El Club de la treintañez


El 31 de diciembre pasado llegue al tan mencionado por todos tercer piso y entré al club de la treintañez. Y bueno, sí cumplir años un 31 es una extraña sensación a la que ya me acostumbre dado que desde hace 29 años lo hago religiosamente en la misma fecha, cumplir 30 también lo fue, más que por la muy famosa crisis de los treinta, por la cantidad de comentarios al respecto.

Amigos muy queridos y felices de su condición de treintañeros me decían que he entrado a una edad maravillosa, que ahora es cuando uno finalmente se transforma (creo que por arte de magia) en una persona interesante (aunque no se que tan interesante pueda ser Daniela Franco o Ana Victoria Beltrán, realmente no se cual es el personaje y cual la persona!), también me dijeron ese día que los treinta es la mejor edad de las mujeres, pues aun conservan ese aire de juventud, tan necesario hoy en mi ciudad, pero con la madurez e inteligencia que solo da el haber transitado mas de treinta años por el planeta tierra (aunque no se si esto le podrá pasar a una de las presentadoras de El Jalapeño, la pelinegra, próxima a entrar también al club de la treintañez).

Claro está, también estaban presentes otra categoría de comentarios con los que mis amigas menores me recordaban constantemente lo vieja que estaba ya; y mis tías, quienes con una mezcla de amor y preocupación me decían insistentemente que ya no podía decir mi edad con la naturalidad que hasta ahora lo hago (o hacía si tomo sus consejos); y por supuesto no faltaron los más dramáticos que me recordaban constantemente que ya el tren si me dejó en serio (aunque con tanto amigo divorciado o viviendo jarto mejor estar abajo del tren!)

Pero bueno, entre tanto comentario me llegó la nostalgia típica de los cumpleaños y comencé a pensar en quien he sido estos treinta años, y resulta que para llegar hasta hoy he recorrido un camino largo que empezó en esa Medellín de finales de los setenta, esa que aun no dormía con las bombas pero que ya había perdido su inocencia años ha. Vi mi primera luz en esa ciudad a la que Gonzalo Arango le dijo con su dolor/amor de poeta Medellín asesina, Medellín de corazón de oro y de pan amargo, aunque eso nunca impidió que mi familia comerciante detuviera su tiempo-oro para maravillarse con mi primera palabra, mi primera gateada, mi primer paso, mis incasables caminatas sobre todos los muritos de la cuadra, en fin, con esas cosas que todos de bebes hacemos pero que para la familia de uno son clara muestra de la increíble inteligencia de su hija, nieta o sobrina.

Y luego viví en una Medellín con bombas, bandas y traquetos, esa Medellín de Rodrigo D´No Futuro, pero en la que también explorar en bicicleta era una obligación, la ciudad que se pintó de verde con la Copa Libertadores del Nacional (mi amadisimo Nacional!) y que tuvo como banda sonora a Pimpinela, Flans y todo el heavy metal que entraba por Veracruz Estéreo y los programas de videos de TeleAntioquia. A pesar de solo tener 10 años todas en el cole queríamos el Alf, eso si, para entrar como “alternativas” a la adolescencia, avergonzarnos del Alf y comenzar a conocer esos lugares fantásticos de encuentro en la ciudad donde todos creíamos que la juventud sería nuestra aliada incondicional.

Y así, pasando por Unicentro, La Villa, El parque del Poblado, El Guanábano y Carlos E me gradue del colegio y se cerraba la adolescencia. Hacía rato que no oía a Pimpinela ni a las Flans ni veía a los encantadores care niñas del heavy porque desde que estaba en octavo mas o menos la locura para mi eran el punk y el ska, así que se bailó hasta quedar casi que incapacitado por tres días debido al pogo y los fuertes movimientos del cuello, se compró el caset pirata en La Playa, y se asistió a cuanto concierto hubo en el Teatro Ensayo, el Carlos Vieco o en cualquier bar de la ciudad. También es cierto que esta fue la época en que mi mama no andaba muy feliz con mis amigos, motivo que originó miles de peleas en la hasta ahora muy tranquila casita mía.

Entré a la universidad, me aburrí y me pase a otra universidad y otra carrera, me amañe y subí al segundo piso. Fue en esta época (la mejor de todas) en la que rompía el cuerpo y las notas de la universidad jugando rugby de sol a sol, en la que mi fé era el Nacional (herencia invaluable de un tio) y en la que me enrumbaba con más frecuencia y en parches cada vez más diversos. También conocí gente por montones, pero lo más valioso de esta etapa es que fue en la que hice los mejores amigos de mi vida, es decir, los parceros del alma, esos con los que uno sabe que puede hacer el oso, gozárselos, llorarles, hablar de las porquerías del cuerpo humano, enloquecerlos con el mismo tema como un mes seguido sin que lo maten a uno (generalmente una pena de amor), en fin, todo tipo de cosas que solo alguien que lo quiera mucho a uno aguanta.

Y todos nos graduamos y entramos al inestable mundo laboral. Aspirábamos a otras cosas ya, aunque realmente yo no las lograba entender claramente porque ¿para que trabajar como locos sino es para gastarme la plata en Carlos E o el Guanábano o El parque con mis amigos? Comencé a buscar respuestas no tanto en el trabajo como si en los viajes (o si no se podía, simplemente en leer y ver cuanta cosa sobre viajes hubiera por ahi), siempre me había gustado viajar y empecé por el sur de América…..y espero no parar nunca porque adoro viajar, conocer otros mundos, otras culturas, otras formas de ver la vida!

Alguna cosita entendí, trabajé y me fui en la mitad de los veinte años a Ecuador. Allí viví en una burbuja feliz, estudié, rumbie, hice nuevos parceros del alma a punta de zhumires y volví. Note que los parceros del alma aun estaban ahí aunque ya era menos la gente que andaba alrededor mío, en todo caso importaba poco, con los parceros del alma y la siempre enloquecedora pero infaltable familia al lado uno es un arma de guerra contundente, sobretodo cuando las expectativas traídas del sur se estrellaron una a una contra la pared en un país que siempre he conocido en crisis.

Pero entró ese último año de la veinteañez y toda la perspectiva cambió. Siempre me imagine los 29 como un año de pre-celebración para entrar a la vida de lo que algunos amigos llaman lo adulto-contemporáneo, pero nada mas alejado. Lo del trabajo se ponía más duro, y si no es porque mi mamá es un alma de Dios que se desvive por su hijita yo hubiera tenido que hacer cualquier maroma para sobrevivir, aunque al final conseguí algo medio estable, no mi sueño dorado, pero algo. También entendí que la vida no es eterna, cosa que creí que se alcanzaba por ir a Carlos E o El Parque, entonces supe del dolor de perder parceros del alma, unos por estupideces creo que propias de los vericuetos de tener treinta, otro, para mi dolor eterno, porque la vida es así, simplemente te morís en algún momento sin importar si tenés solo 31 o ya 80… en todo caso ¡te morís algún día y yo a estas alturas no lo sabía!

Ahora tengo treinta y no me siento vieja, no creo que me haya dejado el tren, es solo que voy en otro tren, tampoco me da pena decir mi edad, y menos aun creo que haya amanecido el 1 siendo más interesante de lo que hasta el 31 de diciembre haya podido ser. Siento más bien que haber estado treinta años acá me han dado una memoria súper valiosa, una memoria de ciudad, de país, de gente, de música, de lugares, de rutas, en fin, una memoria de vida que puede ser interesante para algunos y jarta para otros, pero que es mi memoria.


Escribí tu comentario

devozenvoz
Noviembre 15, 2009, 6:33 pm, Reportar este Comentario devozenvoz dijo

SABEMOS QUIEN SOS Y TE VAMOS A MOLER LOS HUESOS A PALOS
CAMIONEROS NO OLVIDA NI PERDONA….
CAYADITO ok?

QUIERO CONTESTARLES A ESTOS MATONES DE CUARTA QUE CONMIGO NO PUDIERON LOS MILICOS MENOS PODRA ESTOS MATONES PAGADOS.

DESDE YA QUE HAGO RESPONSABLE DE CUALQUIER COSA QUE ME OCURRA, DE LA PRESIDENTA DE LA NACION SEÑORA CRISTINA FERNANDEZ DE KIRCHNER HASTA EL PORTERO DE CASA DE GOBIERNO, DE HUGO MOYANO Y FACUNDO MOYANO A TODOS LOS INTEGRANTES DEL GREMIO DE CAMIONEROS Y LES ACLARO QUE YO SOY PERONISTA Y NO CLIENTELISTA COMO MUCHOS DE ELLOS Y VIVO DE MI TRABAJO NO ROBO EN LOS GREMIOS.

ESTOS SON LOS MOYANO

Escríbi tu comentario

Si preferís firmar con tu avatarIniciá sesión

Los comentarios en este blog pueden estar moderados.

En ese caso, el autor del blog tendrá que aprobarlos antes de que sean visibles para la comunidad


IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
AgenciaBlog