Posts etiquetados como ‘opinion’

“OPINIÓN: Congreso del PJI (Partido Justicialista Intransigente)” por Nicolás Maciel

Cualquier avezado político sabe muy bien que la política, además de una gran cantidad de preceptos conceptuales de mero carácter filosófico e intrascendente para la realidad, se trata de acción política; y la mejor acción política es el “Ejercicio del Poder”. Y no quedan dudas que es lo que el Dasnevismo ha ejercido en el último congreso partidario; máximo órgano de las decisiones de, en este caso, el Partido Justicialista del Chubut.

Has lo que yo digo; no lo que…

La crónica de lo ocurrido ya es de público y notorio. Por eso no voy a ahondar en esos pequeños detalles que (como se esperaba) ocurrieron en el seno de un partido que (se supone) defiende los principios democráticos y republicanos. No hay dudas que la crónica oficialista se encargará de desmitificar e instaurar el éxito del encuentro mientras los del Nuevo Espacio aprovechan la situación para llorar por los rincones por el maltrato ocurrido. (Convengamos que el maltrato existió)     El presidente del Justicialismo en Chubut, es el mismísimo Sr. Gobernador de la Provincia, Mario Das Neves. Mientras se queja y despotrica contra el Gobierno nacional por considerarlo tirano, soberbio, despótico; en los últimos tiempos, ha dado muestras inexorables que el adagio “has lo que yo digo, y no lo que yo hago” es la piedra angular de su ejercicio de poder. La descalificación permanente a quienes se atreven a mencionar públicamente que piensan distinto; la ferocidad contra aquellos que se osan sentarse con el enemigo; acusación constante contra la prensa no adicta; etc., etc.

Los ismos más acentuados.

Alguna vez, el mismísimo gobernador, planteó la idea de poner en funcionamiento el “peronómetro” para definir quién es más peronista que el otro. Por supuesto que sería absurdo cuestionar la pertenencia al movimiento de quien ha sido elegido por una incuestionable mayoría para ocupar la máxima magistratura provincial por el partido. Por eso sería impropio afirmar que es justamente peronismo lo que le falta. Pero hay algunos de esos sufijos doctrinarios denominados ismos que prevalecen son el despotismo y el nepotismo. Por sobre todo el último concepto mucho más fácil de probar. Y en algunos casos, se produjeron cambios a la legislación para imponer funcionarios por mero capricho… y que terminaron mal.     Las bases, siempre están para seguir adelante y defender las posturas del referente; por eso tal vez no es raro que los abucheos aparezcan cuando el que está en la vereda del frente aparece o intenta decir algo. Pero cuando el agravio emana de la boca del referente mismo, lo mínimo que se puede esperar de las bases es que sus actitudes terminen denuestos.

La bendición del hombre…

En algunos días “el partido justicialista” deberá dilucidar finalmente quién será el candidato a gobernador por el oficialismo. Una decisión que debió haber surgido del órgano máximo que se reunió ayer. Sin embargo esta determinación recaerá en una sola persona; o al menos eso es lo que quieren mostrar. Hay dos candidatos que esperan la reflexión de un solo hombre, el Gobernador Das Neves; quien manifestó abiertamente que se tomará unos días para reflexionar quien lo sucederá en el mandato gubernamental, vedando literalmente a los miles de afiliados de forjar un candidato del verdadero consenso.

Las internas

Las urnas con los candidatos del partido se abrirán el 28 de noviembre, en un esquema de distrito único. Es decir, para participar, es necesario contar con candidatos para todos los cargos y para todas las jurisdicciones. Los afiliados y no afiliados, deberán dirimir quién será el candidato que representará al partido en las próximas elecciones del 20 de marzo de 2011. Sin embargo, ni siquiera los mismos pretensos candidatos saben cuál será su destino político. El juego queda abierto en cuatro posibilidades, unas más fuertes que otras. El Senador justicialista e históricamente distanciado de Das Neves, Marcelo Guinle, que hoy se encuentra más de su lado a pesar de haber mostrado que no es funcionario adicto en alguna que otra actitud legislativa, ha dicho que “tiene ganas”; pero no está muy clara esa posibilidad; el intendente de Madryn, Carlos Eliceche es el otro, aunque va por otra vía, la del denominado Nuevo Espacio, una consecuencia de las diferencias políticas que existen en el seno del partido. Y los delfines que esperan la “bendición del hombre”; los intendentes de Trelew y de Comodoro Rivadavia, Gustavo Mac Karthy y Martín Buzzi, respectivamente, que se han subordinado a la voluntad de Das Neves.

En definitiva.

Aunque los adoctrinados bajo la figura del gobernador saldrán a defender con uñas y dientes que “el gobernador tiene todo el derecho de hacer eso en el congreso” (para eso es el presidente del partido). Pero es innegable que, más allá del folclore peronista y las rocas que siempre han existido, la desconsideración, el insulto, la intolerancia y el manejo autoritario que inundaron el evento, ante la mirada complaciente de los muchos afiliados (arreados), el congreso se desarrolló en un ámbito vergonzante y despótico. Y, más allá de no estar enrolado en ninguno de los dos sectores políticos en pugna, la condición de afiliado, nos confiere la obligación de hacer mención de esta depauperación política. Y la memoria nos lleva a preguntarnos qué ocurrirá en el futuro del partido con un resultado adverso al oficialismo y al Nuevo Espacio; tal como ocurriera en la primera oportunidad que Puerto Madryn tuvo en las manos la posibilidad de contar con un Gobernador, cuando la traición hizo que el Radicalismo se hiciera del poder.

Nicolás Maciel, Afiliado al PJ desde 1993

Twitter:
http://twitter.com/nicomaciel
!!!!! Escuchalo On Line !!!!!
De lunes a viernes desde las 07:00 y los sábados desde las 09:00 en la 107.1 Cristal. y en www.emisorasaustrales.com.ar

“Disculpe Sr. Majul” de Karina Analia Diaz

Ayer como cualquier ciudadana curiosa, y en un ocioso domingo, me encontré haciendo zapping, mi revoloteo entre canales varios, se detuvo en la transmisión de los premios martín fierro. Y como soy una persona amplia, plural, justa y democrática, al ver su rostro en la pantalla no cambie de canal, es mas hasta escuche sus palabras, creyendo ingenuamente que podía salir de ud algo bueno, que quizás el premio y el alcohol lo hubiesen iluminado, que entre la emoción de recibir un galardón requerido por tantos, ud hubiese recordado y recapacitado en devolver a la gente algo real, que rememorando al gran martín fierro ud hubiese hecho honor al nombre del premio que le otorgaron, que quizás ese premio lo hubiese vuelto a enamorar y hubiese salido el amor por lo que ud dice es su vocación, el amor por la profesión que hoy ud con sus palabras bastardea, avergüenza, ultraja, y deshonra. Tanto ud como los periodistas que hoy dicen sentirse atacados, insultados, censurados.

Tengo que ser honesta nunca lo considere una persona de mi agrado y mucho menos alguien intelectualmente capacitado, pero creía o dudaba que careciera de tanto,pense que por ahí algo de sentido comun,o sentido del ridículo le quedaba.

Ayer me despejo cualquier inquietud que tuviese, con esa actitud típica del tilingo mediocre que se cree alguien y no es nadie, del soberbio que se cree que para ser intelectual tiene que sacar un libro y ser critico de mala manera, si tenia alguna duda ayer dio fin a mis oscilaciones ,y a ese beneficio de la duda, que tan bondadosamente le había otorgado, por considerarlo un idiota..

Ud que en primera instancia acusa directamente a autoridades de este gobierno de haber pedido su cabeza, en lo que mi parecer es una provocación, para luego salir en tono mezcla de victima o y a la vez de héroe de guerra, con su pedido de generosidad y respeto, nombrando y haciendo directamente responsable de su supuesta indignación, a la presidente de la nación, y al ex presidente, acusando otra vez sin tener prueba alguna.

….UD ALGUNA VEZ REPUDIO LOS ATAQUES CONTINUOS A LA ENVESTIDURA PRESIDENCIAL DE LA PRESIDENTE DE LA NACION,O DEL EX PRESIDENTE…O DE LOS PERIODISTAS QUE SE EXPRESAN A FAVOR DE ESTOS…

Hay que ser muy hipócrita…..ataques vociferados por ud mismo, que hasta el dia de hoy también expreso…

Un pueblo entero ha tenido que escuchar los insultos, acusaciones, agravios, sobre le envestidura presidencial, y ni ud, ni ninguno de estos periodistas han repudiado esta infamia. Quizás porque en ellos prima no la vocación, ni el deseo de informar al pueblo, sino los intereses económicos de los grupos y del grupo que hoy se ve afectado en sus intereses por el gobierno al que ud acusa continuamente…. No lo creía tan ignorante como para no saber la definición de las palabras respeto y generosidad, porque tengo que pensar que ud no sabe lo que significan esas dos palabras,en su propio discurso da claras demostraciones de que ud no tiene noción alguna de lo que es el respeto, sino hoy no estaría pidiendo lo que jamás tuvo ni siquiera por ud mismo, mucho menos por su profesión , otra palabra para que aprenda es dignidad, cosa de la cual ud carece.

Todos tenemos respeto por el prójimo solo que algunas personas como ud lo pierden con sus dichos…

Ud como los demás periodistas no se deben a ningún gobierno, nadie critica que les agrade mas o menos el gobierno de turno, lo que si encoleriza,que mediocres como ud se olviden que se deben al pueblo,nunca deberian olvidar ese compromiso, el compromiso de decir la verdad, de informar y no de desinformar, y confundir, deben responder a un único interés…….. EL DEL PUEBLO…después de lo ridículo de su pedido de respeto ……sigue hablando para caer aun mas bajo, aunque parecía imposible, ud lo pudo hacer, ud puede caer aun mas bajo siempre. Esta vez arremete y acusa a compañeros, según ud colegas y hasta al mismo gobierno de utilizar el canal 7 no para informar a los ciudadanos sino para hacer propaganda oficilista…..CON QUE DERECHO… primero aprenda a respetar a los demás y quizás ahí reciba algo de lo que pide.

A mi me gusta la programación del mismo de canal 7,”yo tambien lo pago”.. asi que entienda que no todo el mundo debe pensar con ud, o mejor dicho algunos pensamos, y en consecuencia lo decimos, no como ud al que claramente le dicen hasta como debe pensar, me encantaría saber quien fue el mediocre que le escribió el libro, quizás ni siquiera exista, y ud como buen alumno aplicado, o como el buen esquirol que es, haya copiado y pegado recortes del diario clarín,o los dichos de paco en algún asado. Por ultimo que es eso de evitar consecuencias mayores, todavía se da el lujo de amenazar..se le subió el esquirol del mes a la cabeza,el empleado ejemplar…Mas ofensivo que los afiches, me parecen sus declaraciones, espero que ningún despistado crea que ud es realmente un periodista, porque seria igual a pensar que amalia granata es novel de literatura,o asi como un mediatico no llega a ser artista, por el solo hecho de salir en una pantalla..

karina diaz.

“Intelectuales: una paradoja con aroma a rebelión” Vicente Zito Lema, por Conrado Yasenza.

Entrevista realizada a Vicente Zito Lema en el 2001 Me resulta muy elocuente y actual aún teniendo 9 años ya la entrevista.

- ¿Qué es lo que esencialmente define y caracteriza a un intelectual?

- Habría que hacer una aclaración previa: La función intelectual, la posibilidad de tener una visión crítica de la realidad, es propia de la condición humana, pero también es algo ideal, teórico, ya que la historia enseña que las distintas divisiones que existen en las sociedades, y las formas en que se ejerce el poder, ya sea desde lo político, lo económico o lo social-educacional, han marcado lo que es ideal en el ser humano y lo que realmente lo constituye como ser total.

La conciencia crítica no preexiste , se hace; y para realizarla hay que contar con todas las posibilidades concretas. Uno debe mirar la historia no por las excepciones, sino por lo que podría considerarse la normalidad histórica. Y la normalidad histórica nos habla de impedimentos bien reales que hacen al orden del privilegio y al ejercicio del poder, los cuales conducen a la marginación de una gran mayoría en beneficio de unos pocos. Estas desigualdades son las que, a mi criterio, determinan la función intelectual y el acceso a la conciencia critica.

Observando la historia de Grecia, uno no puede negar que así como por un lado surge allí la filosofía, por otro existe una gran masa social que vive en condiciones concretas de esclavitud. Entonces, esa gran mayoría, está impedida de desarrollar la capacidad intelectual, que idealmente se encuentra en todo ser humano. Es decir, ese esclavo está obligado por acción de un poder, a vivir en lo que podemos llamar la naturaleza o la animalidad. La condición de esclavos remite directamente a la animalidad, y priva a esos seres humanos de cumplir esa función intelectual con la mayor amplitud. La plena función intelectual demanda, entre otras cosas, vivir en libertad. Es imposible entender al hombre moderno de Occidente, si no lo vemos como un ser filosófico; y la filosofía es una conquista de la humanidad que tiene su origen en Grecia, pero insisto, en una Grecia en la cual una minoría tiene el privilegio de pensar a partir de un sistema de producción económico, mientras que el trabajo y lo más terrible de la lucha por la subsistencia, queda en rigor, sobre las espaldas de los esclavos.

-¿Cuál es, entonces, el proceso mediante el cual se adquiere la conciencia critica, y cómo interviene el intelectual en el mismo, pero no ya visto desde la perspectiva de unión entre una concepción de mundo y la sociedad, sino como ejercicio liberador?

- El intelectual, en principio, lo que desarrolla es sacralizarse en ese rol, y en la medida en que las sociedades se van dividiendo, es decir que se implanta la división del trabajo, se empiezan a estructurar o repartir los roles. Podríamos, entonces, hablar de una primera etapa de la humanidad: Como la llamaría Levi Strauss, “la etapa de la inocencia”, donde todos los seres humanos cumplen con todas las funciones: todos trabajan, piensan, luchan contra enemigos cirscunstanciales, y luchan también contra los animales que los atacan. Es decir, existe un fuerte sentimiento de solidaridad, una fraternidad fundada en el hecho de que son comunidades pequeñas. En la medida en que comienzan a estratificarse los roles – el rol del guerrero, por ejemplo, que va a enfrentar los peligros de la rivalidad con otras comunidades -, la propia comunidad selecciona, poco a poco, a los más capaces para cumplir diferentes roles. Surge, en este momento, el rol del artista, el del sacerdote, el del mercader y el del brujo. En este último caso, ya se halla bien determinada la función intelectual, se encuentra el propio privilegio de ese rol. No es el brujo la figura de la que emanan las órdenes en un estricto sentido político, pero, de hecho, posee la función del ejercicio del pensamiento, y esta función se va asentando diferenciándolo del resto de la comunidad. Ahora bien, el rol del intelectual está ligado, históricamente, a los avances de la humanidad. Por ejemplo, con el advenimiento de la escritura, aunque, en un primer momento, es una pequeña minoría la que accede a ella. Pero cuando nace la imprenta, con Guttemberg, se instaura una posibilidad social de mayor amplitud para acceder al conocimiento, más allá de que este conocimiento es transmitido a partir de textos o documentos prácticamente sagrados y privados. Por ello pocos acceden al saber social.

Tampoco podemos olvidar que en la actualidad, en América Latina, más del setenta por ciento de la población, no lee ni escribe, no accede a la función intelectual primaria. Y es desde ahí que, entonces, nace el privilegio. Del conocimiento es de donde viene el poder, pero también la posibilidad de generar más conocimiento. Por eso se da cada vez con mayor fuerza, una selección impuesta por los mecanismos del poder, para que la posibilidad de pensar críticamente esté en la menor cantidad de personas. De esto surge la siguiente situación: una gran mayoría social sigue cumpliendo el rol de espectador, que de alguna manera sigue siendo el rol de esclavo, en la medida en que no puede acceder al cumplimiento de todas las funciones humanas – no tiene libertad -, y llegar a alcanzar la posibilidad de una conciencia crítica. En la sociedad de hoy existe una gran masa de esclavos, definidos a partir de las condiciones en que viven – la parte de la realidad más dolorosa que está ligada a la mala comida, la mala vivienda y al morirse a causa de enfermedades vinculadas a la miseria concreta -, y otro grupo, que podríamos definir en condiciones de semi-esclavitud, a partir de que están imposibilitados de llegar a las situaciones más complejas del pensamiento, hecho que se relaciona con la exclusión social impuesta por los sistemas de producción que imperan en el mundo.

De esto se desprende que la posibilidad de desarrollar la función intelectual, que tienen todos los hombres, es siempre ejercida, históricamente, por una minoría.

- Usted es un escritor, un intelectual y un hombre del periodismo. ¿Cómo asume el rol de intelectual y cómo se posiciona, desde ese lugar, frente al poder?

- Desde mi criterio, hay que entender que la posibilidad de ejercer la tarea intelectual, parte de una muy profunda contradicción. El hecho de que exista la exclusión, la marginación y la esclavitud – como la describí anteriormente-, plantea esta profunda contradicción en la tarea, en el hacer de un intelectual. En mi caso, exige una demanda ética muy fuerte ligada al conocimiento del privilegio que emana del rol del intelectual. Ejercer esta función establece una paradoja con relación al poder, la cual se manifiesta como contradicción, como traición que uno le plantea al poder. Qué quiero decir con esto; bien, lo siguiente: El asumir socialmente el rol del intelectual descansa en un privilegio, que a su vez descansa en un orden de producción. Desde mi concepción ética, tener conciencia de ese privilegio, y a la vez, conocer el dolor que produce la exclusión de grandes mayorías sociales, deriva en que me convierta en un ser que quiere abolir el propio orden social que me convierte en intelectual; y por ello, soy un traidor del sistema, o para el sistema. Creo que esta es la única forma en que un intelectual puede vivir en la contradicción: Cuando tiene conciencia del privilegio del que goza, y cuando tiene plena conciencia de que ese privilegio se funda en el dolor del otro. Desde ese momento, asumo mi rol de intelectual y trabajo, poniendo todo mi conocimiento, para abolir el orden del sistema, con la idea utópica para estos tiempos, de que esa función vuelva a ser ejercida por el conjunto de la sociedad. Esto, sí o sí, implica riesgos que deben asumirse también.

- ¿Es posible crear lazos entre el plano teórico y la intervención directa, es decir, acciones que movilicen directamente a la gente, y en ella, la promoción de una conciencia crítica?

- El tema es muy complejo. Este siglo XX ha dado muestras de una capacidad de destrucción inigualable y que hace como imposible imaginar un destino solidario, con valores como ética, belleza, amor, que reinen en este mundo. Desde ese espacio uno ve como que no queda nada por hacer, pero ahí yo vuelvo a la función del intelectual, quien es precisamente como la conciencia crítica de la sociedad; es él quién tiene que mantener su posibilidad de fe en la construcción de una nueva sociedad, y tiene que seguir impugnando al poder instalado en esta sociedad, al poder que ha ocasionado la destrucción de la que estamos hablando. Entonces el intelectual tiene que superar el desanimo, se trata de seguir peleando. Desde ese lugar es de dónde me instalo y resisto, y trato de contagiar en la medida de mis posibilidades a otros intelectuales, especialmente a los más jóvenes, para que sigan desde la resistencia, construyendo la utopía, que dejará de ser utopía el día en que se cambie realmente la forma de producir, porque con esta forma de producción no hay posibilidad de construir una sociedad mejor en lo ético, en lo moral, en lo artístico ,en lo amoroso. Tengo claro que la gente está abatida, está cansada, pero también tengo conciencia que hubo muchos períodos en la humanidad en que se han dado las mismas condiciones. Después de una gran derrota, las sociedades quedan aletargadas; los efectos de la derrota no se terminan el día que muere el último combatiente. La derrota argentina, para los intelectuales, no es sólo la muerte de Paco Urondo, de Miguel Ángel Bustos, de Haroldo Conti o de Rodolfo Walsh; es todo esto, es este espíritu de derrota que siguió vigente y se ha extendido entre muchos jóvenes intelectuales, y entre muchos intelectuales que combatieron en su momento y que ahora son cómplices del poder, o que ya directamente, quieren figurar en una situación de neutrales. Creo que esto es casi imposible; no hay neutrales, es lo que dice La Biblia: “lucha es eterna entre la luz y la tiniebla”. La lucha es eterna entre los dueños del poder y quienes sufren la situación de opresión.

- En la actualidad, ¿sobre qué bases intelectuales se articula, desde el poder, la cosmovisión del mundo con la sociedad?

- Retomo el comienzo de la entrevista: sobre la base de una producción económica que descansa sobre la existencia de la esclavitud.

Medios y comunicación

- Observando que uno de los canales mediante el cual un intelectual puede ejercer su tarea, lo constituyen los medios de comunicación, ¿cuál es su visión sobre los mismos?

- La importancia de los medios de comunicación es tan grande, que genera como hecho, la conversión de los mismos en un fuerte instrumento de dominación y de lucha entre quienes quieren cambiar el rumbo del mundo y los que bregan por mantenerlo tal como está. Quiero decir con esto que el poder tiene conciencia de la importancia que los medios tienen en su proyecto de mantenimiento del status quo, y por ello hacen de ese espacio un coto de caza cerrado.

La televisión es el medio de mayor influencia en el campo de la comunicación, y entonces, mirando televisión y analizándola, uno se da cuenta de que las reglas de juego están dadas de un modo tan claro que, la posibilidad de introducir un discurso transgresor, es casi imposible.

Cuanto más fuerte es la influencia de un medio, más fuerte es la exclusividad conque el poder marca la utilización de ese medio. Es casi imposible ver en un canal de aire programas de impugnación al sistema porque es allí donde se da el más alto grado de eficacia. El poder no puede tener un grado de cohesión absoluto en todos los órdenes, por eso se concentra donde la eficacia es mayor. En el lugar en el cual se concentra el poder, se vuelve más difícil enfrentarlo.

- ¿Es aplicable esta idea a los grandes diarios?

- En los grandes diarios también se da la misma situación. Aquí, como la

prensa siempre tuvo una historia de mayor libertad, es muy difícil que el poder pueda excluir todas las voces que le molesten y por eso siempre hay algo de impugnación.

Pero si uno se toma la molestia de leer los grandes diarios( en el sentido de magnitud económica y de tirada), se da cuenta que más allá de las pequeñas excepciones existentes, la mayoría de los discursos están por la mantención, por la vigencia del sistema, del orden instituido. En la medida en que nos vamos alejando del núcleo del poder, se pueden hallar otros discursos.

En el medio radial sucede lo mismo. En las grandes radios se cuida más que el discurso sea homogéneo al servicio del poder, y cuando digo esto hablo también de las contradicciones que legitiman al poder.

El poder necesita siempre una oposición, pero busca que esa oposición esté dentro del sistema. Uno puede decir:¡Y no, pero hay libertad!, pero es una libertad dada para un mismo discurso hegemónico final.

Cuanto más cerca se esté de la influencia sobre la sociedad, más dura es la posibilidad de poner un palo en la rueda o de encontrar un atisbo para introducir un discurso impugnatorio del poder. Si uno tiene una radio poderosa que enfrenta al sistema, esa radio no puede existir porque la ahogan económica, legal y judicialmente; es decir, siempre van a encontrar una manera en que la puedan destruir.

Con esto quiero decir que los intelectuales si bien pueden acceder a los intersticios, que siempre existen (no hay un poder absolutamente homogéneo), tienen que tener conciencia que, por un lado pueden estar legitimando poder, porque desde lo que se llama “democracia política” se reconoce la necesidad de la existencia de varias voces.

Cuanto más dócil sea el intelectual ,más posibilidades tiene de acceder a los espacios de los grandes medios, y por el contrario, cuánto más dura sea su oposición más alejado de esa posibilidad va a estar.

Yo, por ejemplo, tengo conciencia que estoy prohibido en los grandes medios de comunicación, pero se me permite e invita a medios más chicos o del interior del país.

-En su caso, el poder ha sido bastante coherente, lo ha forzado a un exilio externo y también a un exilio interno.

-Ha sido bastante coherente y no me quejo. Tengo conciencia de que tengo voz más fuerte en el interior del país, donde se está más lejos de esa hegemonía del poder, que en la Capital Federal. Hablo de mi porque es más fácil, pero esto sucede igual con cualquier otro intelectual que tenga un grado de enfrentamiento con el poder tan directo como el que tengo yo. Porque no se trata sólo de denunciar; los intelectuales tienen la posibilidad, junto con la denuncia, de contribuir a que se entienda lo que está por detrás del hecho denunciado.

-Sino serían mitos.

-Sí, sino sólo se ve lo externo, la maldad del hecho, pero no las causas profundas y reales por las que se producen esos hechos. De esa manera se llega al convencimiento falso de que si se cambia un funcionario denunciado de haber cometido un hecho ilícito, la situación puede mejorar, cuando lo que está por detrás no es un funcionario sino una estructura de poder.

Si un intelectual denuncia lo que está detrás del hecho es ahí donde cumple su rol, y es cuando se convierte en peligroso para el sistema.

Cualquiera puede denunciar el hecho, por ejemplo se puede hablar de la detención de Videla o del robo de bebes nacidos en los campos de concentración, en un canal de aire; pero en los mismos, no se deja ejercer la verdadera función intelectual que es explicar todos los mecanismos que determinaron la existencia de ese hecho.

La denuncia, en último caso, la admiten porque sino se caería todo el sistema “pseudo-democrático” con que funciona el poder hoy. Pero el poder va a tratar que no se sacuda la verdadera estructura de terror en que descansa esa pseudo-democracia , y por lo tanto, cuando un intelectual contribuye a clarificar la verdad profunda de los hechos, es un enemigo al que hay que anular. Como en estos tiempos no se lo puede matar o encarcelar u obligar al exilio, se lo trata de marginar, de ahogar, de limitar en su capacidad operativa frente al poder, a partir de todos los medios que la legalidad del sistema presta, entre otros tratando de restarle eficacia desde su alejamiento de los medios de comunicación. Por eso mismo, yo creo que los intelectuales deben tener conciencia de la realidad y apostar, a largo plazo, a la coherencia, a formar gente, a usar los espacios, pero siempre teniendo claro la correlación de fuerzas, sabiendo que los cinco minutos que uno usa por un canal de televisión, van a chocar con el resto de los minutos, horas, días, meses, años en que el poder los utiliza para su propio discurso. Entonces hay que pensar en cada momento histórico, en cada oportunidad, si vale la pena legitimar el modelo con la presencia o si se piensa que con la presencia, en ese momento, se es útil para tener la posibilidad de decir cosas profundas, no circunstanciales.

Yo pido que cada intelectual, como me pido a mi mismo, sea capaz en cada momento concreto (si es que los grandes medios le ofrecen esa posibilidad), de saber cómo lo hace, en que contexto, y que está cediendo y qué está ganando más allá de su narcisismo, al usar en ese momento la libertad de expresión. De ahí, creo también, que en forma más sostenida la función del intelectual en estas etapas de resistencia es la de formar gente, la de participar en espacios donde la correlación de fuerzas sea más favorable, y me estoy refiriendo a las radios FM, a las emisoras barriales, a las revistas de menor tiraje, pero que en su conjunto tienen una gran eficacia. Pienso, también, en el interior de nuestro país, y en tratar de inscribir el discurso de uno en la necesidad de un proyecto alternativo al poder. Las cosas no están vencidas, la única batalla que se pierde es aquella que se abandona.

Fuente:

http://www.icarodigital.com.ar/diciembre2001/Entrevistas/zitolema.htm

“El problema no son los nombres” (PoR LeÓn GiEcO)

Comparta esta nota con un amigo

E-Mail de su amigo
Su nombre
Su E-Mail



Cuando escuché que iban a poner un escritor como ministro, me puse contento. Es más, en la biblioteca había una biografía de Evita escrita por él, de ahí conocía su nombre. Después uno se va enterando… pero yendo a la lamentable calificación que hizo Abel Posse del rock, me tocó en forma personal, ya que identifica al rock con lo peor de la sociedad.

Soy una persona de 58 años con una familia, con hijos, con nietos. El ser rockero no me impidió armar una vida normal, como la de cualquier ser que trabaja con su sensibilidad y motorizado por un profundo deseo de justicia y de paz.

A esta altura, yo cambiaría “va a estar bueno Buenos Aires” por “qué difícil es gobernar Buenos Aires sin arrogancia, sin autoritarismo y sin descalificaciones”. Porque no creo que el problema sean los nombres, ni Fino, ni Ciro, ni Posse. El problema es Macri, votado por mayoría de los porteños. El problema es Macri, que no es un político, es un empresario que debería haberse quedado en lo que él sabe.