rescatando sus malas apuestas. “Habrá muchas oportunidades para discutir sobre los orígenes de este problema. La tarea del momento es resolverlo”. En otras palabras, no convirtáis eso en un asunto electoral. “En la historia de nuestra nación, ha habido momentos que exigían andar unidos, con independencia de las divisiones partidistas, a fin de enfrentarse a desafíos de envergadura”. ¡Justo antes de las elecciones! Idéntica patochada pudo oírse el pasado viernes por la mañana de labios del secretario del Tesoro Paulson: “Nuestra salud económica exige que seamos capaces de trabajar juntos y emprender una acción inmediata bipartidista”. Los locutores dijeron que en las maniobras del día se estaba barajando una cifra de medio billón de dólares.
Buena parte de las culpas deberían cargarse sobre la Administración Clinton, responsable directa en 1999 de la abrogación de la Ley Glass-Steagal, que permitió a los bancos fusionarse con casinos. O mejor dicho: a los casinos, absorber bancos. Eso es lo que puso en riesgo los ahorros de los norteamericanos.
Pero ¿significa eso realmente que la única solución pase por reinflar el mercado inmobiliario? El plan de Paulson-Bernanke es capacitar a los bancos para que puedan venderse las casas de 5 millones de deudores hipotecarios que este año tendrán que enfrentarse a la quiebra o al embargo. Los propietarios de vivienda sometidos a unos intereses hipotecarios variables disparados perderán sus casas, pero la Fed surtirá a las agencias de préstamo hipotecario crédito bastante como para permitir que nuevos compradores se endeuden lo suficiente como para lograr sacar las hipotecas basura de las manos de los tahúres que son sus actuales tenedores. Con lo que se gana tiempo para que una nueva burbuja financiera e inmobiliaria acuda en rescate de los prestamistas y de los empaquetadores de hipotecas basura.
Los EEUU han entrado en otra guerra, una guerra para salvar a los comerciantes de derivados computerizados. Como la guerra de Irak, se basa por mucho en ficciones, y como en la de Irak, se ha entrado en ella bajo la presión de condiciones de aparente emergencia. Y como en la guerra de Irak, la solución propuesta guarda poca relación con la causa que subyace a los problemas. Esgrimiendo razones de seguridad financiera, el gobierno dará por buenas las obligaciones de deuda colateralizada (ODCs) que Warren Buffett llamó en su día “armas de destrucción financiera masiva”.
No es por azar que ese derroche de dinero público esté siendo manejado por el mismo grupo que tan píamente alertó al país sobre la existencia de armas de destrucción masiva en Irak. El presidente Bush y el secretario del tesoro Paulson han declarado tan ricamente que no es éste momento para desacuerdos partidistas respecto de la deriva de la política pública a favor de los acreedores y no de los deudores; que no es momento de convertir en asunto electoral el mayor rescate registrado en los anales de la historia electoral. Que no es momento adecuado para debatir si es buena cosa reinflar el precio de la vivienda a unos niveles que seguirán obligando a los nuevos compradores de casas a endeudarse hasta el punto de tener que gastar en vivienda cerca del 40% de sus ingresos.
Recuerden la época en que el presidente Bush y Alan Greenspan informaron a los norteamericanos de a pie de que no había dinero para financiar la Seguridad Social (por no hablar de Medicare), porque en algún momento venidero (¿dentro de 10 años?¿De 20? ¿De 40?) el sistema caería en un déficit de lo que ahora resulta un irrisorio billón de dólares distribuido a lo largo de muchos, muchos años. La moraleja era que si no podemos imaginar una forma de pagarlo a largo plazo, dejemos caer ahora mismo el programa asistencial.
El señor Bush y el señor Greenspan dijeron disponer de una oportuna solución. El Tesoro podría derivar el dinero de la Seguridad Social y de los seguros médicos hacia Bear Stearns, Lehman Brothers o sus pares, para que lo invirtieran a “mágico interés compuesto”.
¿Qué habría pasado si la Seguridad Social hubiera hecho semejante cosa? Tal vez habríamos asistido en estas dos semanas a la entrega a los tahúres de Wall Street de todo el dinero que se dejó de lado desde que la Comisión Greenspan resolvió en 1983 desplazar la carga fiscal sobre las retenciones salariales reguladas por la FICA (Ley Federal de Contribución a la Seguridad Social, por sus siglas en inglés). No es a los jubilados a quienes se pretende rescatar, sino a los inversores de Wall Street que firmaron papeles diciendo que estaban en condiciones de afrontar la pérdida del dinero jugado. La consigna electoral de los republicanos de cara a los comicios del próximo noviembre debería ser: “Seguro de juego, no seguro de salud”.
No es así como el celebérrimo Camino de servidumbre tenía que ser transitado. Friedrich von Hayek y sus chicos de Chicago insistían en que la servidumbre vendría de la planificación y de la regulación estatales. Esa visión estaba en los antípodas de la de los reformadores clásicos de la Era Progresista, que concebían la acción del Estado como la del cerebro de la sociedad, como la palanca directriz para modelar los mercados y liberarlos de rentistas, es decir, del ingreso que no es contrapartida del desempeño de un papel necesario en la producción. La teoría de la democracia se fundaba en el supuesto de que los votantes actuarían movidos por el propio interés. Los reformadores del mercado partieron de un feliz supuesto paralelo, según el cual los consumidores, los ahorradores y los inversores promoverían el crecimiento económico actuando con pleno conocimiento y cabal comprensión de las dinámicas en acto. Pero la mano invisible terminó resultando en fraude contable, préstamo hipotecario basura, información privilegiada y fracaso en punto a graduar los crecientes gastos de la deuda conforme a la capacidad de los deudores para pagar. Y todo este caos, aparentemente legitimado por unos modelos de comercio electrónico computerizado que acaban de ser bendecidos por el Tesoro.
|
| Por JUAN CARLOS O´BRIEN | Claves: analisis, apocalipticas, crak, crisis, financiera, financieros, fondo, inestabilidad, internacional, japon, mercados, monetario, predicciones, rusa | # Enlace permanente
INTRODUCCION Durante los años noventa la economía mundial entró en un etapa de creciente inestabilidad y crisis financieras frecuentes. Los acontecimientos de 1997 en el sudeste asiático mostraron que incluso países como Japón no están exentos de sufrir este tipo de crisis. Se está cada vez más propenso a la influencia de nuevos factores desestabilizadores, sobre todo cuando se trata de países en vías de desarrollo o de una transición económica. Por estas razones es de gran importancia el análisis de la naturaleza de las nuevas crisis financieras y el desarrollo de las bases científicas de una política económica enfocada a evitarlas. En este contexto, cada caso concreto de las crisis financieras modernas representa un interés científico, puesto que en éste, además de particularidades, se muestran los rasgos comunes de este relativamente nuevofenómeno. Uno de los pilares de los últimos brotes de crisis financieras, junto a los casos de los países del sudeste asiático y del Brasil, ha sido el de Rusia, el cual, en términos del Fondo Monetario Internacional, contenía un alto potencial de expansión de la inestabilidad financiera mundial. A pesar de que recientemente se han publicado una serie de informes y artículos dedicados al análisis de la naturaleza y particularidades de la crisis financiera en Rusia, las causas de este fenómeno no han sido descubiertas en su totalidad. Más aún, en lugar de tener análisis profundos y objetivos de la situación, con frecuencia se han presentado creaciones y divulgaciones de mitos, los cuales están muy alejados de la realidad. Siguen siendo importantes los interrogantes tales, por ejemplo, como: ¿cuál fue la principal causa de la crisis financiera rusa?;¿por qué, a pesar de las múltiples predicciones apocalípticas de agosto-septiembre de 1998, de hiperinflación, nueva caída catastrófica del tipo de cambio e inevitable quebranto de la economía rusa y futuras condiciones de hambruna en el país, ninguna de éstas se cumplió y, por el contrario, surgió una reactivación de la industria, totalmente inesperada por el FMI, con crecimiento económico desde marzo de 1999?; ¿cuáles son las lecciones que deja esta crisis y cuál debe ser la política económica a emplear para evitarlas en futuro? Este artículo representa un intento del autor por tener una aportación hacia la respuesta de las cuestiones anteriores; para su elaboración, él se basó en informes y publicaciones de una serie de instituciones económicas y centros de análisis económico importantes de Rusia, las cuales se señalan en la bibliografía. I.DESARROLLO, CULMINACION E INESPERADA RECUPERACION DE LA CRISIS . Durante los primeros nueve meses de 1997, el crecimiento del PIB real ruso fue del 0.7% respecto al periódo homólogo anterior; el crecimiento de la producción industrial real fue de 2.4% y de la agropecuaria de 12%; la inflación en octubre de ese año fue de 0.2% y el índice de precios acumulado de 9.2%; los ingresos del presupuesto federal de los primeros nueve meses del mismo representaron 10.9% del PIB. No obstante, cabe señalar que la estabilización financiera y el desarrollo expansivo de los mercados bursátiles rusos se llevaban a cabo dentro de un marco de profundización de una serie de problemas económicos fundamentales: crisis fiscal, empeoramiento considerable de la balanza de pagos y crecimiento de inestabilidad de la política económica. Causaba una gran preocupación la situación de las obligaciones gubernamentales de corto plazo (GKO), que se encontraban en manos extranjeras y la de las reservas internacionales del Banco Central, que caracterizaban el riesgo cambiario de la repatriación de los ingresos por las inversiones en los mercados financieros rusos. El 27 de octubre de 1997 puede ser considerado como el inicio de la gestación de la crisis financiera en Rusia. Ese día, el índice norteamericano Dow Jones registró una caída récord de 554 puntos y, a pesar de la agudización de la crisis financiera mundial, resultó ser sólo un detonador de los procesos destructivos en Rusia, podemos considerar los últimos días de octubre como el punto de partida del periodo en el que la confianza de los inversionistas extranjeros hacia la estabilidad de la situación macroeconómica y financiera de Rusia empezó a perderse, siendo acompañada de una caída en los precios de los instrumentos financieros rusos y de un aumento en la demanda de divisas en el país. En la semana del 27 de octubre al 2 de noviembre de 1997 el índice de precios y cotizaciones de Bolsa de Valores cayó en 18.5%, mientras que el rendimiento de las obligaciones gubernamentales creció de 22 a 28%. Durante noviembre de ese año el éxodo de dólares representó 6.5 mil millones de dólares, por lo que el Banco Central se vio obligado a decidir entre mantener la liquidez de los bonos y defender al rublo de ataques especulativos y lo hizo por este último. No obstante, el crecimiento de la demanda de divisas por parte de extranjeros, quienes se deshacían de sus paquetes de obligaciones gubernamentales, condujo a la reducción acelerada de reservas internacionales en poder del Banco Central; durante el mes de noviembre de 1997 dichas reservas cayeron de 22.9 mil millones de dólares a 16.8 mil millones. En la última semana de noviembre, el Banco Central dejó de mantener las tazas bajas de rendimiento de papel gubernamental y se retiró del mercado; el rendimiento de las obligaciones gubernamentales creció entonces hasta 40% anual. A principios de enero de 1998 la inestabilidad financiera fue mayor; la agudización en este periodo de la crisis del sudeste asiático tuvo un impacto negativo en la situación de los mercados bursátiles de Rusia. El incremento del nivel de riesgo llevó a otra caída en el precio de los mercados accionarios y en otro brinco de la tasa de rendimiento de los GKO. La caída del Indice de precios y cotizaciones en Bolsa de Valores del 6 de octubre de 1997 a finales de enero de 1998 fue del 51%. El periodo febrero-abril de 1998 fue una etapa de relativa estabilidad en los mercados financieros rusos. Dicha estabilidad se debe principalmente a tres factores: una serie de declaraciones del presidente y las autoridades acerca de una mayor rigidez de la política presupuestal y el logro, incluso para 1998, de un saldo primario positivo en el presupuesto federal; la aprobación en febrero, por parte del Fondo Monetario Internacional, de una prórroga hasta 4 años del programa trienal de ampliación de créditos para Rusia y el acuerdo del 24 de febrero entre Rusia y la Gran Bretaña sobre la reestructuración de la deuda rusa dentro del club de París. Sin embargo, a mediados de mayo de 1998 la situación macroeconómica de Rusia empezó a empeorar sustancialmente. Para finales del mes, la tasa de rendimiento de los GKO era de 65%, aumentaron las presiones sobre el tipo de cambio y las reservas internacionales decrecieron en 1.4 mil millones de dólares en el mes. Una parte de la responsabilidad por este desarrollo corrió a cargo del aumento de inestabilidad políticoeconómica en Asia y la espera del aumento de tasas de interés por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Sin embargo, al parecer fueron los acontecimientos internos de Rusia los principales responsables por las señales negativas que enviaban a los mercados financieros. Entre estos acontecimientos podemos destacar los siguientes: en primer lugar, se aprobó a principios de mayo una ley que reducía la participación accionaria de los capitales extranjeros en el SUER (Sistema Unificado Eléctrico de Rusia) a un 25%, porcentaje que ya había sido superado para ese entonces. Esto incrementó la incertidumbre sobre la firmeza de las autoridades rusas para garantizar el respeto a los derechos de propiedad. En segundo término, aparecieron síntomas alarmantes de una posible crisis bancaria, dada la imposición de una dirección externa en el Tokobank, que poseía una elevada cantidad de créditos en divisas. La cuestión es que, entre 1995 y 96, se llevaba a cabo un proceso de incremento de pasivos en divisas en los bancos comerciales. Tan sólo en el primer trimestre de 1997 su monto rebasó los activos en divisas de dichas instituciones, además de que en un año (hacia finales del primer trimestre de 1998) las obligaciones en divisas de los bancos comerciales prácticamente se duplicaron, al pasar de 9.5 a 19.2 mil millones de dólares, creciendo inclusive, para el primero de julio de 1998, a 20.5 mil millones. Dicha estructura de la balanza del sistema bancario lo hizo muy vulnerable frente a una posible devaluación del rublo. En tercer lugar, la lenta reacción de las autoridades al desarrollo de los acontecimientos y la ausencia de cualquier tipo de acciones del sistema para superar la crisis impulsaron una nueva oleada de desconfianza por parte de los inversionistas. En junio de 1998 cayeron de manera importante los ratings de los títulos de deuda pública y privada de Rusia, con lo que aumentó la retirada de algunos inversionistas de los mercados financieros rusos. Esto provocó que en la segunda quincena de junio se diera un nuevo incremento en rendimiento de los GKO, que llegó hasta 50%. Durante el mes de junio el índice bursátil se contrajo 20%, con lo que aumentó de manera importante las presiones al tipo de cambio y requirió de inversiones cuantiosas por parte del Banco Central en el mercado cambiario. Para la primera quincena de julio de 1998, la situación en los mercados financieros continuó empeorando y el rendimiento de las obligaciones gubernamentales creció hasta 126% anual. La situación mejoró un poco con el aviso del 13 de julio de que el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial de Reconstrucción y Desarrollo y el gobierno de Japón entregarían a Rusia 22.6 mil millones de dólares de ayuda financiera. La primera parte de esa cantidad, 4.8 mil millones, fue recibida el 23 de julio; el impacto sobre los mercados financieros fue positivo, logrando que el rendimiento de los bonos gubernamentales descendiera a 45%. Sin embargo, por ningún lado se veía la existencia de un sólido plan de acción; más aún, una serie de factores demostraron que las autoridades carecían de entendimiento de la gravedad de la situación que se estaba construyendo. Alrededor del 3 de agosto, el proceso tomó un carácter de fuera de control; la tasa de rendimiento de las obligaciones gubernamentales aumentó entonces hasta 56%. Entre el 23 de julio y el 17 de agosto de 1998, el índice bursátil tuvo una caída de cerca de 30%, al tiempo que iba disminuyendo la cantidad de reservas internacionales en poder de las autoridades monetarias. Aunado al pánico del mercado cambiario, empezó en Rusia una crisis bancaria. Un papel importante en la agudización de la crisis de liquidez del sistema bancario la jugó la caída en la cotización del papel gubernamental ruso, el cual servía como garantía a los créditos otorgados a los bancos rusos por parte de los bancos extranjeros. Un punto culminante del desarrollo de la crisis fue la publicación del 17 de agosto de 1998 del plan de acción del gobierno y el Banco Central, cuya ejecución dio el inicio a una rápida devaluación del rublo. El plan contenía 3 puntos fundamentales: ampliación de la brecha de banda de flotación; rechazo unilateral al pago de las obligaciones gubernamentales de corto plazo y la suspensión de su compra-venta, con una posterior reestructuración; anuncio de una moratoria de 90 días al pago de deudas con el exterior por parte de las empresas y bancos rusos. Como resultado de estas medidas, el rublo se devaluó 26.7% sólo durante el mes de agosto, el índice bursátil cayó en 55%, prácticamente todos los grandes bancos comerciales se vieron en una situación muy complicada en términos de la crisis de liquidez y los montos diarios de créditos otorgados cayeron a niveles récord. Se produjeron pérdidas cuantiosas de muchos agentes económicos, se detuvo la aprobación de créditos externos a las empresas y autoridades rusas, se generó un parálisis del sistema de pagos, una caída acelerada del sector real de la economía, un aumento en los niveles de desempleo y una fuerte reducción en los niveles de vida de la población. Los meses que siguieron a la devaluación del rublo y al quebranto del sistema financiero fueron de pocas esperanzas. Se pensaba que si los países del sudeste asiático, con estructuras económicas más sólidas que las existentes en Rusia, tardarían en salir adelante después de la crisis financiera de 1997, éste último había caído en un abismo profundo, en el que seguiría cayendo sin sostenerse. Los pronósticos para el año 1999 consistían en una hiperinflación, una fuerte devaluación (adicional a la de agosto de 1998) y caídas en la producción industrial y el producto interno bruto. En este sentido, especialistas del Fondo Monetario Internacional pronosticaban una caída de 6% del PIB ruso durante 1998 y otra de la misma magnitud para el año siguiente.[1] Sin embargo, a principios del año 2000 se puede apreciar que la economía rusa no tuvo una debacle como se pronosticaba después de la crisis de agosto de 1998 y que se ha deteriorado en menor medida de lo esperado. Contrario a los temores de los escépticos expertos ortodoxos, las principales variables macroeconómicas mostraban un comportamiento satisfactorio: el tipo de cambio proyectado en el presupuesto de 1999 (21.5 rublos por dólar) no estuvo tan alejado de los 27 que cerró el año; la inflación proyectada (30% anual) fue ligeramente menor a la que se presentó, pues para diciembre de 1999 el nivel de precios fue 36.7% superior al registrado en el mismo mes de 1998; la economía rusa había crecido 8.8% para el cuarto trimestre de 1999 respecto al año anterior, la producción industrial presentó un incremento de 11.1% en 1999 respecto a la que se tuvo el año previo (destacando los volúmenes de producción de los sectores metalúrgico, petroquímico y editorial, que mostraron incrementos de 14.4, 21.7 y 17.2%, respectivamente); la balanza comercial de enero a noviembre de 1999 marcó un superávit de 26.3 mil millones de dólares; cifras inimaginables en diciembre de 1998.[2](Véase Cuadro 1) Ahora bien, cuáles eran las causas de esta profunda crisis y de esta inesperada recuperación en Rusia? II.LAS CAUSAS DE LA CRISIS Resulta interesante y aleccionador analizar, antes que nada, la explicación que dieron de la crisis los principales autores y actores de la política económica de Rusia. Se trata del gobierno ruso, el Banco Central y el Fondo Monetario Internacional. Llama la atención el hecho de que justo estas explicaciones, en última instancia reproducidas en múltiples ocasiones en la prensa y en publicaciones científicas de economía, corresponden a lo que puede considerarse como los mitos de la crisis financiera rusa. Análisis de las explicaciones “oficiales” De acuerdo con la posición del gobierno ruso, la crisis financiera ocurrió a consecuencia de los siguientes factores: caída en el precio del petróleo; la crisis asiática; rechazo del Parlamento a apoyar el programa anti-crisis del gobierno de S. Kiriyenko; problemas y dificultades en la recolección de impuestos; causas psicológicas así como falta de tiempo y de suerte.[3] Según los representantes del Banco Central de Rusia, las causas de la crisis financiera rusa fueron las siguientes: renuncia el 23 de marzo de 1998 del gobierno del Primer Ministro V. Chernomyrdin, quien estuvo en el poder durante 5 años y se convirtió en el símbolo de la estabilidad política y económica; insuficiente ayuda financiera del exterior; incapacidad recaudatoria de las autoridades; causas psicológicas.[4] Los expertos del Fondo Monetario Internacional opinan que las causas de la crisis financiera en Rusia fueron: rechazo del Parlamento a apoyar las medidas del gobierno de S. Kiriyenko; oposición de las grandes empresas rusas al programa del FMI; incapacidad recaudatoria del gobierno; la crisis asiática; caída de los precios internacionales del petróleo.[5] Veamos pues, qué muestra el análisis de los supuestos factores causales de la crisis financiera rusa que se han expuesto anteriormente.[6] Caída en los precios internacionales del petróleo. Ciertamente en el periodo enero-julio de 1998, a causa de la caída de los precios internacionales de petróleo, los ingresos en divisas del gobierno ruso por concepto de exportaciones se redujo a comparación del periodo homólogo anterior de 8.6a 6.4 mil millones de dólares, es decir en 26%. Inclusive, si todos los ingresos de las exportaciones petroleras se destinaran al presupuesto federal (lo cual no ocurre en la realidad), esto hubiera significado una reducción en los ingresos presupuestales de tan sólo 2.2 mil millones de dólares. Sin embargo, al parecer esta situación no se tradujo en una reducción de los ingresos del presupuesto federal, puesto que los ingresos recaudados en los primeros 7 meses de 1998 se incrementaron en 3.1 mil millones de dólares respecto al mismo periodo del año anterior. En segundo lugar, durante esos mismos 7 meses el saldo neto de los recursos financieros del sector gubernamental provenientes del exterior fue de un cuarto mayor, es decir 4.5 mil millones de dólares. De esta manera, las posibles pérdidas en divisas para el país, a consecuencia de la caída del precio del petróleo, fueron compensadas de manera significativa por el crecimiento de los ingresos del presupuesto del gobierno y por la llegada de recursos financieros del exterior. Insuficiente ayuda financiera del exterior. Las cifras muestran que, en realidad, la llegada de este tipo de recursos fue bastante significativa. Por ejemplo, los ingresos netos de recursos financieros internacionales por parte del sector gubernamental ruso fueron de 14.8 mil millones de dólares en 1996, 20.7 mil millones en 1997 y 15.6 mil millones en 98.De acuerdo con el convenio de julio de 1998 entre las autoridades rusas y el FMI, Rusia debió haber recibido de los organismos internacionales y del gobierno japonés 22.6 mil millones de dólares; aunque de este monto solamente se recibió una parte consistente en 4.8 mil millones, la deuda externa del gobierno ruso aumentó en 31 mil millones de dólares para 1998. (Véase Gráfica 1) La crisis asiática y pérdida de confianza por parte de los inversionistas extranjeros. Para contrarrestar este fenómeno como una de las posibles causas de la crisis financiera en Rusia se puede decir lo siguiente: en primer lugar, los 2 mil millones de dólares que, supuestamente, fueron retirados de Rusia por inversionistas asiáticos, fueron compensados con endeudamientos masivos del gobierno en los mercados mundiales y con los organismos financieros internacionales durante enero-julio de 1998 por la cantidad de 16.5 mil millones de dólares. De esta manera, el balance final de 14.5 mil millones de dólares atestiguó la dirección del flujo de recursos internacionales; es decir, en lugar de que estos salieran de Rusia, fueron ingresando al país en mayor medida. En segundo lugar, entre el primero de enero al 14 de agosto de 1998, la proporción de inversionistas extranjeros, al menos en el mercado de bonos gubernamentales, no sólo no se redujo, sino que, por el contrario, aumentó un poco, al pasar de 30 a 30.7%; esto demuestra que su confianza, aunque sea en este mercado, no había sido traicionada antes del 17 de agosto. En tercer lugar, en lo que se refiere al éxodo de recursos de los inversionistas del mercado accionario y la caída del índice bursátil, éste no necesariamente conduce a una crisis cambiaria, como fue el caso de Rusia. Por ejemplo, de acuerdo con los datos del Instituto de Análisis Económico de Rusia, de 24 países que mostraron caídas de más del 15% en sus bolsas, solamente 12 tuvieron crisis cambiarias. En cuarto lugar, durante el periodo primavera-verano de 1998 ningún otro país de los considerados mercados emergentes fue alcanzado por la crisis asiática, hasta que la crisis financiera rusa generara una oleada de inestabilidad que los azotó. En consecuencia, la economía de Rusia tenía características muy específicas, que la distinguían de otros mercados en desarrollo. De esta manera, la hipótesis de que la crisis financiera rusa fue provocada por una combinación de factores externos parece carecer de fundamentos sólidos. Veamos ahora el complejo de causas internas que se señalan en las explicaciones oficiales sobre la crisis. Incapacidad recaudatoria del gobierno. La afirmación sobre la incapacidad de las autoridades para recaudar impuestos resultó ser uno de los mitos más expandidos y faltos de fundamento sobre la economía rusa actual. Efectivamente, en promedio entre 1994 y 98, todos los ingresos del presupuesto federal ruso significaron 12.6% del PIB; sin embargo, esta cifra es menor en tan sólo 0.7% a la análoga para los Estados Unidos. Además, si contabilizamos, no sólo el presupuesto federal, sino también los locales, la proporción de los ingresos federales rusos para el periodo anterior constituye 33.9% del PIB, superior inclusive a los 31.5% de Estos Unidos. (Véase Cuadro 2) Vale la pena recordar, también, que en enero-julio de 1998, a comparación del mismo periodo del año anterior, los ingresos del presupuesto federal se incrementaron de 10.07% a 11.87% del PIB. Por último, si tomamos en cuenta que en Rusia existe un amplio sector de economía informal y que la recaudación recae tan sólo en el sector formal, la proporción de ingresos representaría el 46-50% del PIB del sector formal. Tomando en cuenta el menor nivel del desarrollo económico del país, una carga presupuestal de esta magnitud sobre la economía rusa en su conjunto y la carga impositiva en particular, no pueden ser consideradas como bajas. Rechazo del Parlamento a apoyar el programa anti-crisis de S. Kiriyenko.Es cierto que el Parlamento ruso apoyó solamente un tercio del paquete impositivo propuesto por el gobierno y el FMI; sin embargo, las restantes dos terceras partes fueron promovidasy aplicadas casi simultáneamente en forma de decretos presidenciales. Renuncia de V. Chernomyrdin como el símbolo de la estabilidad de la economía rusa. En realidad, la renuncia de Chernomyrdin no repercutió de ninguna manera en la estabilidad de los mercados financieros rusos. A excepción del breve y poco significativo brote durante el mismo día de la renuncia, el 23 de marzo de 1998, todos los indicadores de los mercados financieros rusos durante 2 meses más continuaron en su tendencia tradicional de fluctuación, previo a la última etapa de la crisis financiera, a mediados de mayo de 1998. Oposición al programa del FMI por parte de los productores rusos. El programa del Fondo Monetario Internacional está sujeto a profundas críticas en, prácticamente, todos los países donde el gobierno trata de llevarlo a cabo, pero hasta la fecha, en ningún lugar o momento, dicha crítica se ha visto como una explicación satisfactoria de su fracaso. Por ello, este factor difícilmente puede ser visto como una explicación seria de la crisis financiera rusa. De esta manera, el análisis de las causas de la crisis financiera rusa, que más se hicieron públicas por parte de los autores y partícipes de la política económica llevada a cabo en aquel entonces, muestra que éstas, ni por si solas, ni en conjunto, explican el surgimiento y desarrollo de dicha crisis. Por otro lado, esta claro que si existió una crisis, ésta tubo unas causas de origen. Cuál era, entonces, la combinación de tendencias reales de la economía rusa que la llevó a la crisis? Lo superficial y lo profundo de la crisis Para encontrar las causas de la crisis financiera rusa, es importante distinguir entre la causalidad externa e interna de los eventos y tendencias económicas. La parte más evidente de las causas de la devaluación, etapa culminante de la crisis, consistió en que dentro del periodo que le precedió estaba creciendo la falta de respaldo con reservas internacionales de las obligaciones directas e indirectas del Banco Central, lo cual debilitó las bases de estabilidad del tipo de cambio de rublo que se mantenía en el marco de la banda de flotación. Como obligaciones directas del Banco Central se le considera a la base monetaria, mientras que las indirectas (pero igualmente importantes), implican la deuda externa pública y privada. El nivel de seguridad del tipo de cambio disminuye cuando se incrementa la diferencia entre las reservas internacionales y las obligaciones del Banco Central en su conjunto. Esta diferencia (desbalance) iba aumentando paulatinamente en la economía rusa, más aceleradamente cuando estaba en vigor la banda de flotación del tipo de cambio (julio 1995 – agosto 1998).(Véase Gráfica 2) De acuerdo a estimaciones del Instituto de Análisis Económico de Rusia, durante dicho periodo, el monto total de obligaciones del Banco Central que no estaban respaldadas por reservas internacionales se incrementó en 52.4 mil millones de dólares. La “aportación” de los distintos agentes económicos a este incremento fue la siguiente: la parte de la base monetaria (responsabilidad del Banco Central) no respaldada por reservas internacionales, de acuerdo al tipo de cambio corriente, aumentó en 8.3 mil millones de dólares (15.8% del incremento total del desbalance); la deuda externa del gobierno (responsabilidad del gobierno federal) aumentó 31.1 mil millones de dólares (59.4% del incremento total del desbalance); el saldo negativo en divisas de los bancos comerciales rusos se incrementó en 11.2 mil millones de dólares (21.4% del incremento total del desbalance); las reservas internacionales (responsabilidad de los autores de la política cambiaria) cayeron 1.8 mil millones de dólares (3.4% del incremento del desbalance). (Véase Gráfica 3) Para abril de 1998 (inicio de la última etapa de la crisis) el balance conjunto en divisas del gobierno y el Banco Central se componía de lo siguiente: las reservas internacionales ascendían a 11 mil millones de dólares (incluyendo las reservas en oro – 16 mil millones, aproximadamente); el monto total de lasobligaciones en divisas (de acuerdo al tipo de cambio corriente) – 175.6 mil millones de dólares, de los cuales 26.4 mil millones correspondían a la base monetaria, 131.3 mil a la deuda gubernamental en divisas, 17.9 mil al saldo negativo neto del balance de activos y pasivos en divisas de los bancos comerciales. El monto anual destinado al servicio de la deuda externa ascendía a 25-30 mil millones de dólares. La situación se agravó en el segundo semestre de 1997, cuando, junto con el desbalance en el stok de los activos y pasivos en divisas, se generó una desproporciónen los flujos corrientes. En el primer trimestre de 1998, el gasto mensual destinado al servicio de la deuda externa rebasaba al ingreso de divisas en 1.2 millones de dólares, en promedio. La prolongación de esta tendencia se traduciríaen un incremento de alrededor de 13 mil millones de dólares anuales sobre el la diferencia ya existente en el stok de activos y pasivos en divisas. En estas condiciones, el gobierno y el Banco Central tenían dos posibles líneas de acción. La primera: mantenimiento de la banda de flotación en su forma original e incremento de la deuda externa hasta los 37- 43 mil millones de dólares anuales y/o el anuncio de una moratoria sobre la deuda externa, con todas sus consecuencias. La segunda: eliminación de la banda de flotación y una devaluación del rublo, con lo que se hubiera garantizado un decremento más o menos acelerado de la diferencia en stok de activos y pasivos en divisas. Las autoridades optaron por la primera línea de acción, aunque era evidente, inclusive para alguien no especializado en la materia, que mantener el tipo de cambio a costa de un incremento desmesurado en la deuda externa tendría como consecuencia un quebranto financiero. En mayo-junio de 1998, los prestamos externos llegaron a ser de 3 mil millones de dólares mensuales, en julio las autoridades lograron acordar el envío de un paquete de ayuda económica internacional por la cantidad de22.6 mil millones de dólares y a un plazo de año y medio. De esta manera, parece que el análisis de la parte “visible” de los acontecimientos previos a la crisis financiera en Rusia, conduce a una conclusión de que la causa de ésta radica en la política económica irresponsable, llevada a cabo en los últimos años: la presupuestal del gobierno y la cambiaria y crediticia, por parte del Banco Central. Pero en realidad, esta conclusión nos dejaría en un nivel de análisis superficial (técnico-financiero) y, a pesar de su aparente objetividad, nos ocultaría los resortes que habían impulsadolas tendencias económicas que se presentaban. El análisis técnico-financiero es imprescindible pero, a la vez, insuficiente. La conclusión sobre las causas de la crisis a la que se llega mediante este análisis, genera nuevas preguntas: ¿ acaso los expertos del Banco Central y del gobierno ruso no veían los efectos negativos que provocaría la política económica llevada a cabo?: ¿acaso las autoridades tenían tal libertad de actuar como para decidir si se aplicaba o no la banda de flotación?; ¿acaso ellos hubieran podido aplicar esta política errónea si estuvieraésta al margen de los intereses de los grupos oligárquicos que dominnaban el país? Para responder a estas interrogantes, es necesario analizar la política económica, no sólo en términos de sus resultados, sino también en función de los intereses económicos que la impulsaron. En otras palabras, la respuesta se encuentra en el terreno de lo que podría llamarse la economía política de la crisis financiera rusa. En que consiste, pues, esta economía política? Sobre el papel de la devaluación en la economía moderna. La devaluación ha sido estudiada desde distintos ángulos, pero uno de éstos tiene un significado especial para entender los procesos económicos modernos. Este se refiere a que la devaluación, aparte de otras funciones, cumple con la de ser una condición de intercambio económico equivalente entre países con distinto ritmo de crecimiento de la productividad del trabajo. Es que en los países que tienen un ritmo mayor de crecimiento de la productividad de trabajo, el poder adquisitivo de la unidad monetaria crece más aceleradamente que aquéllos cuyo ritmo de crecimiento de esta variable es menor; al mismo tiempo cambia laparidad o, sea, la relación del poder adquisitivo de las unidades monetarias de dos países diferentes. En estas condiciones, para que el intercambio comercial entre dos países sea equivalente, es necesario que la moneda del país que tiene el menor ritmo de crecimiento de la productividad sea devaluada (respecto a la moneda del país cuyo ritmo de crecimiento de la productividad es mayor) en la misma proporción en que cambia su paridad. Si la proporción en que se devalúa dicha moneda es menor a la del cambio de su paridad, la unidad monetaria se verá sobrevaluada, siendo una ventaja para los exportadores del país más desarrollado. En el caso de que la proporción en que se devalúa la moneda sea mayor a la proporción en que cambia la paridad, dicha moneda estará subvaluada, con lo que se genera una ventaja para los exportadores del país menos desarrollado. Si tomemos, en calidad de ejemplo, un modelo abstracto de economía, donde nadie puede influir por separado en el mercado cambiario, tendremos que en esta situación el tipo de cambio se mantiene cercano a su paridad, mediante una “autoregulación”, a partir de la oferta y la demanda de moneda nacional y de divisas por parte de los exportadores e importadores. En la actualidad, existen otros dos factores que influyen de manera importante sobre los mercados cambiarios: la política del gobierno y la movilidad internacional de capitales.Con la aparición de estos factores, surgió la posibilidad formal de una desviación prolongada del tipo de cambio (respecto de sus valores que se determinan a partir de la paridad monetaria) y el resultante desequilibrio de las condiciones de intercambio comercial y de los intereses de exportadores e importadores. Esta posibilidad formal se convierte en real si el gobierno interviene en el mercado cambiario o si la movilidad de capitales influye sobre el tipo de cambio de manera inversa a la influencia sobre éste de las exportaciones e importaciones de productos y servicios. El tipo de cambio y los intereses económicos.En la economía moderna, la cuestión del tipo de cambio atrae intereses, no sólo de los exportadores e importadores, sino también del sector financiero, cuya importancia en las últimas 2-3 décadas se ha incrementado al grado de que ha empezado a comandar el proceso de la globalización[7].En relación a esto, ¿cuál es el balance actual de intereses sobre el tipo de cambio? Como sucedíaanteriormente, hoy en día, en la devaluación (a medida del cambio en la paridad de la moneda) está interesado el sector real de la economía nacional y, antes que otro, el sector exportador de bienes y servicios.[8]Tal y como antes, hoy en día, en el tipo de cambio fijo (o una banda de flotación) está interesado el sector real (y, antes que otro, el sector exportador) de las economías externas a la que tiene este sistema cambiario.[9]Sin embargo, en actualidad, a comparación de otros tiempos, el tipo de cambio fijo (o banda de flotación) cuenta con un nuevo y poderoso partidario: el sector financiero (exportadores externos e importadores nacionales de capital financiero). Para los inversionistas extranjeros en cartera, la fijación del tipo de cambio, o limitación de sus oscilaciones por medio de una banda de flotación, representa una disminución en el riesgo cambiario durante la repatriación de las ganancias y un aumento en la rentabilidad, puesto que esas ganancias están en una moneda cada vez más sobrevaluada. En lo que respecta a los importadores nacionales de capital en cartera (por lo general representados por los bancos comerciales y el gobierno), la política cambiaria mencionada les facilita la recepción de créditos externos y, también, el servicio de la deuda externa. Ahora bien, si tomemos en cuenta que: los países que manifiestan un menor ritmo de crecimiento de la productividad y donde por esto la devaluación de la moneda nacional (a medida de la disminución de su paridad), es un problema importante, por lo general son aquéllos que se encuentran en vías de desarrollo o en una transición económica; la gran mayoría de las exportaciones de bienes, servicios y capital financiero es llevada a cabo por los países industrializados; resultará evidente que el poderío de los agentes económicos interesados en un tipo de cambio fijo (o una banda de flotación) es claramente superior al poderío de los agentes interesados en un tipo de cambio competitivo. Es precisamente esta circunstancia la que explica mucho en la actualidad y en la historia económica y política recientes. A partir de este balance de intereses se hace evidente:porqué la teoría y prácticas keynesianas que prevalecían en dos décadas de la posguerra fueron reemplazadas por la teoría y políticas neoliberales, que se convirtieron en una especie de las “vacas sagradas” de los tiempos modernos; porqué en la década de los ochenta los países de América Latina pasaron a una política de cambios estructurales, basada en los programas ortodoxas del Fondo Monetario Internacional; porqué en los últimos años se puso de moda el tema de la dolarización de la economía. [10] Consecuencias de la fijación del tipo de cambio o de una banda de flotación.Como hemos visto, por un lado, la devaluación de la moneda nacional conforme a la disminución de su paridad resulta una condición para un intercambio mercantil equivalente entre un país desarrollado y uno en vías de desarrollo; por otro lado, esta devaluación se ve frenada por la política cambiaria, promovida por los principales exportadores de capitales, bienes y servicios. Esta contradicción ha sometido a las economías de países que llevaban a cabo esta política (y la economía mundial en su conjunto) a una especie de los ciclos cuya dinámica se determina principalmente por los movimientos del capital ficticio y no del capital real, como solía suceder anteriormente.Tal cambio es el resultado natural del crecimiento más rápido del sector servicios en comparación con otros sectores, que se observaba en ultimas décadas. En las etapas iniciales de estos nuevos ciclos se da un crecimiento de las inversiones en portafolio en un país (o en un sector de la economía mundial) donde para éstas se dieron condiciones atractivas. (Estabilidad del tipo de cambio; bajo nivel de inflación; altas tasas de rendimiento; aceptable relación entre las reservas internacionalesy los pasivos en divisas del Banco Central; saldo positivo en las finanzas públicas; estricta política monetaria y crediticia; escasa probabilidad de cambios sociales o políticos). Sin embargo, el mantenimiento de condiciones atractivas para el arribo de inversiones extranjeras en carterapor un tiempo excesivo lleva al incremento de una serie de desproporciones importantes: generación o incremento del déficit en la balanza comercial; incremento de la deuda externa del gobierno y de la Banca comercial; reducción de reservas internacionales; incremento de la diferencia entre los activos y pasivos en divisas del Banco Central, disminución de la efectividad del sector exportador y un mayor subsidio indirecto a los bancos comerciales a través de la intervención de las autoridades en el mercado cambiario, con el objetivo de garantizar la estabilidad del tipo de cambio. El aumento de estas desproporciones lleva en la etapa culminante del ciclo a una crisis, cuyas raíces se encuentran en el ámbito cambiario, puesto que surge, antes que nada, de las desproporciones en el sector externo, cuyo elemento clave es el tipo de cambio. En esta etapa se presenta un éxodo de capitales del país (o sector de la economía mundial), se devalúa la moneda nacional, se desploman los índices bursátiles de los instrumentos financieros nacionales, aumentan las exportaciones, diminuyen las importaciones, se mejora la balanza comercial, se incrementan las reservas internacionales y disminuye la diferencia entre los activos y pasivos en divisas del Banco Central. En otras palabras, después de la devaluación se crean las condiciones, que contrarrestan las tendencias negativas que se tenían en la etapa inicial del ciclo. Las crisis financieras y cambiarias modernas no se explican sólo por una política económica miope del gobierno y el Banco Central de tal o cual país. Su causa de fondo es la sumisión del gobierno a intereses del sector financiero, la cual conduce al establecimiento de una política económica conveniente sólo para éste y en perjuicio de los demás sectores. Las crisis financieras son una manifestación externa y una solución temporal a este importante conflicto interno. Rusia – promotor y víctima de una economía financierizada. La lógica del desarrollo de la crisis moderna descrita anteriormente se confirmó plenamente en el caso de Rusia. En los antecedentes inmediatos y el desarrollo mismo de la crisis financiero-cambiaria rusapueden distinguirse tres etapas. Durante la primera etapa (1989-1992 los países desarrollados y los organismos económicos internacionales trataban de convencer a Rusia de llevar a cabo las reformas económicas bajo el concepto del Fondo Monetario Internacional. (Era muy tentador convertir una sexta parte del mundo en un importador de bienes y capitales).Este objetivo fue alcanzado exitosamente: el primero de enero de 1992 en el país iniciaron las reformas económicas correspondientes a los esquemas ortodoxos del FMI. En la segunda etapa (1992-1995) convencían activamente a Rusia de que había que lograr una estabilidad financiera a la brevedad posible, con lo que el país tendría acceso a créditos y ayuda financiera internacionales. Esta sujerencia también fue cumplida por el gobierno ruso: en 1995-1997 se logro alcanzar, según los criterios de FMI, la estabilidad financiera. Pero los métodos ortodoxos aplicados, junto con la liberalización de precios, privatización y apertura económica resultaron ser destructivos para el sector real de la economía. El producto interno bruto disminuyó en más de 50% durante los años de las reformas. Pero a cambio (lo que constituía la meta subyacente de los asesores) se incrementaron considerablemente las importaciones. Durante el periodo 1992-94 la participación de los productos importados en el volumen total del comercio al por menor creció de 23 a 48%. El único sector que floreció esos años fue el bancario. Durante los años de las reformas surgieron en el país cerca de 2,400 bancos comerciales que rápidamente se convirtieron en demandantes de los créditos externos. La paradoja del desarrollo de las estructuras bancarias en medio del derrumbe del sector real de la economía, se explicaba, en la primera etapa, con los altos ingresos inflacionarios. (En esta etapa se podía resignarse con la acelerada devaluación del rublo). Sin embargo, para 1995 el nivel de la inflación disminuyó considerablemente. La captación de ingresos inflacionarios como método de enriquecimiento bancario fue sustituido por otros procedimientos en cuyo centro se encontraba un esquema artificial de funcionamiento del sistema financiero ruso. Nuevo método consistíaen que los bancos comerciales utilizaban los créditos internacionales para invertir en las obligaciones gubernamentales. Pero nuevo esquema exigió una estabilización del tipo de cambio, ya que ésta fue la principal condición de su funcionamiento. Así se dio la coincidencia de los intereses económicos de los inversionistas extranjeros, los bancos comerciales y el gobierno ruso en que el país pasara en la política económica de una devaluación continua a una moneda estable. La tercera etapa (julio 1995-agosto 1998) empezó con la introducción, en julio de 1995, de una banda de flotación.A partir de este momento comenzó la cuenta regresiva, en el sentido de que la crisis se volvió una cuestión de tiempo solamente. El tipo de cambio, acorralado en la banda de flotación, el alto rendimiento de los instrumentos financieros rusos, la reducción significativa de la inflación, la política monetaria y créditicia dura y las perspectivas políticas, a raíz de la reelección del presidente Boris Yeltsin, convirtieron a Rusia en un campo atractivo para las inversiones extranjeras en portafolio. A partir de 1995, el ingreso de las inversiones extranjeras en Rusia se incrementó considerablemente. Si en 1993-1994 llegaban a Rusia en promedio 3.6 mil millones de dólares anuales de inversión extranjera, para 1995-1998 (enero-junio) esta cifra subió hasta los 20 mil millones, es decir 5.5 veces más. En total, durante el periodo de la banda de flotación, la inversión extranjera en Rusia ascendió a 70 mil millones de dólares, de la cual 51.4 mil era destinado al sector gubernamental, 16.9 mil al sector bancario y 1.7 al mercado de valores. (Véase Gráfica 4) Al mismo tiempo se incrementaron las operaciones en el mercado de valores. En 1995 el total de estas operaciones era equivalente a 18.9% del PIB, para 1997 esta cifra se elevó a 55.5%.Lo artificial de este proceso se manifestó en el hecho de que el 96% de estas operaciones se llevaban a cabo en el mercado de las obligacionesdel gobierno. Para 1998, debido a la devaluación, las operaciones en el mercado de valores se redujeron a 29.6% del PIB. Puesto que el aumento de los préstamos externos se llevaba en medio de la disminución de reservas internacionales, iba incrementando aceleradamente la diferencia entre los activos y pasivos (directos e indirectos) en divisas del Banco Central, lo que resultó ser la premisa material básica de la crisis. Sobre el papel del Estado. El gobierno (como una institución que posee sus intereses particulares) estaba interesado en mantener el funcionamiento del esquema mencionado de negocios bancarios. Esto lepermitía, en medio del derrumbe del sector real de la economía y la reducción de la base recaudatoria, completar los ingresos presupuestales. Inclusive, la aportación del gobierno para el incremento de la deuda externa durante el periodo de la banda de flotación fue fundamental (51.4 mil millones de dólares de los 70 mil).Sin embargo, sería incorrecta una conclusión de que, justamente, es el gobierno el culpable de que se presentara en el país la crisis. En primer lugar, los créditos internacionales eran utilizados en gran medida para el pago de altos rendimientos de las obligaciones gubernamentales así como para las intervenciones en el mercadocambiario o, sea, se utilizaba para el soporte de sistema artificial de flujos financieros en el que participaban, además del gobierno, los bancos comerciales rusos y los inversionistas extranjeros. En segundo lugar, las ilusiones sobre la autonomía del Estado en el caso de Rusiacarecen del fundamento. Es que durante las reformas, acompañada por la histeriageneralizada en torno a la necesidadde la defensa de la joven democracia rusa, se estaba llevando a cabo una intensa fusión entre el gobierno y los negocios.[11]El hecho de que el gobierno ruso perseguía con sus políticas más que intereses propios, intereses de los bancos comerciales, es demostrado por sus acciones en la última etapa de la crisis (Mayoagosto de 1998): en lugar de utilizar los créditos internacionales para la reducción de la deuda pública, el gobierno lo canalizaba con el objetivo de apoyar a los bancos comerciales. [12] Las divisas recibidas por los bancos, a un tipo de cambio subsidiado (antes de la devaluación), así como la moratoria anunciada por las autoridades al pago de deudas comerciales privadas (después de la devaluación), ayudaron al sector bancario en mayo-noviembre de 1998 a reducir el saldo negativo en los activos y pasivos en divisas en 8.1 mil millones de dólares.(Véase Gráfica 5) Todo esto muestra que el objetivo central y el resultado más importante de las políticas de autoridades durante la última etapa de la crisis, era la sustitución de las obligaciones en divisas de los bancos comerciales por la deuda externa del gobierno. El precio de esta política fue el aumento en mayo-agosto de 1998 de la deuda pública en 16.5 mil millones de dólares. Sobre el papel del Fondo Monetario Internacional. Enseptiembre de 1998, el monto total de los créditos otorgados por este organismo a Rusia ascendía a 19 mil millones de dólares. Un mes antes de la devaluación, se alcanzó un nuevo acuerdo para asignación a Rusia de un paquete de ayuda internacional de 17.1 mil millones de dólares (de los cuales 11.6 mil provenían del FMI; 4 mil del Banco Mundial y 1.5 mil del gobierno japonés). El 22 de julio de ese mismo año ingresó a la cuenta del Banco Central de Rusia la primera parte de ese crédito por la cantidad 4.8 mil millones de dólares. Llama la atención una serie de circunstancias. En primer lugar, el monto de créditos otorgados a Rusia mediante el nuevo acuerdo, prácticamente coincide con el saldo negativo en operaciones externas del sistema bancario ruso para finales de junio de 1998. En segundo lugar, como condiciones para el otorgamiento del paquete de ayuda, el FMI exigió: que sean aumentados los ingresos del presupuesto federal de 10.7 a 13% del PIB yque siga el gobierno conla política monetaria dura ycon la política cambiaria de la banda de flotación. Ambas condiciones eran erróneas desde el punto de vista económico: su cumplimiento significaría un aumento adicional de la carga impositiva en 8 puntos porcentuales del PIB y hubiera llevado a la aceleración de la caída económica. El mantenimiento de un tipo de cambio poco realista representaría un impuesto indirecto adicional al sector exportador y un subsidio alsector bancario que, prácticamente, estaba en bancarrota. Sin embargo, el cumplimiento de estas exigencias era la única manera de canalizar inmensos recursos financieros al sector bancario. En tercer lugar, 4,8 mil millones de dólares, la primera parte del préstamo acordado en julio de 1998,no fueron transmitidos a las cuentas del Ministerio de Finanzas (como se hacia siempre), sino a las del Banco Central, ya que, de acuerdo a la ley del presupuesto, éste no tenía derecho de otorgar créditos directos al gobierno. Es una prueba más a favor de que el paquete de ayuda internacional, en lugar de aligerar los problemas del presupuesto, se destinaba al subsidio del sistema bancario.Si tomemos en cuenta que los bancos comerciales utilizaron los recursos recibidos para pagar sus deudas externas, no es difícil llegar a la conclusión de que el principal objetivo de la ayuda financiera internacional a Rusia era el de garantizar la devolución del dinero llevado a Rusia por parte de los inversionistas extranjeros. A partir de esto, se vuelven claras, también, las condiciones que exigió el FMI a Rusia para la entrega del crédito acordado en julio de 1998. Su cumplimiento conduciría a la profundización de la crisis, pero a cambio, hubiera podido aumentar temporalmente la capacidad de pago del gobierno y, con ello, permitir la continuidad de los créditos al sistema bancario y devolución de la deuda privada de éstos con el extranjero. ¿Porqué no se cumplieron las predicciones apocalípticas?De acuerdo a las estimaciones del Instituto de Análisis Económico de Rusia, esto sucedió porque en el verano de 1998 el programa del gobierno, basado en las recomendaciones del FMI, se derrumbó rápidamente. En lugar de un aumento de los ingresos presupuestales en 3% del PIB, como se establecía en el programa, éstos disminuyeron durante el cuarto trimestre de 1998 en 2.6% del PIB (respecto al primer semestre), y los gastos disminuyeron en 3.6% del PIB, mientras que el déficit presupuestal lo hizo en 1%. Junto con la disminución de la carga fiscal directa, se elimino la imposición indirecta al sector exportador de la economía, que se llevaba a través de la regulación del tipo de cambio. La devaluación del rublo y el rechazo a una intervención para su soporte causaron en septiembre 1998 – junio 1999 la disminución de esta imposición por el monto equivalente a más de 9% del PIB.Por ello, no es de sorprenderse que la economía real haya reaccionado a esto primero con una reducción en el ritmo de caída de la economía y, a partir de marzo de 1999, con un aumento en la producción en muchas ramas. Otro factor de la reanimación del sector real de la economía fue el nombramiento de E. Primakov como Primer Ministro que tubo lugar en septiembre de 1998. El nuevo gabinete elaboró un programa de estabilización económica, que entró en vigor el 31 de octubre de 1998. Su esquema heterodoxo contenía cuatro objetivos: normalización de las condiciones de vida; creación de condiciones para la estabilidad económica; activación del sector real; fortalecimiento del poder público hacia el desarrollo económico. A pesar de no aceptación de este esquema por parte del Fondo MonetarioInternacional, el nuevo gobierno prefirió, para el inicio de su programa, darle más importancia a la recuperación social que a la financiera. La emisión monetaria moderada ayudó a recuperar en la medida posible los ingresos de la población y el control de la salida de divisas evitó que el rublo se devaluara más de lo que ya lo había hecho en agosto de 1998. III. LAS LECCIONES DE LA CRISIS Sobre la naturaleza de la globlización financiera. Aunque la globalización financiera es argumentada con las ventajas de un libre mercado, los esquemas de flujos financieros (como lo mostró la experiencia de Rusia, en la que, aparte de las condiciones específicas, se presentaron tendencias generales) no emergen espontáneamente, sino como un resultado de las acciones premeditadas de grandes agentes económicos, quienes para lograr sus objetivos se apoyan en la cooperación de los gobiernos y de los organismos financieros internacionales. La esencia de estos esquemas consiste en una canalización de recursos económicos en favor del sector financiero de tal manera que él que paga las cuentas en ultima instancia queda el sector real y la población. Cualquier empeora de la situación en ambas esferas es considerada como aceptable, en la búsqueda de un progreso del sector financiero. Los que personifican este sector, perciben la crisis cambiaria y financiera como una oportunidad para convertir la deuda privada en pública. Mediante tal conversión la reproducción del sector financiero temporalmente queda institucionalizada y las garantías del retorno del capital invertido e intereses se fortalecen. Así que para los inversionistas financieros la crisis no es una catástrofe totalmente inesperada, sino “un mal que por bien no venga”.Después de la devaluación en Rusia, por ejemplo, ha pasado sólo un año y medio , pero el capital extranjero regresa al país; no está espantado ni ofendido; por el riesgo del default le fueron pagadas altas tasas de rendimiento, yel acuerdo de gentlemen no fue roto por nadie. Tal situación obliga a constatar que hoy en día está aún más correcta la característica del capitalismo moderno que fue dada en los principios del siglo, a saber: “El desarrollo ha llegado a un punto tal, que, aunque la producción mercantil sigue “reinando” como antes y es considerada la base de toda la economía, en realidad se halla ya quebrantada, y las ganancias principales van a parar a los “genios” de las maquinaciones financieras. Estas maquinaciones y estos chanchullos tienen su asiento en la socialización de la producción; pero el inmenso progreso de la humanidad, que ha llegado a esa socialización, beneficiaa los especuladores.”[13] ¿Quiénes son culpables? La creciente contradicción entre las declaraciones sobre las superioridades dellibre mercado y las prácticas reales del enriquecimiento financiero es tan evidente que los ideólogos de la libre competencia han empezado a buscar culpables; en Rusia ya los han encontrado.En la opinión, por ejemplo, del Dr. A. Ilarionov, (citado en repetidas ocasiones anteriormente), la crisis financiera que azotó a Rusia ” resultó ser una crisis del modelo de la política económica socialista: la repartición socialista (gubernamental) de los recursos naturales, que dominó en el país antes de 1991, fue cambiado por una, igualmente socialista (gubernamental), repartición de recursos financieros”.[14]“Para el razonamiento socialista no es admisible considerar que el sector bancario es igualmente un sector comercial, orientado a las ganancias y sujeto a un riesgo”.[15] Efectivamente, enRusia haymotivosformales para la conclusión citada: muchos directores de grandes empresas pertenecían a la llamada “nomenclatura industrial” en la época soviética.Pero, ¿porqué las situaciones semejantes se observaban en otros países? ¿Debemos concluir que, por ejemplo,la historia del Fobaproa en México y la conversión de 72 mil millones de dólares de deuda privada en pública es, también, una obra de los partidarios del la mentalidad socialista? Más aún, ¿resulta que cuando el Banco Mundial reconoce, en su informe (1997) “El Estado en un mundo en transformación”, que en las últimas décadas el papel del gobierno en la redistribución del PIB se ha incrementado considerablemente, con ello anuncia una mayor propagación del pensamiento socialista en el mundo? En realidad, en la afirmación citada se confunde el contenido de los procesos económicos con su forma social. La regulación es una consecuencia inevitable de la creciente complejidad e integridad del proceso económico, es decir, un elemento de su contenido.Mientras que, la diferencia entre el socialismo y el capitalismo no radica en el grado de intervención del gobierno a la economía, sino en quiénes comandan este proceso y hacia cuales intereses; es decir, depende no del contenido, sino de la forma social deproceso económico. El principal problema hoy en día no consiste en la elección: ¿regular o no regular la economía? (Esta elección esta predeterminada a favor de la regulación por el desarrollo de las modernas tecnologías[16]). Tal problema consiste en otra elección, a saber: ¿qué clase de intereses económicos debe realizar esta regulación?El caso de Rusia mostró que la regulación pública del proceso económico en el período de las reformas en el país realizaba ante todo los intereses del sector financiero nacional e internacional. Los resultados ya están bien conocidos. Sobre el papel de la ciencia económica. Es una verdadera lástima haber sido testigos de como el prestigio de la ciencia económica fue utilizado por los principales agentes económicos y participantes de la crisis en Rusia para defender y justificar sus acciones. Así, por ejemplo, la no aplicación de una devaluación oportuna (que hubiera podido evitar o, al menos, disminuir significativamente, las graves consecuencias de la crisis), se justificaba con el argumento de que la devaluación conduce invariablemente a la liberación de la espiral inflacionaria; aunque esta tesis es sólo una hipótesis y la práctica en muchos casos no la confirma. En Rusia, por ejemplo, la devaluación de tres dígitos del rublo fue acompañada por un incremento en el ritmo inflacionario anual, solamente en 44.6%. La devaluación de la moneda nacional de 58 – 70% en Filipinas, Malasia, Corea del Sur, Taiwán, en el período dejunio de 1997 a julio de 1998, llevó a un incremento de inflación anual de 2.8 – 4.5 puntos porcentuales, solamente. Esto sucedió, antes que nada, porque las crisis cambiarias en estos países no eran acompañadas por un rechazo a la política monetaria rígida. Todavía más ilustrativo es el caso de Japón, donde la caída del yen respecto al dólar en 68.5% durante más de 4 años fue acompañada por un incremento del ritmo de inflación anual de tan sólo 2.5 puntos porcentuales. Si el tipo de cambio fuera efectivamente un factor clave que influye sobre los precios, entonces el ritmo de inflación en Japón durante esos años debió haber sido de algunas decenas como mínimo. Pero, a final de cuentas, fue de la misma magnitud que el del crecimiento de la masa monetaria durante cuatro años.[17] La supuesta necesidad de aumentar la recaudación de los impuestos como método para enfrentar la crisis (la receta del FMI que, en realidad, servía para fortalecer las garantías de que Rusia pagara su deuda)fue argumentada con la tesis de que la crisis rusa tiene sus raíces en déficit presupuestal. Dicha tesis fue utilizado, sin tomar en cuenta que en Rusia no existía una sola muestra de que efectivamente así era la situación: en cuanto a la parte que corresponde al pago de los intereses de la deuda pública enlos ingresos y los gastos del presupuesto federal (14.7 y 9.6%), Rusia se encontraba en los lugares 40 y 49, respectivamente, entre 86 países; respectode la relación entre el servicio de la deuda externa ylos ingresos por las exportaciones (13.1%), se encontraba en el lugar 81; en cuanto al pago de deuda externa como parte del producto interno bruto (4%), se encontraba en el lugar 85; respecto de la relación entre el servicio de la deuda externa y los ingresos y egresos del presupuesto, en los lugares 102 y 107, respectivamente, entre 145 países.Además, en la práctica se ha visto que las crisis cambiarias afectan a diferentes países, independientemente de su capacidad recaudadora y del tamaño de su déficit presupuestal.[18] Apoyándoseen la autoridad de la ciencia económica, el Fondo Monetario Internacional exigió de Rusiaen julio de 1998 que ésta continuara la aplicación de la política monetaria rígida como remedio para enfrentar la crisis, aunque para los expertos no era un secreto que dicha crisis en realidad tiene poco que ver con esta política y, más aún, que precisamente en el período de la banda de flotación que precedía la devaluación, los indicadores que caracterizan la rigidez de esa política (tasas de incremento de: la masa monetaria (M2); la base monetaria (H); y la inflación)eran mucho más favorables en comparación con los de otros períodos (Véase Gráfica 6). La lección que se tiene que obtener de esta situación consiste en que los argumentos que apoyan la toma de importantes decisiones económicas y sociales, deben someterse a un serio dictamen científico independiente y que éste tome en cuenta un posible impacto a su carácter de los intereses económicos. ¿Cómo se puede evitar las crisis? El análisislas causas de la crisis financiera y cambiaria en Rusia resulta importante porque de acuerdo a sus conclusiones se resuelve la cuestión sobrelas medidas que se debe emplear para evitar la repetición de lo sucedido.Los autores que consideran que la causa de la crisis fue una política irresponsable de las autoridades y, antes que nada, del Banco Central, concluyen que para tal objetivo es indispensable modificar el status jurídico del Banco Central. Esto, a su vez, es necesario para: desregular el mercado de divisas y metales; privar el Banco Central de su función actual de prestamista de última instancia; eliminar la situación en la que éste actúa al mismo tiempo como Ministerio sobre los asuntos de la Banca comercial; separar el sistema nacional de pagos del Banco Central y venderla a los bancos comerciales; establecer el procedimiento de aprobación en el parlamentode los gastos del Banco Central; asegurar una completa cobertura de la base monetaria con las reservas internacionales.[19] La debilidad de esta propuesta consiste en que atenta contra las causas superficiales de las crisis modernas. Si partimos de que las raíces más profundosde este fenómeno consisten en la sumisión del Estado a los intereses particulares del sector financiero (es decir, en una especie de la “privatización” del Estado por parte de este sector), entonces la conclusión lógica sería otra, a saber: para evitar las crisis financieras y cambiarias modernas es indispensable separar al Estado de los intereses particulares del sector financiero y reorientarlohacia los intereses generales (es decir, “nacionalizarlo”). Pero, si tomemos en cuenta que hasta ahora ningún Estado servía a los intereses generales, se podría establecer un objetivo más sencillo, a saber: enfocar sus políticas a los intereses del sector real de la economía.[20]Sin embargo, es importante recordar las dificultades de llevar a cabo un plan de este estilo, ya que los tiempos han cambiado y su realización significaría una acción en contra de la lógica general de la evolución moderna del capital. Notas 1 FMI, Perspectivas de la economía mundial, octubre 1998,pág. 193. 2 Los datos para 1999 provienen de The Economist,Febrero 5 y 26,2000. 3 Esta posición se describe por Anatoly Chubais, el cual se encontraba en junio-agosto de 1998 como el enviado especial del presidente ruso en la relación con organizaciones financieras internacionales, véase: “Kommersant”, 1998, 8 sentiabria. 4 Estas causas fueron planteadas por S. Aleksashenko, quien en enero 1996 – agosto 1998 tenía el cargo de primer subdirector del Banco Central de Rusia, véase: “Ekspert”, 1998, 14 seniabria, c. 9-14. 5 Esta posición se manifiesta en las declaraciones del FMI de octubre de 1998 ymayo de 1999, véase: World Economic Outlook, October 1998, c. 53-54; may 1999, c. 32. 6 Para este análisis, los autores se basan en los datos del Instituto de Investigaciones Económicas de Rusia, véase: “Mify i uroki avgustovskava krisisa”, Voprosy Ekonomiki,N° 10,1999. 7 Véase A. Huerta, Globalización, Causa de la Crisis Asiática y Mexicana, Diana, México, 1999. 8 En estas condiciones aumenta la rentabilidad de las exportaciones, mientras que los productores enfocados al mercado interno reciben una ventaja sobre la competencia de los bienes importados. No es casualidad que en propuestas sobre política económica de diversas asociaciones de productores denominan a este tipo de cambio como “competitivo”. 9 En esta situación, los exportadores extranjeros aumentan sus ganancias en el proceso de repatriación de los ingresos en moneda sobrevaluada. Mientras que los productores enfocados al mercado interno obtienen una ventaja sobre los productos importados, que se vuelven menos competitivos. 10 Es que la dolarización no sólo garantiza la estabilidad de condiciones para la repatriación de ganancias obtenidas en las transacciones financieras, sino que simplemente elimina este problema, ya que si no existe la moneda nacional, tampoco existe la posibilidad de que ésta sea devaluada. 11 Basta con mencionar algunos ejemplos: V. Chernomyrdin, quien fue p
Septiembre 25, 2008 | Por JUAN CARLOS O´BRIEN | Claves: ambientales, capacitacion, ecologia, educacion, empresa, empresaria, formacion, impactos, medio, metodos, organizacion, procesos, responsabilidad, social | # Enlace permanente
Las sociedades occidentales han sido testigos y motores de una transformación sustancial en lo que respecta al entendimiento del entorno natural y nuestra interrelación con el mismo. Los tecnicismos propios de la rama de la Biología denominada Ecología por Haeckel en 1868, han pasado a ser no sólo parte de nuestro vocabulario cotidiano, sino que se han integrado en el lenguaje jurídico y en el relativo al mundo de la economía occidental. Es evidente, por tanto, que se ha procesado un cambio sustancial en nuestra forma de contemplar el entorno en el que se desarrollan nuestras actividades y nuestra relación con el mismo.
La toma de conciencia de los ciudadanos ante los problemas del medio ambiente se ha dejado traducir, en relativamente poco tiempo, en un cambio que afecta incluso a nuestras actividades más cotidianas.
Conceptos como «contaminación», «reciclaje»,«tratamiento selectivo de residuos» etc son ya parte de nuestro léxico común y cuyo entendimiento ha transformado incluso nuestros hábitos de consumo. Es obvio, por tanto, que el mundo empresarial no puede permanecer ajeno a esta concienciación colectiva sobre el medio ambiente.
Las empresas también han cambiado su concepción sobre la relación del desarrollo económico particular y el bienestar de la sociedad en general, en lo que a la implicación de la actividad empresarial con el entorno se refiere. En este sentido se ha pasado progresivamente de una concepción de la empresa en la que la inversión en prevención del deterioro medioambiental era sinónimo de «pérdidas económicas» a una visión más sensibilizada en la que al abordaje de los temas ecológicos se incluyen ya en los planes de actuación trazadospara el diseño y funcionamiento de la actividad empresarial.
La idea primordial de queno es posible un desarrollo económico general sin un tratamiento respetuoso del entorno natural ha calado profundamente en todos los ámbitos: La empresa no puede sustraerse de esta línea en pro de la preservación del medio ambiente, y hoy en día, la Ecología, como rama de la Ciencia, ofrece al mundo empresarial una serie de innovaciones tecnológicas y de conocimientos encaminados a favorecer el desarrollo económico siendo respetuoso con el medio ambiente.
Las instituciones gubernamentales también han presionado a las empresas con normativas legalesque se hallan en constante evolución, desde los primeros convenios internacionales para la mejora del entorno natural afectado por las actividades industriales en el mundo desarrollado. Los efectos que la empresa genera en su entorno no son sólo de carácter socio-económico sino también de carácter medioambiental.
La empresa ha de concienciarse de que no sólo genera bienes y empleo, también consume recursos naturales y genera contaminación y residuos.
La empresa en nuestros días tiene una responsabilidad crucial en la tarea de la mejora medioambiental, y esta responsabilidad debe ejercerse ante una perspectiva que supere el mero cumplimiento de la legalidad vigente al respecto:
El tema medioambiental en la empresa es una obligación para con la sociedad y para con las generaciones de seres humanos venideras, y puede, incluso contemplarse en nuestros días como un vehículo más que puede mejorar el balance económico particular, siempre y cuando trascienda a la sociedad una buena política medioambiental trazada dentro de los planes de actuación generales de la empresa.
La formación en el área de medioambiente es, para el emprendedor una inversión de futuro.
El entendimiento de conceptos de calidad medioambiental, auditorías medioambientales, sensibilización y formación de las plantillas de trabajadores y educación ambiental en general, deben incorporarse irremisiblemente a la formación básica del emprendedor, quien ha de entender esta formación como un continuo proceso inacabado.
Los cambios continuos en la legalidad vigente, como los avances tecnológicos, obligarán al empresario a un continuo proceso de revisión y formación que habrá de incorporar a los planes de su empresa.
Estos procedimientos implican necesariamente el conocimiento de cómo la futura actividad pueda afectar al medio ambiente, los métodos de mitigar los impactos medioambientales y el proceso a seguir para conocer y cumplir con el marco legal institucional a niveles locales, nacionales e internacionales.
Existe una necesidad de formación y educación permanentes dentro de la empresa como respuesta ante las continuas variaciones en los procesos para el cuidado del medioambiente.
Septiembre 24, 2008 | Por JUAN CARLOS O´BRIEN | Claves: costos, crisis, debilidades, fortalezas, fuerza, ganancias, kotler, mercados, mercadotecnia, negocios, plan, problemas, recesion, rentabilidad, sobrevivir, trabajo | # Enlace permanente
El actual clima económico esta siendo algo mas que un simple reto para todas las empresas, no importa su tamaño o su giro, ya que otra vez y otra y otra, y se escucha a la gente decir: “Es que son tiempos difíciles”. Pero ¿realmente está usted dando hoy los pasos correctos para asegurar que su empresa salga bien librada de esta interminable crisis cuando los polvos del remolino se calmen? La primera cosa que haría cualquier directivo en un período de crisis es apuntar hacia una reducción de costos en la fuerza de trabajo. Pero para desarrollar un “plan de negocios para una recesión”, Philip Kotler, autor de múltiples libros y reconocido gurú de la mercadotecnia aconseja “Por favor no dejen todo en manos del departamento financiero, ya que su criterio es cortar todo lo que considera como gasto muy alto, y le dirán que se debe detener la mercadotecnia, cuando la mercadotecnia es el único elemento que le permitirá a su empresa salir del bache y mantener la demanda”. En vez de eso Kotler, quien dio una plática a profesionales en mercadotecnia, sugirió a las empresas que formaran un equipo multi-funcional, para llevar a cabo e implementar estrategias de ajuste. Ajustando la mezcla de Mercadotecnia: “Posiblemente existen algunos segmentos débiles en su cartera de negocios que pueden eliminados porque muchas empresas dedican cantidades desproporcionadas de tiempo para resolver pequeños problemas, respecto de su negocio total, Por lo que el Señor Kotler al igual que Peter Drucker, reconocido autor sobre temas de administración, señalan que la administración debe enfocarse a las oportunidades no a los problemas. Otra forma de mejorar su cartera de negocios es hacer en este momento una evaluación de los mercados que usted esté en posibilidad de dominar o seguir dominando después de la recesión. Abandone los mercados donde usted sea él numero tres, o cinco y no pueda nunca llegar a ser el número dos o el número uno. ¿Por que desperdicia su tiempo? En el negocio de la comida, por ejemplo, los supermercados siempre quieren ser el número uno o número dos en los mercados de grandes volúmenes, pero hay segmentos que son cubiertos por pequeños negocios – las llamadas “tiendas de la esquina”- que atienden segmentos diferentes a los de las grandes super tiendas, por lo que es indispensable investigar e identificar nuevos segmentos de mercado y su potencial que no puedan ser atacados por debilitados competidores o que no les interesen y que pudieran ser mercados atractivos para usted”. Ajustando la mezcla del Consumidor: Dentro de cada segmento de mercado se pueden tener clientes no rentables o elevar los costos. Los bancos grandes se están moviendo hacia el cobro por todos sus servicios a fin de ahuyentar al 40 por ciento de sus actuales clientes no redituables, y van apareciendo bancos no tan grandes que atraen clientes que los grandes no quieren o atraen clientes que no se sienten bien tratados por ellos. Aplique un análisis de costo sobre cada uno de esos clientes. Esto requiere que se calcule todo lo que consumen esos clientes durante su relación de negocio, para así saber proteger a sus mejores clientes añadiendo valor a sus ofertas o darles mejores condiciones de precio y así conservar a los clientes que se desea conservar: A los clientes redituables. Trate de estandarizar, a bajo costo, las relaciones con sus clientes. Esto se puede hacer, por ejemplo, que los pedidos puedan ser hechos a un bajo costo si los hacen a través de un sistema interconectádose con ellos por computadora o en una forma más sencilla, aceptando órdenes por medio de Fax. Reduzca sus costos sin reducir el nivel de servicio a su cliente. “Cambie a ordenes telefónicas – No envíe a un vendedor cada vez que reciba una llamada de un cliente a menos que sea estrictamente necesario.” Los costos que se producen en el campo de ventas pueden ser drásticamente reducidos al tener gente de ventas trabajando desde su casa como lo hizo la compañía de computadoras Compaq. En vez de tener personal en una oficina central, el personal de ventas esta en su casa y la oficina del vendedor es su lap top. Esto trae grandes ahorros en renta de espacio e instalaciones de una oficina como a la que estamos acostumbrados; con esto la empresa Compaq logró beneficios del 30% en productividad. Otros enfoques incluyen cambiar de pago de nómina fijo al pago a destajo. En este escenario el resultado es una contribución marginal, no de volumen. Haciendo esto el enfoque será cuanto dinero se logra comparado contra cuantasunidades vendidas. Otro gran cambio es utilizar el telemarketing, el correo directo, y la mercadotecnia por la Internet, o sea, estamos cambiando del tiro con escopeta al tiro de precisión. Ajustando la Mezcla de Producto: Revise y evalúe en términos de contribución a las utilidades de su negocio lo que está vendiendo y elimine los productos y marcas más débiles y las extensiones innecesarias de líneas. Por ejemplo, es política de Procter & Gamble, mantener su porcentaje de gasto en mercadotecnia respecto de las ventas por abajo del 25% llegando a veces hasta el 20%. Para esto, están identificando productos que no se están vendiendo, enfocándose en sus productos líderes. Seguramente usted también defenderá a sus productos triunfadores, y desde el punto de vista de la respuesta del consumidor antes que pase la situación de crisis, usted puede pensar de inmediato en la introducción de productos en empaques más económicos o introducir marcas más económicas que las que está manejando, haciéndose usted mismo la competencia, así el consumidor tendrá una alternativa más para comprar, pero de todas maneras ese gasto irá directo a sus utilidades. Otra estrategia recomendable es tener una amplia gama de productos con diferentes precios, para diferentes mercados objetivo. El Sr. Kotler dijo: “Una cadena hotelera, por ejemplo, debería tener varios niveles de precios para poder enfrentar una crisis.” La empresa Marriott ha implementado este enfoque. “ Un huésped puede quedarse en el Marriott Marquis por $350 dólares la noche, en el Marriott normal por $180 dólares, en el motel Courtyard por $80, y en el Fairfield Inn por $50, así que cualquiera que sea la situación económica, están capturando a muchos clientes con su sistema”. Esto permite tener diferentes ofertas para diferentes capacidades y necesidades, pero el cliente se queda en la organización y su dinero también. Ajustando la mezcla Mercadotécnica: Una de las grandes preguntas actuales que enfrentan las empresas es el dilema de la participación marginal de mercado. Una gran cantidad de compañías y consumidores demandarán precios cada vez más bajos y se mostrarán listos para cambiarse con las empresas que se los ofrezcan porque buscarán sustitutos más baratos. Es lógico que si la empresa no hace nada y mantiene sus precios actuales durante una recesión, seguramente perderá clientes y obviamente participación de mercado. Si, por otro lado, reduce sus precios entonces perderá un gran margen de utilidad.” ¿Entonces cuál es la mejor estrategia? Lo más inteligente que usted puede hacer es mantener su participación de mercado (no perder a los clientes que le interese conservar) ya que recuperar esos clientes después de la recesión está probado que es más difícil, ya que sus competidores los están atendiendo y probablemente ya hasta les puso “la alfombra roja”. Así que, piénselo, es mejor que usted reduzca ahora sus precios para conservar a sus clientes. Sin embargo, al reducir sus precios, asegúrese de mantener vigente su actual lista de precios, no la modifique, pero aplíquela utilizando técnicas estándar de optimización a esa lista original, tales como: rebajas, descuentos por volumen, descuentos por pagos anticipados en compras y bajos intereses de financiamiento. Al terminar el período de crisis puede ser difícil restablecer su nivel de precios posteriormente si bajó los precios actuales de su lista de precios vigente, ya que los clientes no van a estar dispuestos a aceptar una variación hacia arriba de los precios a los que estaban acostumbrados. Piense en el poder de los descuentos por volumen de compra, dice Kotler, ya que no puede ser subestimado y aconseja que la Internet, puede ser una valiosa herramienta para hacerlo. Una mejor estrategia que la de hacer descuentos en el precio es añadir valor a los bienes y servicios – y se puede lograr con argumentos como “instalación gratuita”, “capacitación para mantenimiento”, y “garantías más amplias o por más tiempo”. Por ejemplo, se le dice al cliente en la negociación: “No puedo bajar mis precios, pero le ofrezco asesoría que le ahorrará la misma o una mayor cantidad de dinero y así recibirá un precio mas bajo”. Como explica el Sr. Kotler, hay algunas empresas que están extremadamente familiarizadas con el negocio de sus clientes y pueden asesorarlos con expertos para que logren ahorrar dinero en sus propios negocios. Baxter, que es una empresa proveedora de artículos para hospital, ofrece un buen ejemplo de valor agregado. “Ellos dan puntos de crédito a los hospitales que compran sus productos – tal como lo hacen las líneas aéreas a los viajeros frecuentes.” Estos puntos pueden ser canjeados para compras de productos o por días de consulta. Baxter mantiene y pone a disposición de sus clientes 12 equipos de consultores, cada uno con una especialidad diferente. Un equipo, por ejemplo, ayuda al mejoramiento de la administración de sistemas de información de sus clientes mientras que otro equipo puede ayudarlos a manejar mejor sus desperdicios médicos. Como lo maneja la empresaBaxter, la consultoría es tan útil que los clientes utilizan sus puntos en su mayor parte para esto, para “pagar” la consultoría. Kotler también recomienda ajustar los canales de distribución. Usted puede ver si sus distribuidores actuales compartirían también las pérdidas que pueda tener. “Cambie algunos de sus productos, especialmente las marcas económicas a canales menos costosos, tales como tiendas de descuento”. Cámbiese a los canales que están creciendo, dice Kotler, y vaya disminuyendo su presencia en aquellos que se están haciendo más pequeños. Este puede ser el momento de incrementar su energía mercadotécnica y su fuerza de ventas a todo lo que da. Algunas empresas escogerán precisamente un período de crisis para usar este tipo de estrategia de ataque. En cada crisis trae una brillante oportunidad disfrazada, cuando se observa en forma creativa. Puede ser que su empresa esté en una situación más feliz que la de sus competidores que están sufriendo la misma crisis también. Si ellos sufren mas que usted, y su empresa tiene los recursos, no necesariamente económicos, sino también de creatividad, entonces puede incrementar ahora mismo su participación de mercado y poner a su competencia contra la pared, pero ¡hágalo antes de que lo pongan a usted!. Si en este momento usted no va a ser un atacante, entonces si tendrá que reducir su presupuesto de publicidad. “La publicidad no trabaja a corto plazo”, explica Kotler. “Su propósito básico es crear una participación en la mente de los consumidores para que reconozcan la marca y el cliente se sienta bien al comprar ese producto. Por lo tanto la publicidad no provoca al cliente a salir corriendo a comprar ese producto, es decir, no es un incentivo”. Si usted está buscando eso, un incentivo para que su cliente salga disparado a comprar el producto, entonces cámbiese a la promoción. Cambie su mensaje hacia el valor que significa un ahorro en el precio, incremente el uso de cupones de descuento, haga rebajas de centavos, etc., y considere hacer concursos y rifas. Y lo más importante: Sea Creativo. “En cada crisis hay una brillante oportunidad disfrazada, cuando se le mira creativamente “. Negocie y presione a los medios masivos que esté utilizando para conseguir precios más bajos en sus tarifas ó cámbiese a medios más económicos. “Algunas empresas utilizan el sistema de pago de publicidad por resultados”, de ahí que las campañas no efectivas reciben una penalidad en forma de porcentaje. Esto significa que si el mensaje no llega al auditorio prometido o no se tiene el nivel de audiencia ofrecido, entonces habrá penalidades para el medio y el patrocinador pagará al medio menos de lo convenido. Ajuste el Costo por Pagos de Nómina y Otros Costos: La regla para evaluar el gasto de su nómina actual se basa en la siguiente pregunta: ¿Este gasto añade algún valor agregado para el cliente en todo lo que su empresa hace?. Los negocios se están redefiniendo a sí mismos como que deben estar enfocados hacia el mercado y hacia el cliente. Recuerde que su único activo valioso no es la empresa sino sus clientes y la duración de la vida de su cliente como cliente real, es decir, que siga comprándole a su empresa. De hecho, debe haber una gran cantidad de investigación que se refleja en los números de sus estados financieros y que pudieran mostrar que estas investigaciones han sido poco o nada efectivas. Los estados financieros no incluyen las cuatro cosas más importantes de su negocio: 1) Su base de clientes y las relaciones que en su empresa se han desarrollado con ellos. 2) su capital humano – el valor de sus empleados y sus conocimientos. 3) el valor de sus marcas, y finalmente 4) el valor de sus relaciones con los canales de distribución. Contrate con proveedores externos aquellas actividades que otros puedan hacer mejor y más barato, lo que se conoce como “out – sourcing”. “Nike, por ejemplo, no es un productor de zapatos porque contratan su producción por fuera. Así es más fácil generarmayores utilidades cuando alguien distinto de su empresa les produce sus artículos.” Considere rentar en lugar comprar. Es conveniente hacer números, piense que si alguien confiable le manufactura sus productos, entonces usted no invierte en maquinaria e instalaciones ni es responsable de todo lo que implica manejar un grupo de empleados y obreros. Por supuesto también es importante incrementar su liquidez reduciendo su capital de trabajo. “Reduzca sus inventarios”. Piense en un sistema de producción “Justo a tiempo”. La adecuación masiva al cliente es una forma de reducir el capital de trabajo. Esta es una de las razones por las que Levis está cambiando a la adecuación masiva de sus pantalones de mezclilla. ¿Qué es la “adecuación masiva?” Bueno pues piense en que se pierde mucho dinero adivinando que tallas y estilos poner en los anaqueles de las tiendas que ofrecen los productos Levis. Es decir, esto significa trabajar de acuerdo a la demanda, no a su capacidad de almacén. Computadoras Dell también ofrece un excelente ejemplo de esta estrategia. “Dell,” explica Kotler, “es la única empresa de computadoras, aparte de Gateway, que tiene un inventario para siete días. Ellos solo ponen su orden. Dell no requiere llenarse de partes para computadora y hacerlo con su capital de trabajo”. Estas empresas cobran a sus clientes en 20 días, y pagan a sus proveedores en 60 días. Con inventarios prácticamente en cero, tener cobros más rápidos que los pagos, eso sí es una máquina de hacer dinero en forma inteligente. Si después de emplear estas estrategias a usted le parece que éstas no son suficientes y que se deben tomar mas acciones, entonces pudiera ser necesario pensar en reducir algún personal. Toda la gente que ha tenido un entrenamiento en mercadotecnia, incluyendo a Philip Kotler, se declaran fuertemente contra la adulteración o cambios en producto para bajar el precio y la calidad de la marca, aún cuando en un clima de crisis parezca tentador hacerlo. En casos como este, usted seguramente encontrará que la barrita de dulce es más pequeña o el caramelo es sensiblemente mas chico que como antes era, aunque el precio siga siendo el mismo o ligeramente mas barato, o que ya no sabe tan sabroso como antes, el cliente piensa (y difícilmente se equivoca) que seguramente sustituyeron los ingredientes originales por otros más baratos. En casos como este hay un peligro inminente de perder grandes cantidades de clientes y en consecuencia participación de mercado, que ganará un competidor inteligente que no se preste a adulterar su producto. No lo abaraten. No abandonen su actual posicionamiento ya que será muy difícil recobrar el lugar que antes se tenía si la gente lo rechaza. Recuerden siempre, en una recesión, la meta es sobrevivir, no lograr las más altas utilidades.
| Por JUAN CARLOS O´BRIEN | Claves: compromiso, comunidad, concepto, empresaria, exito, impacto, maximizar, negocios, nuevo, productos, responsabilidad, servicios, social | # Enlace permanente
¿CUANDO NOS ENCONTRAMOS ANTE UNA EMPRESARIO RESPONSABLE SOCIALMENTE? La visión de la empresa respecto a su filosofía , metas y políticas, en el marco de la sociedad ha ido transformándose en la última década. El factor fundamental para este cambio está relacionado con el mayor protagonismo de los consumidores, y la fuerza trascendente que opera desde el mercado. En esta era los productos y sus responsables, son sujetos a un control exhaustivo continuo en función de valores que van más allá de la calidad y eficiencia.
En este criterio interviene de manera sustancial un nuevo concepto que prevee y atiende no solo las necesidades propias de un producto / servicio con mas ética , el nivel de compromiso de la Empresa con la sociedad es fundamental, siendo ponderado cada vez con mayor incidencia en las expectativas de los consumidores.
El nuevo concepto interpreta la estrecha relación del éxito de sus negocios con la percepción del cliente según el grado de compromiso o involucramiento social .
Compromiso con la Comunidad
El Compromiso con la Comunidad se refiere a las diferentes acciones tomadas por la empresa para maximizar el impacto de sus contribuciones en dinero, tiempo, productos, servicios, influencias, administración del conocimiento y otros recursos que dirige hacia las comunidades en las cuales opera. Cuando estas iniciativas se diseñan y ejecutan em forma programada y estratégicamente, no sólo se entrega un valor agregado a los receptores, sino que además estas iniciativas refuerzan la reputación de las empresas, sus marcas y productos en las comunidades locales donde ellas tienen intereses comerciales , así como en el resto del mundo. los esfuerzos de las empresas están siendo motivados por los beneficios económicos que conlleva um mayor involucramiento con la sociedad. Esto incluye el incremento de las ventas, mejora en la moral de los empleados, refuerza la habilidad de competir en el mercado regional, como consecuencia de empleados calificados y el ser un “vecino predilecto” de la comunidad. Muchas empresas también reconocen la oportunidad y necesidad de destinar recursos privados hacia problemas sociales particulares, supliendo el rol del gobierno en distintas áreas.
Cómo elaborar un Plan de Acción Social
Buscando un modelo de lineamiento sobre planes de Acción Social de Empresas, es importante considerar y evaluar como punto de partida los aspectos que definen la capacidad estratégica de una compania y sus prioridades. Esto es oportuno en función de marcar de manera global la situación y las necesidades de la Empresa. Como una etapa posterior se determinan los modelos o programas que se ajustan con mayor precisión a sus objetivos.
Un Plan contempla generalmente tres opciones de programas, los mas utilizados en este tipo de requerimientos.Estos son:
Los beneficios de la Responsabilidad SocialEmpresaria.
Las empresas comprometidas con la responsabilidad social experimentan importantes beneficios tanto cuantitativos como cualitativos.
- Perfomance Financiera
- Reducción de Costos Operativos
- Imagen de Marca y corporativa
- Acceso al Capital
Perfomance Financiera
El negocio y comunidades de la inversión han debatido por mucho tiempo si existe una conexión real entre las prácticas de negocio socialmente responsables y la actuación financiera positiva.
Varios académicos han mostrado esta correlación. En un estudio , citado en Business and Society Review (1999), mostró que 300 corporaciones que honraban sus codigos de ética con la caracteristica de ser expuesta a la comunidad resultaron de una perfomance de dos a tres veces superior respecto a aquellas que no lo habian considerado,significando sin duda un valor agregado diferencial. Un reciente estudio de la Universidad de Harvard demostró también que aquellas empresas con paquetes accionarios compartidos con sus empleados mostraron una proporción de crecimiento cuatro veces mayor, y de ocho veces el crecimiento de empleo en relacion al paquete solo para accionistas.
David Lewin, Profesor de la UCLA, por encargo de la compania IBM ha estudiado la relación entre las donaciones corporativas y el desempeño corporativo de la empresas. A través de la misma pudo corroborarse que las companias con prácticas sociales filantrópicas obtenian tasas de retorno a sus inversiones muy superior a las expectativas.
Reducción de Costos Operativos
Diversas iniciativas de CSR, particularmente en el focus medioambiental , logran reducir costos significativamente , reduciendo gastos e improductividad. Por ejemplo, las que apuntaron a reducir emisiones de gases contribuyeron a optimizar la capacidad energetica, reduciendo asi gastos innecesarios. También las alternativas de reciclaje generan ingresos extras. Existen diversos ejemplos prácticos sobre ahorros significativos mediodioambiental. Por ejemplo la Dow Chemical Co y la National Resource Defense Council establecieron un alianza con el objeto de reducir la produccion de 26 quimicos toxicos a sólo uno . Por esta razón han logrado ahorrar 5,4 milones al año, y como beneficio adicional la calidad de sus productos.
En el año 1997, una encuesta hecha a 150 ejecutivos dirigida por la Whirlpool Foudation, Working Mother Magazine y Family Newsbrief encontró una relacion directa entre los programas y distintas iniciativas del area laboral , como salud, bienestar, cuidado de bebes y tercera edad, con el resultado de obtener importantes beneficios tales como reducción del ausentismo y rotación, mayor satisfacción de los empleados y los consumidores, reducción de costos de salud, etc.
Mejora de la Imagen de Marca y Reputación
Frecuentemente los consumidores son llevados hacia marcas y compañías consideradas por tener una buena reputación en áreas relacionadas con la responsabilidad social empresaria. Una empresa considerada socialmente responsable, puede beneficiarse de su reputación entre el público, así como de su reputación entre la comunidad empresarial, incrementando así la habilidad de la empresa para atraer capital y asociados.
La participación activa en actividades de la comunidad,genera una reputación positiva con los empleados dentro de la empresa. Según un estudio de Hill and Knowlton and Yankelovich Partners, los estadounidenses piensan más favorablemente de aquellas empresas que focalizan sus esfuerzos filantrópicos en la donación de productos y el estímulo del voluntariado de los empleados en la comunidad. Sólo un pequeño porcentaje consideran que “dar una gran suma de dinero” es la acción corporativa más impresionante. Empresas líderes son frecuentemente citadas en los medios de comunicación y son recomendadas a los inversionistas que buscan empresas socialmente responsables. Muchas de las listas anuales sobre empresas incluyen la participación activa en la comunidad como parte de los parámetros a medir. Por ejemplo, la revista Fortune, sitúa la “responsabilidad social” entre los ocho criterios usados en su encuesta anual de las Empresas más admiradas, conjuntamente con solidez financiera y calidad en la administración.
Las empresas han utilizado la responsabilidad medio ambiental como una manera de reforzar su reputación o imagen de marca, lo que, en retorno, ha servido para incrementar las ventas y atraer capital de inversión. En los Países Bajos, el valor en el mercado de ITT Nokia para televisores de 24 pulgadas se incrementó de 57% y su ingreso bruto de 73% un mes después de que una revista de consumidores los calificara como los mejores productos, basándose en parte, en el consumo de energía, el reciclaje y la utilización reducida de materiales dudosos. En los EEUU, los consumidores gastan aproximadamente 110 billones de dólares en productos que identifican como “socialmente o ambientalmente progresivos”. Asimismo, las empresas que han integrado el factor ambiental en sus decisiones de negocios están comenzando a ganar beneficios de instituciones financieras y compañías de seguros, según un informe del Aspen Institute efectuado en 1999.
En la economía global, la imagen de marca y la reputación están entre las más valoradas fortalezas. Prácticas de marketing responsable, por naturaleza, son altamente visibles para los consumidores y tienen el potencial de fortalecer o fragilizar la opinión del público con respecto a una empresa o a su marca. Una buena reputación por integridad y un fuerte compromiso con los consumidores puede generar lealtad y confianza y proveer un espacio de confianza en tiempos de crisis, teniendo un público más tolerante y más propenso a restaurar su confianza cuando la crisistermina. Del mismo modo, prácticas de marketing responsable que son vistas de manera negativa pueden menguar la imagen de marca y la reputación de una empresa, así esta tenga productos o servicios de muy alta calidad
Acceso al Capital:
Los informes de Foro de Inversión Social revelan,que hubieron más de $2 billón en recursos orientados a las ética, el ambiente, y la responsabilidad social corporativa en el EE.UU. en 1999. La figura ha crecido de $639 mil millones en 1995, a $1.185 billón en 1997, a $2.16 billón en 1999. Es fácil advertir que las compañías que demuestran responsabilidades éticas, sociales,y medioambientales tienen acceso disponible a capital ,que de otro modo no hubiese sido sencillo obtener.
Ultimos Comentarios