Mientras Escribo
Me siento a la computadora, como todos los días. Tengo para eso un cómodo sillón donde puedo ponerme casi horizontal con mis pies recostados en una banqueta. El teclado inalámbrico es algo que brinda mucha libertad de movimientos, y yo me la tomo. Entonces llega ella. Estoy por soltar el teclado y tomarla, pero me dice que no lo haga, que le gusta observarme mientras estoy en mi labor creativa. Que le excita verme. Sigo entonces escribiendo estas palabras. Ella juega con sus manos en mi pelo. Acaricia mi incipiente barba de no haberme afeitado esta mañana. Mis manos teclean, pero el deseo crece en mí. Quiero dejar de escribir, pero ella no me lo permite, me obliga a continuar. Sus palmas recorren mi remera, se deshacen de ella, buscan mi piel, mi vello masculino, juegan con él. Mis tetillas caen entre sus dedos, se sienten estimuladas. Siento su boca besar mi cuello, su lengua penetrar mi oreja, sus dientes morderme. Comienza un recorrido que yo tan bien conozco y que a ella tan bien le sale. Sus manos desabrochan los botones de mi jean mientras su lengua inspecciona mi pecho. Mientras mis dedos escriben estas palabras mis piernas quedan al desnudo. Ella las recorre, le gusta encontrar pelo en todo mi cuerpo, lo siente viril y eso afecta su temperatura. Siento su tacto por sobre mis canillas, mis gemelos, mis muslos. Mi boxer blanco de algodón abulta y ella decide quitármelo de encima. Entonces mi pulgar toca la barra espaciadora y ella se encuentra con mi sexualidad enhiesta. La toma con una mano y la mueve lentamente de arriba abajo mientras con la otra acaricia mis testículos. Acerca su rostro, acaricia con sus mejillas mi miembro ¿o acaso es al revés y mi miembro la acaricia? Con su lengua empieza a lamer mi tronco como si fuera un helado, pero un helado a esa temperatura no tendría la rigidez que mi herramienta tiene en este momento. Ella se toma su tiempo, yo escribo. Con suavidad empieza a darme cálidos besitos que se acercan a mi glande rojo de pasión. Entonces finalmente la lengua lo encuentra y empieza a saborearlo lentamente y casi con timidez. Sus ojos me miran, yo suspiro y sigo abocado a mi tarea, cada vez con mayor dificultad. Su boca por fin engulle mi cabeza que la estaba esperando. Ahora son sus dientes los que recorren mi tronco, rayándolo, seduciéndolo, desafiándolo. Mi sable se desliza hacia lo más profundo de su garganta mientras sus manos me toman de la cadera, atrayéndome una y otra vez contra su cabeza para no dejar ni un milímetro afuera de su boca. Mis dedos se mueven sobre el teclado, pero mis nalgas no pueden quedarse quietas, y ella lo sabe. Cada palabra me cuesta más, cada signo de puntuación es una tortura. Mis manos tiemblan, sostener la ortografía y la sintaxis es todo un reto. Muerdo mis labios, miro el techo, no logro obtener la concentración. Siento que mi cuerpo enfurece y que mi sangre está en ebullición, agolpada en ese rincón que pronto cederá a sus encantos y a su talento.
Entonces finalmente exploto, llenando su boca con mi esencia.
Ella me besa y me autoriza a dejar el teclado de lado.
Por fin.
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Ups…
y la música…
Una canión cantada entre mujeres?
Con quién se anda juntando suted ?
Devorame otra vez ?
voces dulce y tentadoras…
y ambas femeninas…
Uhmmmmm !!!