Taller bíblico “La Iglesia según Marcos” – Rosario, Argentina
La buena gente de la Parroquia Cristo Redentor de Ludueña, Rosario, Argentina, me han invitado a que juntos naveguemos por el Evangelio según Marcos para indagar qué modelo de Iglesia propone, y si ese modelo es aplicable, en algún sentido, a nuestras comunidades, a nuestra Iglesia actual, a las CEBs de Rosario. Hemos aceptado juntos el reto de hacerlo, durante el 18 y el 19 de junio. El párroco, Juan José Gravet, de compromiso social marcado, hombre de su pueblo, ha colgado la invitación al taller en el blog de la Parroquia. La página es http://pquiacristoredentor.blogspot.com/2011/05/taller-biblico-la-iglesia-segun-marcos.html. Son llamativas las imágenes que ha elegido contraponer: por un lado un templo, con todo su peso arquitectónico, legal y religioso; por otro lado una casa, con todo su ámbito de fraternidad y familiaridad. Esa es la contraposición que iremos desarrollando en el taller: por un lado está la sinagoga y el Templo de Jerusalén, con su peso específico normativo, jurídico y puritano; por otro lado están las casas que frecuenta Jesús, llenas de publicanos, de pecadores, de mujeres, de marginados, donde se comparte la mesa, donde los lazos de hermanos en la Palabra son mayores que los lazos sanguíneos, sectarios, políticos o nacionalistas.
La invitación provino de que Juan José Gravet pudo leer un trabajo mío sobre la Iglesia en el Evangelio según Marcos, la identificación de la comunidad eclesial con la casa, y cómo esa casa se opone al sistema sinagogal y al sistema del Templo. El trabajo fue publicado en tres partes en la revista Didascalia (www.didascalia.org.ar). Durante el próximo tiempo iré subiendo a este blog fragmentos del trabajo completo para ir vislumbrando cuál es la propuesta marquiana de Iglesia.
Por lo pronto, resta seguir preparándonos para la próxima Jornada de Oración por las Vocaciones, para el Domingo del Buen Pastor. Marcos creía que los pastores (los dirigentes comunitarios) tenían que estar dispuestos a dar la vida, a cargar la cruz. Eso trata de explicar en su sección central del libro, desde el capítulo 8 al 10. Unámonos a su deseo/oración: recemos por pastores que den la vida por su pueblo.
