Julio 4, 2009 | Por monica-correa | Claves: alcohol, cloro, desinfección, lavandina, limpieza, manos, microorganismos, suciedad | # Enlace permanente
Estimados amigos, aquí van algunos consejos para que puedan realizar una correcta limpieza y desinfección de superficies para evitar la propagación de gérmenes. Si bien, los pasos de una correcta higiene, incluyen la limpieza y la desinfección, contrariamente a lo que pueda creerse, éstos términos no tienen el mismo significado.
Veamos una serie de definiciones que disiparán las dudas:
· La limpieza es el proceso manual ó mecánico por medio del cual se elimina la suciedad visible de las superficies: tierra, polvo, agua, restos de comida, pisadas, migas, etc.
· La desinfección es el proceso que elimina o reduce el número de microorganismos presentes en una superficie, esto puede lograrse con productos químicos ó físicos y por procedimiento manual ó mecánico.
Debemos saber que, los microorganismos son seres vivos que requieren del ambiente las condiciones que les sean ideales para su supervivencia y multiplicación, si no pueden obtenerlas y el medio se vuelve hostil no podrán sobrevivir y morirán.
La suciedad y los desinfectantes
La presencia de suciedad ó de restos de productos utilizados en la limpieza afectan negativamente la eficacia de los desinfectantes y pueden llegar a inactivarlos, como ocurre en el caso de las lavandinas (hipocloritos), lo mismo sucede cuando se aplica el desinfectante sin haber retirado adecuadamente, mediante enjuague, los productos que se hayan utilizado para el lavado .
¿Existen diferentes clases de desinfectantes?
Los desinfectantes ó germicidas son sustancias capaces de matar a los microorganismos infecciosos. Por su poder de acción deben ser usados con precaución, siguiendo las instrucciones y respetando los porcentajes de disolución para evitar que resulten tóxicos para las personas y poco efectivos para los gérmenes.
En líneas generales se los clasifica en:
· Antisépticos (alcohol etílico)
· Desinfectantes y/o esterilizantes (cloro, hipocloritos)
Los antisépticos
Entre los de uso más común encontramos: el alcohol. Los alcoholes ejercen su acción lesionando la membrana de los microorganismos y desnaturalizandolos.
El alcohol etílico (de uso medicinal) es sumamente útil para eliminar los gérmenes que puedan estar presentes en superficies de cocinas, baños, comercios, picaportes, teléfonos, para desinfectar envases antes de su apertura y así evitar la contaminación del contenido, por ejemplo yogures, latas de conserva etc. y por supuesto para desinfectar las manos. Resulta efectivo siempre que se lo utilice diluido con agua al 70% , utilizado sin diluir es poco efectivo.
¿Cómo preparar la dilución de alcohol al 70%?
Muy fácil. Primeramente debemos conseguir un rociador (a gatillo) y medir su capacidad, por ejemplo, si el envase es para un litro (1 lt.) vamos a medir con un jarrito medidor 700 ml (ó cm3) de alcohol y lo volcamos dentro del rociador, hacemos una marca con un fibrón indeleble a la altura que alcanzó el nivel del alcohol. Luego medimos con el jarrito medidor 300 ml de agua destilada y lo volcamos dentro del rociador. Ya está listo para usar.
Esta preparación sirve para usar en reemplazo del alcohol en gel, que es difícil de conseguir por estos días.
(La marca de fibrón sirve para evitar tener que medir el alcohol cada vez que preparamos el desinfectante y el agua es de preferencia destilada para que la mezcla dure más tiempo)
Desinfectantes y/o esterilizantes
El cloro fue uno de los primeros antisépticos aplicados en el año 1835, era utilizado por médicos y parteras para impedir la transmisión de las infecciones post parto que durante muchos siglos fue la principal causa de mortalidad de mujeres y niños. Es efectivo frente a bacterias, virus, esporas y el bacilo de la tuberculosis.
Lavandinas ó Hipocloritos
Son productos de uso generalizado en industrias alimentarias y lácteas, en restaurantes, hoteles, geriátricos, guarderías, hospitales, etc. para desinfectar el equipamiento, maquinaria y locales que han de estar en contacto con personas y alimentos.
El uso de la lavandina en su correcta concentración, asegura una desinfección eficaz. Su efecto desinfectante se debe a la liberación de cloro libre que al reaccionar con el agua produce ácido hipocloroso.
Atención, la lavandina SIEMPRE se usa diluida con agua, nunca pura debido a que cuando reacciona con el agua logra su máxima efectividad.
Debemos elegir una lavandina de buena calidad, no nos guiemos por las marcas, sino por las características que debe reunir, veamos:
El envase debe indicar:
La concentración de cloro: 50 a 60 grs. de cloro activo por litro de producto
Fecha de envasado o vencimiento, puesto que el tiempo de vida útil de una lavandina es de 90 días aproximadamente.
Recuerde:
- No comprar lavandina suelta.
- La tapa del envase debe estar precintada para garantizarnos su pureza.
- Nunca mezclarla con detergentes porque se desprenden gases de cloro que son muy irritantes y tóxicos para las mucosas.
- No hay que almacenar la solución preparada, se prepararán las soluciones para cada uso.
- Resguardarla de fuentes de calor o luz intensa.
- La dilución recomendada para la desinfección de superficies varía entre 10 y 70 ml (1 cda sopera a 1 pocillo de café ó ¼ de taza) por litro de agua potable.
Lic. Mónica Correa
MP 772
Julio 3, 2009 | Por monica-correa | Claves: alimentación, tercera edad | # Enlace permanente
“Benditos los que son capaces de comprender que me tiembla el pulso y que mis pasos son lentos y vacilantes.”
El paso del tiempo es un factor que suele condicionar la alimentación del adulto mayor, esto no suele estar relacionado con los gustos, costumbres ó los hábitos alimentarios, sino que, por el contrario, ocurre que con el correr de los años se van sucediendo una serie de cambios fisiológicos que afectan el normal funcionamiento de los procesos de alimentación, metabolismo y excreción, entre ellos, podemos citar :
· Disminución de la secreción ácida gástrica.
· Disminución del peristaltismo intestinal con estreñimiento.
· Falta de piezas dentarias ó prótesis inadecuadas que impiden la masticación.
· Disminución de la producción de saliva que dificulta la disgregación del alimento.
· Dificultad para tragar (disfagia).
· Disminución de la visión, que no permite discriminar con claridad algunos alimentos.
· Intolerancia a los Carbohidratos.
· Alteración del metabolismo lipídico, con aumento del colesterol y triglicéridos.
· Aumento de la grasa visceral.
· Disminución de la grasa subcutánea.
· Distribución central, a nivel de la cintura de la grasa corporal.
La disminución de la actividad física suele ser causada por postración, amputaciones, sedentarismo ó soledad. Como consecuencia de todos éstos factores, es frecuente que los adultos presenten síndrome metabólico, diabetes, sobrepeso, dislipemias e hipertensión.
Es así que el plan de alimentación de un adulto mayor deberá contemplar:
· La selección de carbohidratos con predominio de complejos como: granos integrales, vegetales, frutas frescas y secas.
· Las proteínas serán aportadas por carnes rojas, blancas, quesos y lácteos descremados.
· Las grasas que se preferirán son las de origen vegetal y se evitarán las grasas TRANS que están presentes en productos de pastelería, panadería, margarinas.
· No hay que olvidar el agua y fomentar el consumo de 2 litros diarios, porque los mayores tienen disminuido el reflejo de la sed y no suelen consumirla, provocando deshidratación, sobre todo en meses de calor
Hay que recordar que cada plan de alimentación debe ser adaptado y personalizado, contemplando los gustos, hábitos, horarios, nivel de dependencia y sobre todo el “bolsillo” de los mayores.
Tengamos presente que los hábitos que los acompañaron durante tantos años no son fáciles de cambiar, por ese motivo, incorporar nuevos modelos les resulta muy difícil, pero aún así, un adulto en buenas condiciones psicofísicas está en condiciones de participar activamente de su alimentación.
Mónica Correa
Lic. en Nutrición
Miembro titular de la Soc. Arg. de Nutrición
Capacitador para dictado cursos Manipulación de alimentos– Res.837/01
Miembro Com. directiva LALCEC
| Por monica-correa | Claves: ancianos, postración, talla | # Enlace permanente
Publicado en: Revista ACTUALIZACION EN NUTRICION VOL 7 – Nº 4 – DICIEMBRE 2006
Nutricion Clinica – Articulo original – Sociedad Argentina de Nutrición
M
ONICA P. CORREA
ABSTRACT
Introducción: En el estudio NHANES III de EE.UU Chumlea y cols. formularon 3 ecuaciones para calcular la talla en mayores de 60 años, a partir de la distancia talón-rodilla (DTR), para 3 grupos étnicos: Blancos no hispanos (BNI), negros no hispanos (NNI) y mejicanos (MEX).
Objetivos: Aplicar estas ecuaciones para estimar la talla y comparar los resultados con la talla real medida, para determinar cuál es aplicable a una población de ancianos institucionalizados.
Material y métodos: Se midió la DTR en pierna derecha y la talla real a 40 residentes Geriátricos del Pdo Costa . La talla medida fue comparada con los resultados de cada ecuación. Estadístico t student.
Resultados: Se evaluaron 40 residentes, 31 mujeres (M), 9 hombres (H), edades M=(X±DS) 80,6±6,2 años, H=82,6±5,7 años. Talla (X±DS) M=147,3±5,5 cm., H=162,2±4,0 cm., DTR: (X±DS) M=46,7±2,2 cm. y H=50,8±2,1 cm. Sin significación de edad por sexo. Con significación en la diferencia de medias de talla siendo los hombres más altos (±14,9 cm., p<0,00001) y con una media de la DTR también mayor (±4,1 cm., p<0,0001). Al estimar talla con ecuación para BNI y compararla con la talla real, se obtuvieron las diferencias significativas (p< 0,00001) y lo mismo ocurrió con la ecuación para NNI, en cambio no hubo significación en la ecuación MEX.
Conclusión: Las ecuaciones para estimar la talla, son aplicables en ancianos que no pueden estar de pie, siempre teniendo en cuenta el grupo étnico de referencia. Las ecuaciones para BNI y NNI sobreestiman la talla real, en cambio la ecuación MEX resulta la mejor aplicable a nuestra población.
| Por monica-correa | Claves: calcio, lacteos, monica correa, nutrición, osteoporosis, requerimientos calcio | # Enlace permanente
El Calcio es el mineral más abundante en nuestro cuerpo, ubicado principalmente en los dientes y huesos. En una persona sana y durante su juventud, existe un equilibrio entre la formación y la resorción del hueso, por lo cual la estructura del mismo se mantiene en equilibrio.
Es aproximadamente a los 30 años de vida, cuando se logra la cantidad máxima de hueso que esta relacionada con varios factores entre los cuales se encuentran: la ingesta dietética de calcio, la actividad física, la exposición al sol, el tabaquismo, el consumo prolongado de corticoides y las fluctuaciones hormonales, entre otras variables.
Cerca de los 45 años, la cantidad de hueso empieza a disminuir gradualmente tanto en las mujeres como en los hombres, con una pérdida que continua durante toda la vida adulta, esta pérdida progresiva de hueso provoca fracturas y dolores con disminución de la movilidad e incapacidad, por eso, nunca será demasiado tarde para prevenir o disminuir el inicio o la gravedad de la enfermedad.
El Calcio en los alimentos
Los alimentos que son fuente importante de calcio son los lácteos: leche, yogur, ricotta y los quesos dependiendo éstos últimos del proceso de elaboración. La manteca y la crema de leche no aportan cantidades significativas. Veamos la siguiente tabla:
| Alimento
| Calcio (mg%)
|
| Leche entera fluida
| 105
|
| Leche descremada fluida
| 117
|
| Leche chocolatada
| 80
|
| Yogur entero o descremado
| 135
|
| Quesos untables
| 150
|
| Ricotta entera o descremada
| 400
|
| Quesos blandos
| 500
|
Los valores de Calcio que figuran en la segunda columna corresponden a 100 grs ó ml de alimento.
Cada período de la vida requiere de una determinada cantidad de mg de Calcio diaria, desde la adolescencia y durante la vida adulta joven se requieren 1000 mg/día de este mineral, es a partir de la tercera edad cuando aumenta a 1200 mg/día. La infancia tiene sus propios requerimientos específicos para cada edad, como el embarazo y el amamantamiento.
¿Cómo cubrir los requerimientos diarios de Calcio?
Si bien cada persona puede organizar su consumo de acuerdo con la tabla anterior, aquí van algunos consejos para lograr fortalecer nuestros huesos:
| 1000 mg de Calcio
|
| Opción1
| Opción2
| Opción 3
|
| 2 yogures de 200 grs
1 porción queso postre (60 grs)
2 cucharadas colmadas ricotta
| 2 vasos de leche
4 fetas de queso de máquina
2 postrecitos de leche
| 1 yogur de 200 grs
1 vaso de leche
1 porción queso postre (60 grs)
1 cucharada grande ricotta
|
Recuerde que la persistencia de bajas ingestas de Calcio provoca paulatina desmineralización esquelética y mayor riesgo de fracturas.
El consejo de la nutricionista
Fomentar el consumo de lácteos en los niños , los padres deben buscar alternativas al “no me gusta la leche” de los chicos, como son los quesos, postrecitos de leche, arroz con leche, etc., recordemos que los papás somos los responsables de la formación no solo intelectual sino también física de nuestros hijos.
Las mujeres a partir de los 40 años deben realizarse una densitometría de control y consultar con su médico si es necesario algún tratamiento.
El cigarrillo y el alcohol son perjudiciales para nuestros huesos porque aumentan la pérdida de calcio.
Tanto mujeres como hombres deben consumir diariamente alimentos con calcio, recordar que nuestro cuerpo lo requiere todos los días.
Consulte los rótulos de los productos en las góndolas, muchos alimentos vienen fortificados con calcio.
El sol y la actividad física también son buenos aliados de nuestros huesos, no se olvide de ellos.
Lic. Mónica Correa – MP 772
| Por monica-correa | Claves: desinfección | # Enlace permanente
Estimados amigos, aquí van algunos consejos para que puedan realizar una correcta limpieza y desinfección de superficies para evitar la propagación de gérmenes.
Los pasos de una correcta higiene, incluyen la limpieza y la desinfección, contrariamente a lo que pueda creerse, éstos términos no tienen el mismo significado.
Veamos una serie de definiciones que disiparán las dudas:
· La limpieza es el proceso manual ó mecánico por medio del cual se elimina la suciedad visible de las superficies : tierra, polvo, agua, restos de comida, pisadas, migas, etc.
· La desinfección es el proceso que elimina o reduce el número de microorganismos presentes en una superficie, esto puede lograrse con productos químicos ó físicos y por procedimiento manual ó mecánico.
Debemos saber que, los microorganismos son seres vivos que requieren del ambiente las condiciones que les sean ideales para su supervivencia y multiplicación, si no pueden obtenerlas y el medio se vuelve hostil no podrán sobrevivir y morirán.
La suciedad y los desinfectantes
La presencia de suciedad ó de restos de productos utilizados en la limpieza afectan negativamente la eficacia de los desinfectantes y pueden llegar a inactivarlos, como ocurre en el caso de las lavandinas (hipocloritos), lo mismo sucede cuando se aplica el desinfectante sin haber retirado adecuadamente, mediante enjuague, los productos que se hayan utilizado para el lavado .
¿Existen diferentes clases de desinfectantes?
Los desinfectantes ó germicidas son sustancias capaces de matar a los microorganismos infecciosos. Por su poder de acción deben ser usados con precaución, siguiendo las instrucciones y respetando los porcentajes de disolución para evitar que resulten tóxicos para las personas y poco efectivos para los gérmenes.
En líneas generales se los clasifica en:
· Antisépticos (alcohol etílico)
· Desinfectantes y/o esterilizantes (cloro, hipocloritos)
Los antisépticos
Entre los de uso más común encontramos : el alcohol. Los alcoholes ejercen su acción lesionando la membrana de los microorganismos y desnaturalizandolos.
El alcohol etílico (de uso medicinal) es sumamente útil para eliminar los gérmenes que puedan estar presentes en superficies de cocinas, baños, comercios, picaportes, teléfonos, para desinfectar envases antes de su apertura y así evitar la contaminación del contenido, por ejemplo yogures, latas de conserva etc. y por supuesto para desinfectar las manos. Resulta efectivo siempre que se lo utilice diluido con agua al 70% , utilizado sin diluir es poco efectivo.
¿Cómo preparar la dilución de alcohol al 70%?
Muy fácil. Primeramente debemos conseguir un rociador (a gatillo) y medir su capacidad, por ejemplo, si el envase es para un litro (1 lt.) vamos a medir con un jarrito medidor 700 ml (ó cm3) de alcohol y lo volcamos dentro del rociador, hacemos una marca con un fibrón indeleble a la altura que alcanzó el nivel del alcohol. Luego medimos con el jarrito medidor 300 ml de agua destilada y lo volcamos dentro del rociador. Ya está listo para usar.
Esta preparación sirve para usar en reemplazo del alcohol en gel, que es difícil de conseguir por estos días.
(La marca de fibrón sirve para evitar tener que medir el alcohol cada vez que preparamos el desinfectante y el agua es de preferencia destilada para que la mezcla dure más tiempo)
Desinfectantes y/o esterilizantes
El cloro fue uno de los primeros antisépticos aplicados en el año 1835, era utilizado por médicos y parteras para impedir la transmisión de las infecciones post parto que durante muchos siglos fue la principal causa de mortalidad de mujeres y niños. Es efectivo frente a bacterias, virus, esporas y el bacilo de la tuberculosis.
Lavandinas ó Hipocloritos
Son productos de uso generalizado en industrias alimentarias y lácteas, en restaurantes, hoteles, geriátricos, guarderías, hospitales, etc. para desinfectar el equipamiento, maquinaria y locales que han de estar en contacto con personas y alimentos.
El uso de la lavandina en su correcta concentración, asegura una desinfección eficaz. Su efecto desinfectante se debe a la liberación de cloro libre que al reaccionar con el agua produce ácido hipocloroso.
Atención, la lavandina SIEMPRE se usa diluida con agua, nunca pura debido a que cuando reacciona con el agua logra su máxima efectividad.
Debemos elegir una lavandina de buena calidad, no nos guiemos por las marcas, sino por las características que debe reunir, veamos:
El envase debe indicar:
La concentración de cloro: 50 a 60 grs. de cloro activo por litro de producto
Fecha de envasado o vencimiento, puesto que el tiempo de vida útil de una lavandina es de 90 días aproximadamente.
Recuerde:
No comprar lavandina suelta.
La tapa del envase debe estar precintada para garantizarnos su pureza.
Nunca mezclarla con detergentes porque se desprenden gases de cloro que son muy irritantes y tóxicos para las mucosas.
No hay que almacenar la solución preparada, se prepararán las soluciones para cada uso.
Resguardarla de fuentes de calor o luz intensa.
La dilución recomendada para la desinfección de superficies varía entre 10 y 70 ml (1 cda sopera a 1 pocillo de café ó ¼ de taza) por litro de agua potable.
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