Archivo para la categoría ‘Poema’
Septiembre 30, 2009 | Por oscar-maurichau | # Enlace permanente
Quiero ser girasol en la llanura,
Quiero ser aluvión, tu humilde sombra,
Quiero ser pedernal, quiero ser lumbre,
O quiero ser la palabra que te nombra.
Quiero ser grito, quiero ser silencio,
Quiero ser flor, quiero ser tronco y rama,
Quiero ser tu canción, tu dulce sueño,
O simplemente el hombre que te ama.
Noviembre 4, 2008 | Por oscar-maurichau | # Enlace permanente
¿Por qué no vas preparando tu equipaje
ahora que tenés tiempo…?
¿Qué día pasa el tren….?
¿Qué horario tiene…?
Nunca se sabe….
No hay horario fijo
Ni día en la semana….
Cualquier día.
No te olvides de nada,
Por las dudas
Dejá u rincón vacío
En la mochila,
Como para un recuerdo….
Un desengaño…
O algún amor
Que te hayas olvidado.
Los que quise…
Los que me quisieron…
Algún amigo…no muchos,
No es gran cosa
lo que tengo que llevarme;
¡Ah…! Una bufanda,
Porque dicen que refresca,
Y un pañuelo, húmedo de lágrimas.
No se que haré con mis cuentos
Y todos los poemas
Que gastaron mis horas
Y tantas madrugadas,
Serán solo papeles
Que queden estorbando
Hasta que alguien los queme
O anden por ahí, volando.
Los besos,
Las caricias,
Las palabras,
Todo eso va conmigo:
Un bolsillo me alcanza,
Mentiras y traiciones
No las llevo, solo ocupan lugar,
Hoy que olvidarlas.
Fijate en el andén,
¿Hay mucha gente?
¿Pasajeros? Dos o tres…
Los demás son curiosos
Que salen a pasear
O despedir un pariente…
¿No se escucha el silbato…?
¡Pará…! ¡Ya va a venir! ¡No seas impaciente…!
Autor: Oscar Maurichau
Octubre 17, 2008 | Por oscar-maurichau | # Enlace permanente
Había sido la luna testigo de su pena,
de su frustrado amor.
Hubiera querido con sus manos cerrar la herida,
–vertiente de sangre donde abrevó la arena–
Hubiera querido con su manto cubrir el tiempo,
desandar las horas,
borrar la historia,
domar tanta bravura.
Mas no pudo:
Un capote en verónica
inconclusa quebró los esponsales,
y el matador cayó ante la embestida.
Banderilleros de fuego lo escoltaron,
y un ¡Olee…! De sombreros en el aire
marcó la despedida.
Una negra mantilla humedecida de
lágrimas estrujada en su mano fue el crespón :
Y el recuerdo una copla.
Autor: Oscar Maurichau
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