EL REGISTRO ALIMENTARIO ¿Para qué sirve?

Si te pidiera que adivines el número de calorías que comiste en un día, probablemente subestimes en alrededor de 500 calorías tu consumo. Mantener un registro de lo que comes, anotando dónde lo comiste, y cómo te sentías (si estaba estresado/a o aburrido, por ejemplo) es el primer paso para automonitorearse (ser consciente) y cambiar sus hábitos.
Anotar lo que comes te ayudará a pensar acerca de tus hábitos alimenticios y averiguar en qué situaciones o emociones podría conducir a comer en exceso.
Los nutricionistas sabemos que las personas que completan sus registros de alimentos se muestras más adherentes  mejorar su alimentación, muchas veces comen menos calorías y controlan mejor su peso.
También es importante “dar una puntuación” al hambre, para ver si estas comiendo por otros motivos, como el aburrimiento, la ansiedad, en enojo, por situaciones de estrés o tristeza, etc.
La escala llamada “Hambrometro” va de 1 a 4. Tratá de comer con las señales iniciales del hambre (nivel 1 o 2) y solo hasta estar satisfecho (nivel 1 o 2).

Lic. Mariana Patrón