AYER NOMÁS.
Retazos,
girones de vida,
la imagen de un parral,
unas glicinas,
y un patio con frescura de malvones.
Una pelota azul,
y un barrilete de papel crepé
con flecos como melena al viento,
y en los vericuetos de las escondidas
la carrera final y un: piedra libre.
Mi madre tiende ropa en el cordel,
mi viejo silva un tango,
la novela de la tarde,
el conde de “Lagardere”
y la estocada secreta.
El sábado llega el tren
y con él las revistas de aventuras,
el olor a tinta despierta nostalgias,
el ahorro de toda una semana
para llenar los ojos de fantasía.
La herrería de Don Ángel
y sus cuentos,
los aviones y mi asombro,
mi casa…….
Y ese niño que fui.
23/9/200


Muy bien espresado y tierno mucha imaginacion