De Navidad sólo el arbolito

Esta época del año es sin duda especial a la vez que diferente para todos.

Unos se preocupan por dónde se van a reunir en Nochebuena y que van a cenar.

Otros están desde hace días comprando los regalitos que dejará Papá Noel al pie del arbolito.

Los que son fervientes cristianos, se preparan para celebrar el nacimiento del Salvador.

Hay quien, sin mirar las consecuencias, pide dinero prestado para armar una fiesta “a todo trapo” (se incluye la fiesta de fin de año).

También están los que, con la excusa de no tener con que celebrar, salen a robar. Lisa y llanamente…

Está el grupo de gente para la cual cualquier ocasión es propicia para armar una fiesta ruidosa, llena de alcohol y drogas, de comilonas, de bailes de dudosa reputación y de afectos entre personas que no tienen nada que ver con un “Feliz Navidad”. Situación realmente lamentable.

En el extremo opuesto a las celebraciones están los que no quieren festejar porque esta fecha, sin el ser querido que han perdido, es triste; los que no festejan porque no tienen con quien festejar; los que no pueden porque trabajan; los que no tienen ganas porque están enfermos; y los que celebran que es una ocasión para cenar con familiares y amigos sin las prisas de todos los días porque son de otra religión o no profesan ninguna.

Recordemos también que la fecha del Año Nuevo varía según las culturas, pero no deja de ser un cambio de calendario. En realidad no comienza ni termina nada.

Muchas personas no se sienten muy a gusto en esta fecha, no porque no les agrade la Navidad, sino por el descontrol que se vive apenas comenzado diciembre.

De cualquier manera, nadie le niega a otra persona el tradicional saludo. Por eso…

¡Les deseo a todos ¡FELIZ NAVIDAD y PRÓSPERO AÑO NUEVO!

Rev. Fa Di Shakya OHY

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