¿Te quiero porque te necesito…o te necesito porque te quiero?

Una nota subida hoy al portal de Ciudad.com, trata acerca de la “dependencia emocional” y relata como ciertas personas no pueden prescindir de su pareja y siempre que terminan con una relación, enseguida comienzan con otra.

Es cierto que esto ocurre muy seguido y nos habla de un apego extremo a los vínculos, donde el objeto de amor es lo más variable, resignándose a uno para luego buscar a otro.

El resultado es un círculo de dependencia cuasi adictivo que genera una relación sumamente endogámica sin posibilidad de apertura a otros vínculos como los de familia, amigos, actividades personales, etc.

Ahora bien, creo que este tema necesita un análisis mas exhaustivo, me refiero a que en general existe toda una coyuntura dentro de la persona que apoya a que se actúe de esta forma.

¿Pero quién nunca intentó sacar un clavo con otro clavo?

En general las personas cuando actúan de esta forma, ciertamente poseen baja autoestima, apego en general con todos los vínculos que lo rodean y una sensación profunda de inseguridad, que generan que siempre tenga que haber otro que le diga cual espejito de blancanieves, que es él o ella más hermosa.

En el fondo, es alguien que necesita todo el tiempo de la aprobación del otro.

Pero también sabemos que hay distintas formas de amar, y que a veces se confunde amor con necesida. Para el psicoanálisis el narcisismo es parte vital de todos, es el amor por uno mismo, (hablando mal y pronto), y lo que nos enseña es esta cara que tenemos todos, que muchas veces en el contacto con otros buscamos ese amor que no esta internalizado dentro nuestro y debemos buscarlo por fuera.

Por eso, algunas veces las parejas se convierten mas en un te quiero porque te necesito, esto quiere decir que en ese caso el objeto (persona) puede llegar a ser lo más variable, no importa la figura de apego, sino que haya figura de apego, porque yo solo no puedo.

Muy distinto es, el te necesito porque te quiero, en el que la persona guarda una exclusividad para nosotros por ser la persona que amamos y que no puede ser reemplazada por otra.

Por eso mismo hay muchos factores que se esconden en este tipo de vínculos dependientes.

Lo mas sano sería que la relación se afiance de manera tal que no se necesiten perder las individualidades, donde cada uno tenga sus actividades y sus momentos para compartir, siendo un 1+1 pero en el que cada uno siga siendo 1.

Metas…

Hoy volví a escribir con la fuerza del impulso de un gran acontecimiento personal que estoy viviendo, pero mas allá del acontecimiento, que prefiero seguir guardandolo en el calor de la intimidad, me gustaría compartir después de casi 2 meses algunas reflexiones que se instalaron como un disparador en mi cabeza.

Qué mágica que es la vida si nos ponemos a pensar en las metas, nos damos cuenta que podemos apuntar hacia un lugar, y desde alli en más hacer todos los esfuerzos, poner toda nuestra libido al servicio de ella, y perseverar hasta lograr el cumplimiento de ese deseo, que nace y se desarrolla dentro nuestro cual semillita que luego será arbol.

Un arbol fuerte, de troncos duros, que fue creciendo, que probablemente poco tenga que ver con esa frágil semilla y que después de un proceso de años representará ese lugar al que queríamos llegar.

No quisiera que mi post sea un cliché o un lugar común mas de los que se está acostumbrado a hablar cuando se habla de metas, pero si decir, que efectivamente la vida no sería nada sin ellas, y sin la incertidumbre, ese condimiento que hace que cuando las logremos sintamos esa pasión que nos brota del alma, esa sensación reconfortante que es una caricia para nuestra autoestima, la certeza de saber que emprendimos un camino y que tuvimos la capacidad, inteligencia, paciencia, tolerancia y madurez de transitarlo y por fin llegar a destino.

Y luego de esa vendran otras…y otras y muchas más, se sabe que los humanos muchas veces no tenemos límite, pero ahora si voy a acudir a un lugar común y espero me perdonen, pero es inevitable decir que siempre que las metas sean posibles, vamos estar brindándole un antídoto a nuestra existencia, un bálsamo que nos hará poder sostener todas las visicitudes que se puedan presentar, porque en el fondo vamos a sentir que se pueden cumplir y ahi es cuando empezamos a confiar en nosotros mismos.

Por eso, para concluir, agradezco a la vida el haberme hecho una persona que continuamente se plantea metas, aunque suene infantil, siento que mientras las tenga poseo un resguardo, el resguardo de saber, que para mi siempre va a tener un sentido todo lo que emprenda.

El resultado, una vida llena de simbolismo y siginificado, algo que hoy en día cuesta cada vez más construir.

(Este post va dedicado a vos, por demostrar que las metas se cumplen, con valentía, paciencia, tolerancia, madurez e inteligencia y por contagiar siempre tu perseverancia, te felicito Doctor, sabés que te lo merecés)

Todo se transforma

Pocos saben lo que es esperar por la vida. Lidiar con la incertidumbre, estando alerta, sacando fuerzas para seguir adelante, peleándola, viendo como avanzan los lugares en una lista que al comienzo parece infinita. Los que esperan órganos saben de que estamos hablando.

A principio de año tuve la suerte de conocer a Alejandro para una nota que hice acerca de donación de órganos. Era un solo caso que resumía el padecer de muchos y que ahora quise recortar con la intención de que de algún modo podamos entender un poco más de qué hablamos cuando hablamos de donación de órganos.

Alejandro González, abogado, fue transplantado en enero de 1999, necesitaba un riñón con urgencia, luego de llevar años haciendo diálisis: “Comencé diálisis en octubre de 1994, en estado de intoxicación muy grande. Este tratamiento es muy cansador, ya que se hace tres veces por semana; entre 4 y 5 horas cada vez. Es duro estar dependiendo de una máquina, pero es la única forma de continuar tu vida, sino existiera diálisis los pacientes explotaríamos literalmente”

Durante su espera, los días se volvían difíciles, con poca fuerza para seguir resistiendo, y a la vez, mirando un panorama complicado a su alrededor: “Estás como en prisión tres veces a la semana, por la diálisis y no entendés por qué te toca a vos. La impotencia es tal que querés terminar de alguna manera con esa vida, de cualquier manera. Creo que fue fundamental la ayuda psicológica que recibí en ese momento. Vi mucha gente marchitarse en diálisis, lo peor de todo es que te acostumbrás”.

Alejandro, mientras seguía con su tratamiento luchaba para poder terminar con la carrera de abogado, teniendo en cuenta lo complicado que era para él sostener una actividad. Mas allá de todo nunca perdió la esperanzas: “Siempre pensé que era injusto y que Dios me sacaría de ese lugar. La esperanza es la de saber que alguien te espera y te necesita. El saber que en la Argentina siempre hay alguien que te va a dar una mano, como la familia de mi donante, que en un momento de dolor me dio la posibilidad de nacer de nuevo, sin conocerme, sin pedirme nada a cambio. Un 6 de enero de 1999, me trasplanté, día de reyes, y desde allí intento ayudar en lo que puedo desde mi profesión”.

Luego de este testimonio que resulta conmovedor hay una buena noticia para dar y es que en septiembre los donantes se incrementaron: El INCUCAI informó que se alcanzaron los 40 donantes de órganos y 23 donantes de tejidos lo que posibilitó que 159 pacientes en lista de espera fueran trasplantados.

Para destacar la importancia de esto, hay que recordar que en los últimos 5 años, se duplicó la cantidad de donantes de órganos en el país. Así, de 241 donantes en 2002 se pasó a 486 el año pasado, lo cual permitió alcanzar el record de 1143 trasplantes de órganos.

Gracias a la información, a la concientización por parte de la gente, y a la familiarización con el tema, hoy se puede decir que hubo un avance por parte de la sociedad en materia de donación.

Creo que lo importante es que pudimos superar nuestros propios miedos en pos de ayudar y brindar una esperanza para tantos que nos necesitan.

Historias como las de Alejandro nos enseñan a entender que detrás de los números hay gente que sufre y que luego puede comenzar de nuevo su vida y agradecer por ello: “Tengo una terrible responsabilidad, una responsabilidad que se renueva cada vez que me levanto. Mi riñón es mío, pero es mío gracias a otro y eso no lo voy a olvidar nunca. Soy un agradecido y comprometido a cuidarlo por respeto y en memoria del que me lo donó y de su familia”

El mensaje es claro, las buenas acciones van y vuelven. Alejandro hoy en día participa del Consejo Asesor de Pacientes (CAP) del INCUCAI formado por pacientes en lista de espera o trasplantados que trabajan ad honorem y desarrollan distintas actividades y reuniones para mejorar la vida de los pacientes en listas de espera, brindándoles asesoramiento en cuanto a sus derechos como ciudadanos.

Parece ser entonces, que como bien dice Drexler nada se pierde, todo se transforma.

Compulsión a la Repetición: Casual o Causal?

Leyendo a mi amigo Freud (a esta altura ya somos como hermanos), quise extraer una parte de su teoría al servicio del bien común y contarles, algo que sin duda nos pasó a todos alguna vez: repetir situaciones.

Alguna vez les pasó terminar siempre con el mismo tipo de hombre o mujer, pensando… pero qué pasa que todos me tocan a mi?. O pasar por la misma pelea con alguien una y otra vez? O que tal la típica de la tele, mujeres y hombres que reinciden en la misma conducta infiel, y por el otro lado personas que siempre fueron maltratadas por sus cónyuges.

Lamento decir que esto no es casualidad…algo de nosotros en algun rincón está produciendo que volvamos sobre eso. Quizás algún sentimiento de intentar cambiar la historia?

Para terminar con el misterio quiero citar al mismo Freud para que explique (extraje los párrafos menos técnicos, los demás resultarían inentendibles) desde su texto Conferencia 32: Angustia y Vida Pulsional algo de esto “Hay personas que durante su vida repiten sin enmienda siempre las mismas reacciones en su perjuicio, o que parecen perseguidas por un destino implacable, cuando una indagación mas atenta enseña que en verdad son ellas mismas quienes sin saberlo se deparan ese destino. En tales casos adscribimos a la compulsión de repetición el carácter de lo demoníaco”

Luego de avanzada la lectura y el estudio de varios textos, se interpreta que esta repetición en definitiva lo que intenta es tratar de ligar aquello no ligado, alguna situación que nos haya hecho mal y que se haya establecido como una especie de pendiente en nosotros. Sería una afán por cambiar eso que no pudimos en la situación anterior.

Aunque esto parezca extraño en la clínica se encuentran a diario y si miramos profundamente, en nosotros mismos también seguro vamos a encontrarlo.

Freud trata de enseñarnos que existiría una causalidad y no una casualidad en los eventos, obviamente salvando casos que sí son accidentales.

Es por eso que me pareció interesante dedicar el post a ver qué es la repetición, creo que sirve para que nadie piense que tiene algún tipo de maldición, o que el destino está en contra suyo. Sino que capaz aunque todo esto sea muy inconciente, haya algo que podamos cambiar en nuestro beneficio.

Entonces Repetir puede ser Reelaborar, aunque si se vuelve compulsivo, esos episodios se repiten sin ningún valor.

Debido a ello, lo importante sería analizar y tratar de contrarrestar esto si vemos alguna tendencia que esté haciendo que obtengamos en reiteradas ocasiones el mismo resultado.

Y vos que opinás?

Intolerancia y Discriminación sin límites

No es novedad que el racismo y la xenofobia invaden al continente europeo. Desde que la cámara que reúne a los 27 países que conforman la Unión Europea dictó la controvertida ley que expulsa a los inmigrantes “sin papeles” o los encierra hasta por 18 meses y lleva a sus hijos a centros de detención, ONG’s de todo el mundo denuncian los vejámenes sufridos por los inmigrantes (en su mayoría latinos y africanos) que intentan entrar en el continente.

Maltratos, golpes físicos, discriminación, son solo una parte de lo que viven y aún si lograran permanecer en el país, sus hijos no gozarían de los mismos derechos, ya que para ser ciudadanos deberían pasar hasta 5 generaciones.

Como contracara, Europa es unos de los continentes con más caída en su tasa de natalidad. De esta forma su población atraviesa por una suerte de “envejecimiento” que preocupa a los gobiernos locales. Es sabido que un país sin jóvenes lleva a una crisis en la productividad, por lo que muchos mandatarios piensan estrategias de incentivo para que las parejas incrementen su interés en tener hijos.

Según estudios realizados en el último año, la cantidad de hijos en Europa va desde 1,3 a 1,7 por pareja, mientras que la tasa de mortalidad sigue dentro de los parámetros normales, produciéndose así un desvalance en la tasa demográfica.

Ahora bien, luego de todo este análisis, los políticos europeos insisten con frenar a la inmigración, que sino fuera por xenofobia o discriminación, debería significar un beneficio, ya que la población de otros países podría solucionar su problema demográfico, en tanto enriquecimiento productivo.

Entonces, no queda otra opción que pensar que lo que lleva a la Unión Europea a establecer estas medidas es un sentimiento xenófobo que lamentablemente ya rodeó a esa zona durante los tristes años de la Alemania Nazi y el auge del fascismo.

No alcanzó con esa terrible época para ver la destrucción que genera este tipo de pasiones infundadas.

Es muy difícil creer que tantos años hayan pasado y se sigan repitiendo las mismas prácticas, y ver que los políticos no puedan terminar con esta postura separatista y discriminadora.

Evidentemente este mundo globalizado tiene poco de lo que ostenta. Otra vez los humanos sacan a relucir el lado más oscuro., lugar propicio para que se vuelva a erigir el fantasma del fascismo y del nazismo que creíamos oculto, pero que merodea otra vez muy cerca nuestro.

Presos del abandono

Ellos están olvidados, viviendo o sobreviviendo entre cuatro paredes. No existen horas, ni días, seguramente tampoco expectativas ni futuro. Solamente están y persisten, los internos del Borda y el Moyano.

Y mientras tanto en la vida “normal”, enfermeros, psicólogos, estudiantes y políticos discuten acerca de qué hacer con su futuro.

Los “locos”, como los llama la sociedad son chivos expiatorios de nuestros males cotidianos, son foco de maltrato, de ignorancia, de desidia y representan una de las poblaciones más vulnerables de nuestro país.

Fueron depositados y ahora son excluidos, forman parte de otra realidad que a nosotros los de afuera no nos interesa.

Según el Gobierno de la Ciudad, el nuevo proyecto de desmanicomalización sirve para volver a integrar. Se habló de familias sustitutas que albergarían a aquellos que no tengan adonde ir y de tratamientos ambulatorios de pocos meses que restablecerían el estado psíquico de los pacientes.

Sin embargo, algunos médicos, psicólogos, estudiantes y profesores de la Facultad de Psicología de la UBA están en contra de su cierre porque coinciden en que se están dando altas de forma apresurada e irresponsable, dejando a mucha gente en condición de calle, “por intereses económicos de Macri” que pretendería armar un “negocio inmobiliario” en la zona de los hospitales.

Lo cierto es que mas allá del tironeo de un lado y de otro, el sufrimiento y el abandono que viven todos los días los internos del Borda y el Moyano, poco parece interesarles a los que tienen poder de decisión.

De una y otra forma, con el proyecto de Macri y sin él algo debe cambiar y no tiene que ver sólo con la estructura sino más bien con la humanidad, atención y sensibilidad de nuestra sociedad.

Se supone que este tipo de lugares deben brindar contención a los pacientes para reestabilizarlos y luego de eso, lograr su inserción nuevamente en la sociedad.

En cambio, lamentablemente, viven apartados como si su enfermedad fuera contagiosa. Realmente nadie viviendo en esas condiciones puede estar bien psíquicamente. Entonces: ¿Qué pasaría si nosotros viviéramos unos días en el Borda o el Moyano?

Creo que nadie quisiera saberlo.

Memoria

A 2 años de la desaparición de Jorge Julio López, me llamo a la reflexión y al silencio, asi como también pido disculpas por no postear algo de mi autoría en esta oportunidad, pero prefiero compartir con uds. la letra de una canción que nos invita al recuerdo, para que ciertos horrores no ocurran nunca más.

LA MEMORIA – León Gieco

Los viejos amores que no están,
la ilusión de los que perdieron,
todas las promesas que se van,
y los que en cualquier guerra se cayeron.

Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.

El engaño y la complicidad
de los genocidas que están sueltos,
el indulto y el punto final
a las bestias de aquel infierno.

Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.

La memoria despierta para herir
a los pueblos dormidos
que no la dejan vivir
libre como el viento.

Los desaparecidos que se buscan
con el color de sus nacimientos,
el hambre y la abundancia que se juntan,
el mal trato con su mal recuerdo.

Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.

Dos mil comerían por un año
con lo que cuesta un minuto militar
Cuántos dejarían de ser esclavos
por el precio de una bomba al mar.

Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.

La memoria pincha hasta sangrar,
a los pueblos que la amarran
y no la dejan andar
libre como el viento.

Todos los muertos de la A.M.I.A.
y los de la Embajada de Israel,
el poder secreto de las armas,
la justicia que mira y no ve.

Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.

Fue cuando se callaron las iglesias,
fue cuando el fútbol se lo comió todo,
que los padres palotinos y Angelelli
dejaron su sangre en el lodo.

Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.

La memoria estalla hasta vencer
a los pueblos que la aplastan
y que no la dejan ser
libre como el viento.

La bala a Chico Méndez en Brasil,
150.000 guatemaltecos,
los mineros que enfrentan al fusil,
represión estudiantil en México.

Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.

América con almas destruidas,
los chicos que mata el escuadrón,
suplicio de Mugica por las villas,
dignidad de Rodolfo Walsh.

Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.

La memoria apunta hasta matar
a los pueblos que la callan
y no la dejan volar
libre como el viento.

Y si aflojamos un poco con lo morbo?

Ya no es solo bailando, patinando, cantando…ya no se trata de 20 programas que repiten lo que uno o dos generan. Eso ya es sabido y lamentablemente es la horda imperante de la TV argentina.

Pero mis colegas, los periodistas, no pueden dejar de lado el mal gusto e informar sin necesidad de introducir una cámara en la boca de una persona agonizante.

Tan vapuleada está nuestra profesión, que lo que se valora es ver quien muestra más gente ensangrentada, como hacer una cirugía al aire y qué pasa arriba de una ambulancia. Se que no es nada nuevo lo que expongo y que hace muchos años que esto es así, pero quizás no puedo dejar de sorprenderme.

El último anuncio de un noticiero es “Exclusivo: Todas las imágenes de Charly García (fuera de si, atado e indefenso) lo que no va a ver en otro lugar”.

Después nos hablan de Derechos Humanos. ¿Esta gente es la que respeta la vida humana? ¿Qué nos está pasando como sociedad?

Creo que el voyeurismo se puso de moda y ya nadie puede evitar querer grabarlo todo.

En distintos programas emitidos por canales de aire, tuve la ingrata sorpresa de comprobar cómo se viola la privacidad de manera totalmente impune. Ejemplo: Una señora llama a una ambulancia porque está con alta presión y se encuentra cuasi desmayada. La ambulancia llega y bajan de ella un médico, un enfermero, un camarógrafo y un periodista. La señora dice: “No me siento bien, no se dónde estoy ¿Por qué hay tanta gente? Creo que nadie espera cuando llama a un policía o a un médico que vengan periodistas y camarógrafos. Pero en este mundo en el que se hace una gloria del Reality, parece ser que está todo permitido.

El problema pasa porque luego no sabemos dar cuenta de por qué cuando se generan peleas en los colegios shoppings, etc. los chicos se ponen a filmar con sus celulares. ¿No será que imitan lo que hacemos?

Los medios educan, forman opinión, brindan ejemplo. Creo que muchos colegas no están teniendo en cuenta que muchas veces la única compañía que tiene un niño es la televisión. Tenemos una responsabilidad social y lamentablemente el rating y la fiebre del minuto a minuto producen en algunos un nuevo tipo de amnesia que no los deja recordar qué ideales tenían cuando empezaron con esta profesión.

Seríamos capaces de mantener lo que tenemos?

A veces nos resulta difícil por las obligaciones diarias o por nuestras preocupaciones prestar atención a lo que está siempre ahí: El sol, el agua, el aire, la tierra, el cielo y los recursos naturales en general.

Vamos en colectivo, bajamos y arrojamos papeles en el piso, vemos botellas de vidrio tiradas en los cordones de las veredas, material no reciclable que representa deshechos tóxicos para todos.

De todas formas existe une realidad: mas allá de nuestro granito de arena que debe estar, y eso es indiscutible, son los países desarrollados los que más contaminan. Desarrollados de descuido, de maltrato, de ignorancia.

¿Adonde nos lleva tanto “desarrollo”?

Lamentablemente a no cuidar aquello que nos vino dado, que ni siquiera tenemos que construir, porque por mas avances científicos que hayan, por suerte todavía nos queda un misterio que no hay que empeñarse por descubrir: El aire, el cielo, el agua, la tierra, son recursos que ningún mortal inventó y dejando de lado las creencias religiosas, el ser humano no consiguió aún develar estas incógnitas. Y repito, menos mal, porque si lo lograrán no sabríamos que podría pasar. Quizá los destruirían más rápido porque luego se conseguiría crear una suerte de cielo artificial que reemplace al natural. ¿Se imaginan?

Por eso, pasando por alto la ironía, creo que nos preocupamos a menudo por lograr nuevas tecnologías que nos acerquen al mundo globalizado de hoy, pero que nos alejan cada vez más de nuestra naturaleza.

El hombre necesita del contacto con el mundo silvestre, no por nada mucha gente con intención de ver pasto y escuchar el silbido de los pájaros, compra terrenos en suburbios de la ciudad, los llamados barrios privados y countries (que igual son cada vez menos privados, pero ese es otro tema).

¿Será que por vivir como lo hacemos nos sentimos tan estresados y alienados? Talvez estar encerrados con aparatos de última generación es ir un poco en contra de lo que la vida nos propuso desde un comienzo.

Hace poco se difundió que en un pueblo de Ecuador, más precisamente Vilcabamba, sus pobladores viven hasta 120 años sin necesidad de grandes avances de la ciencia. Pocas veces se enferman, y viven tranquilos y en paz y su pueblo es conocido como “la isla de la inmunidad”. Comen lo que la tierra les brinda y disfrutan del aire puro de los Andes del Ecuador.

¿Y si todo era más simple de lo que creíamos?

Cuando escuchamos o vemos estos casos no podemos menos que quedarnos pensando y tratar de encontrar una respuesta para intentar entender en qué momento fue, que se reemplazó lo primitivo por lo adelantado.

Estás somatizando…

Pedro tiene dolores de cuello, la espalda no le da más, va al médico y le dice que está canalizando los nervios por ese lado, que se relaje, que practique yoga, etc. Después le agarra “un dolor en la boca del estómago”, se toma unas pastillas para la acidez, cree que fue algo que le cayó mal y piensa que quizás no tuvo tiempo de digerir la comida. Pero otra vez va al clínico y éste le pregunta si está pasando por alguna situación en especial que le genere ansiedad. Se pone a pensar y se da cuenta que si, que no llega con las cuentas, que lo están volviendo loco en el laburo y que ya no tiene mucho tiempo para compartir con los que quiere… y si, razones tiene para estar nervioso, pero después dice “pero hoy en día todo el mundo está así, entonces que me pasa”. Por último, Pedro se da cuenta de que debe empezar terapia.

Como se ve, la frase “estás somatizando” hoy en día resulta muy familiar y se le atribuye a ella la mayoría de nuestros males actuales ¿Pero hasta dónde esto es real?

Es importante aprender que es cierto que nuestro cuerpo puede generar síntomas para avisarnos que frenemos con algún tipo de conducta, esfuerzo o presión que nos asedia cotidianamente. Pero también es preciso establecer algunos conceptos para darnos cuenta de qué estamos hablando.

Entonces, Antonio Barbich, Psicólogo, Miembro del Servicio de Salud Mental del Hospital Ramos Mejía y Jefe de Trabajos Prácticos del Departamento de Salud Mental de la Facultad de Medicina (UBA), nos introduce un poco más en el tema: “Podemos distinguir un grupo de personas que tienen limitada, por múltiples razones, la capacidad de expresar a través de sus palabras, sus sentimientos, en situaciones vitales conmocionantes. Estas personas devienen en pacientes y es observable que hay una expresión de sus `dramas’ a través de síntomas y/o padecimientos corporales. El área corporal expresa esa energía que deriva de esos aspectos emocionales disociados (fuera de la conciencia)”.

Por lo tanto, es cierto que el cuerpo puede expresar lo que a veces no queremos o no podemos decir con palabras.

Lamentablemente las exigencias actuales brindan las condiciones necesarias para que las personas generen cada vez más enfermedades psicosomáticas que la mayoría de las veces exceden los dolores musculares y pueden volverse mucho más graves.

Un estudio realizado por La Fundación Favaloro con la Universidad de Massachussets, durante el período 1999-2002, (en plena crisis de nuestro país), arrojó resultados alarmantes: se comprobó que aumentaron significativamente los padecimientos cardiovasculares y las muertes por esa causa.

“Cuando nos encontramos en crisis individuales y/o sociales la exigencia a enfrentar la realidad pone en evidencia aquellos aspectos de nuestra personalidad que tienen menos posibilidades de dar respuestas ‘adecuadas’ y satisfactorias que eviten entrar en ese estado denominado enfermedad”, resume Barbich.

¿Cómo salir entonces de este juego que nos tiene presos hoy en día? ¿Qué se puede hacer para no sufrir las consecuencias?

Creo que para bajar un poco más la temática a la realidad, una interpretación posible estaría dada por entender que si nuestro cuerpo pudiera decirnos “pará” lo haría. En cambio, nos da señales, nos advierte a su modo que no lo ignoremos, que intentemos hacer algo para contrarrestar los males del mundo actual, que por desgracia son muchos.

Sin embargo, en distintas oportunidades preferimos pasar estas “señales” por alto debido a la falta de tiempo o al desconocimiento que plantea el no saber adonde acudir cuando presentamos estos síntomas.

Como resultado, estamos inmersos en una problemática que deja poco espacio para la resolución. Vivimos en un mundo que plantea exigencias a las que debemos adaptarnos produciéndose en reiteradas ocasiones aquel vaticinio que Charles Darwin utilizó para su teoría de la selección natural: ¿Sobrevive el más fuerte?

Entonces Barbich, concluye “El tipo de demandas a las que estamos sometidos en estos tiempos genera una estado de tensión que actúa como caldo de cultivo para estos modos de enfermar. Es común ver en personas jóvenes, síntomas de agotamiento, dificultades sexuales, problemas del sueño, que en otros tiempos se veían en forma muy esporádica. Nos cuesta admitir nuestras limitaciones, ya que hacerlo parecería, leído desde una lógica productivista, no estar a la altura de las exigencias de las que, supuestamente, nos debemos hacer cargo”

No es poca cosa.

(*)Agradezco al Licenciado Antonio Barbich por su dedicación y por brindar la información necesaria para enriquecer esta nota.


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