Consejos útiles para preservar tu Notebook
Si bien las Notebooks paulatinamente están tendiendo a reemplazar a las computadoras de escritorios, bien vale tomar en cuenta algunos consejos como para que las mismas tengan una vida útil más duradera.
Partamos pues del tema que expusimos en primer término, la tendencia a reemplazar la PC de escritorio por la Notebook.
A diferencia de la PC de escritorio, la Notebook ha sido concebida para poder trabajar y trasladar en ella la información que necesitamos fuera de nuestros ámbitos laborales o de residencia. O sea, no debemos olvidarnos nunca que se trata de una computadora portátil y que, por ende, preservar la autonomía de la batería cuando nos encontremos de viaje o trabajando afuera, resulta primordial. Las Notebooks con pantallas de 14” y más traen por lo general baterías de 6 celdas lo cual debería darle una autonomía de 3 a 4 hs. al aparato. Mientras que algunas Netbooks vienen con baterías de 3 celdas cuya autonomía es, obviamente, inferior. Aclaramos, igualmente, que hay también Netbooks con baterías de 6 celdas que, dicho sea de paso, son las más recomendables. Pero… volviendo a la autonomía, seguramente muchas personas habrán notado que de las iniciales 3 ó 4 horas durante las cuales podían utilizar sus Notebooks sin recargarla, repentinamente debieron comenzar a cargarla cada 2 horas o cada hora y media, ¿verdad? Pues bien, esto se debe a que nos olvidamos de que se trata de un aparato portátil y la utilizamos, al igual que una PC de escritorio, conectada constantemente a corriente eléctrica, lo cual no es malo de por sí, lo que sí resulta perjudicial es mantener la batería en la Notebook mientras la tenemos conectada a electricidad.
Va aquí entonces el primer consejo: Al utilizar la Notebook o Netbook conectada a energía eléctrica, siempre debemos quitarle la batería. Esta última sólo debemos colocarla cuando sabemos que deberemos utilizarla en un sitio en el cual no tendremos donde enchufarla. Al igual que en lo celulares, las pilas recargables o las baterías de las cámaras digitales, la carga debe efectuarse solamente cuando la misma se encuentra prácticamente agotada. Una carga constante, como la que se efectúa en la Notebook -con la batería puesta- estando conectada a corriente eléctrica, acorta en muy poco tiempo la autonomía de la batería hasta reducir al mínimo su vida útil.
Lo paradójico de las Notebooks que utilizamos cual si fuesen computadoras de escritorio, es que las tornamos en portátiles a la hora de llevarlas a la cama. Ahí, ante la necesidad y las ganas -luego de un largo y agotador día- de tirarnos cómodos y seguir trabajando o disfrutando de algún juego, la acomodamos como mejor nos viene, en la cama, sobre un acolchado, frazada, etc’. Y he aquí cuando provocamos, sin saberlo, otro problema: Las partes de una computadora de escritorio se encuentran ensambladas en un gabinete que, dependiendo también de nuestra meticulosidad y de un buen asesoramiento, garantizan una buena ventilación y refrigeración de las mismas, garantizando así, un mayor tiempo de vida útil de nuestra PC. En cambio las partes de una Notebook se encuentran ensambladas en un espacio muy acotado y ¿por dónde se ventilan? Precisamente por la base que es la que estamos apoyando, cómodamente, sobre nuestros mullidos acolchados.
Y… se viene el segundo consejo: Si vamos a llevarla a la cama, siempre debemos hacerlo sobre una superficie limpia y plana, una mesita de noche, una bandeja, pero nunca, nunca, sobre un cubre cama, una frazada, etc’. De este modo evitaremos dos inconvenientes: El excesivo recalentamiento del aparato por falta de una adecuada ventilación y la consecuente posibilidad que se nos queme alguna de sus partes. Con ello también evitaremos que ingresen en el aparato cabellos, pelusas y pequeñeces de esa índole que una vez acumuladas en el interior, en cierto lapso de tiempo, pueden hasta llevar a que se nos queme el microprocesador o alguna otra parte.
Y terminando, un tercer consejo es hacerles una limpieza interna periódica, obviamente, a manos de técnicos serios y especializados. Lo ideal sería hacer una cada seis, siete meses, para evitar así que el polvillo, las pelusas y los cabellos que se van introduciendo sin que lo notemos, acorten la vida útil de la misma.
No obstante estos recaudos, sumados a cuidados tales como evitar los golpes, apoyarles cosas encima y el famoso derrame del cafecito, mate o agua, siempre ocurren imponderables, pero… por lo pronto, con los tres consejos esbozados anteriormente, evitaremos –al menos por mayor tiempo- tener que estar cambiando piezas que, por cierto, no son precisamente económicas y ni que hablar del aparato en sí.
Esperamos haber sido de utilidad.
Hasta la próxima.
