¿ QuE Es PoRnO ?

Y esto es porno ???

Y esto mi niño ????

.. Toulouse ..

Esta ya dijimos que no !

Esta puede ser ???

Sabés que pasa mi chiquito yo creo que en el arte no existe la pornografía, eso solo en nuestra cabeza ..

.. Sabés a mi que me horroriza ???

Sabés que me parece pornográfico y terminantemente prohibido ???

Esto :

Esto es obseno y pornográfico,
el arte no mi amorcito ..

.. Mi pequeño fisu, te dejo un beso muy grande !!!!!

((( San )))

((( http://bandidaurbana.blogspot.com )))

” Lanzarán el primer Mercado de Industrias Culturales Argentinas “

La ministra de Industria y el secretario de Cultura presentarán el próximo viernes al MICA, un espacio que en mayo 2011 promoverá el acercamiento entre productores y artistas con las principales empresas de industrias culturales del mundo. El acto de lanzamiento será en la Secretaría de Cultura.

La ministra de Industria, Débora Giorgi, y el secretario de Cultura, Jorge Coscia, firmarán el viernes próximo el convenio de cooperación para realizar el Mercado de Industrias Culturales Argentinas (MICA).

MICA se realizará el año que viene y será el primer espacio en la Argentina que concentrará, en un mismo lugar, las distintas ramas que componen el sector de las industrias culturales, con el objeto de generar negocios, intercambiar información y presentar su producción a los principales referentes de todo el mundo.

Desde el 26 de mayo, y durante cuatro días, productores y artistas podrán encontrarse con las principales empresas de industrias culturales del mundo y abrir oportunidades de negocios.

El nuevo mercado contará con más de 100 stands de música, artes escénicas, servicios audiovisuales, diseño, editorial y videojuego; representados por cámaras empresariales, instituciones nacionales y pymes del país.

En ese sentido, destacó la secretaria nacional que el objetivo es posicionar a las industrias culturales argentinas en el mercado mundial, dando cuenta de su calidad y sus precios competitivos. Con este fin, abrirá sus puertas para realizar rondas de negocios, conferencias magistrales, seminarios, y espacios audiovisuales y de artes escénicas.

Además, al finalizar cada día de encuentro, el MICA ofrecerá abiertamente al público espectáculos de primer nivel, y contará con un espacio destinado a proyectos culturales de base social.

http://www.prensa.argentina.ar/2010/08/06/10589-lanzaran-el-primer-mercado-de-industrias-culturales-argentinas.php

” Más derechos, por igualdad “

Por Jorge Rivas *

En los primeros diez años del siglo, casi una decena de países en todo el mundo ha transformado en ley el derecho al matrimonio de las parejas integradas por personas del mismo sexo. El primero de ellos fue Holanda, precisamente en 2001. La Cámara de Senadores debe decidir ahora si la Argentina se incorpora a ese grupo de países que ha ampliado el marco de los derechos que garantiza a sus ciudadanos, o si se repliega al de los que prefieren mantener las legislaciones tradicionales, con toda su carga de discriminación y de prejuicio.

Si logran imponerse los que han optado por restringir los derechos, y conservar por lo tanto la institución matrimonial como privilegio exclusivo de las parejas heterosexuales, la igualdad ante la ley habrá retrocedido un casillero. Los activistas de este bando, como se sabe, actúan desde convicciones confesionales a las que pretenden dar valor universal, o desde concepciones arcaicas de la familia, o desde el mero prejuicio. En cualquier caso, deberían saber que su éxito –además de causar dolor y desaliento a los damnificados– no hará más que retrasar temporariamente la sanción de un derecho que seguramente va a extenderse a todo el mundo en los próximos años.

Ello es así porque lo que ha sucedido es que en las sociedades contemporáneas se ha hecho visible con absoluta nitidez una necesidad: la de miles de hombres y mujeres cuyas uniones carecen de la protección legal de la que disfrutan otras, y que padecen la frustración de no poder adoptar y criar a sus propios hijos. Y nuestras sociedades perciben también que, parafraseando a Eva Perón, allí donde hay una necesidad nace un derecho.

Ha sucedido antes, con otras reformas que fueron duramente resistidas por sectores sociales análogos a los que se resisten a ésta. Hoy resultaría difícil imaginar a quien no los conociera de antemano, por ejemplo, los argumentos que se oponían a la enseñanza laica o al divorcio vincular. Es que han sido barridos por la historia: el mismo destino que aguarda a los que se esgrimen contra la reforma del matrimonio.

Si los senadores, en cambio, aprueban el proyecto que ya tiene la media sanción de Diputados, no sólo habrán hecho justicia, sino que habrán contribuido a que nuestro país se ubique con firmeza entre los que impulsan la extensión de los derechos, no su restricción. Los rebeldes checos que lideraron en 1968 el proceso de reformas que se conoce como la Primavera de Praga, y que se proclamaban socialistas y democráticos, soñaban con una sociedad que asegurara a sus miembros “más derechos que los que ha tenido cualquier otra sociedad en la historia”. Una historia que cada tanto ofrece una oportunidad para ponerse en ese camino. Esta es una de ellas.

* Diputado nacional, dirigente del Partido Socialista.

¡ Socorro, estoy enamorado de una mujer histérica !

En verdad no creas en nadie que diga tener la fórmula definitiva para seducir, enamorar y conquistar a alguien histérico. Tal secreto no puede existir por culpa de una de las principales características de la histeria: va cambiando.

Por cuestiones de la histeria quienes se “manejan” de este modo (que no solo se presenta en su versión femenina, cada vez se hallan más hombres histéricos) quieren ser distintos de lo que son. Lo que hacen con su pareja es mostrar siempre lo que falta. Para explicar lo que continúa, necesito utilizar conceptos psicológicos, procederé a definirlos: “Falta” se refiere a eso que nos mueve día a día a buscar más allá, que hace que nunca nos quedemos conformes con lo que tenemos o somos, es ésta la que trajo a Colón a América o llevó al hombre a la Luna, por ejemplificar. Quiero decir, si buscamos algo más, es porque algo nos falta, si estuviésemos completos, no saldríamos ni del dormitorio.

La persona histérica, no soportan TU falta (Si eres mujer y te has encontrado con un hombre histérico, simplemente reemplazá los ellas por ellos, etc.) Quisiera que fueras perfecto. ¿Cómo lo resuelve? Fácil:

Hace que estés en falta por culpa de ella, así siente que con ella vos estarías completo. Primero se ofrece como lo que tapa tu falta, como eso que te complementa y te vuelve perfecto, así resuelven el problema, pero como de todos modos ese motor interno tuyo, sigue funcionando y esta ilusión de completud (la tuya y la de ella) tiende al fracaso, la persona histérica lo harán fracasar. Una cosa es que te falte algo y otra es que te falte ella. Ésta última opción es muy interesante (para quien es histérico), ya que así logran que vos y tu pareja crean que podría completarte.

Así es como hacen lo típico de histérica: te hacen creer que las tenés, y cuando te lo crees te quitan eso que te dieron (a Ella). El método varía según las modas, un ejemplo de esto sería cuando se muestran como que todo está perfecto. Salen, se divierten, fue una noche 100 puntos, y cuando le preguntás cómo la pasó, te responde: “Bien, pero le faltó algo”. ¿Qué pasó?, ¿Cómo responder a esto?
Creo que lo mejor es no desesperarse, mostrarse como si fuera importante para ti, pero nunca como si fueran lo único importante.
Por ejemplo si querés invitar a salir a una de estas mujeres, podés llamarla y preguntarle si va a salir con vos el sábado, porque sino cuando se acerca el fin de semana seguro se te arma algún programa y a vos te gustaría salir con ella (o él) (pero nunca, le digas, que es tu única opción para salir el sábado, aunque así sea, ella no debe enterarse, o te podrá dejar en Falta ¿Faltando?). Ahora supongamos que estás saliendo con una una persona histérica. Sólo te interesa estar con ella/el. Si pensás así, está ok, pero no se lo demuestres. En el peor de los casos le decís que es la mejor pareja, pero nunca la única, sino perdiste. Vaya uno a saber por qué está contigo. ¿Porque podría perderte? ¿Porque otro podría ocupar su lugar? Tal vez a veces no convenga demostrarle fehacientemente que hay otras personas, pero sí hacerle sospechar que podrían existir. Ojo, tampoco es cuestión de andar torturando gente ¡eh!

¿Nunca te preguntaste por qué hay chicos que salen con un montón de mujeres y aunque ellas lo saben igual están con ellos? O por qué cuando estás en pareja un montón de chicas te tiran onda y cuando largaste o perdiste a esa última, nadie te da ni la hora. Soluciones mágicas para seducir o enamorar a un hombre o mujer histéricos no existen. Solo se puede hablar de truquillos, que como dijimos se van volviendo obsoletos a medida que se van popularizando.

Todos sabemos lo difícil y complicado que resulta mantener una relación con alguien realmente histérico, pero para que te sirva de consuelo pensá… ¿Sería tan interesante esa mujer, o ese chico si no fuera por su histeria, si no te tuviera loco todo el día y si no te desesperara con sus idas y vueltas? Así que como dije al principio… a relajarse y a disfrutar, que si no fuera por las mujeres, ¿De qué hablaríamos los hombres? o qué cuernos hubiera escrito yo acá.

Por todo esto y mucho más:

¡GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS HISTÉRICAS QUE CON SUS VUELTAS LLENAN DE VIDA LA VIDA!

Por el Lic. Axel Rozen.

http://www.altillo.com/relaciones/articulos/histerica.asp

” Discurso del Comandante Che Guevara en la Asamblea General de las Naciones Unidas “

12 de diciembre de 1964

Señor Presidente,

Señores Delegados:

La representación de Cuba ante esta Asamblea se complace en cumplir, en primer término, el agradable deber de saludar la incorporación de tres nuevas naciones al importante número de las que aquí discuten problemas del mundo. Saludamos, pues, en las personas de su Presidente y Primeros Ministros, a los pueblos de Zambia, Malawi y Malta y hacemos votos porque estos países se incorporen desde el primer momento al grupo de naciones no alineadas que luchan contra el imperialismo, el colonialismo y el neocolonialismo.

Hacemos llegar también nuestra felicitación al Presidente de esta Asamblea, cuya exaltación a tan alto cargo tiene singular significación, pues ella refleja esta nueva etapa histórica de resonantes triunfos para los pueblos de Africa, hasta ayer sometidos al sistema colonial del imperialismo y que hoy, en su inmensa mayoría, en el ejercicio legítimo de su libre determinación, se han constituido en Estados soberanos. Ya ha sonado la hora postrera del colonialismo y millones de habitantes de Africa, Asia y América Latina se levantan al encuentro de una nueva vida e imponen su irrestricto derecho a la autodeterminación y el desarrollo independiente de sus naciones. Le deseamos, Señor Presidente, el mayor de los éxitos en la tarea que le fuera encomendada por los países miembros.

Cuba viene a fijar su posición sobre los puntos más importantes de controversia y lo hará con todo el sentido de la responsabilidad que entraña el hacer uso de esta tribuna, pero, al mismo tiempo, respondiendo al deber insoslayable de hablar con toda claridad y franqueza.

Quisiéramos ver desperezarse a esta Asamblea y marchar hacia adelante, que las Comisiones comenzaran su trabajo y que éste no se detuviera en la primera confrontación. El imperialismo quiere convertir esta reunión en un vano torneo oratorio en vez de resolver los graves problemas del mundo; debemos impedírselo. Esta Asamblea no debiera recordarse en el futuro sólo por el número XIX que la identifica. A lograr ese fin van encaminados nuestros esfuerzos.

Nos sentimos con el derecho y la obligación de hacerlo debido a que nuestro país es uno de los puntos constantes de fricción, uno de los lugares donde los principios que sustentan los derechos de los países pequeños a su soberanía están sometidos a prueba día a día, y minuto a minuto y, al mismo tiempo, una de las trincheras de la libertad del mundo situada a pocos pasos de imperialismo norteamericano para mostrar con su acción, con su ejemplo diario, que los pueblos sí pueden liberarse y sí pueden mantenerse libres en las actuales condiciones de la humanidad. Desde luego, ahora existe un campo socialista cada día más fuerte y con armas de contención más poderosas. Pero se requieren condiciones adicionales para la supervivencia: mantener la cohesión interna, tener fe en los propios destinos y decisión irrenunciable de luchar hasta la muerte en defensa del país y de la revolución. En Cuba se dan esas condiciones, Señores Delegados.

De todos los problemas candentes que deben tratarse en esta Asamblea, uno de los que para nosotros tiene particular significación y cuya definición creemos debe hacerse en forma que no deje dudas a nadie, es el de la coexistencia pacífica entre Estados de diferentes regímenes económico-sociales. Mucho se ha avanzado en el mundo en este campo; pero el imperialismo -norteamericano sobre todo- ha pretendido hacer creer que la coexistencia pacífica es de uso exclusivo de las grandes potencias de la tierra. Nosotros expresamos aquí lo mismo que nuestro Presidente expresara en El Cairo y lo que después quedara plasmado en la declaración de la Segunda Conferencia de Jefes de Estado o de Gobierno de países No Alineados: que no puede haber coexistencia pacífica entre poderosos solamente, si se pretende asegurar la paz del mundo. La coexistencia pacífica debe ejercitarse entre todos los Estados, independientemente de su tamaño, de las anteriores relaciones históricas que los ligara y de los problemas que se suscitaren entre algunos de ellos, en un momento dado.

Actualmente, el tipo de coexistencia pacífica a que nosotros aspiramos no se cumple en multitud de casos. El reino de Cambodia, simplemente por mantener una actitud neutral y no plegarse a las maquinaciones del imperialismo norteamericano se ha visto sujeto a toda clase de ataques alevosos y brutales partiendo de las bases que los yanquis tienen en Viet Nam del Sur. Laos, país dividido, ha sido objeto también de agresiones imperialistas de todo tipo, su pueblo masacrado desde el aire, las convenciones que se firmaran en Ginebra han sido violadas y parte del territorio está en constante peligro de ser atacado a mansalva por las fuerzas imperialistas. La República Democrática de Viet Nam, que sabe de todas estas historias de agresiones como pocos pueblos en la tierra, ha visto una vez más violadas sus fronteras, ha visto como aviones de bombardeo y cazas enemigos disparaban contra sus instalaciones; como los barcos de guerra norteamericanos, violando aguas territoriales, atacaban sus puesto navales. En estos instantes, sobre la República Democrática de Viet Nam pesa la amenaza de que los guerreristas norteamericanos extiendan abiertamente sobre su territorio y su pueblo la guerra que, desde hace varios años, están llevando a cabo contra el pueblo de Viet Nam del Sur. La Unión Soviética y la República Popular China, han hecho advertencias serias a los Estados Unidos. Estamos frente a un caso en el cual la paz del mundo está en peligro, pero, además, la vida de millones de seres de toda esta zona del Asia está constantemente amenazada, dependiendo de los caprichos del invasor norteamericano.

La coexistencia pacífica también se ha puesto a prueba en una forma brutal en Chipre debido a presiones del gobierno turco y de la OTAN, obligando a una heroica y enérgica defensa de su soberanía hecha por el pueblo de Chipre y su gobierno.

En todos estos lugares del mundo, el imperialismo trata de imponer su versión de lo que debe ser la coexistencia; son los pueblos oprimidos, en alianza con el campo socialista, los que le deben enseñar cuál es la verdadera, y es obligación de las Naciones Unidas apoyarlos.

También hay que esclarecer que no solamente en relaciones en las cuales están imputados Estados soberanos, los conceptos sobre la coexistencia pacífica deben ser bien definidos. Como marxistas, hemos mantenido que la coexistencia pacífica ente naciones no engloba la coexistencia entre explotadores y explotados, entre opresores y oprimidos. Es, además, un principio proclamado en el seno de esta Organización, el derecho a la plena independencia contra todas las formas de opresión colonial. Por eso, expresamos nuestra solidaridad hacia los pueblos, hoy coloniales, de la Guinea llamada portuguesa, de Angola o Mozambique, masacrados por el delito de demandar su libertad y estamos dispuestos a ayudarlos en la medida de nuestras fuerzas, de acuerdo con la declaración del Cairo.

Expresamos nuestra solidaridad al pueblo de Puerto Rico y su gran líder, Pedro Albizu Campos, el que, en un acto más de hipocresía, ha sido dejado en libertad a la edad de 72 años, sin habla casi, paralítico después de haber pasado en la cárcel toda una vida. Albizu Campos es un símbolo de la América todavía irredenta pero indómita. Años y años de prisiones, presiones casi insoportables en la cárcel, torturas mentales, la soledad, el aislamiento total de su pueblo y de su familia, la insolencia del conquistador y de sus lacayos en la tierra que le vio nacer; nada dobló su voluntad. La Delegación de Cuba rinde, en nombre de su pueblo, homenaje de admiración y gratitud a un patriota que dignifica a nuestra América.

Los norteamericanos han pretendido durante años convertir a Puerto Rico en un espejo de cultura híbrida; habla española con inflexiones en inglés, habla española con bisagras en el lomo para inclinarlo ante el soldado yanqui. Soldados portorriqueños han sido empleados como carne de cañón en guerras del imperio, como en Corea, y hasta para disparar contra sus propios hermanos, como es la masacre perpetrada por el ejército norteamericano, hace algunos meses, contra el pueblo inerme de Panamá -una de las más recientes fechorías del imperialismo yanqui.

Sin embargo, a pesar de esa tremenda violentación de su voluntad y su destino histórico, el pueblo de Puerto Rico ha conservado su cultura, su carácter latino, sus sentimientos nacionales, que muestran por sí mismos la implacable vocación de independencia yacente en las masas de la isla latinoamericana.

También debemos advertir que el principio de la coexistencia pacífica no entraña el derecho a burlar la voluntad de los pueblos, como ocurre en el caso de la Guayana llamada británica, en que el gobierno del Primer Ministro Cheddy Jagan ha sido víctima de toda clase de presiones y maniobras y se ha ido dilatando el instante de otorgarle la independencia, en la búsqueda de métodos que permitan burlar los deseos populares y asegurar la docilidad de un gobierno distinto al actual colocado allí por turbios manejos, para entonces otorgar una libertad castrada a este pedazo de tierra americana.

Cualesquiera que sean los caminos que la Guayana se vea obligada a seguir para obtenerla, hacia su pueblo va el apoyo moral y militante de Cuba.

Debemos señalar, asimismo, que las islas de Guadalupe y Martinica están luchando por su autonomía desde hace tiempo, sin lograrla, y ese estado de cosas no debe seguir.

Una vez más elevamos nuestra voz para alertar al mundo sobre lo que está ocurriendo en Sur Africa; la brutal política del «Apartheid» se aplica ante los ojos de las naciones del mundo. Los pueblos de Africa se ven obligados a soportar que en ese continente todavía se oficialice la superioridad de una raza sobre otra, que se asesine impunemente en nombre de esa superioridad racial. ¿Las Naciones Unidas no harán nada para impedirlo?

Quería referirme específicamente al doloroso caso del Congo, único en la historia del mundo moderno, que muestra cómo se pueden burlar con la más absoluta impunidad, con el cinismo más insolente, el derecho de los pueblos. Las ingentes riquezas que tiene el Congo y que las naciones imperialistas quieren mantener bajo su control son los motivos directos de todo esto. En la intervención que hubiera de hacer, a raíz de su primera visita a las Naciones Unidas, el compañero Fidel Castro advertía que todo el problema de la coexistencia entre las naciones se reducía al problema de la apropiación indebida de riquezas ajenas, y hacía la advocación siguiente: «cese la filosofía del despojo y cesará la filosofía de la guerra.» Pero la filosofía del despojo no sólo no ha cesado, sino que se mantiene más fuerte que nunca y, por eso, los mismos que utilizaron el nombre de las Naciones Unidas para perpetrar el asesinato de Lumumba, hoy, en nombre de la defensa de la raza blanca, asesinan a millares de congoleños.

¿Cómo es posible que olvidemos la forma en que fue traicionada la esperanza que Patricio Lumumba puso en las Naciones Unidas? ¿Cómo es posible que olvidemos los rejuegos y maniobras que sucedieron a la ocupación de ese país por las tropas de las Naciones Unidas, bajo cuyos auspicios actuaron impunemente los asesinos del gran patriota africano?

¿Cómo podremos olvidar, Señores Delegados, que quien desacató la autoridad de las Naciones Unidas en el Congo, y no precisamente por razones patrióticas, sino en virtud de pugnas entre imperialistas, fue Moisé Tshombe, que inició la secesión de Katanga con el apoyo belga?

¿Y cómo justificar, cómo explicar que, al final de toda la acción de las Naciones Unidas, Tshombe, desalojado de Katanga, regrese dueño y señor del Congo? ¿Quién podría negar el triste papel que los imperialistas obligaron a jugar a la Organización de Naciones Unidas?

En resumen se hicieron aparatosas movilizaciones para evitar la escisión de Katanga y hoy Tshombe está en el poder, las riquezas del Congo en manos imperialistas… y los gastos deben pagarlos las naciones dignas. ¡Qué buen negocio hacen los mercaderes de la guerra! Por eso, el gobierno de Cuba apoya la justa actitud de la Unión Soviética, al negarse a pagar los gastos del crimen.

Para colmo de escarnio, nos arrojan ahora al rostro estas últimas acciones que han llenado de indignación al mundo.

¿Quiénes son los autores? Paracaidistas belgas, transportados por aviones norteamericanos que partieron de bases inglesas. Nos recordamos que ayer, casi, veíamos a un pequeño país de Europa, trabajador y civilizado, el reino de Bélgica, invadido por las hordas hitlerianas; amargaba nuestra conciencia el saber de ese pequeño pueblo masacrado por el imperialismo germano y lo veíamos con cariño. Pero esta otra cara de la moneda imperialista era la que muchos no percibíamos.

Quizás hijos de patriotas belgas que murieran por defender la libertad de su país, son los que asesinaran a mansalva a millares de congoleños en nombre de la raza blanca, así como ellos sufrieron la bota germana porque su contenido de sangre aria no era suficientemente elevado.

Nuestros ojos libres se abren hoy a nuevos horizontes y son capaces de ver lo que ayer nuestra condición de esclavos coloniales nos impedía observar; que la «civilización occidental» esconde bajo su vistosa fachada un cuadro de hienas y chacales. Porque nada más que ese nombre merecen los que han ido a cumplir tan «humanitarias» tareas al Congo. Animal carnicero que se ceba en los pueblos inermes; eso es lo que hace el imperialismo con el hombre, eso es lo que distingue al «blanco» imperial.

Todos los hombres libres del mundo deben aprestarse a vengar el crimen del Congo.

Quizás muchos de aquellos soldados, convertidos en subhombres por la maquinaria imperialista, piensen de buena fe que están defendiendo los derechos de una raza superior; pero en esta Asamblea son mayoritarios los pueblos que tienen sus pieles tostadas por distintos soles, coloreadas por distintos pigmentos, y han llegado a comprender plenamente que la diferencia entre los hombres no está dada por el color de la piel, sino por las formas de propiedad de los medios de producción, por las relaciones de producción.

La delegación cubana hace llegar su saludo a los pueblos de Rhodesia del Sur y Africa Sudoccidental, oprimidos por minorías de colonos blancos. A Basutolandia, Bechuania y Swazilandia, a la Somalia francesa, al pueblo árabe de Palestina, a Adén y los protectorados, a Omán y a todos los pueblos en conflicto con el imperialismo o el colonialismo y les reitera su apoyo. Formula además votos por una justa solución al conflicto que la hermana República de Indonesia encara con Malasia.

Señor Presidente: uno de los temas fundamentales de esta Conferencia es el del desarme general y completo. Expresamos nuestro acuerdo con el desarme general y completo; propugnamos además, la destrucción total de los artefactos termonucleares y apoyamos la celebración de una conferencia de todos los países del mundo para llevar a cabo estas aspiraciones de los pueblos. Nuestro Primer Ministro advertía, en su intervención ante esta Asamblea, que siempre las carreras armamentistas han llevado a la guerra. Hay nuevas potencias atómicas en el mundo; las posibilidades de una confrontación crecen.

Nosotros consideramos que es necesaria esta conferencia con el objetivo de lograr la destrucción total de las armas termonucleares y, como primera medida, la prohibición total de las pruebas. Al mismo tiempo, debe establecerse claramente la obligación de todos los países de respetar las actuales fronteras de otros estados; de no ejercer acción agresiva alguna, aun cuando sea con armas convencionales.

Al unirnos a la voz de todos los países del mundo que piden el desarme general y completo, la destrucción de todo el arsenal atómico, el cese absoluto de la fabricación de nuevos artefactos termonucleares y las pruebas atómicas de cualquier tipo, creemos necesario puntualizar que, además, debe también respetarse la integridad territorial de las naciones y debe detenerse el brazo armado del imperialismo, no menos peligroso porque solamente empuñe armas convencionales. Quienes asesinaron miles de indefensos ciudadanos del Congo, no se sirvieron del arma atómica; han sido armas convencionales, empuñadas por el imperialismo, las causantes de tanta muerte.

Aun cuando las medidas aquí preconizadas, de hacerse efectivas, harían inútil la mención, es conveniente recalcar que no podemos adherirnos a ningún pacto regional de desnuclearización mientras Estados Unidos mantenga bases agresivas en nuestro propio territorio, en Puerto Rico, Panamá, y otros estados americanos donde se considera con derecho a emplazar, sin restricción alguna, tanto armas convencionales que nucleares. Descontando que las últimas resoluciones de la OEA, contra nuestro país, al que se podría agredir invocando el Tratado de Río, hace necesaria la posesión de todos los medios defensivos a nuestro alcance.

Creemos que, si la conferencia de que hablábamos lograra todos esos objetivos, cosa difícil, desgraciadamente, sería la más trascendental en la historia de la humanidad. Para asegurar esto sería preciso contar con la presencia de la República Popular China, y de ahí el hecho obligado de la realización de una reunión de ese tipo. Pero sería mucho más sencillo para los pueblos del mundo reconocer la verdad innegable de que existe la República Popular China, cuyos gobernantes son representantes únicos de su pueblo y darle el asiento a ella destinado, actualmente usurpado por la camarilla que con apoyo norteamericano mantiene en su poder la provincia de Taiwan.

El problema de la representación de China en las Naciones Unidas no puede considerarse en modo alguno como el caso de un nuevo ingreso en la Organización sino de restaurar los legítimos derecho de la República Popular China.

Debemos repudiar enérgicamente el complot de las «dos Chinas». La camarilla Chiangkaishekista de Taiwan no puede permanecer en la Organización de las Naciones Unidas. Se trata, repetimos, de expulsar al usurpador e instalar al legítimo representante del pueblo chino.

Advertimos además contra la insistencia del Gobierno de los Estados Unidos en presentar el problema de la legítima representación de China en la ONU como una «cuestión importante» al objeto de imponer el quórum extraordinario de votación de las dos terceras partes de los miembros presentes y votantes.

El ingreso de la República Popular China al seno de las Naciones Unidas es realmente una cuestión importante para el mundo en su totalidad, pero no para el mecanismo de las Naciones Unidas donde debe constituir una mera cuestión de procedimiento. De esta forma se haría justicia, pero casi tan importante como hacer justicia quedaría, además, demostrado de una vez que esta augusta asamblea tiene ojos para ver, oídos para oír, lengua propia para hablar, criterio certero para elaborar decisiones.

La difusión de armas atómicas entre los países de la OTAN y, particularmente la posesión de estos artefactos de destrucción en masa por la República Federal Alemana, alejarían más aún la posibilidad de un acuerdo sobre el desarme, y unido a estos acuerdos va el problema de la reunificación pacífica de Alemania. Mientras no se logre un entendimiento claro, debe reconocerse la existencia de dos Alemanias, la República Democrática Alemana y la República Federal. El problema alemán no puede arreglarse si no es con la participación directa en las negociaciones de la República Democrática Alemana, con plenos derechos.

Tocaremos solamente los temas sobre desarrollo económico y comercio internacional que tienen amplia representación en la agenda. En este mismo año del 64 se celebró la Conferencia de Ginebra donde se trataron multitud de puntos relacionados con estos aspectos de las relaciones internacionales. Las advertencias y predicciones de nuestra delegación se han visto confirmadas plenamente, para desgracia de los países económicamente dependientes.

Sólo queremos dejar señalado que, en lo que a Cuba respecta, los Estados Unidos de América no han cumplido recomendaciones explícitas de esa Conferencia y, recientemente, el Gobierno norteamericano prohibió también la venta de medicinas a Cuba, quitándose definitivamente la máscara de humanitarismo con que pretendió ocultar el carácter agresivo que tiene el bloqueo contra el pueblo de Cuba.

Por otra parte, expresamos una vez más que las lacras coloniales que detienen el desarrollo de los pueblos no se expresan solamente en relaciones de índole política: el llamado deterioro de los términos de intercambio no es otra cosa que el resultado del intercambio desigual entre países productores de materia prima y países industriales que dominan los mercados e imponen la aparente justicia de un intercambio igual de valores.

Mientras los pueblos económicamente dependientes no se liberen de los mercados capitalistas y, en firme bloque con los países socialistas, impongan nuestras relaciones entre explotadores y explotados, no habrá desarrollo económico sólido, y se retrocederá, en ciertas ocasiones volviendo a caer los países débiles bajo el domino político de los imperialistas y colonialistas.

Por último, Señores Delegados, hay que establecer claramente que se están realizando en el área del Caribe maniobras y preparativos para agredir a Cuba. En las costas de Nicaragua sobre todo, en Costa Rica también, en la zona del Canal de Panamá, en las Islas Vieques de Puerto Rico, en la Florida; probablemente, en otros puntos del territorio de los Estados Unidos y, quizás, también en Honduras, se están entrenando mercenarios cubanos y de otras nacionalidades con algún fin que no debe ser el más pacífico.

Después de un sonado escándalo, el Gobierno de Costa Rica, se afirma, ha ordenado la liquidación de todos los campos de adiestramiento de cubanos exiliados en ese país. Nadie sabe si esa actitud es sincera o si constituye una simple coartada, debido a que los mercenarios entrenados allí estén a punto de cometer alguna fechoría. Esperamos que se tome clara conciencia de la existencia real de bases de agresión, lo que hemos denunciado desde hace tiempo, y se medite sobre la responsabilidad internacional que tiene el gobierno de un país que autoriza y facilita el entrenamiento de mercenarios para atacar a Cuba.

Es de hacer notar que las noticias sobre el entrenamiento de mercenarios en distintos puntos del Caribe y la participación que tiene en tales actos el Gobierno norteamericano se dan con toda naturalidad en los periódicos de los Estados Unidos. No sabemos de ninguna voz latinoamericana que haya protestado oficialmente por ello. Esto nos muestra el cinismo con que manejan los Estados Unidos a sus peones. Los sutiles Cancilleres de la OEA que tuvieron ojos para ver escudos cubanos y encontrar pruebas «irrefutables» en las armas yanquis exhibidas en Venezuela, no ven los preparativos de agresión que se muestran en los Estados Unidos, como no oyeron la voz del presidente Kennedy que se declaraba explícitamente agresor de Cuba en Playa Girón.

En algunos casos es una ceguera provocada por el odio de las clases dominantes de países latinoamericanos sobre nuestra Revolución; en otros, más tristes aún, es producto de los deslumbrantes resplandores de Mammon.

Como es de todos conocido, después de la tremenda conmoción llamada crisis del Caribe, los Estados Unidos contrajeron con la Unión Soviética determinados compromisos que culminaron en la retirada de cierto tipo de armas que las continuas agresiones de aquel país -como el ataque mercenario de Playa Girón y las amenazas de invadir nuestra patria- nos obligaron a emplazar en Cuba en acto de legítima e irrenunciable defensa.

Pretendieron los norteamericanos, además, que las Naciones Unidas inspeccionaran nuestro territorio, a lo que nos negamos enfáticamente, ya que Cuba no reconoce el derecho de los Estados Unidos, ni de nadie en el mundo, a determinar el tipo de armas que pueda tener dentro de sus fronteras.

En este sentido, sólo acataríamos acuerdos multilaterales, con iguales obligaciones para todas las partes.

Como ha dicho Fidel Castro: «Mientras el concepto de soberanía exista como prerrogativa de las naciones y de los pueblos independientes; como derecho de todos los pueblos, nosotros no aceptamos la exclusión de nuestro pueblo de ese derecho. Mientras el mundo se rija por esos principios, mientras el mundo se rija por esos conceptos que tengan validez universal, porque son universalmente aceptados y consagrados por los pueblos, nosotros no aceptaremos que se nos prive de ninguno de esos derechos, nosotros no renunciaremos a ninguno de esos derechos.»

El señor Secretario General de las Naciones Unidas, U Thant, entendió nuestras razones. Sin embargo, los Estados Unidos pretendieron establecer una nueva prerrogativa arbitraria e ilegal: la de violar el espacio aéreo de cualquier país pequeño. Así han estado surcando el aire de nuestra patria aviones U-2 y otros tipos de aparatos espías que, con toda impunidad, navegan en nuestro espacio aéreo. Hemos hecho todas las advertencias necesarias para que cesen las violaciones aéreas, así como las provocaciones que los marinos yanquis hacen contra nuestras postas de vigilancia en la zona de Guantánamo, los vuelos rasantes de aviones sobre buques nuestros o de otras nacionalidades en aguas internacionales, los ataques piratas a barcos de distintas banderas y las infiltraciones de espías, saboteadores y armas en nuestra isla.

Nosotros queremos construir el socialismo; nos hemos declarado partidarios de los que luchan por la paz; nos hemos declarado dentro del grupo de países no alineados, a pesar de ser marxistas leninistas, porque los no alineados, como nosotros, luchan contra el imperialismo. Queremos paz, queremos construir una vida mejor para nuestro pueblo y, por eso, eludimos al máximo caer en las provocaciones maquinadas por los yanquis, pero conocemos la mentalidad de sus gobernantes; quieren hacernos pagar muy caro el precio de esa paz. Nosotros contestamos que ese precio no puede llegar más allá de las fronteras de la dignidad.

Y Cuba reafirma, una vez más, el derecho a tener en su territorio la armas que le conviniere y su negativa a reconocer el derecho de ninguna potencia de la tierra, por potente que sea, a violar nuestro suelo, aguas jurisdiccionales o espacio aéreo.

Si en alguna asamblea Cuba adquiere obligaciones de carácter colectivo, las cumplirá fielmente; mientras esto no suceda, mantiene plenamente todos sus derechos, igual que cualquier otra nación.

Ante las exigencias del imperialismo, nuestro Primer Ministro planteó los cinco puntos necesarios para que existiera una sólida paz en el Caribe. Estos son:

«Primero: Cese del bloqueo económico y de todas las medidas de presión comercial y económica que ejercen los Estados Unidos en todas partes del mundo contra nuestro país.

Segundo: Cese de todas las actividades subversivas, lanzamiento y desembarco de armas y explosivos por aire y mar, organización de invasiones mercenarias, filtración de espías y saboteadores, acciones todas que se llevan a cabo desde el territorio de los Estados Unidos y de algunos países cómplices.

Tercero: Cese de los ataques piratas que se llevan a cabo desde bases existentes en los Estados Unidos y en Puerto Rico.

Cuarto: Cese de todas las violaciones de nuestro espacio aéreo y naval por aviones y navíos de guerra norteamericanos.

Quinto: Retirada de la Base Naval de Guantánamo y devolución del territorio cubano ocupado por los Estados Unidos.» No se ha cumplido ninguna de estas exigencias elementales, y desde la Base Naval de Guantánamo, continúa el hostigamiento de nuestras fuerzas. Dicha Base se ha convertido en guarida de malhechores y catapulta de introducción de éstos en nuestro territorio.

Cansaríamos a esta Asamblea si hiciéramos un relato medianamente detallado de la multitud de provocaciones de todo tipo. Baste decir que el número de ellas, incluidos los primeros días de este mes de diciembre, alcanza la cifra de 1.323, solamente en 1964.

La lista abarca provocaciones menores, como violación de la línea divisoria, lanzamiento de objetos desde territorio controlado por los norteamericanos, realización de actos de exhibicionismo sexual por norteamericanos de ambos sexos, ofensas de palabra; otros de carácter más grave como disparos de armas de pequeño calibre, manipulación de armas apuntando a nuestro territorio y ofensas a nuestra enseña nacional; provocaciones gravísimas son: el cruce de la línea divisoria provocando incendios en instalaciones del lado cubano y disparos con fusiles, hecho repetido 78 veces durante el año, con el saldo doloroso de la muerte del soldado Ramón López Peña, de resultas de dos disparos efectuados por las postas norteamericanas situadas a 3,5 kilómetros de la costa por el límite noroeste. Esta gravísima provocación fue hecha a las 19:07, del día 19 de julio de 1964, y el Primer Ministro de nuestro Gobierno manifestó públicamente, el 26 de Julio, que de repetirse el hecho, se daría orden a nuestras tropas de repeler la agresión. Simultáneamente, se ordenó el retiro de las líneas de avanzada de las fuerzas cubanas hacia posiciones más alejadas de la divisoria y la construcción de casamatas adecuadas.

1.323 provocaciones en 340 días significan aproximadamente 4 diarias. Sólo un ejército perfectamente disciplinado y con la moral del nuestro puede resistir tal cúmulo de actos hostiles sin perder la ecuanimidad.

47 países reunidos en la Segunda Conferencia de Jefes de Estado o de Gobierno de países No Alineados, en El Cairo, acordaron, por unanimidad:

«La Conferencia advirtiendo con preocupación que las bases militares extranjeras constituyen, en la práctica, un medio para ejercer presión sobre las naciones, y entorpecen su emancipación y su desarrollo, según sus concepciones ideológicas, políticas, económicas y culturales, declara que apoya sin reserva a los países que tratan de lograr la supresión de las bases extranjeras establecidas en su territorio y pide a todos los Estados la inmediata evacuación de las tropas y bases que tienen en otros países.

La Conferencia considera que el mantenimiento por los Estados Unidos de América de una base militar en Guantánamo (Cuba), contra la voluntad del Gobierno y del pueblo de Cuba, y contra las disposiciones de la Declaración de la Conferencia de Belgrado, constituye una violación de la soberanía y de la integridad territorial de Cuba.

La Conferencia, considerando que el Gobierno de Cuba se declara dispuesto a resolver su litigio con el Gobierno de los Estados Unidos de América acerca de la base de Guantánamo en condiciones de igualdad, pide encarecidamente al Gobierno de los Estados Unidos que entable negociaciones con el Gobierno de Cuba para evacuar esa base.»

El gobierno de los Estados Unidos no ha respondido a esa instancia de la Conferencia de El Cairo y pretende mantener indefinidamente ocupado por la fuerza un pedazo de nuestro territorio, desde el cual lleva a cabo agresiones como las detalladas anteriormente.

La Organización de Estados Americanos, también llamada por los pueblos Ministerio de las Colonias norteamericanas, nos condenó «enérgicamente», aun cuando ya antes nos había excluido de su seno, ordenando a los países miembros que rompieran relaciones diplomáticas y comerciales con Cuba. La OEA autorizó la agresión a nuestro país, en cualquier momento, con cualquier pretexto, violando las más elementales leyes internacionales e ignorando por completo a la Organización de las Naciones Unidas.

A aquella medida se opusieron con sus votos los países de Uruguay, Bolivia, Chile y México; y se opuso a cumplir la sanción, una vez aprobada, el gobierno de los Estados Unidos Mexicanos; desde entonces no tenemos relaciones con países latinoamericanos salvo con aquel Estado, cumpliéndose así una de las etapas previas de la agresión directa del imperialismo.

Queremos aclarar, una vez más, que nuestra preocupación por Latinoamérica está basada en los lazos que nos unen: la lengua que hablamos, la cultura que sustentamos, el amo común que tuvimos. Que no nos anima otra causa para desear la liberación de Latinoamérica del yugo colonial norteamericano. Si alguno de los países latinoamericanos aquí presentes decidiera restablecer relaciones con Cuba, estaríamos dispuestos a hacerlo sobre bases de igualdad y no con el criterio de que es una dádiva a nuestro gobierno el reconocimiento como país libre del mundo, porque ese reconocimiento lo obtuvimos con nuestra sangre en los días de la lucha de liberación, lo adquirimos con sangre en la defensa de nuestras playas frente a la invasión yanqui.

Aun cuando nosotros rechazamos que se nos pretenda atribuir ingerencias en los asuntos internos de otros países, no podemos negar nuestra simpatía hacia los pueblos que luchan por su liberación y debemos cumplir con la obligación de nuestro gobierno y nuestro pueblo de expresar contundentemente al mundo que apoyamos moralmente y nos solidarizamos con los pueblos que luchan en cualquier parte del mundo para hacer realidad los derechos de soberanía plena proclamados en la Carta de las Naciones Unidas.

Los Estados Unidos sí intervienen; lo han hecho históricamente en América. Cuba conoce desde fines del siglo pasado esta verdad, pero la conocen también Colombia, Venezuela, Nicaragua y la América Central en general, México, Haití, Santo Domingo.

En años recientes, además de nuestro pueblo, conocen de la agresión directa Panamá, donde los «marines» del Canal tiraron a mansalva sobre el pueblo inerme; Santo Domingo, cuyas costas fueron violadas por la flota yanqui para evitar el estallido de la justa ira popular, luego del asesinato de Trujillo; y Colombia, cuya capital fue tomada por asalto a raíz de la rebelión provocada por el asesinato de Gaitán.

Se producen intervenciones solapadas por intermedio de las misiones militares que participan en la represión interna, organizando las fuerzas destinadas a ese fin en buen número de países, y también en todos los golpes de estado, llamados «gorilazos», que tantas veces se repitieron en el continente americano durante los últimos tiempos.

Concretamente, intervienen fuerzas de los Estados Unidos en la represión de los pueblos de Venezuela, Colombia y Guatemala que luchan con las armas por su libertad. En el primero de los países nombrados, no sólo asesoran al ejército y a la policía, sino que también dirigen los genocidios efectuados desde el aire contra la población campesina de amplias regiones insurgentes y, las compañías yanquis instaladas allí, hacen presiones de todo tipo para aumentar la ingerencia directa.

Los imperialistas se preparan a reprimir a los pueblos americanos y están formando la internacional del crimen. Los Estados Unidos intervienen en América invocando la defensa de las instituciones libres. Llegará el día en que esta Asamblea adquiera aún más madurez y le demande al gobierno norteamericano garantías para la vida de la población negra y latinoamericana que vive en este país, norteamericanos de origen o adopción, la mayoría de ellos. ¿Cómo puede constituirse en gendarme de la libertad quien asesina a sus propios hijos y los discrimina diariamente por el color de la piel, quien deja en libertad a los asesinos de los negros, los protege además, y castiga a la población negra por exigir el respeto a sus legítimos derechos de hombres libres?

Comprendemos que hoy la Asamblea no está en condiciones de demandar explicaciones sobre hechos, pero debe quedar claramente sentado que el gobierno de los Estados Unidos no es gendarme de la libertad, sino perpetuador de la explotación y la opresión contra los pueblos del mundo y contra buena parte de su propio pueblo.

Al lenguaje anfibológico con que algunos delegados han dibujado el caso de Cuba y la OEA nosotros contestamos con palabras contundentes y proclamamos que los pueblos de América cobrarán a los gobiernos entreguistas su traición.

Cuba, señores delegados, libre y soberana, sin cadenas que la aten a nadie, sin inversiones extranjeras en su territorio, sin procónsules que orienten su política, puede hablar con la frente alta en esta Asamblea y demostrar la justeza de la frase con que la bautizaran: «Territorio Libre de América.»

Nuestro ejemplo fructificará en el Continente como lo hace ya, en cierta medida en Guatemala, Colombia y Venezuela.

No hay enemigo pequeño ni fuerza desdeñable, porque ya no hay pueblos aislados. Como establece la Segunda Declaración de La Habana: «Ningún pueblo de América Latina es débil, porque forma parte de una familia de doscientos millones de hermanos que padecen las mismas miserias, albergan los mismos sentimientos, tienen el mismo enemigo, sueñan todos un mismo mejor destino y cuentan con la solidaridad de todos los hombres y mujeres honrados del mundo.

Esta epopeya que tenemos delante la van a escribir las masas hambrientas de indios, de campesinos sin tierra, de obreros explotados; la van a escribir las masas progresistas, los intelectuales honestos y brillantes que tanto abundan en nuestras sufridas tierras de América Latina. Lucha en masas y de ideas, epopeya que llevarán adelante nuestros pueblos maltratados y despreciados por el imperialismo, nuestros pueblos desconocidos hasta hoy, que ya empiezan a quitarle el sueño. Nos consideraban rebaño impotente y sumiso y ya se empieza a asustar de ese rebaño, rebaño gigante de doscientos millones de latinoamericanos en los que advierte ya sus sepultureros el capital monopolista yanqui.

La hora de su reivindicación, la hora que ella misma se ha elegido, la vienen señalando con precisión también de un extremo a otro del Continente. Ahora esta masa anónima, esta América de color, sombría, taciturna, que canta en todo el Continente con una misma tristeza y desengaño, ahora esta masa es la que empieza a entrar definitivamente en su propia historia, la empieza a escribir con su sangre, la empieza a sufrir y a morir, porque ahora los campos y las montañas de América, por las faldas de sus sierras, por sus llanuras y sus selvas, entre la soledad o el tráfico de las ciudades, en las costas de los grandes océanos y ríos, se empieza a estremecer este mundo lleno de corazones con los puños calientes de deseos de morir por lo suyo, de conquistar sus derechos casi quinientos años burlados por unos y por otros. Ahora sí la historia tendrá que contar con los pobres de América, con los explotados y vilipendiados, que han decidido empezar a escribir ellos mismos, para siempre, su historia. Ya se los ve por los caminos un día y otro, a pie, en marchas sin término de cientos de kilómetros, para llegar hasta los «olimpos» gobernantes a recabar sus derechos. Ya se les ve, armados de piedras, de palos, de machetes, en un lado y otro, cada día, ocupando las tierras, afincando sus garfios en las tierras que les pertenecen y defendiéndolas con sus vidas; se les ve, llevando sus cartelones, sus banderas, sus consignas; haciéndolas correr en el viento, por entre las montañas o a lo largo de los llanos. Y esa ola de estremecido rencor, de justicia reclamada, de derecho pisoteado, que se empieza a levantar por entre las tierras de Latinoamérica, esa ola ya no parará más. Esa ola irá creciendo cada día que pase. Porque esa ola la forman los más, los mayoritarios en todos los aspectos, los que acumulan con su trabajo las riquezas, crean los valores, hacen andar las ruedas de la historia y que ahora despiertan del largo sueño embrutecedor a que los sometieron.

Porque esta gran humanidad ha dicho «¡Basta!» y ha echado a andar. Y su marcha, de gigantes, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente. Ahora, en todo caso, los que mueran, morirán como los de Cuba, los de Playa Girón, morirán por su única, verdadera e irrenunciable independencia.»

Todo eso, Señores Delegados, esta disposición nueva de un continente, de América, está plasmada y resumida en el grito que, día a día, nuestras masas proclaman como expresión irrefutable de su decisión de lucha, paralizando la mano armada del invasor. Proclama que cuenta con la comprensión y el apoyo de todos los pueblos del mundo y especialmente, del campo socialista, encabezado por la Unión Soviética.

Esa proclama es :

Patria o muerte.

Periódico Revolución, 12 de diciembre de 1964.

DeScArGa El AuDiO

http://www.culturabrasil.org/zip/che-onu-62.zip

http://www.culturabrasil.pro.br/discursoche.htm

Jorge Coscia “Hay que politizar la cultura”

31-05-2010

El actual secretario de Cultura de la Nación se descubre a través de sus respuestas como ferviente peronista. Y?caracteriza al actual Gobierno como de un desarrollismo novedoso que tiene también al Estado como agente inversor.

Jorge Coscia

Por Federico Bernal
Jorge Coscia se define como un peronista de la Izquierda Nacional y se identifica con las figuras de Manuel Ugarte, Arturo Jauretche, Jorge Abelardo Ramos y Juan Domingo Perón. Ser de la Izquierda Nacional implica para él portar una de las mejores y más ricas visiones de la historia, visiones nacidas fundamentalmente de la pluma de Jorge Abelardo Ramos.

Al igual que en otras grandes encrucijadas de la historia argentina, la Izquierda Nacional avanza codo a codo y amalgamada con el peronismo histórico. No es casualidad, por tanto, que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner haya designado al frente de la estratégica cartera de cultura de la Nación al más lúcido exponente de la corriente política e ideológica fundada por Ramos. De la trascendencia objetiva que dicha unión de fuerzas representa al interés nacional, “populista” y unasurino, basta con leer las solapadas advertencias que el diario La Nación publica de las hábiles manos de Beatriz Sarlo y Jorge Fernández Díaz.

Revolución de Mayo

–¿Qué fue la Revolución de Mayo?

–Fue el primer intento de autonomía política de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Y digo Provincias Unidas, porque si bien se dio en la ciudad de Buenos Aires, inmediatamente se proyectó geopolíticamente sobre el Alto Perú, Paraguay y Uruguay. En realidad hacia toda Sudamérica. Recordemos que la avanzada jacobina de Castelli sobre el Alto Perú buscaba expandir ese espíritu de autonomía. A propósito, yo siempre elogio el pragmatismo. El pragmatismo tiene mala fama, pero la verdad es que la política también es negociar con la realidad. Y los hombres de la Revolución de Mayo negociaron con la realidad: aprovecharon la ausencia de Fernando VII y propusieron juntas como en España. Luego Manuel Belgrano les da a los sudamericanos de las Provincias Unidas una bandera con los colores de la familia Borbón, no sólo los del cielo, como refiere la historia oficial. En todo este proceso hay una suerte de saludable negociación con la realidad, obviamente, hasta el retorno de Fernando VII. El monarca regresa, muestra los dientes y nos obliga a declarar la Independencia.

–¿Existían distintas tendencias político-ideológicas en 1810? ¿Con cuál se identifica?

–Existían dos partidos: el patriota y el español. Dentro del primero había distintas fuerzas que eran complejas de definir y de simplificar. Por ejemplo, decir que Moreno era el bueno y Saavedra el malo es para mí una gran simplificación. En Moreno lo progresivo era el jacobinismo revolucionario, el espíritu heredado de la Revolución Francesa. Moreno era muy interesante como fenómeno político, una característica que se expresa en el Plan de Operaciones. Pero también es justo reconocer en Saavedra una mayor pertenencia y una mayor visión. Algo así como un embrión de federalismo. Saavedra nació en Bolivia, mejor dicho, en el Alto Perú (no se llamaba Bolivia porque Bolívar ni siquiera había empezado la campaña libertadora). Pero al promediar los primeros años de la Revolución de Mayo, los dos grandes derrotados son Moreno y Saavedra, y con ellos, las mejores banderas que a su modo cada uno de ellos expresaban. De todas formas, a mí me gusta más el espíritu jacobino de Moreno. Tampoco puedo dejar de señalar a Castelli, un hombre apasionante. Ahora bien: creo que todos ellos portaron el defecto de las vanguardias, que a veces se transforman un poco en patrullas perdidas.

–¿Qué opinión tiene del primer programa político-económico de gobierno que tuvo la Argentina? (Me refiero al Plan de Operaciones de Mariano Moreno y Manuel Belgrano.)

–Muy revolucionario, de avanzada. Expresa el jacobinismo de Mariano Moreno. Al respecto, podemos decir que cumplimos doscientos años intentando instalar un proyecto verdaderamente revolucionario, de autonomía. Y en este sentido, creo que eso fue la esencia de la Revolución de Mayo: instalar un proyecto de país, proyecto que entonces fue sintetizado en el Plan de Operaciones.

–“La riqueza real de un Estado es el más grande grado de independencia en que está de los otros para sus necesidades, y el mayor sobrante que tiene para exportar.” Lo escribió Manuel Belgrano en el Correo de Comercio de Buenos Aires en septiembre de 1810. ¿Coincide con esta afirmación?

–Está escrita de un modo muy de la época. Pero coincido, sí, porque entiendo que plantea la autonomía económica y también porque al decir que debe exportarse lo que sobra, quiere decir que el mercado interno es la prioridad. Esta frase habla de la lucidez de Belgrano. Un hombre que en su campaña al Alto Perú conoce como pocos la realidad de la América profunda. Así es como va logrando una síntesis única: incorpora cierta religiosidad (la tradición católica) a la lucha independentista, a la vez que plantea la posibilidad de un rey inca. Belgrano implica para mí los primeros intentos de nacionalización del proyecto revolucionario.

Siglo XIX


–¿Con qué referentes políticos o estadistas argentinos del siglo XIX se identifica?

–San Martín, Belgrano y Manuel Dorrego. También con una parte de Alberdi, y de Rosas, claro. Otros hombres memorables, verdaderos héroes, fueron Chacho Peñaloza y Felipe Varela, los últimos caudillos que resistieron el embate mitrista, héroes con un nivel de conciencia política sorprendente.

–¿Y con qué referentes políticos o estadistas no argentinos de este mismo siglo se identifica?

–Por supuesto que con Canning, no. Simón Bolívar, en primer término. En realidad, me gusta mucho el tándem Manuela Sáenz y Bolívar. Morazán, también. Mencionaría a Artigas, pero no entra en esta categoría porque lo considero un argentino oriental.

–¿Cuáles serían las causas por las que las Provincias Unidas del Río de la Plata perdieron parte de su territorio original, como el Alto Perú, la Banda Oriental, etcétera?

–La causa interna: la falta de patriotismo y de conciencia nacional de las elites de la ciudad de Buenos Aires. Por el egoísmo de la aristocracia porteña y del partido político porteñista. La causa externa: en el caso del Uruguay, por la tremenda presión del imperio esclavista brasilero y del imperio británico. Fundamentalmente de este último, que crea el “algodón entre dos cristales” con la intermediación de Ponsomby. Este funcionario fue también el artífice de la creación de Bélgica, el “algodón entre los cristales” de Francia y Alemania.

–¿Por qué cree usted que fracasó el plan sanmartiniano-bolivariano?

–Creo que fracasó por muchas razones. La principal, porque son derrotados por los proyectos mezquinos de las aristocracias y las elites de las factorías, del monocultivo y del comercio de las ciudades como Buenos Aires, Santiago, etcétera. El caso de Bolívar es un ejemplo emblemático. Él es traicionado por una imposición de intereses mezquinos y derrotado por la fuerza centrífuga ejercida por los intereses más egoístas de cada una de las regiones donde actuó. Otra de las razones: los muy buenos oficios y la tremenda inteligencia de la política imperial británica.

–“El federalismo nació como la oposición del interior a la apropiación de la aduana por parte de la ciudad de Buenos Aires y el rechazo a la imposición de políticas económicas librecambistas por parte de esa misma ciudad.” ¿Está de acuerdo?

–Sí. El federalismo nace como pulseada frente al egoísmo porteño y a todos los intentos de la ciudad de Buenos Aires de generar una Constitución unitaria o, si se prefiere, una Constitución federal pero mutilada. Mientras pudieron, las provincias resistieron la hegemonía de la ciudad-puerto, que no fue ni más ni menos que la hegemonía de su clase comerciante.

–El fundador del Partido Socialista, Juan B. Justo, opinaba que las montoneras del siglo XIX “eran el pueblo de la campaña levantando contra los señores de las ciudades [y que] pretendían paralizar el desarrollo económico del país y mantenerlo en un estancamiento imposible” (La Teoría de la Historia y la Política Argentina). ¿Coincide con esta definición?

–No, en absoluto. Yo disiento con toda la visión historiográfica del llamado socialismo cipayo, una visión que abrevó de Mitre como matriz historiográfica, autocondenándose así a la incomprensión de la cuestión nacional. Esto desembocó en la pérdida de toda posibilidad de tener una representatividad en la cuestión social que tanto animaba a los partidos socialistas.

–¿Cómo explica que un socialista, más aún siendo el fundador del Partido Socialista, piense así?

–Porque en realidad el socialismo argentino nace europeizado. Tuvo desde sus orígenes una gran dificultad para entender la cuestión esencial de nuestro pueblo, que no es la misma que la cuestión europea. O sea, en nuestro país el capitalismo no llegó a los mismos niveles de desarrollo. Y por tanto, la contradicción esencial en nuestros países pasaba por la disyuntiva de ser colonias o dejar de serlo, de ser dependientes o independientes. El eje de nuestra cuestión es la cuestión nacional. Entonces, un socialista podía plantear la liberación de los trabajadores, pero si no entendía la cuestión nacional… nada tenía sentido. Obrar de esta forma les costó carísimo: no entendieron a Yrigoyen, no entendieron a Perón, no entendieron nuestra historia. Pero por suerte apareció luego otra izquierda, otro socialismo [se refiere a la Izquierda Nacional] que entendió la cuestión nacional, e influyó a todo nivel, inclusive en algunos que tuvieron su tronco original en el “juanbejustismo”.

–¿Qué opinión tiene de la presidencia de Rivadavia?

–Mala.

–¿De la presidencia de Urquiza?

–Regular. Suscribo al Urquiza de Cepeda; rechazo al de Caseros, aliado al imperio esclavista brasileño. También rechazo al Urquiza que defecciona en Pavón y al que traiciona al Paraguay de Solano López.

–¿Qué piensa de las presidencias de Rosas?

–Buenas. Creo que a Rosas le debemos el haber logrado mantener la única unidad posible que entonces permitían los intereses en pugna de adentro y de afuera de las Provincias Unidas. A propósito, es mentira que la Constitución fuera una consecuencia de Caseros; fue más bien de Rosas, que anuló la dispersión de la época. El precio que pagamos por la política de unidad rosista fue el desprendimiento del Alto Perú, del Paraguay y del Uruguay (por culpa de Rivadavia y Manuel García). En fin, creo que el territorio que hoy tenemos se lo debemos a Rosas. Además, cuando hablamos de Rosas no podemos dejar de mencionar a la Vuelta de Obligado o al intento anglo-francés de transformar nuestros ríos en ríos coloniales. La gesta de la soberanía en Rosas no fue un tema menor. De hecho, por algo San Martín le dio su espada.

–¿Qué opinión le merece la presidencia de Mitre?

–Mala.

–¿Y?la presidencia de Sarmiento?

–Regular, porque Sarmiento no es Mitre, y de este modo me interesa diferenciarlo. Sarmiento es un personaje mucho más contradictorio. En cambio, Mitre no ofrece ninguna arista. Ahora bien: es cierto que hay cosas espantosas en el sanjuanino, pero hay otras que no lo son. Tal vez su drama pueda sintetizarse en la paradoja de un Sarmiento que termina siendo derrotado de la misma manera que sus enemigos de Caseros y de las guerras civiles argentinas: muere en Asunción del Paraguay, en el territorio que él, lamentablemente, ayudó con su pluma, más que con la espada, a devastar. Como positivo de su gestión destaco su visión en torno del tema de la educación, un hecho no menor para la historia argentina.

–¿Y?qué opina de la presidencia de Avellaneda?

–Buena desde la resistencia a Carlos Tejedor. Buena, porque es él quien aguanta el golpe porteñista y abre las puertas a la federalización de Buenos Aires, junto con el primer Roca.

–¿Y de las presidencias de Roca?

–Sus presidencias pasaron de regulares a malas. Lo positivo fue la federalización de Buenos Aires. Pero sus presidencias, como dice Jorge Abelardo Ramos, marcan el paso del patriciado a la oligarquía, y con él, la consolidación de la Argentina oligárquica. En fin, me parece mejor calificarlas de malas que de regulares.

–Se habla mucho de la masacre que los pueblos originarios padecieron en el siglo XIX, pero nada o muy poco se dice de la masacre de los gauchos y caudillos representantes de los intereses de las masas del interior, que fueron víctimas de la guerra civil argentina durante buena parte del siglo. ¿Qué opina al respecto?

–Efectivamente, en el siglo XIX existió un gran genocidio llevado a cabo por los lugartenientes de Mitre, Arredondo y Paunero; y me olvido de algún nombre, seguro. José María Rosa estima en más de 80.000 los muertos en este genocidio. Prácticamente se aniquiló a toda la fuerza política del interior, de enorme capacidad representativa. Esta avanzada contra el interior fue el resultado de la defección de Urquiza en Pavón. Y por esta razón considero a Urquiza corresponsable de la masacre.

–¿Por qué cree que la historia dominante oculta este genocidio?

–Porque la Argentina posterior a Pavón, la Argentina del patriciado que deviene en oligarquía y clase dominante, es uno de los modelos instalados durante décadas, más precisamente hasta Yrigoyen y Perón. Ese modelo hegemónico contó con medios de comunicación propios y con el poder para contar la historia que más le convino. Si bien los más conocidos de ese genocidio son el Chacho Peñaloza y Felipe Varela, luego vino un genocidio paralelo, todavía peor que la tremenda devastación del interior: la guerra de la triple infamia contra el Paraguay de Solano López, donde se habla de un millón de muertos.

–En su opinión, ¿qué hechos o logros le debe el pueblo argentino a Sarmiento?

–Sarmiento es un hombre que debe ser profundamente respetado, porque en su formulación cobra fuerza un modelo cultural que es lo único que parece tan indestructible como nuestra identidad cultural latinoamericana. La maquinaria formulada por Sarmiento tiene como aspecto positivo el que todos sepamos leer y escribir. Y esto ha logrado enormes resultados que hoy se pueden percibir en cualquier diálogo cotidiano.

–En la Guerra del Paraguay murieron más de un millón de paraguayos, o sea cinco de cada seis de sus habitantes de entonces. En 1869, Mitre vinculó el triunfo de la Argentina y de la Triple Alianza “no sólo en reivindicación de sus derechos”, sino también como los abanderados “de los grandes principios del libre cambio, que son los que vivifican el comercio”. ¿Qué opina?

–Es contar la historia al revés. En realidad, el gran ganador de la guerra de la triple infamia fue Inglaterra. Y digo sólo Inglaterra porque el imperio esclavista brasileño colapsó económicamente luego de la conflagración. Mandó tantos esclavos al frente de combate que su sistema productivo colapsó. Pero al margen de la nefasta actitud de Brasil, el gran traidor fue Mitre, porque expresó a un país que fue cómplice genocida de un país hermano, que había sido parte del virreinato y que era parte separada, pero parte al fin, de las Provincias Unidas.

–¿Mitre traidor pero también vencedor?

–La guerra fue un espanto y además tuvo un efecto bumerán, porque es mentira que Mitre vuelve vencedor. No sólo vuelve derrotado en Curupuaití y en Tuyutí, sino que además trae la fiebre amarilla y el cólera; a tal punto que hasta Marcos Paz muere de cólera, del cólera traído del Paraguay. Estas enfermedades le costaron a la ciudad de Buenos Aires miles de víctimas, víctimas que por cierto no se computan en los 70.000 muertos argentinos que dejó la guerra. A los muertos argentinos debemos sumar los 160.000 muertos brasileños y los más de un millón de paraguayos. Fue, en definitiva, la guerra más sangrienta y genocida de la historia sudamericana. Ni siquiera creo que la guerra de secesión americana dejó tantos muertos.

–Si tuviera que hacer un parangón entre las presidencias de Carlos Menem y alguna presidencia del siglo XIX, ¿con cuál la asemejaría?

–Con la de Urquiza. Porque considero que ambos representaban a dos partidos populares: Urquiza al Partido Federal y Menem al partido peronista. Ambos confirmaron aquella frase de León Gieco que dice “un traidor puede más que unos cuantos”. Quizás muchos hayan comparado a Menem con Mitre, porque este último era parte del Partido Liberal portuario y porteño, y Menem fue neoliberalismo puro. Sin embargo, Menem era un remedo del liberalismo mitrista. De hecho hasta imitaba en el estilo a los viejos caudillos federales, heroicos, emboscados y asesinados del siglo XIX. La Rioja es la tierra de los caudillos, es la tierra del Chacho, de Felipe Varela y de Facundo. Y Menem, con ese disfraz, con ese doble disfraz de federal y peronista, llevó adelante el programa de desmantelamiento de lo que quedaba de la Argentina productiva después de la dictadura. Y es por esta razón que yo lo comparo con Urquiza, porque Urquiza también desmanteló a la Argentina federal; porque cuando él juntaba a los caudillos federales para luchar supuestamente contra Mitre, en realidad los juntaba para ir a pelear contra Solano López. Aquí, los dos grandes traidores de nuestra historia.

–¿Y con qué presidencia del siglo XIX asemejaría la de Cristina Fernández?

–No creo que se pueda comparar con ninguna. Esta presidencia es muy original. Muy original y muy propia del siglo XXI. Además tiene una cualidad única: expresa la profundización de la participación femenina en la política como nunca antes se vio.

–¿Y en esa originalidad no distingue ningún rasgo común con otros gobiernos?

–Sí, con gobiernos del siglo XX. En relación con el siglo XIX es más complejo. A ver… Cristina tiene una profunda conciencia histórica, profunda y muy particular porque más que reivindicar hombres ella inteligentemente reivindica hechos. Por ejemplo, reivindica la Vuelta de Obligado sin hacer una exaltación de la figura de Rosas. Por supuesto que también destaca a Belgrano y a San Martín, entre otros. La historia argentina es una historia no sólo de hombres, sino de gestos y de actitudes, y en ese sentido, ella le da al hecho reivindicativo una perspectiva con la cual coincido.

Siglo XX

–¿Con qué referentes políticos o estadistas argentinos del siglo XX se identifica?

–Yrigoyen y Perón, como dirigentes políticos.

–¿Y con cuáles no argentinos?

–Haya de la Torre; el primer Paz Estenssoro; una etapa de Getulio Vargas. También otros luchadores de la talla de Sandino y del salvadoreño Farabundo Martí.

–¿Qué opinión le merecen las presidencias de Hipólito Yrigoyen?

–Buenas. Sin embargo, Yrigoyen que expresa la democratización de la sociedad argentina y la profundización de la voluntad popular, no se plantea modificar a la Argentina agro-exportadora. De hecho Yrigoyen era miembro de la Sociedad Rural.

–¿Y la presidencia de Marcelo T. de Alvear?

–Regular. ¿Por qué no mala? Porque fue un presidente conservador, pero democrático. Malo sería si no hubiera sido democrático. Es innegable que Alvear expresaba la parte más conservadora del Partido Radical original. Pero de ninguna manera fue el espanto que luego fueron Uriburu y Justo.

–¿Las presidencias de Juan D. Perón, entre 1946 y 1955?

–Muy buenas.

–¿Las presidencias radicales de Arturo Frondizi y de Arturo Illia?

–Ambas regulares, porque ambas consolidaron con cierta complicidad, la proscripción del peronismo. Frondizi incluso pactó con Perón, al que luego traicionó. No obstante, creo que ambos tuvieron buenas intenciones.

–¿Y qué opina sobre las presidencias de Juan Perón e Isabelita entre 1973 y 1976?

–Buena la de Perón, aunque en realidad gobernó muy poco. La de Isabelita, mala, salvo algunas medidas nacionalistas, medidas que fueron residuos del peronismo.

–¿Y cuál es su opinión sobre el gobierno de Raúl Alfonsín?

–Regular.

–¿Las presidencias de Carlos Menem?

–Malas.

–¿Cree usted que el peronismo de Perón interrumpió el tránsito hacia la Argentina como país del Primer Mundo?
–¿Perón el del ’45? No, en absoluto. Pero no porque la Argentina formara parte del Tercer Mundo, sino porque ese país era una semicolonia británica; era lo que Ramos llama el “sexto dominio”. Lo que intenta el gobierno de Perón, y en gran medida logra, es transformar la Argentina en un país ejemplar en el mundo, con niveles industriales sorprendentes para un país que llega tarde al desarrollo capitalista. Logra hacer de la Argentina un país con modelos de justicia social únicos en el planeta. O sea, el modelo de justicia social argentino era único en su tiempo. Obreros que veraneaban, obreros con derechos sociales, obreros agremiados. ¡Sorprendente! Un país que incluso, hasta se daba el lujo de ayudar a países de Europa devastados por la guerra. Un país que fabricó aviones, que construyó viviendas y hospitales por doquier. En fin, una Argentina ejemplar.

–¿Una Argentina ejemplar porque tuvo un modelo argentino?

–Exacto. Y por eso su vigencia en la actualidad: la discusión de hoy día no es si capitalismo o comunismo. La discusión de hoy pasa por lograr un modelo donde el Estado ponga límites al capitalismo como hizo Perón. La famosa frase “combatiendo al capital” no expresa otra intención que decirle al capital “Mirá, vos no mandás; es la sociedad la que manda. Ganen dinero, pero cuidado, porque la libertad de ganar dinero termina donde empieza el interés de los pueblos”. Éste es el modelo que hoy discutimos. O capitalismo salvaje y de mercado o un capitalismo regulado, donde el Estado y la sociedad le pongan límites para beneficio del conjunto.

–Desarrollismo: ¿éxito o fracaso?

–¿Cuál desarrollismo? Porque el desarrollismo de Frondizi fracasó. Fracasó políticamente. Ahora bien: creo que el gobierno de Cristina tiene elementos desarrollistas porque plantea el modelo del desarrollo no en los términos del ’45 o del ’55, sino en términos de aprovechamiento del capital internacional. Es decir, alienta la venida de un capital siempre y cuando se acoja a las reglas político-sociales de la Argentina. En este sentido, si entendemos por desarrollismo una política de desarrollo de las fuerzas productivas locales, sin que por ello se excluya al capital internacional, entonces hay mucho de desarrollismo en el proyecto de Néstor y Cristina. Porque si el capital internacional viene a desarrollar, o sea, a generar fuentes de trabajo, bienvenido ese capital.

–¿Un desarrollismo que también fomenta al Estado argentino como agente inversor y empresario?

–Sí. Se trata de un desarrollismo novedoso desde la historia. Al respecto, existe un ejemplo muy claro que es el aporte de capital proveniente del Estado, en primer lugar, gracias a la nacionalización de los fondos de pensión que transformó a la Anses en una pata importante de muchas empresas, incluidas varias empresas extranjeras. En segundo lugar, la inversión que ha hecho el capital nacional a través de la Anses es un negocio que presenta garantías sólidas, tanto como el de la General Motors cuando fabrica un auto. Esto es muy original, muy imaginativo y es lo que se llama fomentar el círculo virtuoso, porque cuanto más trabajo, más aumentan los aportes y más los fondos de pensión. Esto habla de una imaginación desarrollista en el Gobierno. Yo lo veo como una mejora al desarrollismo.

–¿A qué factores le atribuye la recurrencia de golpes de Estado durante el siglo XX?

–Hay dos etapas. Una etapa anterior al peronismo y una etapa posterior al peronismo. En la etapa anterior, el primer gran golpe del siglo XX es un asalto al poder por parte de la aristocracia o la oligarquía ganadera terrateniente que aprovecha la crisis del ’29 y del ’30. Todos los ministros que asumen con Uriburu y luego con Justo expresan el sistema oligárquico agroexportador. Y?en la etapa posterior, los golpes a partir del ’55 son fundamentalmente golpes que parten de la premisa de impedir –por los medios que sean– el regreso del peronismo. Primero se lo derroca; luego se bloquea su retorno. Ahora bien, y resumiendo: creo que los golpes de las dos etapas forman parte de un ciclo que tiene que ver con la pugna entre dos modelos de país en la Argentina producto de su indefinición justamente como país. En todos los golpes la Argentina salió devastada y peor de lo que había entrado. Y cada vez los golpes fueron más y más feroces. Esperemos que ese ciclo esté definitivamente terminado, aunque hoy la intención destituyente se sigue expresando.

–¿Y por qué sigue expresándose?

–Porque la Argentina sigue sin definir aún su modelo productivo y social. El intento de restaurar el modelo agroexportador está absolutamente vigente. El conflicto por la 125 lo demostró. Sin embargo, no pueden hacerlo a la vieja usanza. Las mismas minorías hoy buscan nuevas formas de destitución, utilizando, en lugar de las armas del Ejército a las poderosas armas de la comunicación en manos privadas y concentradas.

–El Proceso: ¿genocidio social y económico?

–Sí, fue completo. El genocidio social se hizo para instaurar un plan económico. Creo que hoy no quedan dudas de que el ministro de los tres comandantes fue Martínez de Hoz. Pero todos los golpes anteriores tuvieron la misma finalidad. El del ’30, el del ’55, los golpecitos a los presidentes de la democracia incompleta de Frondizi e Illia, y el del ’76, todos sin excepción fueron golpes detrás de los cuales había un proyecto económico concreto. El proyecto económico de una clase social, que es la oligarquía, la aristocracia. Dicen por ahí que no existe una oligarquía en la Argentina, pero es mentira. Existe un núcleo que está expresado por la Sociedad Rural, por los dueños de las grandes tierras, por los productores agropecuarios. Sectores poderosos que en distintos momentos han sido capaces de aglutinar detrás de sí a otros sectores sociales. Por ejemplo, con el apoyo de los diarios Crítica, La Nación y La Prensa en el golpe del ’30 aglutinaron a sectores de las clases media y media alta; también a sectores del empresariado… de un empresariado ideológicamente débil y con intereses de clase débiles; era una burguesía pequeña, más que una pequeña burguesía. En el del ’55, lo mismo.

–¿Apoyó la recuperación de las islas Malvinas, en abril de 1982? ¿Considera aquel acto legítimo o ilegítimo?

–Yo festejé la ocupación. Por supuesto viendo sus límites políticos. Pero la verdad que sentí aquello como una alegría en el marco de la profunda tristeza y dolor de lo que ocurría en la Argentina. Sobre la legitimidad o ilegitimidad, es complicado. En primer lugar, el 2 de abril fue el resultado de un gobierno ilegítimo; pero la ocupación en sí misma era un acto de soberanía. León Trotsky decía que prefería estar del lado de la dictadura de un país oprimido que del lado de la democracia de un país opresor. Y esas palabras me vinieron a la mente ese día. Es decir, un gobierno opresor y genocida estaba enfrentando al imperio británico. Tal vez uno sentía la sensación de que podían contra el imperio. Recuerdo que en aquel momento el “Colorado” Ramos que festejó el desembarco dijo: “Bueno, ahora hay que tomar el Ministerio de Economía”. Con esto, él expresaba la ilusión, ingenua tal vez, de un giro total en la política argentina. Pero el ministro era Alemann; no hubo cambios y los resultados terminaron siendo los conocidos por todos. Igualmente, yo siempre señalo que no debemos olvidar quién estaba en las islas: se trataba no sólo del imperio más feroz sino del peor enemigo que hemos tenido en nuestra historia.

Siglo XXI

–¿Con qué referentes políticos o estadistas argentinos del siglo XXI se identifica?

–Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. También destaco a las Madres de Plaza de Mayo y a las Abuelas, entre muchos otros.

–¿Y políticos o estadistas no argentinos de este mismo siglo?

–Evo Morales, Lula, Correa y Chávez. Cada uno con su personalidad, aunque como suele decir Cristina, todos ellos tienen en común ser líderes que se parecen a sus pueblos. Aquí lo estratégico.

–¿Qué opinión le merece la presidencia de Fernando de la Rúa?

–Mala.

–¿Qué opina de la presidencia de Eduardo Duhalde?

–Regular. Porque Duhalde fue un bombero que apagó incendios. Yo fui funcionario de ese gobierno, en el Instituto del Cine, y hubo cosas que logramos. Pero la experiencia represiva de Kosteki y Santillán, la incompatibilidad entre profundizar políticas sociales o reprimir me terminan definiendo por calificar de regular a su gestión.

–¿Y?qué opinión le merecen las presidencias de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner?

–Muy buenas, aunque paradójicamente cada una con su estilo. En el primer caso, basta ver cómo recibe el país Néstor y cómo lo entrega. Para analizar correctamente a los gobiernos kirchneristas, creo que hay que juzgar del 2003 hasta la fecha como una sola etapa. Una etapa en la que se está intentando, hasta ahora en gran medida con éxito, modificar el recurrente modelo hegemónico de la Argentina agroexportadora, dependiente del capital financiero internacional, dependiente de los modelos político-económicos de la Sociedad Rural, dependiente de la “patria contratista”. Los Kirchner plantean un modelo de capitalismo autónomo, con desarrollo, con distribución de la riqueza, con autonomía política y económica; un modelo de ruptura con lo peor del Fondo Monetario Internacional acompañado de siete años de crecimiento sostenido, con restauración de los derechos humanos y de autonomía de la Justicia. Todo este período –del 2003 a la fecha– constituye para mí una formidable sorpresa. Diez años atrás me costaba horrores imaginarme que todo esto podría ocurrir en la Argentina. Todo esto, claro está, no invalida reconocer las muchas deudas pendientes que tenemos por saldar.

–¿Del 2003 a la fecha una misma etapa?

–Sí, una misma etapa con dos épocas: la de Kirchner fue una época de restauración; la de Cristina es una época de profundización. Además aclaro una cosa que me parece importante: muchas de las medidas de los gobiernos de Néstor y de Cristina son mucho más profundas que las de algunos de los gobiernos más populares de América latina. No voy a mencionarlos porque soy funcionario, pero algunos de los que suelen enamorarse de algún dirigente latinoamericano deberían prestar más atención a la hora de compararnos.

–¿Qué significado tiene para usted el Bicentenario?

–El Bicentenario es una encrucijada que coincide con los doscientos años de historia de la Argentina. Así lo defino en el prologo de mi libro El Bicentenario. Esta coincidencia creo que nos brinda la oportunidad de que los argentinos nos decidamos definitivamente por un modelo de país en el que valga la pena vivir. Y por eso pienso que el Bicentenario debe ser un hecho que debemos conmemorar, más que festejar. Porque conmemorar significa recordar juntos y analizar la historia, construir la memoria colectiva y sacar conclusiones. Estas conclusiones deben pasar por advertir en qué cosas nos fue bien, cuándo nos fue mal y por qué.

–Ahora, para eso hay que redescubrir la historia verdadera, ¿no?

–Sí, todo el tiempo. Nosotros tratamos de hacerlo en los hechos, tal como quedó demostrado con la Casa del Bicentenario. Allí hay una profunda reflexión histórica. La segunda gran muestra de la Casa del Bicentenario se llama Modelos de País. Yo estoy muy comprometido con esto y así lo expresé no bien asumí: hay que politizar la cultura.

–¿Coincide con la afirmación “La Argentina es un país primario exportador en proceso de industrialización”?

–Sí. Somos un país que está viviendo una transición. Precisamente, hay países que han definido su modelo, incluso en Sudamérica. La Argentina es un país agroexportador con algunos elementos de industrialización. Es decir, un país que está intentando reemplazar las exportaciones de commodities por exportaciones con valor agregado. Por eso estamos en una encrucijada.

–Durante el conflicto por la resolución 125 se vio y escuchó en reiterados medios la frase “Sin campo no hay país”; ¿coincide?

–No coincido con la intencionalidad política con la que fue hecha. En realidad no hay país viable para 40 millones si los excedentes del campo no se vuelcan en un proceso de industrialización y de valor agregado. Con el campo solo no hay país. Con el campo solo se tienen que ir de la Argentina 15 millones de personas. La verdad es que esta frase demuestra el gran éxito comunicacional de los grandes medios. Sólo con ayuda de los medios pudieron instalar esta idea estúpida, zonza, de que todos somos el campo. Pienso, reflexiono sobre la frase: ¿los que tienen un potus en el balcón son el campo? Ahora, eso sí: todos tenemos derechos sobre el campo. Todos tenemos derechos sobre los excedentes que Dios o la naturaleza pusieron en el humus de la gigantesca Pampa Húmeda argentina. Que ganen su dinero los dueños de la tierra, pero que entiendan que ahí hay ganancias extraordinarias, resultado de la renta diferencial que tiene la Argentina por las ventajas que le ha dado la naturaleza. A nosotros nos ha dado la tierra, a otros les dio el petróleo.

–¿Qué expresó el 19 y el 20 de diciembre de 2001?

–Expresó el colapso de un sistema político que siempre termina así, colapsando. Ocurre que el modelo neoliberal de los ’90 colapsó además dramáticamente. El delarruismo quiso completar el modelo de mercado instaurado por el menemismo. Y no pudo.

–¿Y?qué expresó el conflicto por la resolución 125?

–Expresó la lucha entre dos modelos de país. Un modelo que es el que hoy gobierna, que propone industrializar a la Argentina y que propone darle valor agregado a su producción; y otro modelo que quiere vivir del privilegio de los commodities. El primero, un país para todos; y el segundo, uno para muy pocos. Del lado del país para pocos, el conflicto por la 125 encontró a la Sociedad Rural a la cabeza, pero junto a sectores de la pequeña y de la mediana producción agraria.

–¿Y el rol de las clases medias en el conflicto?

–Las clases medias siguieron –como muchas veces en la historia argentina– el camino de las clases hegemónicas. Las clases medias se identifican en el espejo de los ricos, pero siempre pierden. Por eso Jauretche habla de zonceras. Y me pregunto, ¿quién es vivo y quién es zonzo? El que tiene plata y defiende el interés de una minoría es vivo, sin dudas; ahora el que tiene poco y además defiende un proyecto que lo va a perjudicar no es otra cosa que un zonzo. La clase media actuó de esta manera fundamentalmente por el formidable papel de los medios de comunicación, cuyos dueños están en el negocio de la soja. Han pasado de ser empresarios de la comunicación a empresarios agrarios.

–El actual accionar del vicepresidente Julio Cobos, ¿es constitucional o anticonstitucional? ¿Es legítimo o ilegítimo?

–Yo creo que es un acto políticamente inmoral. O sea, es un acto de transfuguismo. Julio Cobos es un tránsfuga, que es aquel que está en una posición ideológica y que por conveniencia de algún tipo se va, cambia. Otro ejemplo es Felipe Solá. Así que volviendo al caso de Cobos y pensándolo mejor, el vicepresidente es un super tránsfuga. El hombre fue elegido para formar parte de un gobierno, pero el señor Cobos se convierte en líder de la oposición. Además, creo que es una gran estafa política. Quiero decir, es un invento, como fue un invento De la Rúa, como es un invento Elisa Carrió. Son personajes de la política inventados por los medios de comunicación, no porque expresen en sí mismos algo, sino porque son la ilusión y la esperanza de frenar la “pesadilla” kirchnerista.

http://www.elargentino.com/nota-92879-Hay-que-politizar-la-cultura.html

“Las lágrimas del dragón” Bruce Dickinson

Hace ya demasiado tiempo

Hubo secretos en mi mente

Hace ya demasiado tiempo

Hubo cosas que debía haber dicho

En la oscuridad, estaba buscando la puerta dando traspiés

Para encontrar una razón, para encontrar el tiempo, el lugar, la hora

Esperando al sol de invierno, y la fría luz del día

Los fantasmas borrosos de los miedos infantiles

La presión está aumentando y no puedo alejarme

Me lanzo al mar

Libero la ola, la dejo arrastrarse sobre mí

Para enfrentarme al miedo, una vez creí

Las lágrimas del dragón, para tí y para mí

Donde estuve

Tuve alas que no podían volar

Donde estuve

Tuve lágrimas que no pude llorar

Mis emociones, congeladas en un hielo helado

No las podía sentir, hasta que el hielo se empezó a romper

No tengo rezos para esto, sabes que tengo miedo

Los muros que levanté se están desmoronando

El agua se está moviendo, me estoy resbalando

Me lanzo al mar

Libero la ola, la dejo arrastrarse sobre mí

Para enfrentarme al miedo, una vez creí

Las lágrimas del dragón, para tí y para mí

Lentamente despierto

Lentamente me elevo

Los muros que levanté se están desmoronando

El agua se está moviendo, me estoy resbalando

Me lanzo al mar

Libero la ola, la dejo arrastrarse sobre mí

Para enfrentarme al miedo, una vez creí

Las lágrimas del dragón, para tí y para mí …

http://www.youtube.com/watch?v=s_XlBW5M7P8