Cirugia Plastica ùltima tendencia en EE UU, en Argentina Tanatoetetica

Local. “La gente está empezando a hablar con sus familiares del tema”, dice Ricardo Péculo, especialista en ciencias tanatológicas.

La preocupación estética persiste aunque los párpados se hayan cerrado para siempre. Al menos eso está sucediendo en Estados Unidos, donde hay un boom de cirugías plásticas post mortem, y en la Argentina, donde cada vez más personas les transmiten a sus familiares la voluntad de estar impecables cuando en algún momento, inevitablemente, sean expuestos en el ataúd. El fenómeno abarca desde agrandarse los pechos hasta mejorarse algunos rasgos faciales con el bisturí.

Usualmente, la tanatoestética estaba dedicada exclusivamente al maquillaje de los difuntos, pero ahora los retoques van mucho más allá. En Estados Unidos, la última moda es entrar al quirófano antes de ser velado.

“Antes la gente solía pedir que los metieran en un cajón de pino y los enterraran en el fondo del patio”, recuerda Mark Duffey, presidente de Everest Funeral, importante funeraria norteamericana. “Ahora todo cambió. La gente quiere ser recordada y un funeral es un gran último acto social, y quieren estar lindos en él. La gente llega a pedir que les eliminen las arrugas y que los hagamos parecer más jóvenes”, explica.

Lo que más piden los norteamericanos es relleno en labios, cachetes y brazos caídos, y el retoque de algún rasgo. También está pegando estar pechugona en el cajón, lo cual se logra mediante prótesis. El uso de siliconas sería riesgoso porque suelen explotar durante el proceso de cremación.

En la Argentina, si bien aún no se llegó a las cirugías plásticas, el fenómeno ya está despuntando. Ricardo Péculo, especialista en ciencias tanatológicas, señala: “La gente está empezando a hablar con sus familiares cómo quiere lucir cuando llegue la muerte. Lo que se pide cada vez más es arreglos en el cuerpo, como prótesis en el pecho o arreglos faciales, como lograr disimular arrugas, para eso seguimos usando maquillaje”.

Nota publicada en el DIARIO CRITICA en Diciembre de 2008

Nota Publicada en “Montevideo COMM”

Programa enfocado al marketing de la muerte

09.11.2008

Un nuevo programa conmueve la televisión argentina y provoca polémica; se trata de “De aquí a la eternidad”, y es conducido por Ricardo Péculo, propietario de una de las empresas funerarias más famosas de la vecina orilla.
El envío se emite por la señal de cable “Utilísima Satelital”, y trata sobre el markenting funerario. “Un ataúd es una forma de honrar a la persona fallecida”, explica Péculo a la revista Noticias. Heredero de la tradición familiar dedicada a los negocios funerarios, el conductor del programa se define como un “deathing planner”, y asegura que “la muerte está pasando por el mismo proceso que pasó el sexo. En mi época hablar de sexo era tabú. Hoy, todos los chicos hablan de sexo. Por eso la idea del programa es darle información a la gente. Hay que conocer cuáles son las opciones y planificar qué queremos”.

Además, agrega que la planificación va más allá de la elección del cajón y la sala velatoria. A veces, dice, los deudos no saben qué hacer y las cenizas de los pobres viejos andan molestando en los placares”.


Montevideo Portal

Comentarios: 2

NTA – 10/11/2008 10:08:42

Ojala que pronto lo tengamos en nuestra pantalla a un horario familiar, creo que es importante que toda la familia lo vea junta y asi planee como morir y ser enterrado.

Nota Publicada en “Tinta Digital”

Un ataúd a la moda

A través de la historia, el hombre ha intentado descifrar el misterio que le cuesta la vida entera: la muerte.

Cada cultura tiene su explicación así como sus ritos mortuorios, que van modificándose ligeramente con el paso de los años.

La muerte a través de la historia

Los egipcios, por ejemplo, creían en la vida después de la muerte. Por eso preparaban los cuerpos de los muertos con mucho cuidado para la siguiente vida: los envolvían en ropa de algodón y usaban perfumes y aceites para convertirlos en momias.

Las tumbas donde enterraban a las momias de los faraones eran especiales. Cada sarcófago de oro era escondido en una larga tumba dentro de una pirámide con paredes fuertes. Dentro de sus tumbas, ponían valiosos objetos para que los usaran en la tierra de la muerte, según sus creencias. En las paredes pintaban historias que contaban las actividades cotidianas del antiguo Egipto.

Otro caso llamativo es el Día de Muertos, una celebración mexicana con origen prehispánico que honra a los difuntos el 1 y 2 de noviembre. Los orígenes de esta celebración son anteriores a la llegada de los españoles. Hay registro de celebraciones en las etnias mexica, maya, purépecha, nahua y totonaca, donde los rituales que celebran la vida de los ancestros se realizan en estas civilizaciones por lo menos desde hace tres mil años.

En la era prehispánica era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento. Por aquel entonces, el festival en que se convirtió en el Día de Muertos era conmemorado el noveno mes del calendario solar mexica, cerca del inicio de agosto, y celebrado durante un mes completo.

Las festividades eran presididas por la diosa Mictecacíhuatl, conocida como la “Dama de la Muerte” y esposa de Mictlantecuhtli, señor de la tierra de los muertos. Estas celebraciones eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos.

Muchos creen que todos estos rituales son excéntricos y demasiado pretenciosos por tratarse de una persona muerta. Pero lo cierto es que todo va mutando, y hoy encontramos cosas aún más asombrosas.

Los rituales de hoy

En el canal de televisión argentino Utilísima Satelital se transmite un programa llamado “De aquí a la eternidad”. Cada semana, el conductor, Ricardo Péculo, da tips para que los funerales y entierros sean cada vez más fashion. Por ejemplo, cuenta cómo en África se fabrican ataúdes con forma de zapatillas, cápsulas espaciales, zanahorias, o mousses blancos para los chicos…

El programa puede parecer un poco lúgubre, pero hace la muerte un poco más agradable embelleciendo el lugar de reposo final, lo que es una tendencia que se aprecia en todo el mundo.

De hecho, Péculo asegura que la muerte “está pasando por el mismo proceso que pasó el sexo. En mi época hablar de sexo era tabú. Hoy, todos los chicos hablan de sexo. Por eso la idea del programa es darle información a la gente. Hay que conocer cuáles son las opciones y planificar qué queremos”.

En este sentido da todo tipo de consejos: ataúdes y destinos finales, cortejo fúnebre y homenajes, cremación y arreglos florales o tanatopraxia y diseño de tumbas.

Cementerio high-tech

Por otra parte, en Japón, la empresa Nichiryoku creó el cementerio más moderno y tecnológico del mundo para ahorrar un poco de espacio. En él, los ataúdes con los restos mortales están bajo tierra en una cámara. Cuando algún familiar quiere visitar a sus difuntos utiliza una tarjeta RFID para que el ataúd vaya automáticamente a la zona de oraciones. La gente tiene que hacer fila para introducir su tarjeta y poder ver el ataúd deseado.

La idea es increíble y parece digna de un capítulo de ‘Los Supersónicos‘ pero este cementerio, que además tiene apariencia de museo, ya está funcionando.

Morir con estilo

En muchos países del mundo, la gente elige con mucha o poca anticipación (nunca se sabe) en qué ataúd quiere que la entierren.

Los fanáticos de los motores, pueden adquirir el ataúd-auto, que hasta viene con ruedas y puede ser utilizado por las calles antes de ir a parar a su destino final. Tiene una gran ventaja: si el conductor sufriera un accidente fatal, sus familiares pueden ahorrarse muchos costos, ya que oportunamente reposa en su ataúd.

Para la tribu Ga, en Ghana, los funerales son tiempo de luto y celebración. Los Ga creen que cuando alguien querido muere pasa a otra vida y se aseguran de que lo haga con mucho estilo, con ataúdes divertidos y coloridos que conmemoran la forma de vida del difunto, ya sean sus aspectos o sus vicios.

Hay muchas opciones para elegir, como botella de Coca-Cola, de cerveza, zapato, zapatilla, pez, cigarrillo, frutas o verduras.

Todo depende de la imaginación del consumidor, que por solo 500 o 600 euros puede tener una muerte no sólo digna, sino también muy a la moda.

1 comentario. »

  1. Me pareciò muy interesante la nota y a la vez increible!!!, muy buenas tambièn las fotos que la acompañan.

7° Seminario dirigido a Cementerios Municipales

CAPACITACIÓN MUNICIPAL
Séptimo seminario nacional de dirección de Cementerios Municipales
El disertante fue el reconocido tanatólogo, Ricardo Péculo. Analizó las gestiones de los distintos cementerios municipales del país. Señaló que en la mayoría de los municipios las ordenanzas de los cementerios están desactualizadas.

El viernes se desarrolló en Venado Tuerto el séptimo seminario nacional de Dirección de Cementerios Municipales, organizado por el instituto argentino de Tanatología Exequial, entidad experimentada y reconocida de Sudamérica en rubro y otras disciplinas.
Este seminario que se realizó en Venado Tuerto, cuenta con un antecesor que se realizó en 2007 en las oficinas del Centro Comercial e Industrial. Como en aquella oportunidad, la disertación estuvo a cargo de tanatólogo, Ricardo Péculo y tubo como objetivo divulgar y enseñar las herramientas más efectivas necesarias para una excelente gestión de Cementerios Municipales.
El responsable de la disertación, Ricardo Péculo detalló: “Es una jornada nacional dirigida a los cementerios municipales, a la gestión, es la segunda que se realiza en Venado Tuerto. Está dirigida a la dirección del cementerio”, y agregó: “Tengo el concepto que todos los cementerios del país son un desastre, porque no se quiere hablar de la muerte, segundo porque el cementerio es el patio del fondo, y en realidad es más importante de lo que las intendencias y los empleados del cementerio creen, porque es el único sector municipal en el que se manejan sentimientos. Hay veces que las municipalidades tienen la plaza principal en óptimas condiciones y al cementerio hecho un desastre.”
Seguidamente, comentó que los cementerios municipales decayeron con el auge de los privados: los cementerios privados tuvieron auge en la Argentina porque tiene parques lindos, etc., pero en realidad yo siempre digo que no son lindos los parques de los cementerios privado sino que es feo el del cementerio municipal. Este seminario apunta a que los cementerios municipales mejoren sus servicios, su prestación, que se pongan a la actualidad.”
Luego Péculo se refirió a las ordenanzas municipales de todas las ciudades del país, señalando que en su mayoría están desactualizadas. “Otro problema son las ordenanzas municipales, en muchos lugares están desactualizadas, porque dicen cosas que no se cumplen, por ejemplo dicen que abajo del ataúd tiene que haber una capa de cal, pero las ordenanzas dicen una cosa y se están haciendo otras. En todo el país estoy actualizando las ordenanzas”, y ejemplificó: “Ahora se está haciendo la tanatopraxia, que es una conservación y desinfección del cuerpo. Yo siempre les pregunto a los intendentes si sus cementerios contaminan y se quedan mudos, y hay casos en donde contaminan dependen hacia donde van las capas fluviales; pero la tanatopraxia es una técnica que impide que los cementerios contaminen.”
En tanto, señaló que la mayoría de los asistentes a los seminarios comienzan a preocuparse por el estado de los cementerios. “El resultados de las seminarios es bueno, en muchas localidades al tiempo de los seminarios empezaron a hacer cambios importantes en el cementerio”, concluyó. (G. G.)

Modificación de ordenanza en San Rafael (Mendoza)

Ricardo Péculo

El último hombre que vio el cuerpo de Perón

Con motivo de actualizar la ordenanza municipal sobre el uso del cementerio, donde se piensa incorporar nuevas técnicas, el Concejo Deliberante trajo al tanatólogo Ricardo Péculo, especialista en ritos funerales, ceremonias y cementerios.

Este especialista logró trascendencia nacional por haber tenido a su cargo el traslado de los restos de Juan Domingo Perón desde el cementerio de la Chacarita hasta su última morada, la quinta de San Vicente. Además, tuvo a su cargo la apertura del ataúd del ex presidente para que los peritos de causa extrajeran las muestras óseas destinadas a determinar el ADN en el caso de Marta Holgado, la mujer que dice ser la hija del ex militar.

Recordó Péculo que a Perón se lo puso en un ataúd nuevo, se lo trasladó a la CGT por espacio de espacio de tres horas, y finalmente a la quinta de San Vicente. Con relación a las honras que se le debían tributar, dijo que “no todo se cumplió como estaba previsto debido a fervor de la gente por tocar el cajón. Debo aclarar que mientras actué en el traslado no hubo tiros, como se dice por allí. En la quinta de San Vicente hubo disparos antes que nosotros llegáramos, y la confusión de la gente nace a raíz de que la televisión mostraba los incidentes al mismo tiempo que los funerales, pero no era en tiempo real. Desde la CGT hasta la autopista lo acompañó la gente, y yo estaba al lado del ataúd”.

Agregó que “una vez en la autopista me adelanté hasta la quinta para preparar las honras fúnebres, y ahí la gente -que me golpeó bastante en lo emocional- me tocaba y me decía usted estuvo con el Gral. Perón. Ahí ‘me cayó la ficha’ de que lo que estaba haciendo era mucho más importante de lo que yo mismo pensé. Previamente valoricé que era un trabajo muy importante por la personalidad de Perón, pero cuando llegué a la quinta y vi la reacción de la gente, y que los diarios decían que yo era el último hombre que vio al general Perón, me di cuenta que gracias a Perón entraba en la historia”.

Las manos de Perón

Cuando le preguntamos a Péculo sobre lo que se dice de las manos de Perón, respondió “es cierto que le faltan ambas manos. Si bien por mi experiencia sabía con qué me iba a encontrar, cuando abrí el ataúd y vi el cuerpo de Perón, el uniforme y la banda presidencial, pero no las manos, me dio una impotencia total. Nunca se supo qué pasó. Había una orden del doctor Baños -que hace diez años que tiene la causa- que no se podían tocar los muñones, y el uniforme tapaba los mismos. De tal modo que no pude ver cómo fueron sacadas las manos, pero no estaban. Era lo único que faltaba de un cuerpo que estaba intacto, y es mentira que lo habían dado vuelta al cadáver”.

Finalmente dijo nuestro entrevistado que “ver a Perón fue algo muy emocionante para mí, y un orgullo. Podría decir que ese cambio de féretro y mi intervención en las exequias han sido el master en mi carrera profesional”.

Nota publicada en “Revista Noticias”

Ricardo Péculo (58), “deathing planner”
Muerte fashion en televisión
Por cable, inicia al público en la puesta en escena fúnebre. Las últimas tendencias.

Siempre he soñado con un ataúd con forma de zapato. Y he podido cumplir mi sueño”, dice una mujer con acento colombiano en “De aquí a la eternidad”, un programa destinado al marketing de la muerte conducido por Ricardo Péculo (Utilísima Satelital, lunes 21.30). Pese a haber dado con el ataúd soñado, la mujer está viva, lo que le quita, es cierto, algo de valor testimonial a su afirmación un tanto sobreactuada. Pero, en perjuicio de los fines didácticos del programa, que invita a planificar los rituales para nuestro último día del mismo modo que se planifica un cumpleaños de 15 o un casamiento, los muertos no hablan. En compensación, la producción decidió llevar hasta las últimas consecuencias la alusión mortuoria. Por eso, hace declarar a los testigos de las maravillas del merchandising fúnebre –varios por programa– a través de una ventanita ovalada abierta en la pantalla rodeada de un ornamento que recuerda a los óvalos de bronce que enmarcan las antiguas fotografías de las cruces. Podría habérsele ocurrido a Pedro Almodóvar, pero Utilísima le ganó de mano.
En el primer programa, Péculo muestra hasta dónde ha llegado la incontenible imaginación funeraria: en África se fabrican ataúdes con las formas más diversas, desde zapatillas hasta cápsulas espaciales, desde zanahorias hasta mousses blancos destinados a los chicos. Si no fuera porque esos graciosos ataúdes temáticos aluden al último viaje, su carácter festivo podría confundir al televidente haciéndole creer que lo están invitando a hacer un tour a Disneylandia. De todos modos, poco importa cuál sea el destino: siempre partir es morir un poco.
Repostería mortuoria. No deja de sorprender que una señal como Utilísima, que ha reformulado a Walt Whitman cultivando un vitalismo doméstico, cuyos programas son odas al crecimiento de los niños, los botones y las papas, y que se ha encargado de grabarles a fuego a las mujeres que “la vida es un bricolage”, se dedique ahora a la muerte.
Sin embargo, es posible establecer un punto en común entre la repostería y el boato fúnebre. La muerte tiene una cierta estética “reposteril” que abarca desde las velas y las flores a los ornatos y las puntillas. Las carpetitas de papel sobre las que se apoyan las tortas, por ejemplo, se llaman “blondas” y, según lo ha enseñado el conductor en una de las emisiones de “De aquí a la eternidad”, ese es precisamente el nombre de la gran puntilla que sobresale del ataúd. Lejos de considerarla ofensiva, a Péculo la comparación le parece acertada. “Una torta –afirma– sirve para agasajar a alguien. Un ataúd es una forma de honrar a la persona fallecida”. Acostumbrado a trabajar con la muerte, ninguna pregunta lo sorprende ni le parece desubicada. “La muerte –afirma– está pasando por el mismo proceso que pasó el sexo. En mi época hablar de sexo era tabú. Hoy, todos los chicos hablan de sexo. Por eso la idea del programa es darle información a la gente. Hay que conocer cuáles son las opciones y planificar qué queremos”. La planificación debe ir más allá de la elección del ataúd. También es preciso elegir cuál es el destino que se prefiere para las cenizas, si se elige la cremación. “Si no –aclara– los deudos no saben qué hacer y las cenizas de los pobres viejos andan molestando en los placares”. Utilísima amplía las propuestas. A la “wedding planner” Bárbara Diez se ha sumado ahora un “deathing planner”, Ricardo Péculo.
Morirse es divertido. Como otra gente filma un casamiento, Ricardo Péculo filmó el servicio fúnebre que le brindó a su hermano Alfredo (asesor de Carlos Menem) y muestra la filmación con un orgullo inocultable, porque en su caso no se cumplió la máxima de que en “en casa de herrero cuchillo de palo”. Tal como quería su hermano, tradicionalista ferviente, fue enterrado vestido de gaucho y su cuerpo fue trasladado al cementerio en una carreta del siglo XIX tirada por bueyes, mientras la gente aplaudía y gritaba “¡Viva la patria!”.
Los aplausos, señala Ricardo, son una nueva moda en los entierros. Según parece, la muerte no está al margen de lo fashion.
Convertido en conductor, Péculo quiere que este momento ineludible deje de ser algo lúgubre. Por eso, en su programa también cuenta chistes, una práctica tradicional en los velatorios. A propósito del tema de las flores dice: “Murió un reputado cardiólogo y le enviaron una corona con forma de corazón. Un colega de otra especialidad se rió y cuando le preguntaron por qué, contestó: ‘Es que estoy pensando en mi propio velatorio: soy ginecólogo’.” “¿No sería Jorge ‘Corona’ un contador de chistes ideal para un velatorio?”, le preguntamos. “¿Por qué no?”, responde. En su programa la muerte no es triste. Por el contrario, la cortina musical es el Himno a la Alegría de Beethoven. Parafraseando a Héctor Alterio en “Caballos salvajes” casi dan ganas de gritar: “La puta que vale la pena estar muerto”

Participación en el programa “Basta de todo” por FM Metro

Ricardo Péculo con Matías Martin en Basta de Todo.


Audio el programa Basta de Todo del 14 de octubre de 2008. Conducido por Gabriel Schultz, Cabito y Matias Martin, quienes reciben en el estudio al tanatólogo Ricardo Alberto Péculo.

Formato: wma
Tamaño: 13,5MB
Duración: 01:23:48