Blog en ESPAÑOL destinado a difundir novedades del mundo joyero. Para ver las notas y videos ir a INICIO en la cabecera del blog.
Soy diseñadora de joyas, y lo digo tímidamente, frente a los tantos MAESTROS JOYEROS que existen.
Para mi esta profesión, este “mestiere” incluye :
- respeto hacia la obra del par (sea o no de mi agrado),
- admiración por el superior, estudio, manualidad, diseño, exigencia.
Clasifico mi obra como “contemporánea” .
“Mi estilo” me distingue ; no acepto ser catalogada de “clásica” por aplicar técnicas de la Alta Joyería.
Ahora: cuando miro las obras de algunos que pomposamente se presentan como Joyeros contemporáneos, siento que no estamos “hablando el mismo idioma”… Y aquí no hablo del estilo, complejidad, gusto o diseño, que debe ser variado como es la vida misma; sino por el notable DESCONOCIMIENTO DEL “ SABER HACER”.
O dicho en criollo “Hecho a la que te criaste!!”
Se habla sobre las características de la joya contemporánea:
vale todo, pero lamentablemente la han nivelado hacia abajo.
Sí; cuando comparo mucho del “manufacturado contemporáneo” con los del pasado , no puedo ignorar el empobrecimiento de la técnica (cuando la hay) y una “chatura” en los diseños, reducidos casi a juego o a decoración; que no resisten la comparación , ni en fascinación, ni en calidad.
El orgullo de “hacerlo bien” era lo que estimulaba el espíritu creativo y daba la satisfacción a los maestros… (sic)
Palabras como: globalización, producción , comercio, desvinculan del criterio normal el uso de los objetos y materiales; despojando a la joya de su glamour, vulgarizándola.
Una realidad que veo en mi país hoy, es que cualquiera que hace un anillo atando 4 alambres se proclama “JOYERO CONTEMPORÁNEO”…y son reconocidos(¡¡ bien !!),desplazando a los que si dominan el oficio(¡¡Mal!!).
Existen, pese a esto, muy buenos ORFEBRES.
Sobrevivientes que trabajan maravilloso,
pero son oprobiosamente ignorados, desalentados, porque poco de esa “contemporaneidad” que gira a su alrededor vale como para dar un poco de estímulo esperanzador.