Veinticuatro era de marzo…
Veinticuatro era de marzo
Y el año, setenta y seis,
cuando la celeste y blanco
de rojo sangre se cubrió.
El aire estaba congelado
cuando en la radio tronó
enlutante el Comunicado.
Maloliente, ensangrentado
oliendo a carne chamuscada,
el Odio entronaba su mandato
Bajo la noche sus colores
los lápices han guardado,
y su canto libertario
los pájaros han callado.
Subvesivo es el pensar,
y agitador el pelo largo.
Un silencio de calabozo,
en sótanos picaneado,
los argentinos no oyen
¡Oh, corazón torturado!
Las flores su perfume
bajo lodo han escondido,
pero del fondo de la tierra
paren las Madres un grito,
clamor que ruge en el mundo
¿Dónde han escondido los hijos?
¡Despierta ya Argentina
¿No oyes el agónico latido
del martirio bajo tu bandera
en cántico futbolista convertido?
Bajo tu luna argentina
botas sucias de sangre
propagan su hedentina,
mientras esparce su hambre
la ideología esculpida
en ropajes de generales.
La patria les era exclusiva,
Dios por decreto expropiado
La historia, ¡pobre hoja sucia
escrita por mercenarios!.
Veinticuatro es de marzo
y dos mil ocho es el año,
despacito la herida
en corazones viene cerrando.
Flamea aún en el aire
su negro crespón el odio,
su mal aliento, negro retazo,
la muerte sigue añorando.
¡Pero en tu corazón, Argentina
más lugar tiene la Vida,
tu vicio irredento de libertad,
Patria mía de Amor y Paz!
MARTA JUAREZ
Tartagal, 15 de marzo de 2008
