Malvinas …. una historia de nunca acabar (I)
La mayoría de los temas polémicos, tienen la necesidad de ser analizados con distintas dosis de subjetividad, y por el contrario, si es posible, desapasionamiento, (ecuanimidad, imparcialidad, equilibrio, justicia)
El caso Malvinas, que nuevamente ocupa la atención de los argentinos, tiene connotaciones siempre sospechadas de utilización como elemento de distracción, cuando no de demagogia, recordemos el episodio de 1982, que produjo la muerte de 639 argentinos, cuando un grupo de trasnochados delincuentes, instigó y desató el conflicto bélico con los piratas británicos.
Hoy con otros matices, como el de la solución pacífica del conflicto, vuelve a estar en el tapete, el tema de la soberanía de las islas.
Es necesario destacar, que en el tema de las Islas Malvinas, la mayoría, en la que me incluyo, tocamos de oído, pues hemos leído poco y nada de la historia de este archipiélago.
Pero lo importante creo, es desmenuzar el análisis para poder abarcar, sino todos, por lo menos una gran parte de los aspectos de este, llamémoslo conflicto.
En primer término veamos los derechos de pertenencia de las islas. Es muy difícil, cuando no imposible, ubicarnos mentalmente en el siglo 16, que es cuando comienza a registrarse algo sobre Malvinas.
Lo que sigue es información relevada de Wikipedia.
Américo Vespucio ha sido señalado como el descubridor de las islas en el viaje al servicio de Portugal iniciado en Lisboa en mayo de 1501. La hipótesis se basa en una carta a Piero Soderini, fechada en Lisboa a 4 de septiembre de 1504 y denominada Lettera di Amerigo Vespucci delle isole nuovamente trovate in quatro suoi viaggi, en la que señala haber avistado tierra a los 52° S. Sin embargo en una carta anterior a su protector, Lorenzo di Pierfrancesco de Medicis, fechada en 1502 y conocida como Mundus Novus, Vespucio mencionaba que tras haber alcanzado los 50° S pero sin tener la costa a la vista, había decidido retornar a Portugal.
La abundante cartografía inmediatamente posterior a 1520 sugiere que las Malvinas fueron avistadas por miembros de la expedición de Fernando de Magallanes al servicio del rey de España.
Posteriormente fuentes peninsulares acreditan que una nave de la expedición comandada por fray Francisco de Rivera, cuya expedición había sido armada por el obispo, Gutierrez de Vargas y Carbajal, hizo toma de posesión del archipiélago para España el 4 de febrero de 1540. Afirman también que luego invernó en las islas para finalmente partir de regreso a España en diciembre.
El Reino Unido sostiene que el inglés John Davis descubrió las islas Malvinas el 14 de agosto de 1592, después de que con el barco Desire desertara de la segunda expedición corsaria de Thomas Cavendish.
Otra hipótesis británica afirma que el corsario inglés Richard Hawkins, al mando de la Dainty, descubrió las Malvinas a principios de febrero de 1594, bautizándolas como “Hawkins’ Maiden Land” (Tierra de las doncellas de Hawkins).
El primer avistaje de las Malvinas que no tiene objeciones y que fue fehacientemente acreditado en la cartografía inmediatamente posterior, fue realizado por el capitán holandés Sebald de Weer, quien avistara las islas Sebaldes (parte del archipiélago de las Malvinas), razón por la que los mapas neerlandeses mantuvieron hasta fines del siglo XIX la denominación islas Sebald o Sebaldinas para las Malvinas. La nave de De Weert, la Gelof, formaba parte de una expedición de cinco barcos que había partido de Holanda en 1598 al mando de Jakob Mahu, que al morir fue reemplazado por Simon de –cordes. Una fuerte tormenta dispersó a las naves en el estrecho de Magallanes, por lo que De Weert decidió regresar a Europa. El 24 de enero de 1600 avistó tres islas sobre latitud 50° 40′ S y a 60 leguas holandesas de la costa (equivalentes a 70 leguas españolas). De Weert no intentó desembarcar pues su nave había perdido todos sus botes en la borrasca.
De Weert llegó a Holanda el 14 de julio de 1600 y a partir de entonces las islas se encuentran en los mapas náuticos de ese país.
La expedición comandada por Jakob Le Maire confirmó la existencia de las islas el día 18 de enero de 1616 al reconocerlas como las Sebaldinas. Había partido de Amsterdam con los barcos Eendracht y Hoorn, al mando de los hermanos Willem y Jan Shouten respectivamente, con el objetivo secreto de encontrar un paso alternativo al Estrecho de Magallanes.
Otro corsario inglés, William Ambrose Cowley, quien viajaba en una expedición al Pacífico en el Bachelor’s Delight, bajo el mando de John Cook, publicó en enero de 1684 un diario de viaje, en el que señala la presencia de: (…) una isla desconocida, deshabitada, a la que di el nombre de isla Pepys, sobre la cual crecen árboles y posee ríos de agua dulce, como también tiene un gran puerto con capacidad para miles de naves.
El reporte de Cowley encendió el interés británico por esa región del mundo. En 1748 España logró frustrar una expedición británica para buscar la isla Pepys y reconocer las Malvinas.
El 27 de enero de 1690, una expedición británica comandada por el capitán John Strong en la nave Welfare (o Farewell) navegó entre las dos islas principales, bautizando el pasaje como Falkland Channel (actualmente Falkland Sound o estrecho San Carlos), en honor de Anthony Cary, quinto vizconde de Falkland, el cual, como comisionado del Almirantazgo Británico, había financiado el viaje. Muchos años después los británicos extendieron este nombre a todo el archipiélago. Strong había partido de _Inglaterra en octubre de 1689 con destino a los puertos chilenos y peruanos del Pacífico, en los cuales pretendía comerciar, pero fue expulsado de ellos.
Desembarcó el día 28 de enero a fin de aprovisionar sus bodegas con focas y pinguinos. Como no hubo toma de posesión formal, reclamación de títulos ni ocupación, Goebel afirma que este desembarco no tuvo consecuencia legal alguna. Gustafson señala que en los siguientes setenta y seis años no hubo ocupación permanente de las islas y coincide con Goebel en que la expedición de Strong no acarreó ventajas legales para Inglaterra.
De ese mismo año data el mapa holandés Orbister Rarum Nova et Accurata Tabula de Gerard y de Leonard Valk, apareciendo por primera vez el nombre Falkland.
En el período desde 1616 hasta 1764, las islas fueron reavistadas por navegantes holandeses, españoles, franceses e ingleses. A principios del siglo XVIII los franceses organizaron sucesivos viajes de exploración a las Malvinas. Mejoraron el conocimiento cartográfico del área y reconocieron su importancia como base de reaprovisionamiento para largas travesías. Como gran parte de estas expediciones partían de Saint-Maló, las islas fueron bautizadas por los marinos como Malouines. Fueron justamente los franceses los primeros en ocuparlas en forma permanente a partir de 1764. Los ocasionales desembarcos de las otras potencias se limitaron a la provisión de víveres, y fueron de duración breve.
continuará………
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Gracias por ser el marco histórico de mis versos sentidos.