Rol del docente

El rol del docente está permanentemente revisado, y está atravesado por múltiples exigencias. En los siguientes párrafos se muestra un punto de vista sobre el tema, que trata de simplificarlo.
educativo

El docente debe tener en cuenta las capacidades individuales de sus alumnos y el perfil institucional del establecimiento donde trabaja. (Tedesco).

Hoyos nos recuerda que la UNESCO en el 2004 definió cuales deben ser las funciones de un educador frente a las nuevas tendencias del proceso educativo y menciona que este debe pasar de transmisor de saberes a mediador de la construcción del conocimiento, donde el centro del proceso educativo sea el proceso de aprendizaje y no el acto de enseñar, favoreciendo en los estudiantes el desarrollo de competencias sociales. Este autor además concluye que es importante que el docente evalúe su labor educativa para mejorar la calidad de la misma. ¿Cómo podemos mejorar si no evaluamos nuestra labor?

Del docente depende que se logre una transformación a nivel de aula, siendo un mediador y orientador en la construcción de conocimientos, los cuales deben ser relevantes y tener relación real con el contexto. Al respecto se señala un cálculo efectuado por Knut que obtuvo el promedio del número de horas que un estudiante asiste a la escuela durante 13 años (180 días lectivos, 6 horas), obteniendo un total de 14000 horas hábiles. Esto conduce a pensar en la enorme responsabilidad que los docentes deben enfrentar, en pro de mejorar o limitar el potencial de nuestros alumnos.

¿Están capacitados los docentes para ser mediadores del proceso y favorecer el desarrollo de competencias? Sin generalizar, la respuesta en su mayoría es negativa.

Los docentes se preocupan de “cumplir el programa”, lo cual apenas logran por escasez de tiempo y no pueden “ceder a sus estudiantes la responsabilidad de construir su propio aprendizaje”. Lo anterior, debido a presiones administrativas y por qué no, presiones de los mismos padres que no entienden la razón por la cual su hijo no trae materia copiada en el cuaderno y le preocupa que el siguiente año, cuando le “toque” otro profesor, seguirá con los contenidos correspondientes al siguiente nivel y quedarán “lagunas” por contenidos no abarcados. Como podemos ver, la presión por terminar la materia, es grande.

Una frase que resume lo anterior es la siguiente:
“Muchas veces en la escuela “matamos” el mundo hipotético del niño, del adolescente, del joven, porque por la premura del tiempo para cubrir los contenidos no nos detenemos a explorar sus conocimientos previos. La construcción en la escuela es un proceso muy especial, muchas veces alejado de la realidad, pues le damos a los estudiantes el conocimiento acabado y no ayudamos a reconstruir el proceso que dio lugar al mismo.” (Pimienta).

Siguiendo con el mismo tema, se reflexiona acerca de esta frase: “Lo relevante del aprendizaje es poder transformar lo que se sabe y no únicamente poder decir lo que se sabe” (Díaz y Hernández).

Esta frase nos pone a reflexionar acerca de lo que realmente como docentes hacemos en nuestras aulas. ¿Decimos lo que sabemos o realmente transformamos los saberes de nuestros estudiantes basándonos en lo que ellos conocen previamente? Debemos, como mencionan estos autores aplicar el concepto de “transferencia de responsabilidad” donde el docente va cediendo el aprendizaje a sus alumnos en forma gradual según las competencias que cada quien va adquiriendo.

El ideal es convertirse en profesores constructivistas, que según Díaz y Hernández deben contar entre otras con las siguientes características:

1. Mediador entre conocimiento y aprendizaje
2. Reflexivo respecto a su práctica
3. Promueve aprendizajes significativos, con sentido para sus alumnos
4. Promueve la colaboración y participación activa de sus estudiantes
5. Se ajusta a las necesidades, intereses y situaciones educativas

Pero lo anterior no es suficiente si no se cuenta además con escuelas de calidad, que deben tener al menos un clima favorable para el aprendizaje, docentes que trabajan en equipo, una dirección eficaz que brinda oportunidades de capacitación permanente, con un currículo planificado cuidadosamente y padres que apoyan la tarea educativa.

Al leer esto no sé sabe qué pensar. Estamos muy lejos de que esto sea cierto, en cualquiera de los aspectos mencionados. La calidad es muy difícil de definir, unos podrían definirla basándose en el rendimiento de los estudiantes y otros en lo que podemos ofrecer a los alumnos.

Extraído de
CONSTRUCTIVISMO EN EDUCACIÓN: ILUSIONES Y DILEMAS
Zuleyka Suárez Valdés-Ayala
Instituto Tecnológico de Costa Rica
Revista Calidad en la Educación Superior Programa de Autoevaluación Académica Universidad Estatal a Distancia
Costa Rica

Extraído de
CONSTRUCTIVISMO EN EDUCACIÓN: ILUSIONES Y DILEMAS
Zuleyka Suárez Valdés-Ayala
Instituto Tecnológico de Costa Rica
Revista Calidad en la Educación Superior Programa de Autoevaluación Académica Universidad Estatal a Distancia
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