Una excelente oportunidad para que la justicia garantice su imparcialidad

william parraQuizás la orden internacional de captura dictada por la Fiscalía colombiana contra el periodista William Parra del canal venezolano “telesur”, que desde su creación por el presidente de Venezuela Hugo Chávez en el año 2.005 se ha especializado en emitir en exclusiva comunicados, informes y noticias de las Farc o en desprestigio de la democracia colombiana, no se quede perpetuamente estancada en los estrados judiciales a manera de contentillo para quienes desde su derecho piden resultados respecto a la llamada Farc-política, sino que por el contrario sea como esperan los colombianos de bien, el comienzo del advenimiento de la justicia contra quienes desde la legalidad conveniente que les proveen las murallas mediáticas y los puestos políticos o jurídicos cumplen los objetivos sórdidos de los enemigos de la democracia colombiana.

Ojalá el proceso no pare en la mera emisión de la orden de detención referida contra el periodista Parra sino que con prontitud los colombianos puedan ver aplicada justicia no solo contra él sino contra los demás benefactores y validadores de la acción criminal y terrorista de las Farc, que como el comunicador de telesur, también están mencionados en los computadores de Raúl Reyes por cumplir las tareas de la llamada guerra política que los  guerrilleros no pueden hacer dadas sus condiciones de ilegalidad.

Por ejemplo y sin mencionar las evidencias sobre vínculos de las Farc en otros países y con distintos  gobiernos y personalidades extranjeras, son muchas las referencias que hacen varios cabecillas guerrilleros a varios dirigentes políticos, sociales y de opinión nacionales, por lo que algunos de ellos ya están aparentemente vinculados a procesos judiciales, entre los que figuran desde mandatarios y dirigentes políticos y sociales locales y regionales hasta altos dignatarios de la política, la justicia, la academia y los medios.

Entre los mencionados están los periodistas Carlos Lozano, Holmán Morris y Jorge Enrique Botero;  los senadores Jorge Enrique Robledo, Piedad Córdova y Gloria Inés Ramírez; el ex representante Wilson Borja; el ex concejal Jaime Caicedo; el ex ministro Álvaro Leyva; el académico Horacio Duque Giraldo; la dirigente sindical y representante de la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria, Fensuagro,  Liliana Patricia Obando; el ex comisionado de paz Lázaro Viveros y los extranjeros Amílkar Figueroa, integrante del Parlamento Latino de origen venezolano, María Augusta Calle, perteneciente a la Asamblea de Ecuador y su coterráneo Iván Larrea y el catedrático norteamericano James Jones, entre otros.

Y no se espera que los mencionados sean condenados y encarcelados anticipada o injustamente sino que su inocencia o su culpabilidad sean ajustados a derecho y no producto de presiones de ninguna índole ni por argucias típicas de los delincuentes que al ser descubiertos se declaran víctimas de violaciones a sus derechos, de montajes judiciales, de cortinas de humo o de retaliaciones por su altruista vocación de paz, etc.

Ahora solo queda esperar en buena fe la imparcialidad, la igualdad, la celeridad y la justicia seria para que de la misma manera y con igual severidad como se busca llegar al fondo de la llamada ‘para-política’, sobre lo cual son ya muchos los políticos judicializados, se llegue al fondo de la Farc-política sobra la cual ya son muchos los políticos sindicados, para que los colombianos vean hecha justicia verdadera y la comunidad en general conozca el fondo real y las dimensiones de las relaciones de estas personalidades y organismos con los grupos ilegales y-o con sus actividades criminales como las que le son imputadas por la justicia nacional al periodista William Parra de financiación del terrorismo, concierto para delinquir y rebelión.

Prosperidad democrática para los colombianos

santos-y-chavezNo bien ha terminado de recibir el poder el Presidente Juan Manuel Santos y ya está dando innegables muestras de que su intención real va contraria a la política de seguridad democrática que lo llevó a la presidencia.

Son varias las acciones que hacen creer que su gobierno no será de unidad nacional ni de prosperidad democrática como pregona sino de una suerte de ‘transferencia democrática’, es decir, de ceder los intereses nacionales a otros de tipo internacional o antidemocrático con el consabido discurso de mantener la armonía regional. Y si bien, en el fondo las buenas relaciones con los vecinos son ideales en la búsqueda de la paz y la prosperidad no deben hacerse a costa de la soberanía y la independencia nacional.

No habrían transcurrido 24 horas del retiro de Uribe cuando ya Santos estaba abrazando a su más enconado antagonista, abriéndole las puertas del país y aceptándole sus condiciones de hacerse el ciego, sordo y mudo con el tema de las Farc y el Eln en Venezuela auspiciados por el gobierno bolivariano; algo contra lo que lucho febrilmente el Presidente Uribe y que fue motivo del inmenso respaldo de los colombianos a su mandato, que además, a falta de la posibilidad de una segunda reelección le dieron la presidencia a Santos, era arrojado a la basura en tan solo unas horas.

Podría pensarse que la presidencia de Juan M. Santos se la dieron los venezolanos, o mejor dicho los socialistas del siglo XXI y no los 9 millones de colombianos que no pudieron reelegir a Uribe y que en consecuencia su gobierno será para ellos; por eso además de los abrazos en la Quinta de San Pedro Alejandrino, ahora acepta sin chistar que la Corte Constitucional haya tumbado el acuerdo militar con los Estados Unidos que fue otro de los temas más defendidos por el presidente Uribe, desconociendo las bondades y beneficios que trae para el pueblo colombiano en la lucha contra el narcotráfico, la violencia y el terrorismo  y aceptando la tesis socialista de que la presencia militar gringa en Colombia es en realidad una amenaza regional.

Felices deben estar todos aquellos, personalidades, gobiernos y organizaciones, legales e ilegales, que le hicieron tan injusta guerra a Uribe por permitir el uso de esas bases y por denunciar la presencia de terroristas colombianos en Venezuela, (“Ningún  país y  ningún organismo internacional  harán verificaciones sobre la presunta presencia de guerrilleros de las FARC y el ELN en Venezuela”, dijo a Ministra María Ángel Holguín), pues con Santos lograron en menos de dos semanas conquistar lo que con Uribe no pudieron en ocho años.

Es tal la euforia que ya también Ecuador dio nuevas supuestas muestras de querer “restablecer” sin mayores cortapisas las relaciones diplomáticas, inclusive, tanta es la dicha y sienten tan salvado el obstáculo Uribe que fueron restituidos en sus cargos varios jueces (Carlos Luis Ortega, Faustino Castro y Marco Quimí Villegas) que habrían sido destituidos por favorecer un caso contra varios ecuatorianos (Edison, Miguel y Jefferson Ostaiza) vinculados con las Farc y el narcotráfico. No deben tardar en declarase amigos íntimos de Santos los demás presidentes socialistas como Evo Morales, Daniel Ortega, etc.

Las Farc también han dado muestras de tranquilidad ante la salida de Uribe, en menos de dos semanas del gobierno Santos ya han intentado varios ataques y hostigamientos contra la fuerza pública, uno en Neiva, otro en Arauca, y según parece el carro bomba de la carrera séptima contra la empresa Caracol también es de autoría suya; además, y según denuncias del Gobernador del Quindío están reorganizando grupos nuevos de milicias en varios municipios cordilleranos de ese Departamento.

Será que ante la salida de Uribe, el socialismo internacional y las Farc ven en Juan Manuel Santos la posibilidad de nuevos aires que les restituyan el tiempo perdido? Quién sabe, ojalá no sea así y todas esas otras evidencias como el proyecto de reforma agraria propuesto por el nuevo gobierno, coincidente con uno de los principales propósitos de las Farc, solo sean parte de una estrategia que de verdad impida el resurgimiento de terrorismo y la violencia y que los grupos violentos recuperen los casi 20 años de retroceso en el que los dejó en gobierno de la seguridad democrática y que la prosperidad propuesta por el actual no sea la de los enemigos de la democracia colombiana.

Sin soluciones a la vista

Será que sin Álvaro Uribe quien les enrostraba sus vínculos con las Farc y el Eln la cuestión de fondo dejo de existir?, será que piensan que al marcharse, Uribe se llevó con él fuera de Colombia y de Venezuela a los referidos grupos terroristas?, o pensarán que con el presidente Juan Manuel Santos será distinto y en tal caso las Farc y el Eln saldrán a voluntad propia del país vecino.

Hace falta ser cínico, o estúpido, para creer que con el mero relevo de Uribe los colombianos nos olvidamos de tanto insulto e irrespeto y que solo basta venir a Colombia diciendo que ahora si las relaciones binacionales van a mejorar, pero anticipando la amenaza de que si se les acusa nuevamente de proteger grupos terroristas en su territorio y en su gobierno las romperán de nuevo, como diciendo que la única condición para mantener dichas relaciones es permitiendo sin chistar que las Farc y el Eln luego de asesinar y secuestrar colombianos puedan pasar a Venezuela para protegerse de la acción militar y judicial del Estado.

Entonces, es apenas lógico pensar que de la proyectada reunión entre los presidentes Santos y Chávez no saldrá nada positivo, porque seguramente cuando el presidente colombiano ponga como condición el rechazo total y definitivo del gobierno venezolano a la presencia y protección de las Farc en Venezuela  el mandatario bolivariano se levantará iracundo culpando al colombiano de no tener voluntad de paz y que desde luego la continuidad de la ruptura de las relaciones diplomáticas es culpa de Colombia que obedeciendo órdenes estadounidenses solo quieren derrocarlo o asesinarlo y ante eso esta forzado de nuevo a enviar “diez batallones a la frontera con Colombia”.

Ojalá no sea así y los mandatarios hallen puntos de encuentro que de verdad y de una vez por todas puedan superarse las diferencias que perjudican tanto a colombianos como a venezolanos en exclusivo beneficio de las Farc y el Eln; pero para eso tendrían que ocurrir cosas muy poco probables: 1) que Chávez acepte una comisión de verificación internacional que confirme o desvirtúe los señalamientos colombianos respecto a la existencia, bajo la aquiescencia del gobierno y las autoridades venezolanas, de 38 campamentos y 1.500 guerrilleros de las Farc y el Eln en ese país, 2) que el mandatario bolivariano reconozca la verdad de los señalamientos pero asegurando que fue a sus espaldas y que por lo tanto desde entonces exige a esos grupos terroristas que abandonen su país a riesgo de ser expulsados por la vía militar, 3) que se comprometa a no volver jamás a entrometerse en los asuntos soberanos de Colombia respetando sus determinaciones y 4) que en sus referencias a Colombia se abstenga de utilizar el lenguaje vulgar e irrespetuoso que lo caracteriza.

Por su parte el mandatario colombiano deberá comprometerse a no volver a denunciar ante nadie la presencia guerrillera en Venezuela, a agradecer constantemente el apoyo venezolano en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico y a brindar todo su apoyo en la solución de los graves problemas sociales y económicos que sufre en hermano pueblo venezolano.

Pero de eso no hay tanto, Chávez mantendrá su posición de victima frente a las supuestas “agresiones” colombianas patrocinadas por los Estados Unidos y seguirá exigiendo el retiro de los soldados norteamericanos de las bases colombianas; pero sobre el tema de las Farc y el Eln en su territorio y bajo su amparo no dirá nada, ni siquiera es viable que acepte discusión alguna al respecto. Por su parte el gobierno colombiano mantendrá su postura de exigir a Chávez acciones contra las guerrillas y respeto por su soberanía. O sea que más allá de una solución verdadera lo que puede esperarse de dicha reunión no será otra cosa que la voluntad de nuevos encuentros y nuevas discusiones, dejando en claro que ya existen acercamientos positivos de ambas partes para zanjar la crisis binacional pero en concreto nada.

La encerrona socialista

araña del comunismoEs difícil saber qué es peor, si albergar, con todas las garantías de seguridad  a 1.500 terroristas de las Farc y el Eln incluyendo varios de los máximos cabecillas en 38 bases o declararse amenazado y romper relaciones diplomáticas al sentirse descubierto, no como una reacción digna sino como acto desesperado para desviar la atención. Enorme acto de cinismo, hacer tan gigantesca alharaca contra la presencia de militares estadounidenses en siete bases colombianas, en actividades de asesoría en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, siendo un acto soberano, legal y legitimo, mientras se resguarda y apoya la presencia en territorio propio de integrantes de bandas reconocidas por la comunidad internacional como terroristas, desde donde pueden lanzar sin restricciones ataques criminales contra distintos países.

Y aún peor el cinismo de convocar una reunión extraordinaria de Unasur para debatir el tema cuando es claro que se trata de una emboscada contra Colombia a sabiendas que de los 12 integrantes del organismo 10 hacen parte de la corriente socialista liderada por Chavez, ya por convicción propia o mediando compra de conciencias a costa de los recursos petroleros de los venezolanos, incluyendo casos curiosos como el del ex obispo y presidente paraguayo Fernando Lugo, quien se declara neutral cuando todos saben que su orientación ideológica es absolutamente inclinada al socialismo y que su presidencia la debe a partidos y movimientos innegablemente marxistas como por ejemplo el Partido revolucionario febrerista, el Partido comunista paraguayo, partido convergencia popular socialista, partido socialista paraguayo, movimiento al socialismo, Alianza patriótica socialista, Movimiento resistencia ciudadana, Bloque social y popular, Partido social demócrata, Parido socialista comunero, etc.

Entonces, previo al encuentro de Unasur, el canciller venezolano Nicolás Maduro desarrolla una gira diplomática por varios de los países integrantes del organismo para buscar respaldo a la tesis chavista contra Colombia de manera que antes de darse tal encuentro ya las cosas estén a su favor y el resultado previsible sea simplemente de apoyo a un supuesto “plan de paz” para Colombia que empieza por obligar al país a hacer una “rectificación de fondo” respecto a lo denunciado ante la OEA, es decir que pretenden que Colombia pase la vergüenza de decir que las acusaciones que hizo no eran reales. También habla de “respeto absoluto” pero con un significado distinto al verdadero, es decir respeto absoluto significa que Colombia acepta que Chávez permita y apoye la presencia de las Farc y el Eln en su territorio para que puedan tranquilamente desde allí agredir a Colombia y traficar narcóticos a todo el mundo, al tiempo que Chávez y su gobierno insultan la democracia, la soberanía y el pueblo colombianos.

Además pretende el Canciller Maduro que le sea aceptada en la reunión de Unasur una supuesta propuesta de paz que no va encaminada a desterrar a las Farc del suelo venezolano  ni a exigirles su desmovilización y desarme sino a que Colombia acepte callada el apoyo de su gobierno a la presencia terrorista en su país. También parece pretender, por el modo y la ocasión, que las relaciones diplomáticas con el gobierno entrante del presidente electo Juan Manuel Santos, partan condicionadas a aceptar su propuesta de paz manejando la coyuntura actual en donde Colombia sería tildada de no querer la paz cuando el presidente saliente no acepte por inviable la propuesta y el entrante tampoco para en seguida acusarlo de negarse a restablecer las relaciones diplomáticas.

De ahí la importancia y el juicio de la actitud adoptada por Colombia, de asistir al evento pero con la intención de no prestarse sumisa la encerrona socialista sino a propender la búsqueda de soluciones basadas en el debate sobre la presencia de las Farc y el Eln en Venezuela o en cualquier otro país, es decir a ratificar la denuncia hecha ante la OEA en el interés de lograr “cooperación eficaz” en toda la región en la lucha contra dichos grupos armados.

Propuestas para estúpidos

Piedad Córdova insulta repetidas veces y sin el menor respeto la inteligencia de los colombianos, cree que somos tan ingenuos que no distinguimos detrás de sus palabras y acciones la intención soterrada de validar y legitimar la actividad criminal de las Farc y de sus vínculos con el Socialismo del Siglo XXI y que sus viajes por el extranjero no van como pretende hacer creer en búsqueda de la paz en Colombia sino como representante de las Farc y promotora de sus tesis subversivas.

El éxito relativo de la senadora no está en la veracidad de su discurso sino en la forma romántica como lo presenta, nadie puede negar que su gestión pretenda alguna de paz, solo que la paz buscada por en plena identidad con la planteada por las Farc va definitivamente contraria a la que anhelan los colombianos; la paz de las Farc está en la imposición de una dictadura socialista, estilo Cuba o Venezuela, y esa versión es rechazada por la inmensa mayoría que desea una paz donde  las libertades y los derechos estén garantizados. Tampoco su pretendido intercambio humanitario es deseado por los colombianos; para la señora Córdova no consiste en devolver a los secuestrados su derecho a la libertad sino que es una estrategia, no de ella sino del propio grupo armado, ella solo la valida, de adquirir su pretendida beligerancia cuando aceptado en sus términos se haga el “intercambio de prisioneros de guerra”, que solo es posible entre Estados o entre organizaciones reconocidas como beligerantes.

El intercambio que quieren los colombianos es “humanitario” donde todos los secuestrados regresen a su libertad y no el injusto cambalache de militares y policías secuestrados en cumplimiento de su deber constitucional de velar por los derechos y las libertades de los colombianos a cambio de guerrilleros presos en estricto rigor jurídico por ser culpables de sembrar minas antipersonas  y asesinar, secuestrar, narcotráfico y terrorismo entre otros crímenes.

Otro propósito guerrillero, que también promueve la senadora es el retiro de las listas de organizaciones terroristas internacionales en las que la Unión Europea y los Estados Unidos tienen a las Farc, no por capricho sino como consecuencia de sus actuaciones deplorables, por ello la señora Córdova como la punta de lanza de las Farc, como su representante desde la legitimidad recorre el mundo desprestigiando a Colombia, bajo los mismos términos del grupo armado, para que sea vista como un estado “opresor e ilegitimo” que justifique ser condenado por la comunidad internacional hasta convertirlo en un Estado paria sin autonomía soberana, manipulado por distintos intereses como los del Foro de Sao Paulo que son exactamente los mismos de las Farc como su organización integrante y fundadora. Lo hizo en México en 2007 pidiendo romper relaciones diplomáticas con Colombia y acusando sin formula de juicio al Presidente de Colombia de crímenes quizás peores que los de las Farc.

Ahora ronda por Europa, no promoviendo apoyos a la paz de Colombia, ni el fin de la violencia ni del narcotráfico, ni mucho menos la libertad de los secuestrados sino limpiando la imagen de Hugo Chávez y de las Farc embarradas por sus vínculos con la banda terrorista ETA que para ella solo es “ciencia ficción”, para ella son fantasías producto de la imaginación los miles de secuestrados, los muertos y los mutilados que han cometido las Farc. Igual intenta respecto  a los computadores de Raúl Reyes, únicos documentos sólidos y serios sobre los vínculos de las Farc con algunos mandatarios y con algunas personalidades de la política nacional, incluida la senadora, quien pretende convencer al viejo continente de que fueron alterados desconociendo conceptos de organismos internacionales serios como la Interpol que corroboraron su contenido.

Y como  si ya no fueran suficientes sus esfuerzos por desprestigiar la dignidad de los colombianos, propone que los guerrilleros que hoy pagan sus deudas, formalmente vencidos en juicio salgan a hacer el trabajo político de las Farc en las instituciones educativas, es decir, su propuesta pensada para estúpidos es ni más ni menos que la toma y subversión de la juventud colombiana en apoyo a la causa guerrillera, como si un individuo que ha asesinado, secuestrado, traficado drogas ilícitas, sembrado minas antipersonas, reclutado niños y obligado abortos tuviera mucho de dignidad y de ejemplo para enseñar a los jóvenes.

Que falta de respeto y que mayor prueba de su mala intención, porque si de crear escenarios de paz fuera su labor, la propuesta sería menos indignante y por lo menos la haría solo hasta esperar que los delincuentes absueltos y dejados libres, en el eventual caso de darse el intercambio humanitario, no de prisioneros de guerra, una vez excarcelados se comprometieran a nunca regresar a las actividades por las que fueron condenados y que entonces les indultan a cuenta de un nuevo esfuerzo por la paz.

Seguramente la siguiente propuesta de la senadora será que como refuerzo a esos honorables docenes se invitara a profesores de Cuba y de Venezuela para que la juventud del país quedara eficientemente formada para dirigir los destinos futuros de Colombia.

Un sueño desquiciado

Un adagio popular dice que nadie es profeta en su tierra y de seguro las Farc están plenamente de acuerdo. En Colombia y en casi todo el mundo sus actos son deplorados por terroristas y sus mayores dirigentes perseguidos por las justicias nacionales e internacionales; sin embargo en Venezuela por los mismos actos son motivo y objeto de homenajes, se elevan bustos, se inauguran plazas, se nombran bibliotecas, se les pide estatus de beligerancia, se les llama ejército y se les provee de armas y dinero.

Una  gran acogida, digna de quien consagra su vida a servir al prójimo, a proteger los derechos y a sacrificar sus propios intereses en beneficio ajeno; muy lejana de quien se dedicó de lleno al secuestro de inocentes, a tomar el sagrado e intocable derecho a la libertad como mercancía de comercio para obtener dividendos no solo económicos sino políticos; a convertir el derecho a la vida en un mecanismo aterrador de intimidación contra quien no apoye sus tesis patéticas, a hacer de la niñez un arma de guerra, a sembrar los campos de minas antipersonas que solo mutilan esperanzas y sueños de inocentes y otros muchos actos inhumanos que caracterizan al grupo armado y que todo el mundo conoce.

Para una mente desquiciada como la de los guerrilleros de las Farc o para cualquiera en esas condiciones sería la realización de un sueño, sería una especie de paraíso criminal en el que sería premiado por sus actos canallescos. Cualquier guerrillero distraído solo querrá volverse venezolano, radicarse allí y enfilar sus energías a matar, secuestrar y narcotraficar convencido de que por esos actos será homenajeado, y quien quita, su nombre perpetuado en un monumento.

Un sitio en donde son aplaudidos actos que en todas partes y por todos son repudiados.

Ojalá no se trate de una suerte de rencilla contra Colombia y pretendiendo cobrarla se apoyen inconscientemente episodios siniestros, porque la experiencia enseña que las Farc son astutas y si ven que en algún lugar del mundo cuentan con el apoyo y el respaldo que aquí les es negado, si ven que en vez de combatirlas les aportan armas y antes que apresarlas, juzgarlas y encarcelarlas las compensan, nada raro sería que trasladaran su proyecto a territorio venezolano. Solo que sería sin tomar en cuenta el grueso de la población venezolana; o será que el apoyo brindado y los homenajes recibidos cuentan con al aplauso general? seguramente no, por lo tanto el problema no sería para quienes hacen tales miramientos sino para el venezolano de bien que se verá víctima del secuestro, el asesinato, el desplazamiento, las minas antipersonas y el reclutamiento forzado de sus hijos.

El último insulto conocido consiste en la inauguración de una biblioteca en el estado Aragua la cual llevará el nombre vergonzoso de Manuel Marulanda Vélez, y aunque el gobierno venezolano no se ha manifestado para respaldarlo, tampoco lo ha hecho para desautorizarlo dejando una gran duda sobre su postura, está o no en eso,  el silencio es elocuente y por lo tanto, al menos en este caso si no se manifiesta en contra lo está aprobando y de ser así se trata de una flagrante ofensa contra el Estado colombiano, contra sus habitantes y principalmente contra las miles de víctimas que dejó Manuel Marulanda Vélez en sus casi de cincuenta años de recorrido criminal por Colombia.

Inclusive, siendo una clara agresión del gobierno venezolano contra Colombia, merece y debe ser puesta en conocimiento de instancias internacionales como el concejo de seguridad de la ONU y hasta en la propia Corte Penal Internacional que aunque no ha definido el crimen de agresión, que junto al crimen de lesa humanidad, los crímenes de guerra y el genocidio son el motivo de su creación y la razón de su existencia; bien podría tomar este y otros casos donde el presidente Chávez o miembros de su gobierno agreden abierta e impunemente a Colombia como base, al menos de estudio, para definir en qué consiste el mencionado crimen, o por lo menos aclarar a Colombia las razones por las cuales no lo considera así. 

Un adagio popular dice que nadie es profeta en su tierra y de seguro las Farc están plenamente de acuerdo. En Colombia y en casi todo el mundo sus actos son deplorados por terroristas y sus mayores dirigentes perseguidos por las justicias nacionales e internacionales; sin embargo en Venezuela por los mismos actos son motivo y objeto de homenajes, se elevan bustos, se inauguran plazas, se nombran bibliotecas, se les pide estatus de beligerancia, se les llama ejército y se les provee de armas y dinero.

Una  gran acogida, digna de quien consagra su vida a servir al prójimo, a proteger los derechos y a sacrificar sus propios intereses en beneficio ajeno; muy lejana de quien se dedicó de lleno al secuestro de inocentes, a tomar el sagrado e intocable derecho a la libertad como mercancía de comercio para obtener dividendos no solo económicos sino políticos; a convertir el derecho a la vida en un mecanismo aterrador de intimidación contra quien no apoye sus tesis patéticas, a hacer de la niñez un arma de guerra, a sembrar los campos de minas antipersonas que solo mutilan esperanzas y sueños de inocentes y otros muchos actos inhumanos que caracterizan al grupo armado y que todo el mundo conoce.

Para una mente desquiciada como la de los guerrilleros de las Farc o para cualquiera en esas condiciones sería la realización de un sueño, sería una especie de paraíso criminal en el que sería premiado por sus actos canallescos. Cualquier guerrillero distraído solo querrá volverse venezolano, radicarse allí y enfilar sus energías a matar, secuestrar y narcotraficar convencido de que por esos actos será homenajeado, y quien quita, su nombre perpetuado en un monumento.

Un sitio en donde son aplaudidos actos que en todas partes y por todos son repudiados.

Ojalá no se trate de una suerte de rencilla contra Colombia y pretendiendo cobrarla se apoyen inconscientemente episodios siniestros, porque la experiencia enseña que las Farc son astutas y si ven que en algún lugar del mundo cuentan con el apoyo y el respaldo que aquí les es negado, si ven que en vez de combatirlas les aportan armas y antes que apresarlas, juzgarlas y encarcelarlas las compensan, nada raro sería que trasladaran su proyecto a territorio venezolano. Solo que sería sin tomar en cuenta el grueso de la población venezolana; o será que el apoyo brindado y los homenajes recibidos cuentan con al aplauso general? seguramente no, por lo tanto el problema no sería para quienes hacen tales miramientos sino para el venezolano de bien que se verá víctima del secuestro, el asesinato, el desplazamiento, las minas antipersonas y el reclutamiento forzado de sus hijos.

El último insulto conocido consiste en la inauguración de una biblioteca en el estado Aragua la cual llevará el nombre vergonzoso de Manuel Marulanda Vélez, y aunque el gobierno venezolano no se ha manifestado para respaldarlo, tampoco lo ha hecho para desautorizarlo dejando una gran duda sobre su postura, está o no en eso,  el silencio es elocuente y por lo tanto, al menos en este caso si no se manifiesta en contra lo está aprobando y de ser así se trata de una flagrante ofensa contra el Estado colombiano, contra sus habitantes y principalmente contra las miles de víctimas que dejó Manuel Marulanda Vélez en sus casi de cincuenta años de recorrido criminal por Colombia.

Inclusive, siendo una clara agresión del gobierno venezolano contra Colombia, merece y debe ser puesta en conocimiento de instancias internacionales como el concejo de seguridad de la ONU y hasta en la propia Corte Penal Internacional que aunque no ha definido el crimen de agresión, que junto al crimen de lesa humanidad, los crímenes de guerra y el genocidio son el motivo de su creación y la razón de su existencia; bien podría tomar este y otros casos donde el presidente Chávez o miembros de su gobierno agreden abierta e impunemente a Colombia como base, al menos de estudio, para definir en qué consiste el mencionado crimen, o por lo menos aclarar a Colombia las razones por las cuales no lo considera así.

Cargo de conciencia

Cifras y marrullas

El principal obstáculo para que los llamados opositores tengan opciones de triunfo en las elecciones próximas, más que el propio Presidente Uribe, son los resultados evidentes la política de Seguridad democrática, cosa que no pueden negar ni siquiera los más acérrimos contradictores.

Por eso, siendo ella el más duro e insalvable obstáculo, los esfuerzos por desacreditarla deben ser exhaustivos y por eso vemos informes, estudios y columnas en tal sentido y es por eso también que quienes los presentan son efectivamente quienes tienen intereses que coincidencialmente son los mismos que han esbozado los grupos y movimientos antidemocráticos y terroristas. El reciente informe de la ‘Corporación Nuevo Arco Iris’, toma cifras que hábilmente acomodadas, sin ser falsas del todo, muestran un panorama desolador y quien desconozca la realidad de las cifras creerá que la Política del gobierno contra la violencia, el terrorismo y el narcotráfico, fracasó.

Desconoce el estudio, la reducción determinante de los actos de violencia como el secuestro en un 98% (promedio). Solamente para mencionar algunos datos concretos podemos ver que mientras en el primer semestre del 2002 hubo 1495 casos de secuestro, en el mismo periodo del 2009 solo hubo 101 dando una innegable reducción del 93%, además del hecho de que de estas, 39 fueron rescatadas y 16 liberadas por la presión de las autoridades. Solo en el mes de junio del 2002 fueron secuestradas 302 personas mientras en el mismo mes del 2009 solo 8. En cifras más generales vemos como mientras en 1996 fueron secuestradas 1.038 personas, el tope subió al máximo en el 2000 con 3.572 casos desde donde inicio un marcado detrimento hasta llegar en 2009 a 101 como ya se dijo, de los cuales 71 fueron extorsivos y los otros 30 simples. Las masacres fueron reducidas 100%, sin contar las recientemente perpetradas por las Farc.

Ahora, si vemos los resultados de la PDSD, con respecto a reducción de la amenaza encontramos cifras, que no dice el informe, pero que además de ciertas son determinantes; por ejemplo durante el actual gobierno murieron, la gran mayoría por la eficiencia de la acción del Estado, algunos de los más importantes jefes de las Farc como ‘Tiro Fijo’, ‘Martín Caballero’, ‘Raúl Reyes’, ‘Iván Ríos’, ‘Felipe Rincón’, ‘Negro Acacio’, ‘Mariana’, entre otros. Fueron Capturados ‘Martín Sombra’, ‘Iván Vargas’, ‘Sonia’, ‘Simón Trinidad’, ‘Negro Antonio’ y ‘Cura Camilo’ y se fugaron ‘Rojas’, ‘Carina’ e ‘Isaza’. Las desmovilizaciones promedio son de 5 guerrilleros diarios. 120 de los llamados mandos medios, que son la columna vertebral de cualquier grupo armado fueron capturados, la mitad de los frentes guerrilleros fueron totalmente neutralizados, incluyendo los que rodeaban la capital colombiana que era su “centro de despliegue estratégico” del que se supone harían la insurrección general con la que se tomarían el poder. Cerca de 12 mil guerrilleros de las Farc se desmovilizaron individualmente y perdieron áreas que por su ubicación fueron de importancia vital para el grupo armado como los Montes de María, La Sierra Nevada de Santa Marta, La Serranía del Perijá, El Urabá Antioqueño, El Catatumbo, Arauca, Bajo Caguán y Putumayo, entre otras, y se pelean a muerte la región del macizo colombiano en el Cauca, Valle y Nariño como el único corredor que aún le queda para su acción narcotraficante.

Su únicas acciones están limitadas a las minas antipersonas como mecanismo pasivo de defensa contra el avance del Estado, a la matanza de indígenas (awás) y personas inocentes (bus en Nariño) y a sabotear la liberación de los secuestrados porque eso le aporta alguna vigencia mediática.

Nada de eso menciona el informe, revelando claramente que la intención no es brindar un análisis serio y objetivo sino desmeritar la política de Seguridad democrática con lo que seguramente espera que los candidatos, especialmente del Polo Democrático alternativo, al cual pertenece el autor del estudio mencionado, tenga mayores opciones de triunfo en la próximas elecciones. No ven expectativas de ganar con argumentos y propuestas aceptables y recurren al engaño, la manipulación y la marrulla.

La indiferencia y el silencio

El conflicto colombiano mas allá de acercarse a una solución definitiva, lo que ha hecho es escalar niveles más allá de las fronteras.

Se originó en la década de los sesentas, porque un grupo de colombianos se vinculó con la teoría comunista de tomarse el poder por la vía armada y en combinación con todo lo que fuera considerado útil para ello, el Estado subestimó esa capacidad permitiéndole alcanzar espacios importantes no solo geográficos sino políticos donde era más grave y poco podía hacer dada su apariencia legal.

Para la gran mayoría de colombianos el asunto de la violencia en Colombia era exclusivo del Ejército y la guerrilla y mientras no fuera ni soldado ni guerrillero no era asunto por el que debiera preocuparse. Martín Lutero dijo que “lo peor de las cosas malas de la gente mala es la indiferencia y el silencio de la gente buena”, y eso precisamente es lo que ocurrió en Colombia donde el silencio e indiferencia general permitieron el avance armado que hoy luego de 45 años, con más de 200 mil muertos, miles de secuestrados y cientos de miles de víctimas, y que a pesar de haber fracasado en lo armado tenga al país en la picota pública internacional, entre la espada y la pared.

Y que a pesar de los esfuerzos y los costos tanto políticos, como económico y especialmente humanos, no se evidencien verdaderas perspectivas de solución y al contrario el problema se haya desplazado a un campo mucho más delicado por cuanto sale del viable control estatal. Por eso vemos con indiferencia y en silencio a varios presidentes vecinos, operadores de la tesis marxista leninista agrediendo a Colombia ante toda decisión que debiera ser respetada por soberana. Y por eso vemos con indiferencia y en silencio a muchos colombianos sirviendo de “idiotas útiles” al propósito inicial de quebrantar la institucionalidad, debilitar la democracia, aislar al Estado y convertirlo en un despojo necesario de ser suplantado.

Además con el apoyo de quienes tienen la obligación moral y constitucional de defender la institucionalidad pero que por extraños intereses manejan la norma según convenga a los intereses marxistas, una veces en ejercicio de su derecho a la oposición política y-o ideológica y otras veces en claro acto revanchista contra quien consideran les ha quitado el derecho ejercer el cargo que ostenta el agredido. Mejor dicho, el presidente Uribe debe ser neutralizado en su hipotética aspiración a ser reelegido, no porque su gestión sea mala sino porque mientras este en el poder le quita la posibilidad a sus opositores

Y todo pasa ante nuestros ojos y lo vemos con total indiferencia y en silencio; creyendo que se trata de un problema entre el Presidente Uribe y los presidentes Chávez, Correa, Ortega, etc., y como “yo no soy ninguno de ellos, el problema no es mío” y es ahí cuando se repite la estrategia que aún mantiene a las Farc, y que seguramente mantendrá la amenaza internacional sobre Colombia, con el agravante de que esta es superior a la representada por los guerrilleros puesto que ya el nivel y la capacidad tanto política como armada es infinitamente superior y que al momento de los hechos no es ni Uribe ni sus adversarios internacionales quienes saldrán afectados sino todos los colombianos que entonces pondremos el rito en el cielo exigiendo soluciones pacificas cuando ya es tarde, incluso para reconocer que nuestra indiferencia y silencio permitió que la señor Piedad Córdova, se aliara con Chávez y las Farc para destruir la democracia colombiana.

Como conclusión surge una pregunta a la que sería bueno que todos los colombianos dieran una respuesta: las Farc asesinaron durante 40 años a más de 200 mil colombianos inocentes sin que alguien se percatara y en consecuencia actuara para evitarlo. Ahora que hay amenazas reales de una agresión armada de Chávez contra Colombia -sumada a la de las Farc-, cuantos colombinos más tendrán que caer bajo las balas y las bombas de las Farc y Dios no lo quiera bajo los aviones y los tanques venezolanos para que quienes por revanchas politiqueras azuzan guerras y agresiones contra Colombia, reaccionen.

Embrollo peligroso

Las Farc surgieron, entre otras cosas, del rompimiento ideológico entre los liberales que adoptando y siguiendo la doctrina comunista inspirada por Cuba, que había triunfado pocos años antes, querían tomarse el poder por las armas y los que prefirieron acudir a métodos democráticos pacíficos. Desde entonces, no existe acción alguna, terrorista o política que no vaya encaminada a tal propósito y, aunque hoy estén reducidas a su peor expresión, ello solo va en cuanto a lo armado pues en lo político aún tienen peligrosas opciones.

Y se equivoca el gobierno nacional, no el actual sino todos desde hace 45 años porque han subestimado esa capacidad del enemigo y los que más, han concentrado sus esfuerzos al campo armado permitiendo que hoy el plan inicial, que siempre ha sido político, si bien no ha triunfado por lo menos esté vigente y tenga al país al borde de una confrontación bélica de talla internacional, porque la intención, desde entonces es consolidar “la patria grande de Bolívar” lo cual significa que no estaría limitada al estado colombiano sino a todo el continente.

Tal sentido debe preocuparnos puesto que allí las cosas son distintas, puede ser un triunfo de Cuba como instigadora del surgimiento de los grupos guerrilleros marxistas-leninistas en el continente americano o de las Farc como ejecutoras principales del proyecto, al que astutamente dedicaron sus mejores esfuerzos, recursos y hombres, luego de haberlos preparado ideológica y militarmente, unos en Rusia y otros en Cuba, el que hoy este esparcida por toda América, con importantes apoyos de Europa y Asia, la doctrina comunista inicial de las Farc y el Eln, que es la misma que tuvieron grupos guerrilleros marxistas leninistas como el Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua, el Farabundo Martí para Liberación Nacional en El Salvador, Sendero Luminoso y Tupac Amarú en Perú, Alfaro Vive Carajo en Ecuador, las Fuerzas Armadas de Liberación y el Movimiento de Izquierda Revolucionario en Venezuela, etc., que aunque fracasaron en la mayoría de los países, aún existen en Colombia.

Ahí puede explicarse el surgimiento reciente de movimientos claramente afines, -aunque secretamente vinculados- a la doctrina fariana que dejando al grupo propiamente dicho la acción armada –terrorista- se concentraron en lo político con el mismo propósito inicial, tomarse el poder en Colombia, implantar el comunismo marxista leninista y expandirlo en todo el continente hasta lograr el supuesto sueño de Bolívar. Entre lo primero estuvo la creación de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar en 1.987, que fue el nombre dado a la unificación de todos los grupos guerrilleros existentes en Colombia como las Farc, el Eln y el Epl, etc., que fracasó por diferencias ideológicas y celos de poder en cada grupo.

Posteriormente, ante la caída del muro de Berlín, en 1.989, y la desintegración de la Unión Soviética que era el fin del comunismo mundial, Fidel Castro se siente frágil y desprotegido y en una acción desesperada para adquirir alguna fortaleza propia, secundado por Luiz Inacio Lula Da Silva, entonces dirigente sindical de amplia ascendencia socialista, crea en 1990 el llamado Foro de Sao Paulo como la unión de todos los partidos de izquierda y movimientos subversivos de América Latina. Al evento de constitución asistieron El Partido de los Trabajadores de Brasil, El Partido Comunista de Cuba, el Eln y las Farc de Colombia, el Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua, La Unión Revolucionaria Nacional Guatemalteca, el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional de El Salvador y el Partido de la Revolución Democrática de México y como compromiso y resultado principal, los participantes firmaron un “pacto de apoyo mutuo entre los asistentes” y se impusieron la tarea de trabajar para “que el comunismo siguiera vivo en Iberoamérica”.

En cumplimiento de su tarea, las Farc crearon en abril de 2000 el “Movimiento Bolivariano por una Nueva Colombia, MBNC, el cual, junto a sectores revolucionarios venezolanos se reunieron durante los días 10 y 11 de Agosto de 2.005 y crean la Coordinadora Continental Bolivariana como “un espacio de encuentro y de coordinación de las luchas de los pueblos (…), con estructuras orgánicas en las subregiones de México, Las Antillas, Ecuador, Perú y el Cono Sur”. Posteriormente en enero de 2.007, las Farc, como mecanismo de consolidación de sus propósitos hicieron su novena conferencia y en ella trazaron las directrices que seguiría el grupo para los siguientes años, haciendo énfasis en establecer “una mayor presencia” suya en todo el continente.

Así las cosas no es para estar tranquilos creyendo que las acciones de las Farc van separadas de los discursos agresivos de Chávez o del accionar de organizaciones como la Coordinadora Continental Bolivariana o del Foro de Sao Paulo, sino que cada uno por su lado actúa en pro del resurgimiento del comunismo en toda América y que Colombia, además de ser su principal obstáculo es tomada como el blanco para sus ataques.


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