ANÁLISIS OCULTO DEL GÉNESIS LIMITACIONES DE LA BIBLIA



CAPÍTULO XIV-
ANÁLISIS OCULTO DEL GÉNESIS

LIMITACIONES DE LA BIBLIA

En nuestro trabajo anterior al Capítulo XIII hemos hecho relativamente pocas referencias a la Biblia, pero ahora dedicaremos nuestra atención a ella en el resto del trabajo. No intentamos vindicarla (en la forma en la que comúnmente se conoce actualmente) como la única, verdadera e inspirada palabra de Dios; pero, sin embargo, es muy cierto que contiene muchos conocimientos ocultos inestimables. Este conocimiento está oculto, en gran extensión, debido a las interpolaciones y confusiones, y por haberse separado ciertas partes arbitrariamente, pretendiendo que eran “apócrifas”. Los ocultistas, que saben lo que se quiso significar, pueden, por supuesto, ver fácilmente qué proporciones son originales y cuáles las que han sido interpoladas. Aún así, si tomamos el primer capítulo del Génesis tal como está en las mejores traducciones que poseemos, encontraremos que desarrolla el mismo esquema evolutivo que hemos aplicado en la porción anterior de esta obra y que armoniza perfectamente con las enseñanzas ocultistas respecto a los Períodos, Revoluciones, Razas, etc. El bosquejo que allí se da es necesariamente condensado y brevísimo, mencionándose un Período en unas cuantas palabras; pero, sin embargo, el bosquejo subsiste.


Antes de proceder al análisis, es necesario decir que las palabras del lenguaje hebreo, especialmente el estilo antiguo, se suceden unas en otras y no están separadas o divididas como las de nuestro lenguaje. Añádese a esto que existía la costumbre de sacar las vocales de la escritura, de manera que su lectura depende mucho de donde se inserten aquéllas, y se verá cuán grandes son las dificultades que hay que sortear para acertar con el significado original. Un ligerísimo cambio puede alterar casi completamente el significado de cualquier sentencia.

Además de esas grandes dificultades debemos también saber que de los cuarenta y siete traductores de la versión del Rey Jaime (la más comúnmente usada en Inglaterra y Norte América) únicamente tres eran eruditos del hebreo, y de esos tres, dos murieron antes de que se tradujeran los salmos. Debemos tener en cuenta, además, que el acta que autorizaba la traducción prohibía a los traductores todo párrafo que pudiera desviar grandemente las creencias ya existentes o perturbarlas. Es evidente, por lo tanto, que las probabilidades de conseguir una traducción correcta eran bien escasas.
Ni esas condiciones fueron tampoco más favorables en Alemania, porque allí fue Martín Lutero el único traductor y hasta no la tradujo del texto original hebreo, sino simplemente de un texto latino. La mayoría de las versiones empleadas por los protestantes continentales de los diversos países son simples traducciones a diferentes idiomas de la traducción de Lutero.
Ciertamente, ha habido revisiones, pero no han mejorado grandemente la materia. Además, hay gran número de personas en este país que insisten en que el texto inglés de la versión del Rey Jaime es absolutamente exacto desde la primera hasta la última letra, como si la Biblia hubiera sido escrita originalmente en inglés y la versión del Rey Jaime hubiera sido una copia fidedigna del manuscrito original. Así que, los antiguos errores subsisten, a pesar de los esfuerzos que se han hecho para quitarlos.
Débese notar también que los que originalmente escribieron la Biblia no intentaron dar la verdad de una manera que todo el que quisiera pudiera leerla. Nada estaba tan lejos de su mente que escribir “un libro abierto sobre Dios”. Los grandes ocultistas que escribieron el Zohar son muy categóricos en este punto. Los secretos del Thorah no podían ser comprendidos por todos, como lo mostrará la cita siguiente:
“!Ay del hombre que ve en el Thorah (la ley) sólo simples recitados y palabras ordinarias! Porque, si en verdad, la contuvieran éstas, podríamos escribir aún hoy un Thorah mucho más digno de admiración. Pero no es así. Cada palabra del Thorah tiene un elevado significado y un misterio sublime… Los recitados del Thorah son los vestidos del Thorah. !Ay de aquel que tome esas vestiduras del Thorah por el Thorah mismo!… Los simples sólo notan los ornamentos y los recitados del Thorah. No saben nada más. No ven lo que está encerrado en estas vestiduras. El hombre más instruido no presta atención alguna a las vestiduras, sino al cuerpo que encierran”.
Las palabras que anteceden dan a entender claramente la significación alegórica. San Pablo también dice inequívocamente que la leyenda de Abraham y de los dos hijos que tuvo de Sara y de Hagar, es puramente alegórica (Gal, IV: 22-26). Muchos pasajes están velados; otros deben entenderse al pie de la letra; y nadie que no posea la clave oculta puede descifrar las profundas verdades encubiertas en lo que muy a menudo aparentan ser feísimas vestiduras.
El secreto respecto a esas materias profundas y el uso invariable de alegorías cuando se permitía a las masas el ponerse en contacto con verdades ocultas se hará también patente en las prácticas de Cristo, quien siempre se dirigió a las multitudes con parábolas, explicando después privadamente a sus discípulos el profundo significado en ellas contenido. En varias ocasiones El les impuso el secreto sobre esas enseñanzas privadas.
Los métodos de San Pablo están también en armonía con esto, pues da “leche” o las enseñanzas más elementales, a los “niños” en fe, reservando la “carne”, o las enseñanzas más profundas para los “fuertes”, esto es para aquellos que se han capacitado para comprenderlas y recibirlas.
La Biblia judía fue escrita originalmente en hebreo, pero no poseemos ni una sola línea de escritura original. Ya en el año 280 antes de Jesucristo se hizo una traducción al griego, la Septuagésima1. Aún en tiempos de Cristo, había ya una confusión tremenda y diversidad de opiniones respecto a lo que debía admitirse como original y a lo que había sido interpolado.Hasta después de la vuelta del destierro en Babilonia, no comenzaron los escribas a recopilar las diferentes escrituras, y alrededor del año 500 D. C. apareció el Talmud, con el primer


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1 Se llama “Septuagésima” a la versión griega del Antiguo Testamento, porque para efectuar ese trabajo se ocuparon setenta o más bien setenta y dos traductores. (N. del T.).

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texto semejante al actual, el que, en vista de los hechos mencionados, no puede ser perfecto.El Talmud estuvo en posesión de la escuela Masorética, la que desde el año 590 hasta el 800 D. C. estuvo principalmente en Tiberias. Después de enorme y pacientísima labor se escribió un Antiguo Testamento Hebreo, que es el más próximo al original que tenemos actualmente.Este texto masotérico es el que usaremos en la siguiente dilucidación del Génesis, y no confiando sobre la obra de un solo traductor, será complementada con una traducción alemana, obra de tres eminentes literatos hebreos: H. Arnheim, M. Sachs y Jul Furst, quienes cooperaron con un cuarto, y el Dr. Zunz, que fue también el editor.

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del libro Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel

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http://homenajealconceptorosacruzdelcosmos.blogspot.com/2011/11/analisis-oculto-del-genesis.html

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