Posts etiquetados como ‘humor’

Pequeñas molestias

A medida que el tiempo pasa uno se va dando cuenta de las cosas que son realmente importantes. De a poco nos dejamos de molestar por tonterías, o por lo menos nos amargamos menos. El chicle en la zapatilla deja de ser la desgracia del día, que pierda River pasa a chuparnos un huevo y cada vez nos importa menos que ya nadie nos abra la puerta para ir a jugar.

Ahora nos molesta más que nos hagan perder nuestro tiempo destinado al ocio, como cuando viene el vecino a mostrarnos su nueva colección de sifones antiguos y a explicarnos que “color verde sifón está mal dicho porque mirá la variedad de verdes”; o cuando al jueputa del jefe se le ocurre hacer el sábado a la tarde un concurso de “Bailando por un Sueldo” para motivar al grupo de trabajo.

Nos molesta estar en un asado cuando estamos a dieta y que todavía no hayan inventado el chinchulín diet y los pedos perennes del sucio de nuestro compañero de oficina.

Nos molesta la injusticia, la desigualdad, que nuestra Presidente se haga llamar Presidenta y, sobre todo, Tinelli.

Será que uno va creciendo, será que vamos madurando o será que nos vamos haciendo más boludos y esas cosas que ya no nos molestan son las verdaderamente importantes.

Maldito tornillito

—A la mierda, ¡qué difícil poner este tornillito!

—Pero no entiendo para qué carajo lo sacaste de ahí.

—Es que quería desarmarlo para limpiarlo y ahora no lo puedo poner.

—A ver, dejame a mí.

Después de quince minutos de inútil manipuleo.

—Es imposible. No entiendo para qué carajo lo sacaste.

—Me acabas de decir eso, y te acabo de decir que quería limpiarlo.

— ¿Limpiar qué? Si está todo limpio.

—No sé… eso. ¿Ves ese cosito de ahí atrás?

—La verdad que no lo veo, sos medio maniática vos.

—A ver, dame a mí.

Después de quince minutos de inútil manipuleo.

—Sostené de allá y levantalo un poquito.

— ¿Así?

—No, levantalo un poquito más y correlo para aquí.

— ¿Ahí está bien?

—Un poquito más. Ahí. ¡¡¡¡BIEEEEENNN!!!!

— ¡Bien! Buenísimo. Por suerte zafamos.

Después de diez minutos de estar sentados sin decirse una palabra.

—Qué aburrimiento, ¿no?

—Si. Esto es un embole. ¿Qué podemos arreglar?

Religiones modernas

Con el paso del tiempo las religiones han perdido a la mayoría de sus seguidores, especialmente por su falta de compromiso con los cambios y la modernidad.

Como consecuencia, múltiples religiones y creencias han aparecido en estos últimos años para salvar el vacío dejado por las anteriores. Analicemos algunas de las descubiertas en Argentina:

· Los Santos Adoradores del Choripete (basada en un boliche del Gran Buenos Aires, en donde por $5 te comías un choripán mientras te la chupaban);

· La Iglesia de Pancho y la Sonora Colorada de los Santos de los Últimos Días;

· Fernet, Eres Mi Pastor;

· Pocho La Pantera, el Santo de la Melena Prolija;

· En Busca de la Divina Gloria;

· Lilita Carrió, Una Luz En El Camino;

· Pare de Sufrir! Hágase Hincha de Racing

El solo hecho de pensar hasta dónde puede llegar la cosa asusta a cualquiera. Estamos a la espera de la Iglesia Maradoniana, como para alcanzar el extremo absoluto de la ridiculez.

El resignado

La Gallega lo tenía recagando. No dejaba pasar oportunidad para cagarlo a pedos. “¡¡¡Mirá las miguitas de pan en el piso!!!”, “¡¡¡cuándo vas a aprender a levantar la tabla!!!”, “sacate esa camisa que los cuadritos me marean”.

El pobre viejo había soportado más de cuarenta años casado con la Gallega a fuerza de voluntad y de resignación. Pero ese día sería el último.

Llegó la Gallega a la casa y a los gritos, como loca le dijo:

— ¡Negro! Choqué el auto, y agradecé que fui yo, porque si eras vos ¡¡¡TE MATABA!!!.