Diferenciar los “tipos de hambre”
Si la alimentación de las personas estuviera determinada solo por factores biológicos, la única razón para comer sería sentir hambre real, pero esto no es siempre así. Alimentos y emociones suelen unirse en las personas que tienden al aumento de peso. Justamente, presentan dificultad para diferenciar los “tipos de hambre”, por ello comen frente a cualquiera de las causas.
El estrés crónico es un factor fuertemente asociado al incremento de peso ya que aumenta el “hambre emocional”, por lo tanto se vio en estudios que aumenta la preferencia por los alimentos con mayor contenido en azúcar y grasas (Torres S., Nowson C., 2007).
El “hambre real” es la necesidad fisiológica de nutrientes y energía, este se expresa e las personas con incomodidad abdominal, mareos, dolor de cabeza, irritabilidad, etc.
El “hambre real” nace de una necesidad y se expresa sobretodo a nivel estomacal, en cambio el “hambre emocional” nace del deseo, de un pensamiento, y por lo tanto del cerebro. Sensaciones negativas como el aburrimiento, la ansiedad, la ira pueden llevarnos a la heladera sin que ni siquiera nos demos cuenta. Es por eso más que importante procurar estar consciente de nuestras elecciones.
Cuando uno mismo no puede mejorar estas ganas de comer por sentimientos o emociones, un buen consejo es recurrir a un especialista ( terapeuta o psicólogo).
Lic. Mariana Patrón Farias
www.nutricoach.com.ar


Mariana muy buen artículo. Te felicito! El hambre emocional es un problema que vivimos a diario en el consultorio con nuestros pacientes que la mayoría de las veces no lo pueden manejar… Mis saludos y admiración por tu trabajo!