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Bendita jungla–Alejandra Oviedo

En esta jungla del vale todo
donde hay que jugar para ganar
y la mentira es cara y cruz
donde se debe que fingir para vivir
no hay terreno para mí
así lo determinó el corazón
que triste y confundido no sabe dónde ir.
En esta jungla de poderíos
donde el sentir se entregó por monedas
y el que humilla es exitoso
no hay sitio fértil para que pueda engendrar
un momento de ternura, un susurro de ilusión.
En este paraje de derechos deshonrados
y apetito a goce en el dolor
donde la voz del alma se quebró
siento el sabor de la nada
y el aroma de la ausencia…
…de la ausencia de amor
de respeto
de austeridad
de lealtad
de sencillez
de humildad
de amistad…
En esta jungla vacía
fastidian los niños
molestan los viejos
y un grito estalla a los cuatro vientos
¡Venerémonos!
¡Conquistemos el amor!

mi poesia en españa

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http://www.youtube.com/watch?v=J-bxMucRq2M

La Gran Noche del Poeta

Publicado el 23/04/2008 MIRIAM, AYER OCuRRIO
UN HECHO HISTORICO Y HE QUERIDO COMPARTIRLO-ABRAZOS-Pablo
Juan Gelman recibe el Cervantes de manos del Rey
“La memoria es memoria si es presente y así como Don Quijote limpiaba sus armas, hay que limpiar el pasado para que entre en su pasado”

El Rey conversa con el poeta argentino Juan Gelman tras entregarle el premio Cervantes. Foto: Juanjo Martin.

Leer discurso íntegro

Hablamos con Juan Gelman
Audio: extracto del discurso de Gelman
Vídeo: Lectura de poemas
Semblanza: la poesía sufrida en propia carne
Selección de poemas

ELCULTURAL.es
“Su poesía no es un sueño sino una inusitada realidad”. Con estas palabras ha definido el Rey la poesía del autor argentino Juan Gelman, Premio Cervantes 2007, en el acto de entrega del galardón, el máximo premio de las letras hispanas. El evento, celebrado en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, constituye el acto central del Día del Libro, al que han asistido, además de los Reyes, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y su esposa, Sonsoles Espinosa; el Ministro de Cultura, César Antonio Molina; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel.

La Dictadura Militar Argentina (1976-1983) ha sido el eje central del discurso del poeta, profundo y claramente político y de denuncia. Las brutales torturas y las desapariciones que tuvieron lugar durante el periodo, y cuyas consecuencias sufrió en propias carnes -asesinaron a su hijo y a su nuera, y él fue exiliado a México-, han tenido un especial protagonismo haciendo que su intervención suene con un marcado acento político. En este sentido, ha denunciado firmemente la cultura de la impunidad-inmunidad que se respira todavía hoy en el país con respecto a los más de 30.000 desaparecidos de aquellos siete años, incidiendo en la importancia de la justicia para que lo ocurrido no vuelva a repetirse. “Las heridas aún no están cerradas. Laten en el subsuelo de la sociedad como un cáncer sin sosiego”, ha señalado el poeta mientras, acto seguido, ha valorado la tarea de recuperación de la memoria que se está llevando a cabo en España.

La expansión del lenguaje ha sido otro de sus elementos clave. Para ejemplificarlo, ha citado a Lope de Vega, quien, asegura el poeta, cuando dice “siempre mañana y nunca mañanaremos” está ampliando las capacidades del mismo. Un interés que ha confirmado el Rey, al calificar al Premio Cervantes 2007 como “renovador del idioma y creativo del lenguaje”.

Poesía contra muerte
Para terminar su intervención, en la que no ha hecho continuas referencias al creador de Don Quijote, Juan Gelman ha recordado, en palabras de la poeta rusa Marina Tsvetaevaque, que “el poeta no vive para escribir, escribe para vivir”. Además, ha expresado lo que supone la belleza de la poesía, “una doncella de corta edad”, en “unos tiempos mezquinos de penuria, en los que cada tres segundos y medio un niño menor de cinco años muere de pobreza”. “Pero ahí está la poesía: de pie contra la muerte”, ha afirmado Gelman tras recibir de manos del Rey el Premio Cervantes, en un discurso en el que el poeta, cuya vida ha estado marcada por las consecuencias de la Dictadura Argentina, ha destacado la importancia que tuvo para él la obra de Santa Teresa y de San Juan de la Cruz durante sus años de exilio obligado en México. La poesía fue “un punto firme de apoyo” y “un salvavidas” para “una vida repleta de noches oscuras del alma y de momentos de indudable dureza y dolor”. Al evento le han acompañado su esposa y sus nietos Jorge, Iván, Andrea y Macarena, la descendiente del hijo que fue torturado y asesinado por los militares.

El poeta se ha congratulado de la España que ha encontrado tanto ahora como en 2005, cuando recibió el Premio Reina Sofía de Poesía. “Celebro esta España empeñada en rescatar la memoria histórica, el único camino para despertar una conciencia sólida que abra las puertas al futuro

“Su lectura me reunió con lo que yo mismo sentía, es decir, la presencia ausente de lo amado, Dios para ellos, el país del que fui expulsado para mí. Y cuánta compañía de imposible me brindaron”, ha dicho Gelman, para añadir que, al igual que Santa Teresa, él moría “muchas veces” con cada noticia de un amigo o compañero asesinado o desaparecido” durante la dictadura.

México, trastierro perfecto
Gelman ha confesado que “piensa” morir en México, país en el que reside desde hace años, pero “cuánto más tarde mejor”, ha precisado. “Ahí estoy bien, tengo la comida, los frijoles, los tamales, los tacos. Estoy feliz”, ha añadido, aunque se ha reconocido “desencantado” de la actividad política, “no de las ideas”. La complicidad con México, igual que su compromiso social, se muestran en todos los actos donde participa. Por ejemplo, en el de ayer en La Casa de América.

“He afirmado en alguna ocasión que Juan Gelman lleva la poesía tatuada en los huesos. Creo sinceramente que el privilegio de esta circunstancia es lo que aporta autenticidad e inmediatez a su obra, poniendo de manifiesto a un creador visceral, a un cincelador de la palabra, a un adicto a su profesión de poeta”. Así se ha referido el Ministro de Cultura, César Antonio Molina, al autor iberoamericano después de que el Rey entregara el galardón. Agregó que “como la de Cervantes, la obra de Gelman simboliza la resistencia frente a la adversidad, la penetración profunda de la existencia y el triunfo de la imaginación como arma y refugio frente al infortunio”.

El autor argentino, el más premiado de su generación, la de los años 60-70, será el encargado de iniciar esta tarde la lectura continuada del Quijote en el Círculo de Bellas Artes, que en su XII edición recordará además el centenario de la llegada de Antonio Machado a Soria.

La Gran Noche del Poeta

Publicado el 23/04/2008 MIRIAM, AYER OCuRRIO
UN HECHO HISTORICO Y HE QUERIDO COMPARTIRLO-ABRAZOS-Pablo
Juan Gelman recibe el Cervantes de manos del Rey
“La memoria es memoria si es presente y así como Don Quijote limpiaba sus armas, hay que limpiar el pasado para que entre en su pasado”

El Rey conversa con el poeta argentino Juan Gelman tras entregarle el premio Cervantes. Foto: Juanjo Martin.

Leer discurso íntegro

Hablamos con Juan Gelman
Audio: extracto del discurso de Gelman
Vídeo: Lectura de poemas
Semblanza: la poesía sufrida en propia carne
Selección de poemas

ELCULTURAL.es
“Su poesía no es un sueño sino una inusitada realidad”. Con estas palabras ha definido el Rey la poesía del autor argentino Juan Gelman, Premio Cervantes 2007, en el acto de entrega del galardón, el máximo premio de las letras hispanas. El evento, celebrado en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, constituye el acto central del Día del Libro, al que han asistido, además de los Reyes, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y su esposa, Sonsoles Espinosa; el Ministro de Cultura, César Antonio Molina; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel.

La Dictadura Militar Argentina (1976-1983) ha sido el eje central del discurso del poeta, profundo y claramente político y de denuncia. Las brutales torturas y las desapariciones que tuvieron lugar durante el periodo, y cuyas consecuencias sufrió en propias carnes -asesinaron a su hijo y a su nuera, y él fue exiliado a México-, han tenido un especial protagonismo haciendo que su intervención suene con un marcado acento político. En este sentido, ha denunciado firmemente la cultura de la impunidad-inmunidad que se respira todavía hoy en el país con respecto a los más de 30.000 desaparecidos de aquellos siete años, incidiendo en la importancia de la justicia para que lo ocurrido no vuelva a repetirse. “Las heridas aún no están cerradas. Laten en el subsuelo de la sociedad como un cáncer sin sosiego”, ha señalado el poeta mientras, acto seguido, ha valorado la tarea de recuperación de la memoria que se está llevando a cabo en España.

La expansión del lenguaje ha sido otro de sus elementos clave. Para ejemplificarlo, ha citado a Lope de Vega, quien, asegura el poeta, cuando dice “siempre mañana y nunca mañanaremos” está ampliando las capacidades del mismo. Un interés que ha confirmado el Rey, al calificar al Premio Cervantes 2007 como “renovador del idioma y creativo del lenguaje”.

Poesía contra muerte
Para terminar su intervención, en la que no ha hecho continuas referencias al creador de Don Quijote, Juan Gelman ha recordado, en palabras de la poeta rusa Marina Tsvetaevaque, que “el poeta no vive para escribir, escribe para vivir”. Además, ha expresado lo que supone la belleza de la poesía, “una doncella de corta edad”, en “unos tiempos mezquinos de penuria, en los que cada tres segundos y medio un niño menor de cinco años muere de pobreza”. “Pero ahí está la poesía: de pie contra la muerte”, ha afirmado Gelman tras recibir de manos del Rey el Premio Cervantes, en un discurso en el que el poeta, cuya vida ha estado marcada por las consecuencias de la Dictadura Argentina, ha destacado la importancia que tuvo para él la obra de Santa Teresa y de San Juan de la Cruz durante sus años de exilio obligado en México. La poesía fue “un punto firme de apoyo” y “un salvavidas” para “una vida repleta de noches oscuras del alma y de momentos de indudable dureza y dolor”. Al evento le han acompañado su esposa y sus nietos Jorge, Iván, Andrea y Macarena, la descendiente del hijo que fue torturado y asesinado por los militares.

El poeta se ha congratulado de la España que ha encontrado tanto ahora como en 2005, cuando recibió el Premio Reina Sofía de Poesía. “Celebro esta España empeñada en rescatar la memoria histórica, el único camino para despertar una conciencia sólida que abra las puertas al futuro

“Su lectura me reunió con lo que yo mismo sentía, es decir, la presencia ausente de lo amado, Dios para ellos, el país del que fui expulsado para mí. Y cuánta compañía de imposible me brindaron”, ha dicho Gelman, para añadir que, al igual que Santa Teresa, él moría “muchas veces” con cada noticia de un amigo o compañero asesinado o desaparecido” durante la dictadura.

México, trastierro perfecto
Gelman ha confesado que “piensa” morir en México, país en el que reside desde hace años, pero “cuánto más tarde mejor”, ha precisado. “Ahí estoy bien, tengo la comida, los frijoles, los tamales, los tacos. Estoy feliz”, ha añadido, aunque se ha reconocido “desencantado” de la actividad política, “no de las ideas”. La complicidad con México, igual que su compromiso social, se muestran en todos los actos donde participa. Por ejemplo, en el de ayer en La Casa de América.

“He afirmado en alguna ocasión que Juan Gelman lleva la poesía tatuada en los huesos. Creo sinceramente que el privilegio de esta circunstancia es lo que aporta autenticidad e inmediatez a su obra, poniendo de manifiesto a un creador visceral, a un cincelador de la palabra, a un adicto a su profesión de poeta”. Así se ha referido el Ministro de Cultura, César Antonio Molina, al autor iberoamericano después de que el Rey entregara el galardón. Agregó que “como la de Cervantes, la obra de Gelman simboliza la resistencia frente a la adversidad, la penetración profunda de la existencia y el triunfo de la imaginación como arma y refugio frente al infortunio”.

El autor argentino, el más premiado de su generación, la de los años 60-70, será el encargado de iniciar esta tarde la lectura continuada del Quijote en el Círculo de Bellas Artes, que en su XII edición recordará además el centenario de la llegada de Antonio Machado a Soria.

.Es un artículo aparecido en 1961.Aldo Pellegrini

SE LLAMA POESIA TODO AQUELLO QUE CIERRA LA PUERTA A LOS IMBECILES
Aldo Pellegrini
La poesía tiene una puerta herméticamente cerrada para los imbéciles, abierta de par en par para los inocentes. No es una puerta cerrada con llave o con cerrojo, pero su estructura es tal que, por más esfuerzos que hagan los imbéciles, no pueden abrirla, mientras cede a la sola presencia de los inocentes. Nada hay más opuesto a la imbecilidad que la inocencia. La característica del imbécil es su aspiración sistemática a cierto orden de poder. El inocente, en cambio, se niega a ejercer el poder porque los tiene todos.
Por supuesto, es el pueblo el poseedor potencial de la suprema aptitud poética: la inocencia. Y en el pueblo, aquellos que sienten la coerción del poder como un dolor. El inocente, conscientemente o no, se mueve en un mundo de valores (el amor, en primer término), el imbécil se mueve en un mundo en el cual el único valor está dado por el ejercicio del poder.
Los imbéciles buscan el poder en cualquier forma de autoridad: el dinero en primer término, y toda la estructura del estado, desde el poder de los gobernantes hasta el microscópico, pero corrosivo y siniestro poder de los burócratas, desde el poder de la iglesia hasta el poder del periodismo, desde el poder de los banqueros hasta el poder que dan las leyes. Toda esa suma de poder está organizada contra la poesía.
Como la poesía significa libertad, significa afirmación del hombre auténtico, del hombre que intenta realizarse, indudablemente tiene cierto prestigio ante los imbéciles. En ese mundo falsificado y artificial que ellos construyen, los imbéciles necesitan artículos de lujo: cortinados, bibelots, joyería, y algo así como la poesía. En esa poesía que ellos usan, la palabra y la imagen se convierten en elementos decorativos, y de ese modo se destruye su poder de incandescencia. Así se crea la llamada “poesía oficial”, poesía de lentejuelas, poesía que suena a hueco.
La poseía no es más que esa violenta necesidad de afirmar su ser que impulsa al hombre. Se opone a la voluntad de no ser que guía a las multitudes domesticadas, y se opone a la voluntad de ser en los otros que se manifiesta en quienes ejercen el poder.
Los imbéciles viven en un mundo artificial y falso: basados en el poder que se puede ejercer sobre otros, niegan la rotunda realidad de lo humano, a la que sustituyen por esquemas huecos. El mundo del poder es un mundo vacío de sentido, fuera de la realidad. El poeta busca en la palabra no un modo de expresarse sino un modo de participar en la realidad misma. Recurre a la palabra, pero busca en ella su valor originario, la magia del momento de la creación del verbo, momento en que no era un signo, sino parte de la realidad misma. El poeta mediante el verbo no expresa la realidad, sino que participa de ella.
La puerta de la poesía no tiene llave ni cerrojo: se defiende por su calidad de incandescencia. Sólo los inocentes, que tienen el hábito del fuego purificador, que tienen dedos ardientes, pueden abrir esa puerta y por ella penetran en la realidad.
La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.
Aparecido en Poesía = Poesía, Nº 9, agosto de 1961, Bs. As.