4 Diciembre 2010 | Por malhumor | Claves: agravio, federico, k, luppi, mirtha | # Enlace permanente
Mas alla de la nota que hoy todos le hacen a Luppi, este ahora oficialista actor, debenido a menos, sigue la “politica k” de agraviar para tener prensa.
Hay que reconocerle que es un buen actor, pero que parece que la crisis en España, los malos negocios y la falta de trabajo bueno, lo llevó a tener que volver a la Argentina que un día abandonó… y por el pancho y la coca.
También creo interesante recordarle a este… ¿ sr.? que él durante la dictadura trabajó bien, sin problemas, se ve que no le interesaba los muertos y desaparecidos… o ya se olvidó de su participación en “Plata Dulce” allá por 1982.
O mejor aun veamos todas las peliculas rodadas durante la dictadura en las que trabajó este otrora defensor de los derechos humanos 30 años después:
Luppi, sos otro de los grandes personajes que calleron podridos del árbol del pueblo. No supiste entender que este populismo k es otra moda en nuestro país. Como toda moda va a pasar y vos ya caiste.
Lloré de emoción con “Un lugar en el mundo”, espectacular película. Pero hoy estoy triste porque veo lo hueco que la vejez te ha dejado.
Federico Luppi volvió a insultar a Mirtha Legrand
Durante una entrevista para el diario “La Arena”, el actor Federico Luppi volvió a disparar contra Mirtha Legrand.
“Legrand es impune, descerebrada e irresponsable, porque dice cosas que no se le pueden permitir a nadie”, lanzó.
“Me llama la atención esta gente que ha ganado millones en la Argentina y de repente, cuando hay un asalto en las puertas de las casas o matan a policías en las calles, salen pidiendo rápidamente la pena de muerte y atrás de eso arremeten con los derechos humanos”, señaló.
“Esto no es un contradiscurso, sino que quieren que estos derechos sean para gente como ellos. Para los demás, el garrote, la tortura y la muerte, y esto es una categoría castrense: que mueran los negros de mierda y que nosotros tengamos los barrios privados amparados“, opinó.
Luppi justificó su defensa del gobierno kircherista: “Me pareció muy importante su gesto de bajar los cuadros de los militares. Además peleó por recuperar cosas importantes como la bandera de Aerolíneas, la asignación universal por hijo, la discusión por la Ley de Medios, el tema de los aumentos permanentes a los jubilados y el de encarar seriamente la reforma judicial, como reordenar el Consejo de la Magistratura”.
“Asimismo me pareció importante la quita de la deuda y el parate al pago al Fondo Monetario Internacional. Este hombre me pareció que era un viento fresco y me empecé entusiasmar. Me dije ‘ésta es la Argentina que podemos hacer’“, reconoció
14 Octubre 2010 | Por malhumor | # Enlace permanente
Cristina vetó la ley del 82% móvil
Sería una perdida de tiempo total trascribir el BLA BLA BLA de la presidente que no sabe como salir del paso.
El costo político que siempre esquivaron pagar… los chocó de frente.
Las mentiras tienen patas cortas, hicieron de su “gobierno” una gran mentira, a tal punto de hacer creer que estamos muy bien, con superavit y un crecimiento medido por un indek cuestionado.
Se gasta fortunas en futbol, aerolineas, reasignación de fondos dudosos, obras publicas interminables y multimillonarias. Pero los pobres viejos tienen que esperar.
Al final Cavallo que era un hijo de puta no estaba tan errado. El decia que el 82% no se podia pagar. Estaba en un gobierno neoliberal, manejado por las corporaciones, el imperialismo, el FMI y el BM.
Este gobierno, popular, inclusivo, que tiene el discurso de la redistribución de la riqueza como bandera y que principalmente rompió con todo los que nos manejaron en la decada del 90, tampoco puede o NO QUIERE pagarlo.
Muchachos, se les cayó la careta. Son mentirosos, con un gran presupuesto en propaganda.
Hoy los viejos vuelven a pensar en todo lo que trabajaron en su vida, tienen esos $1049.- que no les alcanza y que este gobierno popular , peronista y falaz tambien les vendió pescado podrido.
26 Septiembre 2010 | Por malhumor | Claves: corrupcion, kirchner, mentira k, papaleo, papel prensa, timerman | # Enlace permanente
Timerman, si mentis te crece la nariz
En 1976, mientras se apuraba el traspaso de acciones en Papel Prensa, el dueño del diario La Opinión licuó las acciones de la familia Graiver. El actual canciller calla esa parte.
Si alguien pretendiera recortar el pasado para echarle más leña al fuego del presente y afirmar que en los 70 ni siquiera los santos fueron tan inmaculados, podría dar por confirmado en base a documentos irreprochables que el mítico periodista Jacobo Timerman y su hijo Héctor cometieron con Lidia Papaleo, en el diario La Opinión, tropelías análogas a las que, según el actual canciller y todo el Gobierno K, le dispensaron a la viuda de David Graiver los principales directivos de Clarín y La Nación en Papel Prensa.
Es que, allá por noviembre de 1976, durante los mismos días en que Papaleo apuraba la transferencia de las acciones de su marido en la papelera de las actuales discordias, los Timerman licuaron del 45 por ciento al 3,5 por ciento, sin el conocimiento y mucho menos el consentimiento de la heredera de Graiver, los títulos que la hacían acreedora de la mitad accionaria de aquel matutino que hizo historia.
Por aquellas horas, y aún en libertad, Papaleo de Graiver soportaba múltiples presiones. Los militares en el poder buscaban desarmar el grupo económico enhebrado por su marido y que incluía el manejo de las finanzas de Montoneros, quienes a su vez pretendían recuperar a toda costa (ofreciéndole pastillas de cianuro, por ejemplo) 17 millones de dólares provenientes del secuestro de los hermanos Born. El ex ministro de Economía José Ber Gelbard le exigía otros 7 millones por la mitad de negocios desarrollados en común. Los accionistas de los tres diarios más grandes del país daban por hecho (al igual que los jerarcas militares a cargo del Estado) que les había llegado el momento de encabezar la fabricación de papel para periódicos. Y Timerman pretendía salvar a La Opinión de peligrosos y eventuales futuros socios, en caso de que Papaleo decidiera pagar a Montoneros o a otros indeseables acreedores con porcentajes del diario.
Hoy, Papaleo de Graiver (en tándem con la Casa Rosada), acusa al CEO del Grupo Clarín, Héctor Magnetto, de haberla amenazado por aquellos días de 1976 en unas oficinas de La Nación con que, si no vendía su porcentaje en Papel Prensa, su vida y la de su hija María Sol corrían peligro.
En fechas coincidentes hasta lo asombroso, durante una reunión en la confitería del Hotel Alvear, Lidia Papaleo juró hace 34 años haber escuchado a Jacobo Timerman decirle que podían matarla por poseer acciones de La Opinión.
De aquellos documentos surge también que los Timerman apoyaron al general Jorge Rafael Videla para que el “sector duro” de las Fuerzas Armadas no tomara las riendas. Y que a partir de 1973, la conducción del diario había empezado a desprenderse de los periodistas que militaban o simpatizaban con Montoneros.
¿Alcanzarían estas revelaciones para acusar a los Timerman de haber sido “partícipes necesarios” en crímenes de lesa humanidad?
Tal vez sí, si alguien decidiera despegar la foto de la película completa. O a los hombres de sus circunstancias. Los actuales paladines de la moral absoluta, la verdad revelada y el pasado perfecto deberían ver menos pajas en los ojos ajenos, como mínimo en homenaje a sus propias (e incómodas) lagañas.
El traspaso. Este informe se basa en tres documentos:
◆ Las declaraciones indagatorias de Jacobo Timerman e Lidia Elba Papaleo y los careos entre ambos registrados en el voluminoso expediente del llamado Caso Graiver.
◆ Tres cables desclasificados de la Embajada de Estados Unidos revelados por el website Tribuna de Periodistas y chequeados por PERFIL.
◆ Y el libro Historia confidencial: La Opinión y otros olvidos, de Abrasha Rotenberg, quien fuera mano derecha de Timerman y amigo de David “Dudi” Graiver (ver recuadro en esta página).
Tanto en uno como en los otros se coincide en que, entre septiembre y octubre de 1976, Jacobo Timerman decidió licuar el capital de los herederos del recién fallecido financista del matutino sin consultarlos ni darles aviso.
“Los Graiver están pasando un momento difícil. Disponen de un gran patrimonio, pero también tienen muchísimos acreedores. ¿Qué vamos a hacer si alguno los embarga y se queda con las acciones o las entregan para cancelar deudas? Tenemos que dejarlos en ínfima minoría, en un dos o un tres por ciento… Nuestro único patrimonio es esta empresa, nada más. La disyuntiva es clara: nos salvamos ahora o nos hundimos en el futuro con los Graiver”, asegura Rotenberg en su libro que le propuso Jacobo, tras hacerlo volver con urgencia de Madrid.
El llamado formal a la asamblea de accionistas se hizo en los primeros días de noviembre con una solicitada perdida en las páginas finales del diario El Cronista Comercial. Nadie llamó a la viuda ni al hermano de Graiver, que no asistieron. Fue un trámite de incremento de capitales coordinado por el síndico Roberto Carlos Ocaña, un licenciado en Ciencias Económicas recién recibido que conseguiría su matrícula profesional recién cinco meses después.
Las sociedades controlantes de la opinión eran dos: Gustavo SA (talleres gráficos) y Olta SA (editora).
El reparto de acciones pasó a ser el siguiente: Timerman, su esposa Raisha y su hijo Héctor (nombrado vicepresidente de ambas firmas) pasaron del 45% al 65% y 68%, respectivamente. Rotenberg, del 10% global al 30%. Y los Graiver, del 45% al 2% y al 5%.
Tinieblas. Lidia Papaleo de Graiver y Jacobo Timerman tuvieron ocasión de debatir estos asuntos en las peores circunstancias que se puedan imaginar. Ella fue detenida por un grupo de tareas el 14 de marzo de 1977. El fundador de Primera Plana, Confirmado y La Opinión, un mes después. Ambos recibieron salvajes torturas. Los carearon dos veces: el 21 y el 26 de abril. El paquete accionario del matutino era la obsesión del coronel Oscar Gallino, interrogador designado por el chacal Guillermo “Pajarito” Suárez Mason.
—¿Qué sucedió para que variaran las composiciones accionarias de Gustavo SA y Olta SA? –le preguntó Gallino a Timerman.
—Para la construcción del nuevo edificio y el pago de cuotas de la imprenta, Rotenberg y yo hicimos nuevos aportes de capital. Luego se llamó a asamblea para limpiar esto, para terminar de organizarlo. Si la familia Graiver se hubiera presentado, hubiera podido suscribir acciones también –respondió Jacobo.
—¿Conocía usted el tipo de sociedad que ligaba a su esposo con el señor Timerman? –interrogó Gallino a Lidia.
—Sabía de una sociedad en la cual mi marido tenía el 50 por ciento de las acciones. Y supe que se habían hecho importantes aportes de capital durante 1976 para la construcción de esa planta. Si iban tantas veces a las oficinas del grupo a pedir dinero, podían haber avisado aunque fuera por teléfono de la asamblea. Era elemental que ocurriera así –contestó la detenida.
—¿Considera que esa falta implica un intento de defraudación?
—Sí, señor.
—¿Nunca intentó establecer contacto con el señor Timerman para dilucidar el estado de estas acciones? –interrogó el coronel.
—Tuve una entrevista con él en el Hotel Alvear a fines de septiembre o principios de octubre. Con respecto a las acciones del diario, me aconsejó que tuviera cuidado, dado que corría peligro de muerte como ya había ocurrido con un accionista del diario La Razón, de apellido Satanowsky (N de R: Marcos, asesinado por matones de la SIDE).
—En la reunión del Alvear –interrumpió Timerman– ella me comentó lo abrumada y asediada que estaba. Yo le sugerí que se rodeara de buenos asesores y que consultara al general Lanusse. Supe por el propio Lanusse que lo hizo y a los pocos días, ella me envió una caja con flores al diario.
—Continúe con la coacción a que hacía referencia, señora… –calificó Gallino.
—Yo le dije que las acciones estaban depositadas fuera del país. Después de varias notas desfavorables para nosotros en La Opinión, nos llamó la atención y quisimos tomar contacto con él a través de mi cuñado, Isidoro Graiver.
—¿Se enteró de esas llamadas, señor Timerman? ¿Las atendió?
—No las atendí. Mis contactos fueron siempre pura y exclusivamente con David Graiver. Con nadie más…
Mientras esto ocurría en la Jefatura de Policía de La Plata, Héctor Timerman encabezaba el reclamo internacional por la liberación de su padre. Esto explicaba en la Embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires, según cables desclasificados de la dependencia diplomática: “David Graiver tenía el 45 por ciento de las acciones y mi padre el otro 55% junto a Abrasha Rotenberg. Sin embargo, la parte de Graiver fue reducida y al presente sólo alcanza al 2%. Desmiento lo dicho por Lidia Graiver, en cuanto a que se convocó a una junta de accionistas para reducir su participación accionaria”.
Otros enojos. Los careos entre Timerman y Papaleo fueron realizados ante otros detenidos.
Al primero fueron convocados Ramiro de Casasbellas y Luis Jara, últimos estrechos colaboradores de la dirección de La Opinión. El segundo se hizo ante los síndicos de los talleres y la parte editorial.
Casasbellas y Jara se enteraron recién allí (con el fundador del diario preso y el diario extinguiéndose en una intervención militar) de que David Graiver había sido su financista, como lo había sido de Héctor Ricardo García en el vespertino Ultima Hora, de Bernardo Neustadt en sus emprendimientos mediáticos y del Canal 2 de La Plata. Nunca le perdonarían semejante secreto, pero en el interrogatorio confirmaron que habían sido contratados para limpiar la redacción de montoneros y militantes de la Juventud Sindical Peronista, que habían llegado a tratar en asamblea la apropiación de la mitad del matutino por parte de los trabajadores.
¿Debía Timerman haber entregado el control de su criatura al cuerpo de delegados? ¿Tenía que privilegiar la legalidad más pura cuando la ilegalidad avanzaba a sangre y fuego, a riesgo de que cualquier acreedor de los Graiver pasara de la noche a la mañana a imponer condiciones?
La claridad asomó con la recuperación de la democracia.
El 30 de diciembre de 1985, Raúl Alfonsín firmó el decreto 2530, por el cual se indemnizó a la familia Graiver con 84 millones de dólares por las posesiones incautadas, salvo la vendida Papel Prensa.
Timerman y Rotenberg recibieron de ellos 4 millones de dólares (habría sido una condición presidencial explícita para la firma del decreto), equivalentes al 55 por ciento original de las acciones que habían acordado con “Dudi” en vida. No reclamaron ni un peso más, volviendo sobre los polémicos pasos de aquella fugaz asamblea de noviembre del ’76, cuando el terror y la incordura iban copando la escena. Y a los actores.
Jacobo Timerman
En noviembre de 1976 licuó las acciones de los herederos de David Graiver en el diario La Opinión, a sus espaldas.
Lidia Papaleo lo acusó, mientras ambos estaban detenidos, por lo que consideró un “intento de defraudación”.
La viuda de Graiver también se consideró coaccionada por Timerman, que le había aconsejado cuidarse porque las acciones en La Opinión podían llevarla a la muerte.
En los expedientes del Caso Graiver, explicó su apoyo inicial al general Videla y por qué decidió despedir montoneros del diario.
Héctor Magnetto
En noviembre de 1976, el CEO del Grupo Clarín participó de las negociaciones con Papaleo por el control de Papel Prensa.
La viuda del financista lo acusa hoy de haberse escudado en el terrorismo de Estado para lograr que vendiera sus acciones.
También de haberla amenazado en aquellos días, al decirle que debía cuidar su vida y la de su hija, María Sol Graiver.
Esta semana, el Gobierno se presentó como querellante en la causa que investiga la comisión de supuestos crímenes de lesa humanidad en el traspado de Papel Prensa.
| Por malhumor | Claves: kirchner, salud | # Enlace permanente
La “debilidad física” de Kirchner hace peligrar su carrera hacia 2011
Desde el oficialismo intentan minimizar esta intervención, pero especialistas explican su delicado estado de salud y por qué esto es un indicador.
En sólo 6 meses al ex presidente Néstor Kirchner le realizaron dos operaciones de urgencia. La primera fue el 7 de febrero por una obstrucción de la arteria carótida derecha en una cirugía en la que se le sacó una placa ulcerosa. La segunda intervención fue anoche, por un problema coronario. Al diputado se le realizó una angioplastia con colocación de un stent en la artería coronaria obstruida. Si bien le darían el alta en 24 horas, ¿qué tan graves son estos síntomas? ¿corre riesgo la vida del actual presidente del PJ? ¿debería el kirchnerismo replantear su estrategia de cara al 2011 tras estas operaciones?
Morbimortalidad por enfermedad ateromatosa carotídea y coronaria concomitante. Aunque parezca complicado, esto es lo que podría pasarle a Kirchner, según especialistas consultados por Perfil.com. Es una enfermedad que puede afectarle el corazón o el cerebro, los dos lugares comprometidos en cada operación. El cardiólogo Eduardo Dussaut (M.M. 54340) lo explicó: “Este tipo de lesiones que aparecen en las arterias son lesiones que muestran deteriorio en todo el largo arterial en la circulación del organismo en lugares claves”.
Para Dussaut “en caso de que no hagan estas operaciones de manera preventiva, se puede sufrir un infarto y quedar condicionado de por vida“. Y por el temperamento de Kirchner, para el cardiólogo esto “se le puede trasladar a todo el sistema circulatorio. Eso hace que deposite colesterol en arterias vitales. Si está tapada, puede mandar un coagulo al final de la arteria del corazón o al cerebro. Eso puede traer infartos y en el caso del cerebro hemiplegias o trastornos”. Por todo esto, para Dussaut “el riesgo de morbimortalidad en Kirchner es muy alto si no se cuida. En esto hay riesgo de quedar discapacitado o peor, de una muerte súbita”.
Por su parte el médico cardiólogo del Hospital Italiano, Norberto Oscar Vulcano, no quiso referirse a la situación particular del presidente de UNASUR. Sin embargo, ofreció su perspectiva para cualquier paciente que haya tenido este tipo de intervenciones: “En el caso del corazón, el hecho de tener una lesión en cualquer arteria puede traer un infarto. El tener dos lesiones en territorios distintos incrementa el riesgo, esto debe tomarse como un indicador”.
Por último Vulcano explicó que si bien estas lesiones arteriales pueden darse “en cualquier territorio” del cuerpo, “a los fines prácticos estos órganos (corazón y cerebro) tienen causas más graves”.
¿Candidato?. El otro frente que debe analizar Néstor Kirchner y todo el movimiento que él lidera es el de las candidaturas. Si bien faltan más de 10 meses para decidir los nombres, todos los funcionarios hablaron de “pingüino o pingüina”. La salud del ex presidente obligará al kirchnerismo a replantear de qué manera encarar las elecciones presidenciales en 2011. ¿Puede el patagónico ser el candidato para la Rosada? ¿o deberá tener un rol secundario y por ende ser Cristina la que encare la posibilidad de ser reelecta?
Para el analista Rosendo Fraga “un problema como el que tiene Kirchner puede ser superado” y de ninguna manera “hará que modifique el nivel de actividad. Debe cuidarse y nada más”. A pesar de esto, añadió que ” faltan 14 meses. Esto puede empeorar o mejorar”, pero hasta el momento “no lo inhabilitan para una candidatura”
En sentido contrario fue el analista y consultor de medios Jorge Giacobbe. Para él, Kirchner “tiene que entender su debilidad física”. En términos políticos, la pregunta más importante que habría que hacerse según Giacobbe es ” ver como reacciona ella (por Cristina Kirchner). Hay que ver si se agranda o se achica. Si sale para adelante o se espanta por ver debilitado a su jefe”.
Por último, consideró que esta misma pregunta deberán hacerse los funcionarios y políticos que apuestan al kirchnerismo en 2011: “Todos esos que están a su lado, ¿sienten que tienen más jefe o menos jefe?, esto hará que haya un replanteo puertas adentro”.
(*) de la redacción de Perfil.com.
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