Avance del libro “Discípulos de este siglo – La misión en las parábolas de Jesús” / La poesía de Jesús
Recuerdo que está pronto a salir mi libro “Discípulos de este siglo – La misión en las parábolas de Jesús” por Editorial Claretiana. Es una aproximación a trece parábolas de los Evangelios de Mateo y Lucas para leerlas primero en clave exegética, y luego hacer la hermenéutica de actualización y profundización.
Como adelanto, ofrezco una porción de la introducción del libro, como para ir tanteando de qué se trata.
Con Jesús pasa lo mismo que con los poetas, pero no cualquiera de ellos, sino los poetas proféticos. El poeta profético habla en un lenguaje distinto al de todos los días, sin embargo, es el mismo lenguaje cotidiano. Hay esa doblez de las frases que parecen complicadas, pero develan la profundidad de lo que ocurre. La expresión máxima de la poesía de Jesús son sus parábolas.
Por eso este libro no tiene su centro en las parábolas, sino en la poesía profética de Jesús. Queremos acercarnos a trece parábolas-poesías de Jesús para descubrir todo el potencial de comunicación del Evangelio. Queremos que la poesía de Jesús nos inspire, nos movilice, nos desacomode, nos cuestione. Queremos que las parábolas nos enseñen a mirar la realidad como la miraba Jesús, para transformarla como Él quiere transformarla. No vamos a leer ni buscar la explicación de las parábolas para aplaudir el genio literario de Jesús como se aplaude a un escritor reconocido; vamos a leer y buscar explicaciones para ponernos en movimiento, para replantearnos cuestiones existenciales, para convertirnos. Vamos a leer y buscar explicaciones para que nuestra vida se haga más parecida a la vida de Jesús.
Hay muchas parábolas en los Evangelios, pero nos vamos a focalizar en trece tomadas de los libros de Mateo y Lucas, los dos grandes coleccionadores de parábolas del Maestro. Miraremos de cerca la oveja y la dracma perdidas, la historia del padre misericordioso, las disputas entre hermanos, las oraciones de unos y otros, a Lázaro, al sembrador, al samaritano… Este no es un libro de parábolas, pero las parábolas serán el puente para llegar al Evangelio poético-profético de Jesús. […]
Estamos invitados a escuchar/leer como si fuésemos palestinos a orillas del Mar de Galilea. Y también como lo que somos: discípulos en este siglo, preocupados por comunicar una Buena Noticia de un Reino distinto a los reinos de este mundo, de un Padre misericordioso y compasivo, de una realidad que puede ser transformada por la misma fuerza del amor y la esperanza.
El diario La Nación tiene un
1. Dar la vida: un pastor que no está dispuesto a dar la vida no puede ser pastor de la Iglesia. Nos han acostumbrado, muchas veces, a una imagen estática del pastor, sentado en una sede catedralicia, dictando normas, leyes y deberes, promoviendo obligaciones que ni él cumplirá. El Buen Pastor da la vida, y la da en el camino, en las calles, en los vericuetos de las villas miseria. El Buen Pastor está entre las ovejas, se juega por ellas, y no es como los asalariados, como ese grupo de políticos, líderes sindicales y supuestos grandes pensadores que ven en las ovejas un medio, nunca un fin, que les quitan la dignidad, que las explotan, que sacan de ellas todo lo que pueden, hasta abandonarlas. El Buen Pastor muere por sus ovejas si es necesario. Que los pastores de nuestra Iglesia reciban amenazas es signo de una sociedad cruel, pero gracias a Dios, también es signo de pastores que se atreven a arriesgar sus vidas por el Reino.
Hay una
Hoy, la misión es tejer redes, es hacer hermanos a los pueblos y las culturas. Si lo sucedido en Tartagal no me mueve un pelo, si es un acontecimiento más, si no pongo rostros a los damnificados por el alud, entonces me he sumido en el egoísmo, me he encerrado dentro de mi ego, me he encarcelado para matarme. ¿Cómo ser pleno sin darse? ¿Cómo decirme humano si mi hermano es un don nadie para mí? Baste el ejemplo del Apóstol Pablo, quien había decidido hacer una colecta para los pobres de Jerusalén con la plata de los gentiles, en concordancia con lo hablado con Pedro años atrás. ¿Había algún sentido teológico en esta colecta? Pablo lo expresa en Rom. 15, 27:
b) Hacia páginas pornográficas: el negocio de la pornografía es gigantesco, abunda, y reditúa a sus comerciantes. En el precepto de sumar dinero como sea, utilizan el correo basura y las descargas de motivos infantiles para infiltrar su mercadería y atraer clientes. No somos cómplices de este trabajo sucio, pero nos debemos la responsabilidad de aprender a usar internet, de enseñar a usarlo, y en el origen de esto, aprender a usar nuestra libertad. Aquello que no se habla, aquello prohibido y oculto, lo que se manifiesta en no animarse a contar, sienta sus bases en las verdades que no se dicen, y se abren las puertas de las posibilidades no deseadas, como por ejemplo la pornografía. Explicar que algo es malo, que algo es incorrecto, y dar las razones del por qué, son una suma de elementos que contribuyen al uso de la liebrtad. ¿Cómo sabrá un niño qué hacer (callar, hablar con sus padres, continuar navegando) si nadie le ha dicho nunca que determinadas cosas no son buenas? ¿A quién recurrirá un adolescente si nadie se sienta a explicarle el por qué de lo malo o lo bueno? Se trata de hablar, de comunicarse, y luchar de esa manera contra los comercios y los comerciantes viles. 